unir (uniendo)

Presente

English
I unite, am uniting
yo
uno
unes
Ud./él/ella
une
nosotros, -as
unimos
vosotros, -as
unís
Uds./ellos/ellas
unen

Futuro

English
I will unite
yo
uniré
unirás
Ud./él/ella
unirá
nosotros, -as
uniremos
vosotros, -as
uniréis
Uds./ellos/ellas
unirán

Imperfecto

English
I was uniting, used to unite, united
yo
unía
unías
Ud./él/ella
unía
nosotros, -as
uníamos
vosotros, -as
uníais
Uds./ellos/ellas
unían

Pretérito

English
I united
yo
uní
uniste
Ud./él/ella
unió
nosotros, -as
unimos
vosotros, -as
unisteis
Uds./ellos/ellas
unieron

Condicional

English
I would unite
yo
uniría
unirías
Ud./él/ella
uniría
nosotros, -as
uniríamos
vosotros, -as
uniríais
Uds./ellos/ellas
unirían

Presente perfecto

English
I have united
yo
he unido
has unido
Ud./él/ella
ha unido
nosotros, -as
hemos unido
vosotros, -as
habéis unido
Uds./ellos/ellas
han unido

Futuro perfecto

English
I will have united
yo
habré unido
habrás unido
Ud./él/ella
habrá unido
nosotros, -as
habremos unido
vosotros, -as
habréis unido
Uds./ellos/ellas
habrán unido

Pluscuamperfecto

English
I had united
yo
había unido
habías unido
Ud./él/ella
había unido
nosotros, -as
habíamos unido
vosotros, -as
habíais unido
Uds./ellos/ellas
habían unido

Pretérito anterior

English
I had united
yo
hube unido
hubiste unido
Ud./él/ella
hubo unido
nosotros, -as
hubimos unido
vosotros, -as
hubisteis unido
Uds./ellos/ellas
hubieron unido

Condicional perfecto

English
I would have united
yo
habría unido
habrías unido
Ud./él/ella
habría unido
nosotros, -as
habríamos unido
vosotros, -as
habríais unido
Uds./ellos/ellas
habrían unido

Presente

English
I unite, am uniting
yo
una
unas
Ud./él/ella
una
nosotros, -as
unamos
vosotros, -as
unáis
Uds./ellos/ellas
unan

Imperfecto

English
I united, was uniting
yo
uniera
unieras
Ud./él/ella
uniera
nosotros, -as
uniéramos
vosotros, -as
unierais
Uds./ellos/ellas
unieran

Futuro

English
I will unite
yo
uniere
unieres
Ud./él/ella
uniere
nosotros, -as
uniéremos
vosotros, -as
uniereis
Uds./ellos/ellas
unieren

Presente perfecto

English
I have united, united
yo
haya unido
hayas unido
Ud./él/ella
haya unido
nosotros, -as
hayamos unido
vosotros, -as
hayáis unido
Uds./ellos/ellas
hayan unido

Futuro perfecto

English
I will have united
yo
hubiere unido
hubieres unido
Ud./él/ella
hubiere unido
nosotros, -as
hubiéremos unido
vosotros, -as
hubiereis unido
Uds./ellos/ellas
hubieren unido

Pluscuamperfecto

English
I had united
yo
hubiera unido
hubieras unido
Ud./él/ella
hubiera unido
nosotros, -as
hubiéramos unido
vosotros, -as
hubierais unido
Uds./ellos/ellas
hubieran unido

Afirmativo

English
Unite!
yo
une
Ud./él/ella
una
nosotros, -as
vosotros, -as
unid
Uds./ellos/ellas
unan

Negativo

English
Don't unite!
yo
no unas
Ud./él/ella
no una
nosotros, -as
vosotros, -as
no unáis
Uds./ellos/ellas
no unan

uno
Allá lejos veo uno...
Cada uno seguía su camino.
Pero como cada uno de Vds.
Dejadme paso ó mato{3-3} uno.
Ni uno solo cruza por aquí...
uno de los más nobles de su raza.
canjearme por uno de los suyos...?
Cada uno esté asegurado en su ánimo.
Podemos perder a uno de estos sastres.
el favor de ahorcar a uno de los sastres.
Sí, pero todo en uno: tienen el Altozano.
Al fin encontró uno muy bueno y muy nombrado.
Déme el dos--tres--seis--uno[3] (2361) Libertad.
Cada uno extiende la pierna como tiene la cubierta.
Tenían que marchar uno a uno por sendas extraviadas.
Es mi mejor amigo, y no podemos vivir el uno sin el otro.
Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
Se detuvo un momento en uno de los corrales donde estaban ordeñando.
uno, -a, one; _pl._, some; (hasta) --s cien, (up to) about a hundred.
uno, una, _pron._, one, some one, a person; (el) -- y (el) otro, both.
En la manera de doblar las cintas estriba uno de los mayores atractivos.
cada, each, every; -- uno, each one; -- vez, each time; ever, continually.
El contestó que tenía tres barcos, uno de oro, uno de plata y otro de seda.
Tres hombres, uno después de otro, me aseguraban que llevaba la cabra, y...
Sólo uno que otro manifestaba 5 no estar convencido todavía.
Uno de los osos era muy pequeño, uno de tamaño mediano y el otro muy grande.
ayudó a la salvación de ella, cada uno debe recibir la cuarta parte de mi reino.
Los paladines de la libertad, y él fué uno de ellos, han sido siempre desterrados.
about his.' =78.=--[78.6] =dijo un guardia de los que==_dijo uno de los guardias que_.
exclamó en aquel punto uno de sus camaradas en tono de zumba, cuidado con lo que hacéis...
Nos habían desarbolado, y al caer el aparejo le rompió una pierna á uno de la tripulación.
exclamó en aquel punto uno de sus camaradas en tono de zumba, cuidado con lo que hacéis....
sí, seguramente, dijo uno de los que le escuchaban; quisiéramos que fuese de carne y hueso.
Daba yo ya las gracias a Dios por haberlo hecho, porque dentro estaba uno como en la gloria.
El mastín entonces hizo presa en uno de los estribos vaqueros, y tiró con fuerza hacia atrás.
Oir Alvar este grito, exhalar otro de sorpresa y alegría, y lanzarse á la calle, todo fué uno.
El río San Juan, ya nombrado y que sirve de límite con Nicaragua, es uno de los más utilizados.
El suelo está cubierto completamente por una alfombra, o parcialmente por uno o varios tapetes.
Tony le miró con tristes ojos, exhalando uno de esos débiles gemidos que preceden á la agonía.
decia uno.--¡Tú has hecho mal de ojo á mi hijo, y lo sacas de la cuna y lo azotas por las noches!
En nuestra sala de clase hay también un cuadro del rey Alfonso, uno de Calderón y uno de Cervantes.
La prisión por deudas ha sido abolida[90] en la legislación de todos y cada uno[91] de esos países.
De repente le da la gana al portero de contar los que estaban en la portería, y nota que le falta uno.
Pero cada uno de estos gritos que brotaba del alma del chalán sólo levantaba un eco en los barrancos.
Cuando salimos, yo me tapé perfectamente porque la criada había traído uno para mí y otro para ella...
Todo esto le hace recordar a uno que en realidad se encuentra en una tierra productora de bananas.
Éste no lo tengo yo...» Por fin, al llegar á uno muy raro de la república de Liberia, no pudo contenerse.
En la ciudad cada persona tiene uno, por más que nosotros, aquí en el campo, no los hayamos visto hasta hoy.
VIII.--DERECHOS DE ADUANA[1] _Use of =uno y otro=, =unos y otros=; =Custom-House= Vocabulary_ --Como Ud.
Cuando embarrancamos, cada uno agarró el fardo que tenía más á mano y echó á correr para esconderlo en su casa.
Pero hoy día las cajas registradoras se hallan en cada uno[77] de los pueblos y villorrios de la América latina.
En esto se adelantó uno de los mozos, se dirigió a una de ellas, y a guisa de invitación hízole una Ligera venia.
aquel objeto era la ajorca de oro que tiene la Madre de Dios en uno de los brazos en que descansa su divino Hijo...
Llénense los espacios en blanco con una forma correcta de uno de los siguientes verbos: _ser, estar, tener, hacer_.
Yo me hallaba en uno de estos últimos momentos, cuando solo y en medio de la escueta llanura, oí hablar cerca de mí.
aquel objeto era la ajorca de oro que tiene la Madre de Dios en uno de los brazos en que descansa su divino Hijo....
Diez años contaba[207] cuando era considerado como uno 10 de los primeros poetas y oradores de su tiempo.
resbalar, to glide, steal, slip; _refl._, to glide, slip, slide, steal; -se á uno un pie, to take a false step; to slip.
Se ve el rastro de la sangre entre las zarzas del monte, y al saltar uno de esos lentiscos han flaqueado sus piernas....
Pensó luego en escoger uno de aquellos juguetes, que le eran igualmente queridos, y permaneció indeciso largo tiempo.
creer que entonces no sospeché siquiera que la niña había estado presenciando, sin perder uno solo, todos mis movimientos?
Capítulo 11 1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.
Y cuidao con que te vengas al Muelle detrás de mí, que no tengo ganas de perendengues; y cuanto más solo esté uno, mejor....
En uno de los faros de la costa de Valencia vivían un vigía y su hija única, niña de unos ocho años, que se llamaba Mariquita.
Cuando se termina la lectura de una novela de Blest Gana, uno cree haber conocido a sus personajes, haber vivido en su intimidad.
Los billetes americanos son de uno, de dos, de cinco, de diez, de veinte, de cincuenta, de cien, de quinientos y de mil dólares.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes, busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes; busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
Durante el juego, uno de los perros tiró un zapato al aire con tal fuerza que cayó a la calle en el momento en que pasaba una mujer.
exclamo uno de los convidados tendiendo a su alrededor la vista, que el local es de los menos aproposito del mundo para una fiesta.
Pero cuando éste se levantó por tercera vez, uno de los tres cayó en ello, y preguntó al posadero la causa de tan extraña conducta.
exclamó uno de los convidados tendiendo á su alrededor la vista, que el local es de los menos á propósito del mundo para una fiesta.
Por entre[2] esas ramas flotantes y sombrías, pasan algunos rayos de luz, y uno que otro pájaro atraviesa esas ráfagas, volando perezoso.
En una palabra, cada uno de esos cuadros es un daguerrotipo de nuestra sociedad, sólo sí[19] iluminado con los colores de un rico estilo.
Los cazadores les tiran al cuello una especie de lazo que termina en tres ramales, cada uno de éstos con una gruesa piedra en su extremidad.
Pero mientras ella mira en tu corriente,--que resplandece y tiembla, ¿por qué el más hermoso de todos ríos recuerda a uno de sus adoradores?
Es una de esas fisonomías dignas de estudiarse, porque cada uno de sus rasgos revela la inteligencia más cumplida[13] y la virtud más acendrada.
He ahí porque (como cada uno lo sabe en ese reino más allá de la mar) un soplo descendió desde la noche de una nube, helando a mi Annabel Lee.
Los cuatro caminos conducían a cuatro ciudades muy hermosas, adonde llegaron los hermanos y cada uno en su ciudad buscó quehacer inmediatamente.
Tanto los senadores como los diputados son elegidos por un período de seis años, los diputados a razón de uno por cada 30,000 habitantes.
Á cada uno lo que sea suyo:{60-2} el mar, que es de Dios, para nosotros los pobres, que hemos de sacar el pan de él, aunque no quiera el gobierno.
Los metales preciosos y los minerales abundan en su territorio, y es uno de los 15 pocos países que poseen minas de diamantes.
Marsilio Ticino y los platónicos del Renacimiento hallarían en el escritor uruguayo más que un discípulo, uno de sus iguales: un humanista eximio.
Pero sucedió que insensiblemente se fué encariñando con uno de ellos que la mimaba mucho y le oía resignado los nimios escrúpulos de su conciencia.
II Entre los monteros de don Dionís habla uno llamado Garcés, hijo de un antiguo servidor de la familia, y por tanto el más querido de sus señores.
Para esto rodean los de a caballo a un grupo de animales y el vaquero encargado de presidir la faena designa uno o varios de ese grupo para ser apartados.
Por todas 20 partes de estas líneas férreas se ven trenes cargados de[330] bananas componiéndose cada uno de los trenes de varios vagones.
El uno corre de entusiasmo ciego, La niña arrulla á su muñeca inerme, Y mientras grita el uno: Fuego, Fuego, La otra murmura triste: Duerme, Duerme.
En esa ciudad el Teatro Colón, administrado por la Municipalidad, es uno de los coliseos más grandes del mundo, pues tiene capacidad para unos 3500 espectadores.
Pude observar á la tenue claridad que entraba de la calle, que ponían siempre por delante uno como más fuerte ó resuelto, detrás del cual los otros se guarecían.
Según pude entender, no había parecido por allí desde la tarde que le hice la buenaventura; cosa que nada tenía de raro, á lo que me contó uno de mis guardianes.
Cerca de Animalejos había dos pueblos que estaban siempre en guerra uno con otro, porque daba la pícara casualidad de que casi siempre eran sus intereses opuestos.
Junto a uno de los lados de la entrada hay un tabique, el cual deja en el fondo del edificio una abertura que comunica con el aposento en que hace el nido la pareja.
Se cantaba _Los Puritanos_, y aquél{24-1} rebosaba de gente; de suerte que nos costó algún trabajo introducirnos y escalar uno de los rincones; pero al cabo llegamos.
Sabido es que el Orinoco es uno de los ríos más grandes del mundo, pero la barra que hay en la boca no permite entrar buques que tengan un calado mayor de 12 pies.
ahí, hombre?--Señor,--contestó humildemente éste,--estaba esperando...--¿Porqué no ha llamado Vd., santo varón?--Ya ve Vd., como uno es un pobre zapatero...--¡Qué habla Vd.
Entonces, puestas a un lado las armas, se visitaban y regalaban amistosamente y se 15 ofrecían para curar las heridas las medicinas que cada uno tenía.
Los bandidos sintieron moverse algo dentro de su pecho, pues se miraron unos á otros...; y viendo que todos estaban pensando la misma cosa, uno de ellos se atrevió á decirla...
When the pronoun =todo= is used as the object, it is duplicated by the object pronoun =lo= placed immediately before the verb.] [Note 140: =dejar vivir a uno=, _to let one live_.
Estos dos caballeros, iguales en cuna, valor y nobles prendas, servidores de un mismo rey y pretendientes de una misma dama, llamábanse Alonso de Carrillo el uno, y el otro Lope de Sandoval.
Sin embargo, algunas revelaciones hechas antes de morir por uno de sus secuaces, prisionero en las últimas refriegas, acabaron de colmar la medida, preocupando el ánimo de los más incrédulos.
Las teorías que expuso fueron apasionadamente combatidas por sus contrarios; pero con tal elocuencia las defendió su autor, 5 que ni uno de ellos logró eclipsarle.
Por fin uno de entre ellos empezó a dibujar una vaca y el mozo que estaba escudriñando lo que hacía, echóse a la calle disparado como una bala, dejándolos a todos pensativos y atónitos.
Costa Rica está aún en el camino de su desarrollo, habiendo sido uno de los principales elementos de su 10 evolución la casita de escuela, que marca un punto en el paisaje.
En la región del río Yuruari, uno de los tributarios del Orinoco, están situadas las 10 conocidas minas de oro del Callao, que un tiempo fueron las más productivas del mundo.
Era cosa extraña que hallándose el monasterio de Nuestra Señora del Valle en uno de los lugares más sanos, ventilados y hermosos de toda España, siempre hubiese en él un crecido número de enfermos.
Habían llegado á la calle del Cristo,[1] y la luz que se divisaba en uno de sus extremes parecía ser la del farolillo que alumbraba en aquella época, y alumbra aún, á la imagen que le da su nombre.
Y el uno apoyado en el brazo del otro, los dos amigos se dirigieron hacia la catedral,[1] en cuya plaza,[2] y en un palacio del que ya no quedan ni aún los restos, habitaba doña Inés de Tordesillas.
Paseábase cierto día el mercader por el gran bazar de la ciudad, cuando se le acercaron dos comerciantes a proponerle: el uno la compra de una partida de cristalería, y el otro una de esencia de rosa.
Tal vez con intención, acaso por descuido, doña Inés había dejado sobre su falda uno de los perfumados guantes, cuyos botones de oro se entretenía en arrancar uno á uno mientras duró la conversación.
En un pueblo que llaman Adoracuernos, que es como debían llamar á Madrid, había corrida de toros, y uno de los toros era de muerte,{101-1} que debía darle un mozo del mismo pueblo muy aficionado al toreo.
Las cabezas de la enjalma estaban completamente cubiertas de chapas de plata, así como la mayor parte de los grandes estribos de madera, curiosamente tallados, que a uno y otro lado de la montura pendían.
En vano procuré observarlas á través de un pequeñio agujero producido en el muro; arrojadas sobre un poco de paja y en uno de los más obscures rincones, permanecian un día y otro descompuestas é inmóviles.
Pasaron muchos trabajos en busca de un paraje bastante apropiado, y al fin eligieron uno cuya tierra 10 parecía más fértil, y en el cual abundaban los manantiales de agua pura y sabrosa.
Era uno de nuestros guías, natural del país, el cual, con una indescriptible expresión de terror pintada en el rostro, pugnaba por arrastrarme consigo y cubrir mi cabeza con el fieltro que aún tenía en mis manos.
Llegado que hubo éste á la costa, salieron los raqueros de su escondrijo y le derribaron al suelo; le ataron de pies y manos, y le dejaron bajo la custodia de uno de ellos mientras los demás se dirigían á la playa.
An example of the fact that many verbs are reflexive in Spanish that are not so in English.] [Note 9: =hacer ver a uno=, _to make or cause a person to see, to have one see_.] [Note 10: =lo cansado=, _how tired_.
le preguntó uno de los monteros notando la creciente ínquietud del pobre mozo, que ya fijaba sus espantadas pupilas en la hija risueña de don Dionís, ya las volvía á su alrededor con una expresión asombrada y estúpida.
Era un sublime apasionado, un nervioso, uno de esos divinos semilocos necesarios para el progreso humano, lamentables cristos del arte, que por amor al eterno ideal tienen su calle de la amargura, sus espinas y su cruz.
Acerca del carácter y costumbres de cada uno de ellos se extendió considerablemente; la hermanita era muy buena niña, amable y obediente; pero los chicos insufribles; todo el día gritando, ensuciando la casa y peleándose.
Alonso y Lope, el uno estrujando en silencio entre sus manos el birrete de terciopelo, cuya pluma arrastraba por la alfombra, y el otro mordiéndose los labios hasta hacerse brotar la sangre, se clavaron una mirada tenaz é intensa.
Entre estos últimos está el lobo de mar de las costas australes, conocido en el comercio con el nombre de «lobo de dos pelos» y que en los mercados europeos obtiene precios que oscilan entre cuatro y seis libras esterlinas cada uno.
La multitud comenzaba á rebullirse, demostrando su impaciencia; los caballeros cambiaban entre sí algunas palabras á media voz, y el arzobispo mando á la sacristía uno de sus familiares á inquirir el por qué no comenzaba la ceremonia.
El anciano reunió á sus dos hijos y exclamó, dirigiéndose á ellos: --Hijos míos, uno de vosotros me pide que interceda con la gloriosa Santa para que llueva de firme, y el otro, que interceda con la misma gran Santa para que no llueva.
El intercambio de la Argentina con todas las repúblicas hispanoamericanas juntas[31] es menor que el comercio entre la Argentina y Holanda, para mencionar[32] uno de los países de Europa con el cual el intercambio argentino es menos activo.
Si en nuestro viaje fluvial hubiéramos llegado a Greytown, en la desembocadura del San Juan, sería fácil[67] pasar a Puerto Limón en Costa Rica en uno de los pequeños vapores que hacen la travesía entre los puertos marítimos y los fluviales.
Después que uno es grandecito y piensa en estas cosas le entra a uno cierto desconsuelo porque eso de que[10] por uno tomen helados, licores y dulces los demás mientras que el héroe si acaso[11] chupaba el dedo de la criandera, es cosa triste.
Caminaron los hermanos algún tiempo y al llegar a una encrucijada, donde partían cuatro caminos, el hermano mayor dijo: --Hermanos míos, separémonos; cada uno tome un camino, busque su fortuna y después de un año nos reuniremos otra vez aquí.
Uno que otro graznido, uno que otro canto interrumpe el silencio del bosque; porque las aves van en aquella hora a buscar sombra y frescura hasta la cumbre de los ahuehuetes, y a esconderse del sol entre los ramosos brazos de aquellos árboles.
Penetró éste en el despacho de Su Excelencia, dando dos pasos adelante y uno atrás, que era como andaba en las circunstancias graves, y poniéndose de rodillas exclamó: --¡Viva María Santísima y viva su merced, que es el amo de toitico el mundo!
El cura, sin tener un talento sobresaliente, ni una santidad que llamase la atención, era uno de esos sacerdotes, cuyo carácter, inclinaciones, estudios, educación, ocupaciones y hábitos los hacen perfectamente aptos para el desempeño de su ministerio.
NOTES: [Note 149: =detenerse=, _to stop_.] [Note 150: =estar de vuelta=, _to be back, to return_.] [Note 151: =viaje de regreso=, _return trip_.] [Note 152: =acerca de=, _about, concerning_.] [Note 153: =faltar algo a uno=, _to lack something_.
A veces los agricultores de un distrito, no pudiendo tener cada uno su propia[8] trilladora, se asocian entre sí,[9] formando sociedades agrícolas cooperativas para comprar una máquina en común.[10] --¿Se conoce en esas comarcas lo que aquí se llaman _options_?
El mundo en que viven, los círculos que frecuentan son los mismos que frecuentas, tú, lector,[17] y yo: mundo insípido, círculos donde la vulgaridad está a la orden del día,[18] donde se bosteza mucho, se juega malilla y cada uno se ocupa en martirizar a los demás.
Lo que cada vez tenía más disgustado á Traga-santos, era el profundo egoísmo y hasta la falta de sentido común con que muchos acudían á la ermita, viendo que, por ejemplo, á un mismo tiempo pedía uno que lloviese á mares y otro que la sequía achicharrase los campos.....
El puerto de Maracaibo es uno de los más importantes de Venezuela, desde el 5 punto de vista comercial, pues no sólo sirve para puerto de salida a los productos del país, sino también al café y otros frutos valiosos de la parte oriental de Colombia.
En Bahía puede tomarse uno de los cómodos vapores que costean la parte norte del Brasil, _por_ la oportunidad que ofrece de visitar las ciudades de Ceará y Pará, donde sería posible continuar el viaje por el Amazonas hasta Iquitos, en el Perú, en los vapores de la línea Booth.
Al oir el estupendo desenlace de tan extraña aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
Al oir el estupendo desenlace de tan extraiía aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
preguntaban las damas al asistente, que, precedido de los ministriles, fué uno de los primeros á subir á la tribuna, y que, pálido y con muestras de profundo pesar, se dirigía al puesto en donde le esperaba el arzobispo, ansioso, como todos, por saber la causa de aquel desorden.
En semejante situación de espíritu ¿qué sensación no debería producirme una horrible palmada que una gran mano, pegada (á lo que por entonces entendí) á un grandísimo brazo, vino á descargar sobre uno de mis hombros, que por desgracia no tienen punto alguno de semejanza con los de Atlante?
La perra dirige á la señora una mirada de infinita ternura y se pone á lamer á los viajeros, uno por uno, hasta que llega á un fabricante de corchos, hombre iracundo, sin fe religiosa, ni aseo personal, que al sentirse lamido suelta un terno y quiere matar á la perra con el lío de los paraguas.
A 5 este fin llamó el juez a uno de sus más diestros ayudantes, y prometióle una buena recompensa en caso que lograse quitar el caballo, con toda la honradez y limpieza posibles, ofreciéndole además el librarle de la sanción de la ley, dado caso de que[344] fuese sorprendido.
of_ =buscar= =buscar=, to look for, search =busto= _m._ bust =C= =caballero= _m._ gentleman, knight; sir =caballo= _m._ horse =cabeza= _f._ head =cabo= _m._ end =Cabra= _f._ _name of place_ =cachorro= _m._ cub =cada= each, every; =cada uno= each =cae= _3 sing.
LEGENDS, TALES, AND POEMS BY BECQUER DESDE MI CELDA (_Cartas Literarias_) CARTA SEXTA Queridos amigos: Hará cosa de dos à tres años, tal vez leerían[1] ustedes en los periódicos de Zaragoza[2] la relación de un crimen que tuvo lugar en uno de los pueblecillos de estos contornos.
Al llegar á este punto, uno de los de la reunión que, por lo visto, tenía noticia del mal talante con que el joven oficial se había resignado á acomodar su gente en la abandonada iglesia, le dijo con aire de zumba: --Y á propósito de alojamiento, ¿qué tal se ha pasado la noche en el que ocupáis?
Al llegar á este punto, uno de los de la reunión que, por lo visto, tenía noticia del mal talante con que el joven oficial se había resignado á acomodar su gente en la abandonada iglesia, le dijo con aire de zumba: --Y á propósito de alojamiento, ¿qué tal se ha pasado la noche en el que ocupáis?
Hasta el día en que nació este sentimiento en el misterio de su alma, nunca había mostrado preferencia por ninguno de los clérigos que servían la parroquia; antes bien juzgaba con severidad las de sus compañeras, que eran motivo de rivalidades y discordias entre partidarias del uno ó del otro padre.
Por las ventanillas de los wagones de tercera clase[2] asomaban sus rostros tostados y barbudos esos _rotos_ que componen la masa flotante de los trabajadores de Chile y que se llevan a viajes[3] para uno y otro punto, en la agricultura o en las minas, ora cavando en el norte, ora segando en el sur.
que decir algo, claman todos.--Désele pie forzado; que diga una copla á cada uno.--Yo le daré el pie: _Á don Braulio en este día._--Señores, ¡por Dios!--No hay remedio.--En mi vida he improvisado.--No se haga usted el chiquito.--Me marcharé.--Cerrar{143-1} la puerta.--No se sale de aquí sin decir algo.
Éstos se reducían á formar una banda de jóvenes de buen humor, despreocupados y poco temerosos del peligro, que desde allí en adelante vivirían alegremente del producto de su valor y á costa del país, hasta tanto que Dios se sirviera disponer de cada uno de ellos conforme á su voluntad, según hoy á mí me sucede.
Antes daba gusto[1] bautizar a un chiquillo de uno u otro sexo, porque se celebraba el acto como si fuera el santo del patrono de un pueblo.[2] Se invitaban a las familias amigas y a los jóvenes habilidosos capaces de recitar una oda si a mano viene[3]; se repartían monedas en cintas o en cartulinas[4] y se bailaba.
Los aplausos vinieron entusiásticos, y él aprovechó el instante para sincerarse de las sabidas acusaciones, y como ya tenía ganado al público, y como pronunció en aquella ocasión uno de los más hermosos discursos de su vida, el éxito fué completo y aquel auditorio, antes hostil, le aclamó vibrante y prolongadamente.
Su santo celo no fué inútil, porque antes de un año la ermita de Animalejos era uno de los santuarios más concurridos y venerados de toda Castilla la Vieja, á lo que contribuyeron los muchos beneficios que por intercesión de San Isidro y la del mismo Traga-santos habían obtenido de Dios en tan corto tiempo los devotos.
Cosa de dos horas ó tres haría[1] ya que el joven montero roncaba á pierna suelta, disfrutando á todo sabor de uno de los sueños más apacibles de su vida, cuando de repente entreabrió los ojos sobresaltado; é incorporóse á medias lleno aún de ese estupor del que se vuelve en sí de improviso después de un sueño profundo.
Este fuerte castillo,--por el que ha pasado el tiempo destrozador sin dejar más huella que la que dejaría la pisada de un pájaro,--transpone á uno con tal fuerza de ilusión á lo pasado, que se extraña no ver tremolarse en sus torres el pendón de la media luna, y se echa de menos detrás de cada almena un blanco turbante....
Tan fieles en su palabra como en su propósito aguardaron ambos el nuevo día, y al amanecer volvieron 10 a la pelea con igual valor, sin cesar hasta que el hambre y el cansancio los rendían, y después de haber comido y reposado se iban con más furia el uno contra el otro, hasta la caída del sol.
Ver Alvar desde su ventana, que daba al paseo de los Melancólicos, que un ladronzuelo arrebataba la capa á un melancólico, y salir desempedrando las calles de Madrid del Sur, pregonando el robo, no para tener el gusto de que acudiesen á perseguir al ladrón, sino para tener el gusto de dar la noticia antes que nadie, todo era uno.
Después comenzaron á oirse como unos himnos distantes que entonaban las jerarquías de serafines; mil himnos á la vez, que al confundirse formaban uno solo, que, no obstante, era no más el acompañamiento de una extraña melodía, que parecía flotar sobre aquel océano de misteriosos ecos, como un jirón de niebla sobre las olas del mar.
Pues ¿y si yo le dijera que no hace aún tres años cabales que con estos mismos ojos que se ha de comer la tierra, la ví caer por lo alto de ese derrumbadero, dejando en cada uno de los peñascos y de las zarzas un jirón de vestido ó de carne, hasta que llegó al fondo donde se quedó aplastada como un sapo que se coge debajo del pie?
Ahora bien: una región que en el corto espacio de algunos kilómetros ofrece con frecuencia al viajero que la visita, las temperaturas de todos los climas y todos los accidentes topográficos imaginables; una región tal modifica incesantemente las razas, produciendo infinitos matices, cada uno de los cuales posee aptitudes especiales.
Abierta por sus dos extremos, con la embocadura formada por un recorte en forma de rectángulo, pero cuyo lado superior está eliminado y el opuesto a éste cortado, como en los clarinetes, hacia el ulterior y en forma de chaflán, tiene cinco agujeros en la parte superior y uno al costado, por cuya razón solo produce semi-tonos-fúnebres.
Pero observé al cabo de pocos días que, aunque tomaba y soltaba{10-1} con indiferencia distintos trozos de ópera y zarzuela deshaciéndolos y pulverizándolos{10-2} entre resoplidos y gruñidos, el pasaje que con más ardor acometía y más á menudo, era uno de _Los Puritanos_: me parece que pertenecía al aria de barítono en el primer acto.
El viaje de siete horas en un excelente ferrocarril entre Puerto Limón (notable por su actividad comercial relacionada con el comercio de la banana y del caucho) y la capital, San José, es excepcionalmente cómodo y se considera a la vez como[68] uno de los más atrayentes que ofrece la América latina, como que[69] se realiza _por_ entre montañas.
En Livingston, doce millas al norte de Puerto Barrios, el paseo en lanchas hasta el lago Izabal ofrece la oportunidad de admirar un paisaje incomparable, que, no sé _por qué_[47] es menos visitado de lo que debiera.[48] Regresamos a San José, donde podemos tomar uno de los vapores que hacen el servicio entre los puertos de Guatemala y los de San Salvador.
Convidados con estas muestras de caballerosa generosidad a no ceder ni en valor ni en cortesía, convinieron entre sí renovar el combate al día siguiente y continuarlo hasta 5 que uno de los dos quedase vencido,[227] prometiendo ambos no guerrear durante la noche, ni hacer uso de la artillería, sino solamente de las lanzas y espadas.
otro, -a, other, another, else, next; alguno que --, here and there one; a very few; some; el -- día, the next day; un día y --, day after day; constantly; en --s días, in other (_or_ former) days; once, formerly; una noche y --, night after night; (el) uno y (el) --, both; otras tantas (veces), as many (times); otra vez, again; una vez y otra, again and again.
Cada uno alegó sus méritos; yo expuse mis derechos: ya los unos murmuraban entre sí con ojeadas amenazadoras; ya los otros con voces descompuestas por la embriaguez habían puesto la mano sobre el pomo de sus puñales para dirimir la cuestión, cuando de repente oímos un extraño crujir de armas, acompañado de pisadas huecas y sonantes, que de cada vez se hacían más distintas.
La unidad de tierra y de raza; la predestinación que comporta, al abrirle, la expansiva facilidad de los vientos marinos, agentes de toda civilización feliz, su situación interoceánica; la riqueza colosal, la ausencia de prejuicios, la democracia y la hospitalidad, señalan a esta América como uno de los futuros imperios universales a cuya formación parece tender la especie.
Sabedor de que la marejada que se había levantado contra él en Cabezudo y en Barbaruelo, y hasta en el mismo Animalejos, lejos de cesar, cada vez era mayor, determinó dar un manifiesto á los tres pueblos, sincerándose de las acusaciones de que era objeto, y, en efecto, redactó uno concebido en los siguientes términos:{108-1} «¡Cabezudenses, barbaruelenses y animalejuenses!
The first words of the Lord's Prayer in Latin.] El zagal, después de guardarse en el zurrón un medio pan blanco y un trozo de came de jabalí, y en el estomago un valiente trago de vino que le dió por orden de su señor uno de los palafreneros, despidióse de don Dionís y su hija, y apenas anduvo cuatro pasos, comenzó á voltear la honda para reunir á pedradas los corderos.
Á pesar de todos los cuentos que apropósito de la armadura se fraguaron, y que en voz baja se repetían unos á otros los habitantes de los alrededores, no pasaban de cuentos, y el único más positivo que de ellos resulto, se redujo entonces á una dosis de miedo más que regular, que cada uno de por si se esforzaba en disimular lo posible, haciendo, como decirse suele, de tripas corazón.
aullaba la bruja; y uno de los mozos, que con la una mano la había asido de las greñas, mientras tenía en la otra la navaja que procuraba abrir con los dientes, la contestaba rugiendo de cólera: ¡Ah, bruja de Lucifer, ya es tarde para lamentaciones, ya te conocemos todos!--¡Tú hiciste un mal á mi mulo, que desde entonces no quiso probar bocado, y murió de hambre dejándome en la miseria!
En tales circunstancias se encontraron algunos americanos que viajando por España entre Aranjuez y Bobadilla, tuvieron el infortunio[164] de meterse en uno de esos trenes mixtos de España en que, descompuesta 10 la locomotora, quedito permaneció el tren, no obstante los esfuerzos que el maquinista hizo por[165] arreglar la vieja locomotora que arrastraba el mixto.
Verbs of beginning, such as =empezar=, =comenzar=, and =principiar=, require the connective preposition =a= before a following infinitive.] [Note 144: =lo prometido=, _that which was promised_.] [Note 145: =hasta=, _even_.] [Note 146: =dar pena a uno=, _to grieve one_.] [Note 147: =estar a punto de=, _to be about to_.] [Note 148: =el no haber cumplido=, _not to have fulfilled_.
Éste nace opulento y mimado en una ciudad capital; aquél en la severa economía del hogar de un soldado, en una aldea sometida al régimen monacal de la célebre sociedad de Jesús.[1] El uno tiene por maestro y mentor a un visionario, cuya razón desgreñada no conoce freno al apetito de las novedades[2]: el otro se educa en un colegio austero bajo la disciplina del compás y la escuadra del geómetra.
II.--VIDA Y COSTUMBRES 1.--EL HOGAR PATERNO Hacia la parte del sud del sitio, de treinta varas de frente por cuarenta de fondo, estaba la habitación única de la casa, dividida en dos departamentos; uno sirviendo de dormitorio a nuestros padres, y el mayor de sala de recibo, con su estrado alto y cojines, resto de las tradiciones del diván árabe que han conservado los pueblos españoles.
Fué después examinando uno por uno aquellos queridos compañeros de sus más puras alegrías, acarició los caballos, manejó las armas, jugó a la pelota,[189] se 25 probó[190] algunas gorras que ya no se ajustaban bien a su cabeza, y finalmente vistió su elegante uniforme de húsar, que nunca le había parecido tan bello y airoso como en aquel instante en que lo lucía por última vez.
El Cántaro de la Doncella _Leopoldo Lugones_ 319 VOCABULARY 321 THE SPANISH AMERICAN READER PART ONE I.--LA CASA Y EL MOBILIARIO _Uses of =se, de, un, una, uno=; Definite and Indefinite Articles_ --Los bienes raíces pueden ser[1] adquiridos en venta particular o en[2] subasta o[3] remate público.
Los grandes teatros líricos del continente, después del Colón, son la Gran Opera de Río de Janeiro, construida según el modelo de la de París, el Teatro Municipal de San Pablo (Brasil), cuyo costo pasa de siete millones de pesos, el teatro de San José de Costa Rica, que es uno de los más hermosos del continente, el Teatro Municipal de Santiago de Chile, el Solís de Montevideo, el Nacional de la Habana y muchos otros.
Colocáronme por mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar á cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven _á látere_, y entre{138-2} uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja.
Yo estoy satisfecho del favor que todos hemos alcanzado de Dios por la intercesión, del glorioso San Isidro y vosotros debéis también estarlo, amados cabezudenses, barbaruelenses y animalejuenses.» Fijarse este manifiesto en los sitios públicos de Animalejos, Cabezudo y Barbaruelo, y amotinarse los tres pueblos contra el tío Traga-santos, todo fué uno, porque todos decían bramando de coraje: --¡Ciertos son los toros!
su buen juicio al nombrar en primera línea nuestros ferrocarriles,--dijo el doctor Mendoza, abogado argentino.--Entre nosotros,[17] las concesiones ferrocarrileras están garantizadas en cierto modo[18] por la nación, pues aquéllas se fundan en contratos mediante los cuales tanto el gobierno como las compañías definen sus derechos y obligaciones: el uno, defendiendo los intereses públicos; las otras en salvaguardia de sus capitales.
El pastor, convencido por las muestras de interés con que me disponía á escuchar su relate, de que yo no era uno de esos señores _de la ciudad_, dispuesto á tratar de majaderías su historia, levantó la mano en dirección á uno de los picachos de la cumbre, y comenzó así, señalándome una de las rocas que se destacaba obscura é imponente sobre el fondo gris del cielo, que el sol, al ponerse tras las nubes, teñía de algunos cambiantes rojizos.
Cuando el cercano día comenzó á blanquear las altas copas de los enebros, humeaban aún los calcinados escombros de las desplomadas torres, y á través de sus anchas brechas, chispeando al herirla la luz y colgada de uno de los negros pilares de la sala del festín, era fácil divisar la armadura del temido jefe, cuyo cadáver, cubierto de sangre y polvo, yacía entre los desgarrados tapices y las calientes cenizas, confundido con los de sus obscuros compañeros.
Después de los estrechos abrazos de costumbre y de las exclamaciones, plácemes y preguntas de rigor en estas entrevistas; después de hablar largo y tendido sobre las novedades que andaban por Madrid, la varia fortuna de la guerra y los amigotes muertos ó ausentes, rodando de uno en otro asunto la conversación, vino á parar al tema obligado, esto es, las penalidades del servicio, la falta de distracciones de la ciudad y el inconveniente de los alojamientos.
Después de los estrechos abrazos de costumbre y de las exclamaciones, plácemes y preguntas de rigor en estas entrevistas; después de hablar largo y tendido sobre las novedades que andaban por Madrid, la varia fortuna de la guerra y los amigotes muertos ó ausentes, rodando de uno en otro asunto la conversación, vino á parar al tema obligado, esto es, las penalidades del servicio, la falta de distracciones de la ciudad y el inconveniente de los alojamientos.
Nada menos que eso: la vieja de Lucifer tenía siete vidas como los gatos.[2] Cayó por un derrumbadero donde cualquiera otro á quien se le resbalase un pie no pararía hasta lo más hondo, y ella, sin embargo, tal vez porque el diablo le quitó el golpe ó porque los harapos de las sayas la enredaron en los zarzales, quedó suspendida de uno de los picos que erizan la cortadura, barajándose y retorciéndose allí como un reptil colgado por la cola, ¡Dios, como blasfemaba!
VARIANT: =Y no es sino una leyenda poética la creencia de que.= 16.--NAVEGACIÓN EN LOS CANALES DE TIERRA DEL FUEGO De súbito nos sorprendió el espectáculo de uno de los ventisqueros, el primero que veíamos en los canales, y también uno de los más pequeños, cuya nieve llegaba hasta el mar, con tonos azulados suaves y tenues, muy finos, que hacían resaltar más la blancura casi absoluta de la nieve en la cima, destacada a su vez sobre el fondo plomizo del cielo.
NOTES: [Note 116: =dirigirse a=, _to address, to speak to_.] [Note 117: =por lo que a mí corresponde=, _as far as I am concerned_.] [Note 118: =llenar de=, _to fill with_.] [Note 119: =en cuanto a=, _as for, concerning_.] [Note 120: =admirado de=, _astonished at_.] [Note 121: =pedir algo a uno=, _to ask some one for something_.] =PENSAMIENTOS= No hay hombre más callado Que el que más habla, Pues siendo el que más dice, No dice nada.
This numeral is accompanied by the indefinite article and by the preposition =de= if a noun follows.] [Note 316: =con relación a=, _with regard to_.] [Note 317: =surtir de=, _to supply with_.] [Note 318: =echar las anclas=, _to anchor, cast anchor_.] =EL ARREPENTIMIENTO DE UN PENITENTE= Voy a contar ahora uno de los cuentos con que mi buena abuela me hacía dormir, cuando era niño, deseando que no le suceda lo propio al oyente discreto que me escuche.
El memorable grito de independencia lanzado en Dolores[3] el 16 de Septiembre de 1810 por los primeros patriotas mejicanos encabezados por Hidalgo, cura del pueblo, no pudo dejar de[4] encontrar simpático eco en el corazón de Morelos; así fué que[5] cuando en el mes siguiente llegó Hidalgo a Valladolid, al frente de un ejército patriota, y se apoderó sin resistencia de la ciudad, Morelos fué uno de los primeros en ponerse a su lado y pedirle un puesto en que sacrificarse por la libertad de su patria.
Mientras esto decía el montero, Constanza, que así se llamaba la hermosa hija de don Dionís, se había aproximado al grupo de los cazadores, y como demostrase su curiosidad por conocer la extraordinaria historia de Esteban, uno de éstos se adelantó hasta el sitio en donde el zagal daba de beber á su ganado, y le condujo á presencia de su señor, que para disipar la turbación y el visible encogimiento del pobre mozo, se apresuro á saludarle por su nombre, acompañando el saludo con una bondadosa sonrisa.
See 2 above.] [Note 38: =olvidarse de=, _to forget_.] [Note 39: =tener la pata herida=, _to have an injured foot_.] [Note 40: =quedar asombrado=, _to be astonished_.] [Note 41: =ponerse a=, _to begin_.] [Note 42: =llorar de gozo=, _to weep with joy_.] [Note 43: =agradecer algo a uno=, _to be grateful to a person for something_.] [Note 44: =contar con=, _to rely upon_.] EL PRÍNCIPE Y LA ARAÑA =Por donde menos se piensa, salta la liebre= Un príncipe que había perdido una batalla logró escaparse[45] en compañía de un fiel servidor.
Animados con esta esperanza, llegaron, en fin, al pie de la gótica torre[1] del templo; mas al llegar á aquel punto, un ruido particular llamó su atención, y deteniéndose en uno de los ángulos, ocultos entre las sombras de los altos machones que flanquean los muros, vieron, no sin grande asombro, abrirse el balcón del palacio de su dama, aparecer en él un hombre que se deslizó hasta el suelo con la ayuda de una cuerda, y, por último, una forma blanca, doña Inés sin duda, que inclinándose sobre el calado antepecho, cambió algunas tiernas frases de despedida con su misterioso galán.
of_ =tratar= =trazar= to draw, trace =tres= three =treinta= thirty; =treinta y cinco= thirty-five =trigo= _m._ wheat =triste= sad =tristemente= sadly =tristeza= _f._ sadness, grief =tronco= _m._ trunk =tu= your =tú= you =tumbado= lying at ease =tunante= _m._ rogue, rascal; =médico tunante= roguish physician =turista= _m._ tourist =U= =último= last, latest; =por último= at last, finally =un, uno, una= a, an, one; =la una= one o'clock =unos= some =usted=, =ustedes= you =usura= _f._ usury =utilidad= _f._ utility =uvas= _f.
Verbs of beginning always take the preposition =a= before a following infinitive.] [Note 216: =pasar a navegar=, _to turn to, to take to, sailing_.] [Note 217: =hallarse en correspondencia con uno=, _to be in correspondence with some one_.] [Note 218: =trasladarse a=, _to remove to_.] [Note 219: =valerle a uno=, _to be of aid to one_.] [Note 220: =entrar al servicio de=, _to enter the service of_.] [Note 221: =poner a prueba=, _to put to the test_.] [Note 222: =dar por resultado=, _to result in_.] [Note 223: =dar disgustos a=, _to displease, to trouble_.] [Note 224: =no sólo...
Cerca de una hora hacía que la conversación giraba alrededor de este asunto, y ya comenzaba á interpretarse de diversos modos la ausencia del recién venido, á quien uno de los presentes, antiguo compañero suyo de colegio, habia citado para el Zocodover, cuando en una de las boca-calles de la plaza apareció al fin nuestro bizarro capitán despojado de su ancho capotón de guerra, luciendo un gran casco de metal con penacho de plumas blancas, una casaca azul turquí con vueltas rojas y un magnífico mandoble con vaina de acero, que resonaba arrastrándose al compás de sus marciales pasos y del golpe seco y agudo de sus espuelas de oro.
Cerca de una hora hacía que la conversación giraba alrededor de este asunto, y ya comenzaba á interpretarse de diversos modos la ausencia del recién venido, á quien uno de los presentes, antiguo compañero suyo de colegio, había citado para el Zocodover, cuando en una de las boca-calles de la plaza apareció al fin nuestro bizarro capitán despojado de su ancho capotón de guerra, luciendo un gran casco de metal con penacho de plumas blancas, una casaca azul turquí con vueltas rojas y un magnífico mandoble con vaina de acero, que resonaba arrastrándose al compás de sus marciales pasos y del golpe seco y agudo de sus espuelas de oro.
Todos arrojamos á nuestro alrededor una inquieta mirada de desconfianza; nos pusimos de pie y desnudamos nuestros aceros, determinados á vender caras las vidas; pero no pudimos por menos de permanecer inmóviles al ver adelantarse con paso firme é igual un hombre de elevada estatura, completamente armado de la cabeza al pie y cubierto el rostro con la visera del casco, el cual, desnudando su montante, que dos hombres podrían apenas manejar, y poniéndole[1] sobre uno de los carcomidos fragmentos de las rotas arcadas, exclamó con una voz hueca y profunda, semejante al rumor de una caída de aguas subterráneas: [Footnote 1: poniéndole.
NOTES: [Note 319: =tropezarse con=, _to come upon_.] [Note 320: =acabar de venir=, _to have just come_.] [Note 321: =verse en la necesidad de=, _to be compelled to_.] [Note 322: =hacerse a uno muy cuesta arriba=, _to be uphill work, be difficult_.] [Note 323: =confesarse de=, _to make confession of_.] [Note 324: =(ir) al grano=, _(to come) to the point_.] [Note 325: =tener la culpa=, _to be to blame_.] [Note 326: =darse por=, _to regard one's self as_.] [Note 327: =arrepentirse de corazón=, _to repent heartily_.] [Note 328: =tarde o temprano=, _sooner or later_.] =UNA VISITA A COSTA RICA= ¿Qué posee Costa Rica que pueda interesarme?
Este descubrimiento no dejaba de inquietarla algo, sobre todo teniendo en cuenta las ruidosas carcajadas que la noche anterior había creído percibir á lo lejos y en uno de los ángulos de la plaza, cuando cerraba el balcón y despedia á su amante; pero al mirar aparecer entre las filas de los combatientes, que pasaban por debajo del estrado lanzando chispas de fuego de sus brillantes armaduras, y envueltos en una nube de polvo, los pendones reunidos de las casas de Carrillo y Sandoval; al ver la significativa sonrisa que al saludar á la reina le dirigieron los dos antiguos rivales que cabalgaban juntos, todo lo adivinó, y la púrpura de la vergüenza enrojeció su frente, y brilló en sus ojos una lágrima de despecho.
Á todo esto, el niño, que á mi izquierda tenía, hacía saltar las aceitunas á un plato de magras con tomate, y una vino á parar á uno de mis ojos, que no volvió á ver claro en todo el día; y el señor gordo de mi derecha había tenido la precaución de ir dejando en el mantel, al lado de mi pan, los huesos de las suyas, y los de las aves que había roído; el convidado de enfrente, que se preciaba de trinchador, se había encargado de hacer la autopsia de un capón, ó sea gallo, que esto nunca se supo: fuese por la edad avanzada de la víctima, fuese por los ningunos conocimientos anatómicos del victimario, jamás parecieron las coyunturas.--Este capón no tiene coyunturas, exclamaba el infeliz sudando y forcejeando, más como quien cava que como quien trincha.
NOTES: [Note 98: =tener noticia de=, _to learn, to be informed_.] [Note 99: =hábil para=, _skillful in_.] [Note 100: =hacer la prueba=, _to make the test_.] [Note 101: =disfrazarse de=, _to disguise one's self as_.] [Note 102: =ponerse en camino=, _to set forth_.] [Note 103: =seguir su camino=, _to continue one's way_.] [Note 104: =dar señales de=, _to give signs of, to make a move to_.] [Note 105: =haber de=, _to be to, to have to_.] [Note 106: =enterarse de=, _to be informed about, to find out about_.] [Note 107: =poner en claro=, _to set right_.] [Note 108: =aguardar turno=, _to await one's turn_.] [Note 109: =disputarse algo=, _to quarrel over something_.] [Note 110: =apoderarse de=, _to seize, to take possession of_.] [Note 111: =tocar su vez a uno=, _to be one's turn_.] [Note 112: =suceder=, _to happen_.
Y detrás de este amontonamiento de saltos, y a la izquierda, y a la derecha,[1] cerca y lejos, arriba, abajo, allá en las alturas, aquí a los pies, trenzándose a pechadas con las rocas que, aunque aguantan, retiemblan, otros, y otros, y otros saltos, cubriendo una superficie de cuatro mil metros: unos con deslizamientos de culebra, otros con fieros brincos de jaguar, unos obscuros, resbalando en silencio, otros vistosamente empenachados de espuma, todos corren en vértigo y al llegar a la arista de los altos y negros paredones, pierden pie[2] y ruedan al fatal e infinito derrumbe, y allá abajo, reventados, deshechos, rugientes, siguen su curso arrastrando en girones su túnica de encaje, mientras del uno al otro extremo del inmenso anfiteatro de cascadas, entre aquel estruendoso dislocamiento de violencias, sobre aquel paroxismo, cien arco iris se tienden como puentes de paz.
Los oficiales del ejército francés, que á juzgar por los actos de vandalismo con que dejaron en ella triste y perdurable memoria de su ocupación, de todo tenían menos de{149-1} artistas ó arqueólogos, no hay para qué decir que se fastidiaban soberanamente en la vetusta ciudad de los Césares.{149-2} En esta situación de ánimo la más insignificante novedad, que viniese á romper la monótona quietud de aquellos días eternos é iguales, era acogida con avidez entre los ociosos; así es que la promoción al grado inmediato de uno de sus camaradas, la noticia del movimiento estratégico de una columna volante, la salida de un correo de gabinete ó la llegada de una fuerza cualquiera á la ciudad, convertíanse en tema fecundo de conversación y objeto de toda clase de comentarios, hasta tanto que otro incidente venía á sustituirle, sirviendo de base á nuevas quejas, críticas y suposiciones.
NOTES: [Note 249: =tener costumbre de=, _to be accustomed to, have the habit of_.] [Note 250: =hacer caso de=, _to give heed to_.] [Note 251: =hacer correr la voz=, _to spread the report_.] [Note 252: =pasar algo a uno=, _to have something the matter with one, to happen to one_.] [Note 253: =hablar por boca de ganso=, _to speak through another_.] [Note 254: =echar de ver=, _to notice_.] [Note 255: =parecerse a=, _to resemble_.] =EL ESPAÑOL DE VARIAS PARTES= Al viajar por[256] las distintas regiones de España y países sudamericanos, el principiante o inexperto se ve confrontado con un sinnúmero de cambios de pronunciación que si bien algunos carecen de[257] importancia, hay sin embargo otros que conviene evitar, si quiere 5 conservarse la pureza del idioma y seguir los consejos de la Real Academia Española cuyos fallos deben aceptar los que están aprendiendo o enseñando la bella lengua del inmortal Cervantes.
Si el buey brioso y bello, que todos se disputaban por tener en su carreta, ha muerto, en un día abrasante, de _cangrina_; si un tacho se ha desfondado; si las coronas del trapiche se han roto; si en los cañaverales ha prendido fuego, y con afanoso trabajo ha sido menester atajar aquel mar de llamas; si las crecidas del río han arrastrado el maíz, el arroz o la caña acabada de sembrar en sus márgenes; si una seca o unos aguaceros horrorosos amenazan las cosechas; si el cerdo ya cebado y pronto a ser vendido al especulador que recorre la finca se ha muerto de repente sin saberse por qué; si el compañero, que solitario en los campos estaba desmochando palmas, se ha caído; si se ha dado por el mayoral y los perros con algún negro cimarrón; si la vaca bermeja, si la puerca del hocico blanco,[1] si la yegua más hermosa del potrero ha parido, la letra de las canciones lo dirá cuando se esté chapeando o cortando caña, cuando se junte o cargue en la casa de trapiche, cuando los negros uno enfrente de otro batan en las resfriaderas, con las bombas, la _templa_ que acaba de ser sacada del tacho.
El se muere _por plantarle una fresca al lucero del alba_,{135-1} como suele decir, y cuando tiene un resentimiento, _se le espeta á uno cara á cara_:{135-2} como tiene trocados todos los frenos, dice de los cumplimientos que ya sabe lo que quiere decir _cumplo y miento_;{135-3} llama á la urbanidad hipocresía, y á la decencia monadas; á toda cosa buena le aplica un mal apodo; el lenguaje de la finura es para él poco más que griego; cree que toda la crianza está reducida á decir _Dios guarde á ustedes_ al entrar en una sala, y añadir _con permiso de usted_ cada vez que se mueve, á preguntar á cada uno por toda su familia, y á despedirse de todo el mundo; cosas todas que así se guardará él de olvidarlas, como de tener pacto con franceses.{136-1} En conclusión, hombre de estos que no saben levantarse para despedirse sino en corporación con alguno ó algunos otros; que han de dejar humildemente debajo de una mesa su sombrero, que llaman _su cabeza_; y que cuando se hallan en sociedad, por desgracia, sin un socorrido bastón, darían cualquier cosa por no tener manos ni brazos, porqué en realidad no saben dónde ponerlos, ni qué cosa se puede hacer con los brazos en una sociedad.
VARIANT: =Al cabo de medio siglo; cuando vaya corrido medio siglo.= 9.--LOS EXTRANJEROS EN AMÉRICA Vengan en hora buena aquéllos que penetran al seno de la República por el pórtico siempre abierto del preámbulo constitucional,[1] dispuestos a labrar su propio bienestar, contribuyendo al engrandecimiento común al amparo de leyes cuya generosidad sólo podría compararse a la del surco dilecto, que retribuye sin usuras el sudor de las frentes; vengan en hora buena esos inmigrantes sanos y buenos, que incorporan nuevos glóbulos rojos a las arterias de la República y de cada uno de los cuales podría decirse, parafraseando un concepto ajeno, que es como una letra en el gran abecedario del progreso nacional; vengan en hora buena esos extranjeros como Burmeister, como Jacques, como Berg, como Gould, como Groussac, que han ilustrado el pensamiento de varias generaciones argentinas, y cuyo paso por los bufetes de la pública enseñanza nos permite afirmar que la República diluída en la triunfal policromía de un potente organismo joven, es americana por el rígido concepto de su propia autonomía; española por su tradición y por su lengua; alemana por su ejército; inglesa por la pujanza de sus grandes capitales; francesa por sus tendencias literarias e italiana por el hondo y permanente amor a las cosas altas y las cosas bellas.
¿Qué dijo cada uno?
¿Adónde anduvo cada uno?
¿Con qué se quedó el uno?
--Veinte duros--dice uno.
[77] =cada uno=, _each one_.
53 Y fuése cada uno á su casa.
--Yo poseo uno de esa especie.
¿Qué oficio aprendió cada uno?
¿Puede uno sentarse cómodamente allí?
[91] =todos y cada uno=, _each and every one_.
=uno,-a=, one; =--s=, some, a pair; _as indef.
--En verdad que es un ángel, exclamó uno de ellos.
* * * Confesábase uno de prestar dinero con usura.
--¿Por qué razón?--preguntó uno de los circunstantes.
¡Dios mío!, ¿no podré salvar uno solo del cruel vacío?
--¿Dónde vas á estas horas, ladrón?--dijo uno de ellos.
¡Si pa esto nace uno, valiérame más no haber nacío!....
64, note 1.] --Presumí que me aguardabas, dijo el uno.
--Ciertamente, ni uno ni otro[13] de los artículos que Ud.
=cada= (_adj._), each; =---- uno= (_pron._), each, every.
=cien(to)=, (one) hundred; =ciento por uno=, a hundred-fold.
¿Hay cosa más sencilla que ensordecerse cuando uno quiere?
¿Qué hizo uno de los americanos, para hacer entender al mozo?
«Ven acá--le dijo uno,--dame la mano y volarás más derecha...
(III) Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
=otro=, other, another; =uno que ----=, a few here and there.
12 De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de sí.
=freir,= to fry; =-- á uno la sangre,= to make one's blood boil.
(gritó uno.)--¡Pues no quiere su dinero!{38-1}--Vaya..., vaya...
2 Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificación.
--Márchese V., buen hombre...--exclamó entonces uno que hasta lloraba.
=faltar=, to be lacking, missing; =---- algo a uno=, to lack something.
5 --Busquemos aquí--dijo uno de ellos disponiéndose a[52] entrar.
[13] =ni uno ni otro=, _neither the one nor the other_; _neither of them_.
--Dos--tres--uno--seis (2316) Libertad.[2] --Ese aparato ha sido retirado.
¿Cuál es uno de los elementos más importantes en el desarrollo de Costa Rica?
=cada=, each; =cada uno=, =cada cual=, each one; =cada vez más=, more and more.
¿Por qué no estaba convencido uno de los oyentes de la necesidad de pagar diezmos?
32 Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego.
=quemar=, to burn; =quemar á uno la sangre=, to set one's blood on fire, exasperate.
=un(o)=, =-na=, one; =uno y otro=, each (one), both; =ciento por uno=, a hundred fold.
23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús.
2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es débil, come legumbres.
33 Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído alguien de comer?
70 Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
=pedir=, 29, to ask for, seek, order; =---- algo a uno=, to ask somebody for something.
=Modismos= Úsese cada uno de los modismos del precedente trozo, cambiándose el tiempo.
37 Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es el que siega.
=otro, -a=, other, another; =otra vez=, once more; =el uno con el ----=, with one another.
24 Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
=uno=, a, an; =----s=, some, a few, any, a pair of, about; =---- que otro=, one here and there.
40 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido.
[7] =la otra.= Note that _el otro, la otra_, are generally used as correlatives of _el uno, la una_.
=agradecer,= 39, to be grateful for, thank; =---- algo a uno,= to be grateful to one for something.
--Muy bien,--dijo el zapatero y dio a cada uno de sus hijos un caballo y cien duros para la jornada.
=un(o), -a,= one, a; _pl._, some, the same; =uno al otro,= each other; =no son unos,= they are not alike.
7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.
=otro -a=, other, next; =al otro día=, the next day; =otro tanto=, so much (many); =uno y otro=, each, both.
30 Porque uno es Dios, el cual justificará por la fe la circuncisión, y por medio de la fe la incircuncisión.
--Gracias a Dios,--dijo el hermano mayor,--todos estamos sanos y salvos y cada uno ha aprendido a hacer algo.
--El Brasil produce la mitad de la cosecha mundial de caucho, y Pará es uno de sus grandes centros productores.
=Modismos= Úsese en sentencias originales cada uno de los modismos del precedente trozo, cambiándose el tiempo.
20 Las marcó en grados, uno por cada hora, y las protegió contra el aire con guardabrisas de piel y de cuerno.
«Á prisa, á prisa, caballeritos, que va á ser de día--dijo uno,--y el Abuelo{76-2} nos va á reñir si llegamos tarde.
2 E hiciéronle allí una cena: y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa juntamente con él.
=tocar=, 31, to touch, play; =---- a=, to be one's turn _or_ duty, to concern; =---- su vez a uno=, to be one's turn.
39 Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos?
71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce.
[3] =Déme el (número) dos--tres--seis--uno.= [4] =Ahí lo tiene,= i.e., =ahí lo tiene Ud.,= _There's your party_ (_number_).
=cada=, each, every; =---- uno= (=-a=), each, each one; =---- día=, each or every day; =---- vez que=, every time that.
=EJERCICIOS= =Cuestionario= Haga uno de los estudiantes a otro preguntas en castellano sobre el primer párrafo del cuento.
22 Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?
65 * * * Un soldado preguntó a uno de sus camaradas, que volvía de una campaña, si había hallado mucha hospitalidad en Holanda.
=Modismos= Úsese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas, empleándolo en tiempo distinto del usado en el texto.
¡Cuán distinta de la voz de París, cuando uno cree escucharla, al acercarse, halagadora como una canción de amor, de poesía y de juventud!
=Modismos= Empléese en una oración completa cada uno de los modismos de este cuento que contenga verbos, cambiándose el tiempo del verbo.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas, usándolo en tiempo distinto del que se usa en el texto.
5 --Conserva uno, si quieres, para recuerdo,--le dijo;--pero los restantes es preciso que hoy mismo los repartas entre tus hermanos.
[Illustration: El Canal de Panamá] El canal, que representa un esfuerzo colosal de ingeniería, tiene unos 72 kilómetros de uno a otro extremo.
¡Cuando uno recuerda aquellos tiempos...!» Celinina iba con ellos, y como por primera vez andaba en aquellas altitudes, se atolondraba un poco.
=Modismos= Úsese cada uno de los modismos de este trozo en oraciones completas españolas, empleándolo en tiempo distinto del usado en el texto.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este tema en oraciones completas españolas, usándolo en tiempo distinto del empleado en el texto.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este trozo en frases completas españolas, usándolo en tiempo distinto del que se usa en el texto.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este trozo en oraciones completas españolas, usándolo en tiempo distinto del empleado en el texto.
21 Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
--¡Qué atrasado de noticias está Ud.![1] En Buenos Aires funciona ya un subterráneo y hay dos más en construcción, aparte de uno especial para carga.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas españolas, usándolo en tiempo distinto del empleado en el texto.
=Modismos= Empléese cada uno de los modismos de este trozo en oraciones completas españolas, usándolo en tiempo distinto del que se usa en el texto.
=Modismos= Úsese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas españolas, empleándolo en tiempo distinto del que se usa en el texto.
32 He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
=Modismos= Úsese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas originales, empleándolo en tiempo distinto del que se usa en la lectura.
19 Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.
--Pues aguarde usted un poco--le contestó uno de los lugareños con asentimiento de los demás;--que en cuanto acaben de tirar piedras ésas, vamos á empezar nosotros.
--Á agonía,--contestó el hombre con tono indiferente.--Aquí en los pueblos, señorita, se toca por todo: cuando uno va á morir, cuando muere, cuando es el funeral y...
17 Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de la gracia, y del don de la justicia.
=Modismos= Empléese cada uno de los siguientes modismos en oraciones completas españolas, usándolo dos veces en tiempos distintos: _estar limitado con_, _efectuarse_.
=Representación dramática= Este cuento se presta muy bien a ser representado ante la clase, haciendo uno de los alumnos el papel de leñador, otro el de hada, etcétera.
=uno, -a=, one; =---- a ----=, =---- por ----=, one by one; =---- a otro=, one another, reciprocally; =---- que otro=, a few; =---- tras otro=, one after the other.
50 Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos): 51 ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?
9 Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: 9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
17 Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha; 18 Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio.
=Representación dramática= Este cuento se presta muy bien a ser representado ante la clase, haciendo uno de los alumnos el papel de hombre rico, otro el de muchacho trabajador, etcétera.
=tocar,= to touch, ring, play (_a musical instrument_), befall; =--á uno,= to be one's turn ; =-- á refectorio,= to ring the dinner-bell; =le ha tocado la suerte,= it has fallen to his lot.
33 Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas: 34 Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.
4 Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, [hijo]de Simón, el que le había de entregar: 5 ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos dineros, y se dió á los pobres?
15 Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.
12 De consiguiente, [vino la reconciliación por uno], así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.
49 Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; 50 Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.
=ir=, 10, to go; =---- al grano=, to come to the point; =---- a pie=, to walk; =---- a uno=, to go with one, prosper; =---- montado=, to ride (a donkey or horse); =va perdiendo=, continues to lose.
=pasar=, to pass; =---- a=, to turn to; =---- a poder de=, to pass into the possession of; =---- algo a uno=, to have something the matter with one; =---- de=, to exceed; =---- el río=, to succeed, win the day.
=Formación del plural de substantivos= Escríbase el plural de cada uno de los siguientes substantivos: jardín, lápiz, luz, pincel, uniforme, color, vez, moneda, celebridad, juguete, almacén, desorden, húsar, joven.
3 Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de fe que Dios repartió á cada uno.
--Pues salió yendo á la iglesia, arrodillándose delante del altar de Santa Ana y diciendo á la Santa con mucha devoción: --Vengo á decirle á usted, santa abuelita, que mis hijos me ponen en un potro, pues el uno que llueva solicita, y...
25 --Solamente le falta la muleta, para que sea _ño Cucho_ el Cojo, en mismita persona,--contesta la mujer, dando una gran carcajada.[293] Tal fué la escena que, poco más o menos, pasó un día, en uno de los vallecitos de la costa de Colchagua.
11 Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, bajóse á mirar el sepulcro; 12 Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.
51 Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación: 52 Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.
--Las carreras de caballos, las cuales han estimulado mucho la mejora del ganado equino; la corrida de la sortija; el pato: juego en el cual varios ginetes se persiguen para arrebatar de las manos de uno de ellos un pato muerto o un objeto que represente este animal.
280 Y pues que del propio modo Fabricas uno que ciento, Si yo nada nuevo invento, En ti es viejísimo todo." A esto la abeja replica: 285 "En obra de utilidad La falta de variedad No es lo que más perjudica.
¿Quién sabía si la bruja aprovechaba aquellos instantes para hacer uno de esos terribles conjuros que sacan á los muertos de sus sepulturas, estremecen el fondo de los abismos y traen á la superficie de la tierra, obedientes á sus imprecaciones, hasta á los más rebeldes espíritus infernales?
123, 1.22.] Ni por ésas.[1] [Footnote 1: Ni por ésas = 'Nor did these (threats) avail.'] La indignación llegó á su colmo, hasta el punto que uno de sus guardas, lanzándose sobre el reo, cuya pertinacia en callar bastaría para apurar la paciencia á un santo, le abrió violentamente la visera.
--Yo he dado vueltas sin cesar arrastrada por la turbia corriente, y en mi larga peregrinación vi, solo, enlutado y sombrío, contemplando con una mirada distraída las aguas que pasaban y las hojas secas que marcaban su movimiento, á uno de los dos amantes cuyas palabras nos hicieron presentir la muerte.
5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios; 6 El cual pagará á cada uno conforme á sus obras: 7 A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra é inmortalidad, la vida eterna.
--_Jorge Hunecus_ (CHILENO) =Bello, Andrés= (1781-1865) Andrés Bello,[11] que aunque nacido en Venezuela vivió y murió en Chile, es uno de esos personajes que honran a todo un continente,[12] y que se granjea el respeto y las simpatías de cuantos le tratan, y aún de aquéllos que solamente le conocen por sus escritos.
10 Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre, 11 (Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;) 12 Le fué dicho que el mayor serviría al menor.
=tanto, -a=, as much, so much; =---- que=, as much as; =---- como=, as much as; =en ---- que=, while; =---- uno como otro=, both one and the other; =algún ----=, a little; =en ----, entre ----=, in the meanwhile; =por lo ----=, for the same reason, therefore; =---- cuanto=, as much as; =---- por ciento=, percentage.
--Á propósito de aventuras extraordinarias, exclamó al verle uno de los monteros de don Dionís, dirigiéndose á su señor: ahí tenéis á Esteban el zagal, que de algún tiempo á esta parte anda más tonto que lo que naturalmente lo hizo Dios, que no es poco, y el cual puede haceros pasar un rato divertido refiriendo la causa de sus continuos sustos.
[79.8] =Dar el primero=, 'to be the first to give.'] 79.10: =Ver Alvar..., y salir..., todo era uno=, 'it was all one for Alvar to see..., and for him to go out...'='as soon as Alvar saw..., he would go out....' [79.13] =el gusto de que acudiesen=, 'the pleasure of their coming.' [79.15] =antes que nadie=, 'before any one else.' [79.20] =San Isidro=, 'Saint Isidor,' the patron saint of Madrid.
--Cada uno de esos países tiene su legislación propia, y ésta admite diferencias aún dentro de una misma nación; pero puede decirse que en general los niños ingresan a la escuela primaria a los seis años de edad.[1] En los países que han incorporado a sus instituciones de enseñanza los jardines de infantes, o sea escuelas maternales o _kindergartens_ como también se los llama, el niño empieza su educación a una edad más temprana.[2] --Hablaba Ud.
--Soy tu esposo, soy el que dió la salud á la hija de Jairo, que padecía el mal que tú padeciste; soy el que dijo: «Cualquiera que dejase casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras por mi nombre, recibirá ciento por uno, y poseerá la vida eterna.» En la orilla del lago azul que hoy llaman de _San Vicente_, y está en tierra de Briviesca, hay una pobre ermita, donde vivió solitaria la hija del rey moro de Toledo, que hoy llaman _Santa Casilda_.
52, note 1.] En esta situación de ánimo, la más insignificante novedad que viniese á romper la monótona quietud de aquellos días eternos é iguales, era acogida con avidez entre los ociosos; así es que la promoción al grado inmediato de uno de sus camaradas, la noticia del movimiento estratégico de una columna volante, la salida de un correo de gabinete, ó la llegada de una fuerza cualquiera á la ciudad, convertíanse en tema fecundo de conversación y objeto de toda clase de comentarios, hasta tanto que otro incidente venía á sustituirle,[1] sirviendo de base á nuevas quejas, críticas y suposiciones.
10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; 12 Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno: 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan engañosamente; Veneno de áspides está debajo de sus labios; 14 Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura; 15 Sus pies son ligeros á derramar sangre; 16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos; 17 Y camino de paz no conocieron: 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
=Volver a= plus an infinitive expresses repetition of the act of that infinitive.] [Note 67: =oír hablar de=, _to hear (spoken) of_.] [Note 68: =acercarse a=, _to approach_.] [Note 69: =en contra de=, _against_.] [Note 70: =dar motivo para=, _to give reason for_.] [Note 71: =habituarse a=, _to get used to, become accustomed to_.] [Note 72: =pensar en=, _to think of_.] [Note 73: =faltar algo a uno=, _to lack something_.] [Note 74: =sin cortar=, _uncut_.] [Note 75: =disputarse algo=, _to quarrel over something_.] =EL ÁRABE HAMBRIENTO= Perdido en un desierto Un árabe infeliz, ya medio muerto Del hambre y la fatiga, Se encontró un envoltorio de vejiga.
=hacer=, 9, to make, do, cause, bring about; =---- calor=, to be warm (of weather); =---- caso de=, to give heed to; =---- correr la voz=, to spread the report; =---- daño a=, to harm; =---- de=, to act as; =---- dormir=, to put to sleep; =---- el papel de=, to play the part of; =---- escala en=, to stop at (of boats); =---- esfuerzos por=, to make efforts to; =---- estragos=, to work havoc; =---- falta=, to be lacking; =---- frente a=, to face; =---- la gracia de=, to do the favor, honor of; =---- la prueba=, to make the test; =---- pedazos=, to break _or_ tear to pieces; =---- una pregunta a=, to ask a question of; =---- uso de=, to make use of; =hace cuatro siglos= four centuries ago; =hace poco=, a short time ago; =----se al mar=, to set out to sea; =----se a uno muy cuesta arriba=, to be uphill work, difficult; =----se comprender, entender=, to make oneself understood; =----se el sordo a=, to turn a deaf ear to.
4 = cuatro 5 = cinco 6 = seis 7 = siete 8 = ocho 9 = nueve 10 = diez 11 = once 12 = doce 12.5 = doce (metros) y medio 13 = trece 14 = catorce 17 = diez y siete (_or_ diecisiete) 20 = veinte 0,20 = veinte céntimos 21 = veinte y uno (_or_ veintiuno) 22 = veinte y dos (_or_ veintidos) 23 = veinte y tres (_or_ veintitres) 24 = veinte y cuatro (_or_ veinticuatro) 25 = veinte y cinco (_or_ veinticinco) 30 = treinta 0,40 = cuarenta céntimos 48 = cuarenta y ocho 50 = cincuenta 0,50 = cincuenta céntimos (_or_ media peseta) 60 = sesenta 63 = sesenta y tres 72 = setenta y dos 90 = noventa 100 = ciento 162 = ciento sesenta y dos 220 = doscientos veinte 250 = doscientos cincuenta 300 = trescientos 330 = trescientos treinta 765 = setecientos sesenta y cinco 767 = setecientos sesenta y siete 1300 = mil trescientos 1515 = mil quinientos quince 1534 = mil quinientos treinta y cuatro 1553 = mil quinientos cincuenta y tres 1573 = mil quinientos setenta y tres 1693 = mil seiscientos noventa y tres 1854 = mil ochocientos cincuenta y cuatro 1858 = mil ochocientos cincuenta y ocho 1867 = mil ochocientos sesenta y siete 1869 = mil ochocientos sesenta y nueve 1870 = mil ochocientos setenta 1871 = mil ochocientos setenta y uno 1895 = mil ochocientos noventa y cinco 1898 = mil ochocientos noventa y ocho 1904 = mil novecientos cuatro 1912 = mil novecientos doce 1913 = mil novecientos trece 1914 = mil novecientos catorce 3,000 = tres mil 13,000 = trece mil 20,000 = veinte mil 33,000 = treinta y tres mil 380,000 = trescientos ochenta mil 3,550,000 = tres millones quinientos cincuenta mil 7,470,000 = siete millones cuatrocientos setenta mil 16,000,000 = diez y seis millones 70,000,000 = setenta millones 75,000,000 = setenta y cinco millones 131,000,000 = ciento treinta y uno millones 200,000,000 = doscientos millones 264,000,000 = doscientos sesenta y cuatro millones 300,000,000 = trescientos millones 877,000,000 = ochocientos setenta y siete millones End of the Project Gutenberg EBook of A First Spanish Reader by Erwin W.
une
QUE DIOS ES DIOS POR FERNÁN CABALLERO{79-1} I La vertu est aussi une force.
Elle renferme en elle une langue divine, Mais si son mattre dort, tout reste dans son sein.
Las d'une vaine attente, Sur le bord du balcon je m'etais assoupi; Je rouvris la paupière à l'aurore naissante, Et je laissai flotter mon regard ébloui.
La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas.
pensé; ¡cuántas veces el genio Así duerme en el fondo del alma, Y una voz, como Lázaro,[3] espera Que le diga: «Levántate y anda!» [Footnote 1: This poem is composed of decasyllabic anapests and of hexasyllabic amphibrachs, thus: -- -- / | -- -- / | -- -- / | -- -- / -- | -- / -- The even verses have the same assonance throughout.] [Footnote 2: For this idea, compare-- Je suis dans un salon comme une mandoline Oubliée en passant sur le bord d'un coussin.
Lamartine, c'est la, dans cette rue obscure, Assis sur une borne, au fond d'un carrefour, Les deux mains sur mon coeur, et serrant ma blessure, Et sentant y saigner un invincible amour; C'est là, dans cette nuit d'horreur et de detresse, Au milieu des transports d'un peuple furieux Qui semblait en passant crier à ma jeunesse: "Toi qui pleures ce soir, n'as-ta pas ri comme eux?" C'est là, devant ce mur, où j'ai frappe ma tete, Où j'ai posé deux fois le fer sur mon sein nu; C'est là, le croiras-tu?
=Para estudio= Apréndase de memoria lo siguiente: _País o provincia_ _Lengua_ _Habitante_ España español español Cataluña catalán, español catalán Galicia gallego, español gallego Andalucía andaluz, español andaluz Castilla castellano castellano La Argentina español argentino Bolivia español boliviano El Brasil portugués brasileño Chile español chileno Colombia español colombiano Costa Rica español costarriqueño, costarricense Cuba español cubano El Ecuador español ecuatoriano Guatemala español guatemalteco La Guayana francés, holandés, inglés Haití francés haitiano Honduras español hondureño Méjico español mejicano Nicaragua español nicaragüense Panamá español panameño El Paraguay español paraguayano El Perú español peruano Puerto Rico español portorriqueño El Salvador español salvadoreño Santo Domingo español dominicano El Uruguay español uruguayo Venezuela español venezolano NOTES: [Note 256: =viajar por=, _to travel in_.] [Note 257: =carecer de=, _to lack, be wanting_.] [Note 258: =tener lugar=, _to take place, prevail_.] [Note 259: =dejar mucho que desear=, _to leave much to be desired_.] [Note 260: =echar de menos=, _to miss_.] [Note 261: =esmerarse en=, _to do one's best at, take pains in_.] =EL CANAL DE PANAMÁ= Por el istmo que une las dos Américas se ha construido el canal de Panamá juntando así el Atlántico con el Pacífico.
unirá
Ahora que recuerdo: ¿Están adelantados los trabajos del ferrocarril panamericano que algún día[25] unirá Nueva York con Buenos Aires?
unía
Ponía la bomba y prendía la mecha; unía el material y le añadía el explosivo; tras de la arenga, la arremetida.
El faro estaba situado en un peñasco que sólo se unía á la tierra firme por medio de una calzada estrecha, construida sobre una lengua baja de arena y rocas.
Varmen, la mayor, que unía á su timidez juicio y dulzura, era bien querida en el lugar, en que, hablando de ella, sellaban su elogio con decir, según la expresión del país, que era _arrimadita á la iglesia_.
unía
Ponía la bomba y prendía la mecha; unía el material y le añadía el explosivo; tras de la arenga, la arremetida.
El faro estaba situado en un peñasco que sólo se unía á la tierra firme por medio de una calzada estrecha, construida sobre una lengua baja de arena y rocas.
Varmen, la mayor, que unía á su timidez juicio y dulzura, era bien querida en el lugar, en que, hablando de ella, sellaban su elogio con decir, según la expresión del país, que era _arrimadita á la iglesia_.
unían
Ideas ligerísimas, sin forma determinada, que unían entre sí, como un invisible hilo de luz, la profunda soledad de aquellos lugares, el alto silencio de la naciente noche y la vaga melancolía de mi espíritu.
Y las carcajadas de los grandes se unían á los silbidos de los chicos, á las imprecaciones de las mujeres, á las lágrimas de triunfo y alegría del viejo hortelano y á los empellones que los guindillas daban ya al convicto ladrón, como impacientes por llevárselo á la cárcel.
El autor de esas revelaciones murió con la sonrisa de la mofa en los labios y sin arrepentirse de sus culpas; varios de sus iguales le siguieron en diversas épocas al suplicio; pero el temible jefe, à quien continuamente se unían nuevos prosélitos, no cesaba en sus desastrosas empresas.
unieron
Los dos hocicos se unieron: el ardiente y el helado.
[2.14] =se unieron=, 'were brought together' (or 'were united').
una
no, una letra!
Prior una tontería.
Se sentó a una mesa.
una botella de vino?
Empezó por una manía.
hay una pluma y papel.
los ojos de una mujer.
no sé qué, ¡una locura!
un abuelo o una abuela?
una persona caritativa.
Es una ciudad magnífica.
Dijóle una vez:--Vaya Vd.
es (una)--, it is a pity.
no se siente una mosca ...
alguna vez una[4] hacienda?
Tropezó con una dificultad.
de una cosa sobrenatural....
Empieza por pedir una silla.
Este país es una república.
José masculló una maldición.
un, una, a, an; _pl._, some.
que se le exigirá una fianza?
Viene una vez en cuatro años.
Cada una se quitó muchos años.
Lola protestó con una mueca....
Dí ---- una piedra en el camino.
La virtud es también una fuerza.
El franco es una moneda francesa.
Encontró debajo de ella una bolsa.
con una hija que allí tengo casada.
En el camino encuentra una gallina.
le ponga una cama en el gabinete...
No se tomó a Zamora En una hora.
Se ha visto una ballena en el río.
Entonces comenzó una cosa horrible.
Y le entregó una lapicera de plata.
En este momento encuentran una zorra.
Era una niña de trece á catorce años.
No tenía hijos pero tenía una mujer.
una línea fronteriza y encuentra Ud.
una palabra de acá, otra de acullá...
Hay también una mesa para el maestro.
Llegó a una ciudad y fue a una posada.
Tenía una buena mujer y buenos hijos.
Anuncio del Estreno de una Ópera 30.
Si quieres, te casaré con una condesa.
Al entrar se me ocurrió una idea feliz.
Dé usted una palabra sinónima de choclo.
es el tercero que me habla de una cabra.
murmuró el joven con una triste sonrisa.
Poco después entró una niña en el bosque.
Quería comprar una mesa y algunas sillas.
Un día vino una vecina vieja a visitarla.
Había caído en una trampa; estaba perdido.
Un desierto es una llanura seca y arenosa.
ver que el animal que traigo es una vaca?
Dé usted una palabra sinónima de pordiosero.
En mi mesa hay un cuaderno y una gramática.
Pero la cosa iba durando una y otra semana.
Pasó un día, una semana, un mes y no pareció.
una ópera de Wágner a una de Verdi o Puccini?
Aquí, en donde cayó un héroe, cae una columna!
como es una tontería que no merece la pena...
Pablo tenía una cita (_appointment_) ¿verdad?
Tráigame algo que comer y una botella de vino.
Aquí tiene una buena ocasión de aprender algo.
Después de una hora se presentó otro caballero.
En el piso bajo hay una tienda y una panadería.
En poco tiempo me contó una infinidad de cosas.
Tengo necesidad de una carta de recomendación.
una baja emulación en su alma, sino porque Ud.
Yo ví una ciudad hermosa al---- ---- ---- ----.
El céntimo es la centésima parte de una peseta.
El ciego comenzó á ejecutar una marcha guerrera.
El rico quería que el escultor ---- una estatua.
Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.
Es todo lo que se llama una verdadera aventura.
Otro desgraciado le facilitó una guitarra rota.
Por fin ¿qué proyectaban los criados una noche?
Yo lo impido y con una sola tajada lo deguello.
Ella era joven, casi una niña, hermosa y pálida.
Mejor hubiéramos visto{55-1} asomar una tormenta.
prorrumpió el sacrílego barón con una carcajada.
Supongo que pertenecían a una familia acomodada.
Consiguió que le (dar) una plaza de músico mayor.
Parecían condecoraciones de una legión cualquiera.
Poco después pasó por allí un hombre con una vaca.
Tenían una hija y ambos la amaban de todo corazón.
una gran parte lo haremos _por_ ferrocarril; y Ud.
El caballero se dejó caer en una silla desesperado.
Él tiene una falta de ortografía en la palabra año.
Finalmente él les dijo: --- Propongo una apuesta.
muchacho==_un muchacho tiró una piedra á un peral_.
No siendo bastante una mano, él ---- ---- ---- ----.
Ya me parece que llevo lo menos una semana tendido.
Yo iba a la feria precisamente a comprar una cabra.
La justicia es una sed y la civilización una siembra.
Me fijé un poco más.{8-2} Había sido una alucinación.
Por una mirada, por una sola mirada de esos ojos ...
Y la boca gruñó: --Toda mi vida he sido una tonta.
Tengo una esposa y ocho niños y debo pensar en ellos.
UNA VISITA Quiero hacer una visita al señor Valera.
A los pocos momentos da éste una media vuelta, y ¡zas!
De pronto una voz lastimera le sacó de sus reflexiones.
El _dominico_ se cubre con una blanquísima vestimenta.
furia, _f._, fury; estar hecho una --, to be in a rage.
Oir esto y caerme de espaldas, todo fué una misma cosa.
Pedro fijó una mirada estúpida en la corriente del río.
Su única fortuna eran su cabana, una vaca y una cabra.
VARIANTS: =Muchas=, =centenares=, =una gran cantidad=.
Vive preso en un palacio con una vieja bruja y su hija.
Los hijos y las hijas de una familia se llaman hermanos.
Al lado derecho estaba el rey David con una arpa de oro.
Él se sienta, abre su libro y lee una frase, dos frases.
El señor arzobispo está hecho, y con razón, una furia....
Está situada en una de las más hermosas bahías del mundo.
Notaron, sí, de súbito, una cosa inexplicable y fenomenal.
Un sabio y un patán se disputaban[109] una misma mujer.
No tuvo sueños ni ilusiones; en cambio tenía una esperanza.
Se sentó a una mesa, llamó al mozo y dijo: --Tráigame Vd.
Si (ver) el salchichón, el otro pasajero (desear) una raja.
Todo permanecía á su alrededor sumido en una profunda calma.
De pronto, algo se le enredó á una pierna; era una serpiente.
El padre, la madre, los hijos y las hijas forman una familia.
tiene una barba muy espesa y necesito una navaja muy afilada.
y el órgano sonaba; pero sonaba de una manera indescriptible.
El señor dijo:--¿Cómo no tiene esta grulla más que una pierna?
En el reloj de la catedral sonaba en aquel momento una hora...
mi señora doña Baltasara, decía la una, yo soy de este genial.
Pero una nube se eleva en los 30 aires y tapa su luz.
Rodeáronlas las amigas, y ni una sola dejó de verter lágrimas.
Creemos inútil decir á nuestros lectores quién era una de ellas.
El sol aún seguía bañando una parte no insignificante del paseo.
UNA PIERNA Un paje sirvió en la comida a su señor una grulla.
valían= = _cada una tenía un novio, pero los novios no valían_.
Al anochecer llegaron a una montaña donde había[47] una cueva.
Ella era hermosa, hermosa y pálida, como una estatua de alabastro.
Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.
Respondió el paje:--Señor, las grullas no tienen sino una pierna.
Sabía además una porción de versecillos, romances y acertijos....
VARIANT: =Como una ....= [3] =a la espalda,= _on their backs_.
Yo disimulé que estaba libre, y esperé una ocasión para escaparme.
Allí la claridad de una lámpara permitía distinguir sus facciones.
Allí la claridad de una lámpara permitía distinguir sus facciones.
El hilo llevó una cuerda, la cuerda un cable, el cable una cadena.
Me hizo jurar una docena de veces que no pensaba nada malo de ella.
Nombraron una delegación, y la delegación fué a ver al magistrado.
Pagué el entierro de Teresa; compré una sepultura por diez años....
VARIANTS: =Algunas=; =una que otra=; =unas cuantas=; =unas pocas=.
Ella se sentó en el jardín, y trató de hacerse pasar por una tonta.
Entonces comenzó para el ciego una época miserable y angustiosa....
Las monedas de plata son de cinco, de dos, de una y de media peseta.
No conozco una ciudad que tenga un colorido más americano que ésta.
Tenía mi novia apenas diez y nueve años, y era una niña muy hermosa.
TRES PALABRAS Un jornalero pobre llegó por la noche a una posada.
ve, el río es una de las más grandes vías fluviales del continente.
EL PRÍNCIPE JALMA Había un viejo que tenía una hija muy hermosa.
En nuestros campos se da a esta palabra una importancia escepcional.
Es una importante industria la fabricación y destilación de bebidas.
Se sentó en una piedra cerca de la puerta pensando si entraría o no.
Dios llamó un día al inocente mártir, predestinado á una dicha eterna.
Ella se tranquilizó y le dijo que llevaría en el dedo una cinta roja.
En cuanto al[119] dinero, lo hice depositar en una cubeta con agua.
Encontráronse allí los Puritanos con[235] una playa triste y árida.
Este rey moro tenía una hija muy hermosa y compasiva, llamada Casilda.
uno, una, _pron._, one, some one, a person; (el) -- y (el) otro, both.
Es una manía inocente, pero muy divertida e instructiva ¿no es verdad?
Las otras han de tomar una porción de sus cenizas y así se remozarán.
VARIANT: =Hay una gran diferencia= (or =va un gran trecho=) =entre ...
Y abrazada una hermana a la cintura de la otra, principian _un cedazo_.
Para el que la visita por primera vez, Buenos Aires es una maravilla.
Pero creo que cinco pesetas es bastante dinero por una cabra tan flaca.
En su busca fuí un día y otro á aquel sitio: Por último, una tarde ...
Esos claros y melancólicos ojos parecían mirar desde una eminencia....».
Los mozos de la posada pusieron el barco en una sala cerca de su alcoba.
ni se molestará si le doy una explicación algo extensa sobre este punto.
Porque las fieras de una misma especie no se devoran unas á otras.--¡Ah!
Vale tres pesetas la cena, una peseta el vino y otra peseta los tabacos.
Dejó el mulo en una posada, y de seguida se presentó en casa de su amigo.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena, mienten de una misma manera.
Hoy día Chile es una 10 república importante y rica.
que es una buena persona, un santo, y que no le incomodará poco ni mucho.
contorsión, _f._, contortion; hacer una --, to bend one's body; to writhe.
En el primero, el artista parece haber querido hacer una cabeza simbólica.
Se experimenta casi una impresión dolorosa; sentís el dominio del vértigo.
El hombre le arrojó una piedra al león á ver si podía aplastarle la cabeza.
El viaje a la capital se hace recorriendo una hermosa y fertilísima región.
exclamaron los oficiales á una voz, prorrumpiendo en alegres exclamaciones.
La catedral, fundada en 1573, es una de las más famosas iglesias del mundo.
Parece un círculo de estrellas arrancadas del cielo de una noche de verano.
Parece un círculo de estrellas arrancadas del cielo de una noche de verano.
se atraviesa una extensa llanura, que lleva el nombre de Llanos de Caulina.
El insomnio junto á una mujer bonita no es seguramente el peor de los males.
El insomnio junto á una mujer bonita no es seguramente el peor de los males.
Me expuso en pocos instantes una infinidad de proyectos á cual más absurdos.
que{84-2} has hecho una buena obra de caridad, le dijo la avispa á la cabra.
Además, este animal tiene la cola larga, y una cabra tiene la cola más corta.
mirada, _f._, glance, look; tender una--, to take a look; to look; to glance.
nos cantará de sobremesa una rondeña con su gracia natural; y por la noche J.
Pedro Gómez de Aguilar tenía una magnífica finca cerca de la ciudad de Cabra.
porción, _f._, part, portion; una -- de años, a few years; a number of years.
Se veían una porción de niñas reunidas bajo el emparrado de la casa de Simón.
Un día cuando llovía a cántaros Mamerto quiso asistir a una corrida de toros.
de tu horrenda falsedad en memoria, ni una pluma dejes, negra, ¡El busto deja!
La perra ve aquellos instrumentos mortíferos y se pone á ladrar como una loca.
Todos quedaron silenciosos, y _Manuel_ empezó á silbar una canción patriótica.
En las dos cámaras se eligen cada dos años una tercera parte de sus miembros.
Ese tuno debe tener metida en su cuerpecillo toda entera una legión de diablos.
LOS POBRES SASTRES Un herrero de una pequeña ciudad había hurtado un caballo.
Pero mucho puede hacer una propaganda inteligente, basada en métodos liberales.
Pues los frailes son una milicia también, y no menos tenaz que la del ejército.
Un día estaba sentado en un banco tomando una taza de 5 leche.
VARIANTS: =Todos rieron a carcajadas; lanzaron una carcajada.= [53] =Para...
Dar el primero una noticia triste ó alegre, era para Alvar la felicidad suprema.
El hada se sumergió en las aguas, y no tardó en aparecer con una hacha de oro.
Entonces vino una voz del cielo: Y lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
Esta grulla no tenía sino una pierna, porque la otra se la había comido el paje.
VARIANTS: =Vistas a la distancia;= or =desde una larga distancia= (or =trecho=).
Acto continuo dispusiéronle una frugal colación, y sentóse con su hija á la mesa.
dice,--replicó éste.--Y he de observar que esa planta crece en una área limitada.
Entre este pueblo y el río se extiende una verde pradera, que pertenece al común.
Otra vez desapareció el hada,[178] y trajo en seguida una vieja hacha de acero.
Precisamente una de las primeras víctimas de su intemperancia fué el mismísimo P.
tu ventana es la gloria; Pero la noche se pasa, Se pasa como una sombra.
Y el padre se arrastraba por el suelo, y levantaba hacia los ladrones una cara...
Y nada: el viejo, clavado como una estatua á la orilla del mar, no soltó el cabo.
EL COMPETIDOR Un día a eso de las seis de la tarde llegó a una posada un hombre.
Estaba el posadero para ponerse muy colérico, cuando se le ocurrió una buena idea.
hundir, to sink, bury; -- una cuarta de hierro, to bury the spurs; to spur deeply.
La meseta determina aquí también una diferencia de clima, haciéndolo más templado.
of separation or privation.--=una va llena=, 'one is full (lit., 'one goes full').
of_ =pesar=), heavy, tedious; =lo pesado de una faena=, the tediousness of a task.
Al fin abrió los ojos, tendió una mirada, y un grito agudo se escapó de sus labios.
Al fin abrió los ojos, tendió una mirada, y un grito agudo se escapó de sus labios.
Él les dijo: --Es necesario que cada una escriba en una cédula su nombre y edad.
Llegó el momento de la despedida, y Aliatar se vio rodeado de una guardia de honor.
Macario era muy feo; pero, no obstante, se había casado con una muchacha muy guapa.
Teniendo él también una colección ¿no era natural que quisiera ver la de la vecina?
Al oír[76] sus primeras palabras, sabíamos ya que nos iba a contar una historieta.
Entonces le compraron una tosca escudilla de madera, y en ella le daban la comida.
La primera representación[5] atrae siempre una concurrencia numerosa y muy selecta.
Luego, sin mirarle, emprendí una carrera desesperada, loca, al través de las calles.
no tiene una idea precisa del medio geográfico y la sociedad de donde aquél procede.
pregunta, _f._, question, inquiry; hacer una --, to ask a question, make an inquiry.
VARIANT: =Algo así como.= [11] =una penita en el estómago= (Cuba), _to be hungry_.
VARIANT: =Sin dormir.= [3] =para hacerlos de una pieza,= _to make them a part of_.
aquí la gran meseta del estado de Colorado como una ancha faja que penetra en Méjico?
En todos los ojos había una lágrima, en todos los espíritus un profundo recogimiento.
Entonces las ondas tienen una luz más roja, las horas transcurren sordas y lánguidas.
Junto á una espesa maraña había otro charco de sangre; pero allí se perdía el rastro.
La madre del Poniente dió a la niña una taza de oro para vender en caso de necesidad.
Pero debo añadir que de su breve expedición le quedó para toda su vida una costumbre.
Tratábase del asesinato de una pobre vieja á quien sus convecinos acusaban de bruja.
Acaso un aviso de Dios; tal vez una vana fantasía, que el tiempo realizó más adelante.
Aunque hubiese resucitado el difunto Padre Procopio trayendo consigo una docena de PP.
bendición, _f._, benediction, blessing; que era una -- del cielo, in a surprising way.
Escribía una prosa profusa, llena de vitalidad y de color, de plasticidad y de música.
Lleva en la cabeza una toca, símbolo del duelo del amor, la no menos graciosa _viuda_.
Parece que una desgracia no es más que el aviso de las que bien luego nos sucederán.
Pero ved, a través de la bulla de los actores como una forma rampante hace su entrada!
Y en sus facciones se retrató un instante el estado de su alma, espantada de una idea.
Aparte de todo esto, se les impone una contribución de 5% por milla sobre la propiedad.
Dió una embestida el animal y al saltar atrás el cazador se enredó en un bejuco y cayó.
Luego se lo acercó á una y otra oreja, lo puso donde estaba, y dijo: --Se ha parado.
Al cabo logróse apaciguar el tumulto, y comenzaron á disponerse á una nueva persecutión.
Después de algunos 40 momentos se presentó una vieja que ofreció ayudarle.
El pájaro no alcanza a tener una cuarta de longitud desde el pico a la punta de la cola.
Hay situaciones, lector amigo, que no á todos es dado describir, y ésta es una de ellas.
LA RANA Y LA GALLINA Desde su charco una parlera rana Oyó cacarear a una gallina.
Yo de mí se decir, que conservo un pedazo de su jubón como una reliquia, y lo merece...
A principios del siglo XIX el uso de vapores encareció la necesidad de una tal empresa.
Buenos Aires es la mayor ciudad de la América del Sur y una de las más grandes del mundo.
De repente, Neira creyó notar que un boldo se movia: tomó una piedra pequeña y la arrojó.
Juan no había tomado más alimento que una taza de café de ínfima clase y un panecillo....
Pero al llegar á casa y quedarme solo en el cuarto, se apoderó de mí una tristeza mortal.
Prose order--_(una) leve sonrisa pliega los extremos..._] [Footnote 4: Cual...
Pues, hermanos, Jamás equivaldrá vuestro zumbido A una gota de miel que yo fabrique.
Su castidad arisca se sublevaba á la menor insinuación, se ofendía de una simple sonrisa.
Te portaste como un héroe, y 5 nos has librado de una gran desgracia.
añadia el otro; y cada cual exclamaba por su lado: ¡Tú has echado una suerte á mi hermana!
Háblame: yo quiero saber si me amas; yo quiero saber si puedo amarte, si eres una mujer...
María es una niña, niña de cualquier país, de cualquier sociedad con tal de[43] ser niña.
Nos habían desarbolado, y al caer el aparejo le rompió una pierna á uno de la tripulación.
Pues nada, él se da tal mana en arreglarlo y cuidarlo, que sueña, que es una maravilla....
Sin examinarla ni mirarla el hombre entregó al posadero una vieja pieza de cinco centavos.
Ya en tiempo de los Reyes Católicos (1515) se buscó una línea acuática a través del istmo.
En el delta del Orinoco, cerca del río Imataca, se halla una riquísima mina de hierro.
Los precios para un estreno son generalmente más altos que para una _réprise_ o repetición.
Sintiéndose cansados y teniendo sed se sentaron junto a una fuente que estaba en el camino.
En esta ocasión cuentan las crónicas que se le ocurrió, aunque sin ejemplar, una idea feliz.
Habían construido una 5 casa cómoda solamente con una puerta y una ventana.
This is a frequent Spanish usage.] El santo varón ordeno al pueblo una penitencia general.
Á la una de la madrugada se presentaron en el Hospital los mismos locos, pero sin el cadáver.
dijo colérica su interlocutora, que no era una vieja; ¡Teobaldo de Montagut el del cuento!...
En consecuencia de esto, una noche soñó con su zapatería y habló de sus hormas y de su lesna.
En un rincón ví á una mujer arrodillada, en la que mi compañero no pareció fijarse al pronto.
La madre del Sur la escondió debajo de una olla y pronto se oyó un gran ruido y llegó el Sur.
La mía tenía una ventana con vistas á la plaza y se hallaba situada debajo de la de mi amigo.
No 15 era bastante una mano para taparlo por completo, y metió las dos.
Procopio, que á las pocas semanas del famoso capítulo mencionado reventó como una bomba.....
Su modo de dormir es un misterio, y hasta parece que el sueño no fuese para él una necesidad.
Un niño puede decirle que su animal no es una vaca, sino una cabra; y, por cierto, muy flaca.
VARIANT: =Expresar una opinión.= [8] ="es como las armas,"= _he is like the trusty steel_.
Á la puerta de la casa estaba sentada una anciana, de aire dulce y grave, aseadamente vestida.
Diriase que en todas las curiosas miradas que á ella se volvían, retozaba una sonrisa burlona.
El palacio nacional, fabricado en 1693, domina una plaza hermosa cubierta de árboles y flores.
Los chiquillos resaltaban sobre la arena como un enjambre de mosquitos en una mesa de mármol.
Pero antes debo despejar una duda: ¿No tendremos que hacer casi todo ese viaje a lomo de mula?
Por una parte, posee en su fuerte cerebro la facultad musical; por otra, la fuerza matemática.
El silencioso hotel se estremeció de pronto, como una caja de música cuando se le da cuerda....
El suelo está cubierto completamente por una alfombra, o parcialmente por uno o varios tapetes.
Encendí otro fósforo y eché una mirada oblicua á mi víctima, con la esperanza de verle alentar.
Mala cara tenía entonces: más bien qué superior de una orden monástica, parecía un facineroso.
Al medio día, la luz del sol cae sobre el bosque como una gasa de oro que flota entre las ramas.
Asunción, en efecto, había empalidecido y estaba clavada é inmóvil en la silla como una estatua.
Desapareció de nuevo el hada y volvió al instante 25 con una hacha de plata.
La comarca entera respiró en libertad durante algún tiempo, como si despertara de una pesadilla.
Lopera and see the wonders of the ancient city.) ...El señor Frutos llegó una tarde á Córdoba.
Tendió una mirada alrededor, y esta sola mirada fué bastante para darle á conocer lo que pasaba.
Triste cosa es el sueño Que llanto nos arranca; Mas tengo en mi tristeza una alegría...
El santo, obra de un artista ingenuo, habitaba en una urna de hojalata con portezuela de vidrio.
La nación es ahora una unión federal de estados, gobernada por la constitución del año 1891.
Nada: ni por las rendijas entraba un solo rayo de luz, ni siquiera sonaba el vuelo de una mosca.
Al instante comprendió Gómez de Aguilar que se le presentaba una ocasión favorable para salvarse.
Pero al día siguiente estaban todos á disposición del patrón: no se perdió ni una libra de tabaco.
VARIANTS: =Entretanto, mientras tanto.= [4] =una copa de caña,= _a glass of cane-distilled rum_.
Cuando me detuve un instante á respirar, exclamó sin mirarme: --Hice una cosa muy mala, muy mala.
Después del minucioso recuento y de reconocer una por una todas las piezas, se echó de menos algo.
Es una función tan sagrada como la de las mismas Vestales para algunos _materos_ intransigentes....
Al llegar la noche, apretado por la necesidad, desfallecido, bajó á la calle á implorar una limosna.
Los indios introducen algunas veces una parte de la quena en cántaros de barro, horadados exprofeso.
Mas al acercarse la buena Chepa al ladrón, soltó una 25 estrepitosa carcajada[301].
Mendelssohn contaba catorce años cuando hizo ejecutar una sinfonía suya en un concierto de Berlín.
Pablo recibió una carta, en la cual se le citaba para el día cuatro de mayo en el monte de Val-frío.
Poco más ó menos, el contenido de su confesión fué éste:--Yo, dijo, pertenezco á una noble familia.
comprar desde una estancia, un campo o un solar urbano, hasta la más insignificante prenda de vestir.
Entonces vieron al viejo caudillo entrar en la impetuosísima corriente como si cruzase una carretera.
Entonces, del jaro inmediato salió una cabeza, y luego otra del de más allá y otra tercera más lejos.
La última revolución empezó en 1895 y fué terminada con una guerra entre España y los Estados Unidos.
losing sight of.' [34.17] =en una silla metálica de las que==_en una de las sillas metálicas que_.
Nieves, una señora viuda que vive sola en la calle de la Perseguida, á quien debe mi yerno su empleo.
Has venido, ciertamente, de mares muy lejanos; ¿no eres una maravilla para los árboles de ese jardín?
Inventé una cita con un amigo en el Casino, y, efectivamente, me dirigí á paso largo hacia este sitio.
Con esto se alababan tan ufanos, Que una abeja les dijo por despique: --¿No trabajáis más que eso?
El patrón manejaba la barra con el cuidado de quien tiene toda su fortuna pendiente de una mala virada.
Era bajito, flaco, y sus ojos redondos y diminutos traducían en su mirar de miope una alegría profunda.
Pero ya se lo he dicho á mi madre: cantes que dejarios subir aquí, rómpales una pata...» Y esto sacabó.
Por cierto esas causas son numerosas; pero entre ellas yo señalaré una que no he oído mencionar nunca.
Todo esto le hace recordar a uno que en realidad se encuentra en una tierra productora de bananas.
Argentina es una república federal, formada por catorce estados, diez territorios y un distrito federal.
Bernini modeló a los ocho años una cabeza en mármol, 10 de una perfección correctísima.
Decir _Parrón_{34-1} estas palabras y rodearme una nube de trabucos, todo fué un abrir y cerrar de ojos.
El toque sigue y no cesa y vibra en el alma opresa sordamente como un cuerpo que cayera en una huesa...
Pero la voz moria en la seca garganta y solo salian las palabras en secreto como si fuera una confesion.
Y esta voz, con una pequeña modificación, recorrió en un instante la multitud hasta la puerta de Toledo.
Al pasar por la isla es muy interesante ver una flota de 15 ó 20 buques dragando en busca de perlas.
Antes la componían una piedra tosca y una cruz de palo; la cruz ha desaparecido, y sólo queda la piedra.
Busca[27] un escarabajo, un poco de mantequilla, una madeja de seda fina, una cuerda gruesa y una soga.
Por un momento creyó que una mano fría y descarnada le sujetaba en aquel punto con una fuerza invencible.
Por un momento creyó que una mano fría y descarnada le sujetaba en aquel punto con una fuerza invencible.
Será a causa de esto que es fácil entender «una ballena,» cuando se grita, «una va llena,» ¿no le parece?
Sus ojos negros llenaron la sala con una mirada viva y afanosa que echaron en derredor y de arriba abajo.
Te lo ruego, no me preguntes la causa de mi dolor; si te la revelase, acaso te arrancaría una carcajada.
VARIANT: =La manera como.= [3] =sería una omisión imperdonable,= it would be an unpardonable omission.
Cuando además de estos muebles hay en el comedor una vitrina, se exhibe en ella la vajilla más[145] fina.
Entonces me mezclé entre la gente, aguardando una ocasión para colarme dentro sin que me viera el portero.
Juan se fué al establo; pero una vez allí no sabía claramente distinguir cual era la vaca y cual la cabra.
Mi primera mirada, mitad de asombro, mitad de cólera, equivalía á una interrogación enérgica, aunque muda.
Parte la pradera que besa el río, una vereda, por la que se comunican la Puebla y Coria con la capital....
Al día siguiente, cuando pasé por allí, vi caer una bolita de papel que me apresuré á recoger y desdoblar.
of_ =preferir= =pregunta= _f._ question; =hacer una pregunta= to ask a question =pregunta= _3 sing.
Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.
Por traer,{66-4} hasta trajo una vieja que daba azotes en cierta parte á un chico por no saber la lección.
DURA SUERTE Una vez el Conde de Cero hizo una visita al Barón de Pereza que se lamentó de su dura suerte.
hierro, _m._, iron; _pl._, irons, fetters; arms; hundir una cuarta de --, to bury the spurs; to spur deeply.
Le dió entónces una cajita chata, de madera blanca, donde, cuando la abrió ella, encontró un disco de metal.
He aquí una, gracias a la cual en un hemisferio fuera de estación se puede consumir la fruta fresca del otro.
ir á la cárcel como un ladrón por ganar el pan de la familia, es algo más temible que una noche de tormenta.
La naturaleza ha sido ingrata y cruel con la raza canina, dotándola de una enfermedad horrible: la rabia....
Cuando me recobré del susto, lo primero que vi á mis pies fué una enorme muñeca fresca, sonrosada y en camisa.
Es casi tan grande como los Estados Unidos de América, pero tiene solamente una quinta parte de su población.
Habían pasado algunos meses cuando una mañana encontró el herrero en la puerta de la herrería dos perros.
Á los tres ó cuatro días me decidí á arrancar una hoja de la cartera y á escribir estas palabras: _Me gusta V.
Algunos países exigen además que haya ejercido el comercio de por sí o en sociedad[3] en una casa al por mayor.
El día en que salté sobre ella con mi _Relámpago_[1] creí haber visto brillar en su fondo una cosa extraña ...
El posadero, hombre muy cortés y oficioso, replicó con una reverencia profunda: --Sin duda, señor; mande Vd.
en la Sagrada Escritura que más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el cielo?
La noche seguía tibia y estrellada: á la puerta aguardaba una larga fila de coches, que nos fué preciso evitar.
Lo que tiene que,[9] si es verdad lo que me han dicho las gentes del barrio, le preparan una buena al intruso.
Los Puritanos no habían podido conseguir dinero suficiente para trasladar de una vez[233] toda la colonia.
Pedro corrió al instante al sitio donde brotaba el agua, y metió una de sus manos en el agujero del dique.
Tiene una magnífica vista en las montañas que rodean a la bahía, y es una ciudad progresista con gran comercio.
Y si Cabezudo empezó á decir picardías de Dios al ver que llovía á mares, ¿no ha hecho Cabezudo una barbaridad?
Y si no, ahora lo verás: Cuando baja, ríe; cuando sube, llora; Á que no me lo aciertas en una hora.
Las luces del altar, reflejándose en las mil facetas de sus diamantes, se reproducían de una manera prodigiosa.
que en el futuro, más o menos lejano,[2] el cultivo del maíz se vea amenazado por una crisis de superproducción?
Quién diria que esos dos que parecen tan amigos, si dentro de media hora se encuentran en una calle obscura ...
Vivía en casa de otra de mis tías, hermana de mi madre, más como una parienta querida que en calidad de criada.
Yo, en mi calidad de cronista verídico, no añadiré ni una sola palabra de mi cosecha para caracterizarlos mejor.
Aquel hombre, que para ella no lo era, fué objeto de una adoración sin límites y reverenciado casi como un dios.
En esto se adelantó uno de los mozos, se dirigió a una de ellas, y a guisa de invitación hízole una Ligera venia.
No pensaba más que en Finita; se sacaba la raya esmeradamente, se compró una corbata nueva, y suspiraba á solas.
sentir, to feel, perceive, hear; no se siente una mosca (_lit._, a fly cannot be heard), you can hear a pin fall.
XV.--CAUCHO[1] Y CHICLE --Me dicen que hace poco tiempo se descubrió en Méjico una nueva variedad de caucho.
De pronto el mastín tomó una veloz carrera y fué á reunirse con su amo, pero sin cesar en sus imponentes ladridos.
EL PERAL Á un Peral una piedra Tiró un muchacho, Y una pera exquisita Soltóle el árbol.
Salió el criado, y á poco volvió con un gran plato de bizcochos, una botella de vino generoso y añejo, y una copa.
Sé que en su corazón, nido de sierpes, No hay una fibra que al amor responda; Que es una estatua inanimada...
y una infeliz...--diré _viuda_..., pues veo que voy á morir...--Leo en vuestros ojos que sois peores que fieras...
Al fin, una tarde oyó que los quejidos eran más tristes 65 que de ordinario y se decidió a ver lo que era.
En la Argentina, antes de llegar a la napa de petróleo se descubrió una zona que produce enormes cantidades de gas.
En una plataforma estaban los célebres músicos que habían destrozado las murallas de Jericó, hace ya muchos Siglos.
eso es, veintinueve años; y ya hacía siete cumplidos que estaba casado.{12-2} Es una barbaridad casarse tan joven.
Habita una casa de su propiedad, grande, antigua, de un solo piso,{2-1} con portalón obscuro y escalera de piedra.
Las luces del altar, reflejándose en las mil facetas de sus diamantes, se reproducían de una manera prodigiosa....
Llénense los espacios en blanco con una forma correcta de uno de los siguientes verbos: _ser, estar, tener, hacer_.
Otro peregrino saca un salchichón, que parece una escopeta, y se pone á comer rajas y á tararear un himno piadoso.
Un olor á tierra mojada entró en la habitación, y el tenue rumor de una ligera lluvia sobre los árboles y plantas.
De la combinación de tan valiosos y variados elementos nace una filosofía muy humana y escrita en estilo humanísimo.
El corcel corría, corría sin detenerse, y árboles, rocas, castillos y aldeas pasaban á su lado como una exhalación.
En la plana superficie, ño Neira se habia desmontado para apretar la cincha de su mulato y echar una pitada al aire.
exclamé entonces como sorprendido, aunque, á decir verdad, ya me esperaba una contestación de esta ó parecida clase.
que las lagunas o claros en el trazado suman una extensión mucho menor que la de las líneas actualmente en servicio.
que una de ellas, la Argentina, tiene un capital de diez millones de pesos oro, la que está dando altos dividendos.
Y no era un derroche de joyas, no; no era una riqueza fácil y de gusto dudoso[8] lo que constituía tal iluminación.
En Chile y Argentina se llama _cazuela_ y en Méjico _galería_ a una localidad especialmente destinada a las señoras.
todos son cantares dulces y melancólicos; y aun cuando expresen el amor, están impregnados de una profunda tristeza.
El ombú prospera en los lugares más áridos, y en toda clase de terrenos, con tal de que no tenga una humedad excesiva.
El centro de Lima es la Plaza Mayor, hacia la cual mira la catedral, una de las más bellas de la América del Sur.
Hacia un lado del espacio libre que servía de salón, colocáronse una docena de muchachas guapísimas; eran las parejas.
La Habana posee edificios hermosos, paseos espléndidos, una universidad y muchas fábricas, principalmente de tabacos.
No soy una mujer como las que existen en la tierra; soy una mujer digna de tí, que eres superior á los demás hombres.
Pero el señor Frutos había comido por el camino, y ninguna gana tenía de cenar; en cambio, bebía como una esponja,...
VARIANT: =A casa de una amiga suya.= [13] =pronto para la cita,= _quick and ready to quote; with an apt quotation_.
ahí que llaman á la puerta, y que oyen una voz como la de un becerro, que dice: ¡Abrid, que soy el _Carlanco_!
Al lado de ella velaba una mujer en la que reconocí á la madre María, la loca que hallé por la tarde en el cementerio.
Durante la noche el astrólogo miró al cielo y vio en una isla lejana a la princesa, a quien un dragón tenía prisionera.
EL PERRO DEL VENTRÍLOCUO Entró una vez en una fonda un ventrílocuo acompañado de su hermoso y muy inteligente perro.
Acabaron de subir la escalera, cruzaron una extensa galería y se detuvieron cuchicheando ante la puerta del Padre Prior.
Aunque parecían estatuas, no lo eran; pues se escabulleron como el humo otros dos, y sólo quedó una pareja detrás del P.
Prose order--_Cual_ (una) _lámpara transparente derrama (un) templado rayo de luz._] [Footnote 5: Notice Mrs.
El oficial bebió, y fijando los ojos en la imagen de doña Elvira, prosiguió con una exaltación creciente: --¡Miradla!
Entretanto, si la esperanza se ha ido, en una noche o en un día, en una visión o en un sueño, ¿se ha ido menos por eso?
Me encuentro en medio de los bramidos de una costa atormentada por la resaca, y tengo en la mano granos de arena de oro.
Me escribió una carta y me la dió un día al entrar en tu casa: salió de un cuarto de repente, me la dió y echó á correr.
Ninguno de los cónsules de esos países se negaría, me imagino, a remitirme una nómina de los comerciantes en mi ramo ....
No pasaba una sola vez por allí el piadoso Traga-santos sin arrodillarse sobre ellas y llorar la destrucción del templo.
Se encuentra en capas de una profundidad de unos centímetros a dos o tres metros extendiéndose a grandes distancias.
Tenían una cama pequeña para el oso pequeño, una cama mediana para el oso mediano, y una cama grande para el oso grande.
Un día del mes de noviembre le avisaron que sus colonos habían abandonado la finca a causa de una invasión de los moros.
Y con sólo un ensayo Creyó tener pronunciación tan clara, Que en ciertas ocasiones A una marica daba lecciones.
Á los treinta ó cuarenta pasos observo que está la niña asomada, y me paro y le envío una sonrisa y un saludo ceremonioso.
Buscó una nueva casa, pero no pudo alquilar piano, lo cual le causó una inmensa tristeza; ya no podía terminar su misa....
El chalán se quedó aturdido, porque aquella pérdida le colocaba en una situación difícil para hacer frente á sus negocios.
Profesaba, sí, la moral cristiana; y en cuanto a los destinos del hombre, creía en una ley divina, en un fallo inexorable.
Queriendo dar a su amiga una lección, escribió con el dedo sobre el polvo que cubría mesa y sillas, la palabra: _puerca_.
De muy mala gana tomó el criado aquel ventrudo reloj de bolsillo, muy semejante á una media cebolla, y lo llevó á su dueño.
Después de haber descansado y mitigado la sed, observaron por casualidad una piedra que se parecía a una lápida sepulcral.
El oficial bebió, y fijando los ojos en la imagen de doña Elvira, prosiguió con una exaltación creciente: --¡Miradla!...
El paje, que era delgado, muy delgado, y amarillo como la muerte, se sonrió de una manera extraña al presentarle la brida.
Entonces el hombre la sigue siempre, hasta que, después de un zapateo final se retiran, y una nueva pareja ocupa el puesto.
La guitarra y el canto lo divierten sobremanera, y es capaz de escuchar sin fastidio durante una noche a un guitarrista....
Todos se volvieron a mirarme, y en cada una de esas miradas había recompensa de sobra[10] para una acción que la mereciera.
Visitaron varias fondas y, como lo sospechó la mujer, los tres pícaros fueron encontrados festejándose en una de aquéllas.
Y se marchó á su casa con paso lento, y pasó la noche con las angustias del padre que va á casar una hija al día siguiente.
El chalán, disgustado del lance, y no queriendo contemplar la agonía de su pobre Tony, no volvió ni una sola vez la cabeza.
Miguel Beer, hermano del inmortal Meyerbeer, tradujo a los diez años una de las más difíciles obras clásicas italianas.
Tenían una silla pequeña para el oso pequeño, una silla mediana para el oso mediano, y una silla grande para el oso grande.
Y esto diciendo se arrojó en los brazos de Alonso, que le estrechó entre los suyos con una fuerza y una efusión indecibles.
El hombre, que á veces es compasivo, atendió á su ruego, le disparó una flecha y el león quedó muerto en el fondo de la fosa.
Más tarde dirá de él una buena señora: «Era un muchacho bonito.» Cuando entra a West Point hace notar en él un colega, Mr.
alguna vez una...?= _Have you ever visited a...?_ [5] =Tuve la suerte de,= _I had the good luck to; I was lucky enough to_.
Llegó una ocasión en que se encontraron solos, pues los de 35 adelante habían caminado más aprisa que los de atrás.
Sucedió que iba a pasar la noche en una posada donde la huéspeda era mujer de lindo entendimiento, lindo modo y mucho agrado.
yo te daré una felicidad sin nombre, esa felicidad que has soñado en tus horas de delirio, y que no puede ofrecerte nadie....
Como resultado de esta diferencia, la Europa domina en esa zona, con una importación muchísimo mayor que la de Estados Unidos.
El canal tiene de un extremo a otro 162 kilómetros de largo; pero una cuarta parte de esa longitud consiste en lagos naturales.
Los militares acogieron el brindis con una salva de aplausos, y el capitán, balanceándose, dió algunos pasos hacia el sepulcro.
Luego las mujeres aquellas cubrieron de vistosos paños una mesa, arreglándola como un altar, y sobre ella fué colocada la caja.
Por la noche, después de comer, como no había peligro de ver á Teresa, la cruzaba velozmente y sin echar una mirada á la casa.
allá abajo, en la espléndida abertura de esa ventana, como eres parecida a una estatua, de pie, tu lámpara de ágata en la mano.
Las habitaciones, espaciosas, bien iluminadas, de altos techos, se suceden una tras otra[94] en línea perpendicular a la calle.
Me maniataron muy bien, y me llevaron por unos barrancos endemoniados hasta dar con una plazoleta donde acampaban los bandidos.
Regularmente se le monta en angarilla, pero hasta allí no llegó mi filosofía, y le hice poner una silla de fuste alto y fuerte.
Cuando se termina la lectura de una novela de Blest Gana, uno cree haber conocido a sus personajes, haber vivido en su intimidad.
Era una viejecita enjuta y pequeña, de raza india casi pura, que andaba ligero y menudito con un ruido de ropas muy almidonadas.
le respondí mordiéndome los labios.--No importa, te daré una chaqueta mía; siento que no haya para todos.--No hay necesidad.--Oh!
Y entonces se me escapó una pregunta, la única que podia hacerse tratándose del valiente capataz: --¿Y Neira se dejó asesinar?
Y siempre pensando en tornar á España al año siguiente, dejó de hacer averiguaciones proponiéndose darles una agradable sorpresa.
La mesa de trinchar[143] suele estar adornada con algún objeto[144] de mérito artístico o una ponchera, un cesto _de_ flores, etc.
Por medio de esta operación, las melancólicas voces de la flauta americana adquieren una resonancia y una tristeza imponderables.
A LA SEÑORITA * * * ¿Qué me importa si mi suerte terrestre no encierra en mí mismo más que una pequeña cosa de esta tierra?
Amaneció Madrid envuelto en una sábana de nieve de media cuarta de espesor, y todo el día siguió nevando sin cesar un instante....
EL PRÍNCIPE OSO Había una vez un comerciante que tenía tres hijas muy bonitas, sobre todo la más pequeña a quien quería mucho.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes, busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes; busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
cuarta, _f._, fourth, quarter, fourth part (of a _vara_), hand-breadth; hundir una -- de hierro, to bury the spurs; to spur deeply.
Durante el juego, uno de los perros tiró un zapato al aire con tal fuerza que cayó a la calle en el momento en que pasaba una mujer.
exclamo uno de los convidados tendiendo a su alrededor la vista, que el local es de los menos aproposito del mundo para una fiesta.
Imponente sin dejar de ser[4] humano; militar que con sólo clavar los ojos[5] encendidos dictaba una proclama y ordenaba un asalto.
que esos métodos convirtieron el suelo en una estepa, pues los plantadores no se cuidaban de reponer los árboles que habían abatido.
Su pecho latia como una caldera próxima a estallar, y sus labios convulsos y ensangrentados querían en vano responder: ¡aquí estoi!
Y una mirada lanzada abajo a la llanura lo hizo recordar a la vieja que probablemente colgaba en ese momento la ropa en el cordel...
exclamó uno de los convidados tendiendo á su alrededor la vista, que el local es de los menos á propósito del mundo para una fiesta.
Muchos fueron los planes y tentativas que se idearon para realizar la construcción de una obra tan magna, pero todo fué en vano.
Poseía una voz regular, y conocía á la perfección el arte del canto; mas tropezó con la dificultad de no tener medio de acompañarse.
Y, correlativamente, una gran parte de los bancos de las repúblicas americanas no son sino sucursales de las instituciones europeas.
Yo me quedé en este sitio, queriendo verlo todo, y para mayor disimulo ayudaba á unos amigos que echaban al mar una lancha de pesca.
Algunas veces me traen un libro o un juguete, y otras veces me traen alguna cosa de comer, como una torta o una naranja o chocolates.
Echáronse á correr, y se subieron por una escalera de mano al sobrado y la tiraron tras sí; de manera que el _Carlanco_ no pudo subir.
El hombre á veces huía, á veces disparaba una flecha; y en retiradas y acometidas y evoluciones, atrajo al león hacia unos matorrales.
El posadero, medio espantado, corrió a la cocina, y pocos minutos después sirvió una buena comida y una botella de vino al extranjero.
En el momento en que las sombras se hacen mas densas, surje de abajo del llano una voz que todos han oido con la cabeza descubierta...
Sin reglas del arte 175 Borriquitos hay, Que una vez aciertan Por casualidad.
Tu pupila es azul, y cuando lloras, Las transparentes lágrimas en ella Se me figuran gotas de rocío Sobre una vïoleta.
Pablo, irritado y refunfuñando de aquella informalidad, desató la jaca de las ramas de una encina, montó á caballo y silbó á su perro.
Pero ¿ha persistido de una manera absoluta esa extensa hegemonía del tipo español de civilización sobre los otros estratos inferiores?
RELATED WORDS: =Petróleo refinado=, _kerosene oil_; =encontrar una capa de petróleo=, _to strike oil_; =pozo petrolífero=, _oil-well_.
Y Almenón, dudando de la sinceridad de su hija, tiró de la falda del vestido de la niña, y una lluvia de rosas se derramó por el suelo.
y sintió unos brazos delgados y flexibles que se liaban á su cuello, y una sensación fría en sus labios ardorosos, un beso de nieve ...
Se nombró entonces una regencia que gobernó hasta el año de 1840 en que el joven emperador llegó a ser mayor de edad y fué coronado.
una contestación que le satisficiese,[5] pues el continente ofrece diferencias capitales desde el punto de vista de su estado higiénico.
Y de todos los tormentos, aquel que más tortura ha cesado: el terrible tormento de la sed por la corriente oscura de una pasión maldita.
Cuando la mujer da en torcerse como la tuya, mucho palo; si con él no sale á flote, ó échala á pique de una vez, ó cuélgate de una gavia.
El Tuerto, sin decir una sola palabra, después que sus hijos han rodeado la tartera, empieza á comer el potaje con una cuchara de estaño.
En seguida le sirvieron en el mismo gabinete, donde ardía un fuego delicioso, una taza de caldo confortador y después algunas viandas....
En una palabra, cada uno de esos cuadros es un daguerrotipo de nuestra sociedad, sólo sí[19] iluminado con los colores de un rico estilo.
La ciudad de Río de Janeiro, situada en un magnífico puerto, es la capital del Brasil y una de las mayores ciudades de la América del Sur.
RELATED EXPRESSIONS: =Satisfacción de una deuda, pago, descargo, liquidación, saldo de cuentas, pago de la última cuota= (_installment_).
Tendió el marqués la vista por la cocina abandonada, y vió el fuego del hogar que iba apagándose, y oyó una especie de ronquido animal...
Una apiñada multitud de gente de pueblo se revolvía, gritaba, lloraba é invadía la última rampa, á cuyo extremo estaba atracada una lancha.
A los veintitrés, publicó en Roma una memoria con novecientas proposiciones, demostrando en ellas todo lo que puede saber el hombre.
Al oír esto el ayudante palideció un poco, pero recobrando el ánimo replicó:--Ciertamente, señor, soy muy hábil y tengo una mano muy segura.
El padre viendo una ardilla le dijo:--Mata aquella ardilla y creeré lo que dices.--Enrique dijo: '¡Muérete!' y la pobre ardilla cayó muerta.
Entonces el marido fué a quejarse nuevamente al Cadí y Tamburí tuvo que pagar a aquella mujer una gruesa multa como indemnización de daños.
Es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, pues entre sus habitantes se 5 cuentan cerca de 575,000 extranjeros.
Las relaciones comerciales sólo adquieren incremento entre dos naciones cuando entrambas mantienen lazos de una interdependencia económica.
preguntó la tornera.--Madre, soy una cabrita para servir á Vd.{86-2}--¿Una cabrita aquí, en este convento de avispas descalzas y recoletas?
Su dulce claridad inundaba el soto, abrillantaba la intranquila superficie del río y hacía ver los objetos como á través de una gasa azul.
Una compañía que obtuvo una concesión 10 para explotarlos construyó allí una gran refinería, así como un ferrocarril.
Aceptada una[34] de las ofertas recibidas, se firma el contrato[35] y se solicita de la municipalidad el permiso para construir el edificio.
En cambio, hay otras para quienes una carta de recomendación o de simple presentación basta para considerar al recién llegado como un amigo.
Lo puso todo sobre una mesa que arrimó á la ventana; y aún no lo había soltado, cuando ya el señor Frutos estaba esgrimiendo las mandíbulas.
Los cazadores les tiran al cuello una especie de lazo que termina en tres ramales, cada uno de éstos con una gruesa piedra en su extremidad.
Calixto, luego Celedonio y doña Rita de bracero, y por último Jacinto muy cosido á una silueta femenina que reconoció ser Pepa la cocinera...
Cuentan que un muchacho holandés, llamado Pedro, jugaba una tarde en el pequeño jardín de la casa que habitaba, cuando su madre le llamó.
En una eminencia próxima al pueblo hicieron un 5 edificio que era iglesia en la planta baja y fortaleza en la alta.
Hace pocos días tuvo que comprar una jaula para un jilguero que le enviaron de Cuzcurrita, su tierra natal, y se fué á la plaza de Santa Ana.
hace un momento de diferencias en la legislación escolar dentro de cada país: ¿no está centralizada en cada una la dirección de la educación?
La mujer se alejó corriendo, y antes de una hora 10 estaba al pie de la torre con lo que su esposo le había encargado.
La vistieron con riquísimo traje de batista, la falda blanca y ligera como una nube, toda llena de encajes y rizos que la asemejaban á espuma.
Desde las once de la noche hasta las doce del siguiente día durmió trece horas de un tirón, sin despertar una sola vez, ni cambiar de postura.
Ella me miró de una manera particular, y sacó de la sala un banquito para que me sentase en el empedrado, desde el cual dominaba yo la escena.
Las campanillas repicaron, semejando su repique una lluvia de notas de cristal; se elevaron las diáfanas ondas del incienso, y sonó el organo.
Rompe de una vez el misterioso velo en que te envuelves como en una noche profunda, yo te amo, y, noble ó villana, seré tuyo, tuyo siempre....
Y sobre sus mejillas aradas por una larga miseria, corrieron dos lágrimas que cayeron junto con el grano en la primera bolsa de su cosecha....
Apenas hubo terminado su relato, cuando el vecino corrió en busca de una hacha vieja y se fué a probar 20 fortuna en el río.
Cada vez que nacía un príncipe o una princesa los tres solteros aumentaban los impuestos para comprar magníficos regalos para el recién nacido.
Entró en el jardín y junto a la planta de la flor de lis halló un oso tendido moribundo, con una mirada tan triste que a ella le dió compasión.
LA NIÑA DEL VIGÍA Un faro es un edificio muy elevado, que generalmente tiene la forma de una torre, con un gran fanal en la parte superior.
Un día que los animales de mi compadre andaban rondando en torno de mi casa, tentóme el diablo; enlacé una vaca 5 gorda.
Yo me creía juguete de una alucinación, y sin quitarle un punto los ojos, ni aun osaba respirar, temiendo que un soplo desvaneciese el encanto.
Yo me creía juguete de una alucinación, y sin quitarle un punto los ojos, ni aún osaba respirar, temiendo que un soplo desvaneciese el encanto.
Á los pocos días, habiendo salido Varmen al olivar para buscar una gallina que se había extraviado, se presentó de repente á su vista el guarda.
El cuerpo lo formaba una magnífica esmeralda montada en oro, y la cabeza un grueso 30 brillante con dos rubíes por ojos.
Es una de esas fisonomías dignas de estudiarse, porque cada uno de sus rasgos revela la inteligencia más cumplida[13] y la virtud más acendrada.
He ahí porque (como cada uno lo sabe en ese reino más allá de la mar) un soplo descendió desde la noche de una nube, helando a mi Annabel Lee.
Una de las quenas lleva el canto y otra el acompañamiento, o la primera hace una especie de reclamo, al cual responde la segunda a la distancia.
Y al fin, cuando le faltaron las fuerzas, pudo hallar una sombra peregrina.--Sombra,--le preguntó--¿dónde podría estar esa tierra del Eldorado?
Ya no eran más que dos voces, cuyos ecos se confundían entre sí; luego quedó una aislada, sosteniendo una nota brillante como un hilo de luz....
Á la dudosa luz de la luna que entraba en el templo por el estrecho ajimez del muro de la capilla mayor, vi una mujer arrodillada junto al altar.
Á la dudosa luz de la luna que entraba en el templo por el estrecho ajimez del muro de la capilla mayor, ví una mujer arrodillada junto al altar.
Estaban con vida, y se 20 la debían a una araña que durante la noche había trabajado en construir aquella cortina salvadora.
Mis ojos no se apartaban casi nunca de su rostro: ella entornaba á menudo los suyos para dirigirme una sonrisa apretando al mismo tiempo mi mano.
Protegido por sus sombras salí á todo escape, y, á la luz de las estrellas, divisé mi borrico, que comía allí tranquilamente, atado á una encina.
Tu pupila es azul, y si en su fondo, Como un punto de luz, radia una idea, Me parece en el cielo de la tarde Una perdida estrella.
Era armonioso y familiar, dotado de una prodigiosa memoria, y ágil y pronto para la cita,[13] para la reminiscencia, para el dato, para la imagen.
Es la campanilla del fundo que toca el «Angelus», y que el viento hace aparecer a ratos como un jemido y a ratos como una voz de mujer que llama.
Esta vida activa y dura, sus marchas continuas y su necesaria frugalidad, desarrollan en ellos gran fuerza muscular y una agilidad extraordinaria.
Los oficiales volvieron los ojos al punto que les señalaba su amigo, y una exclamación de asombro se escapó involuntariamente de todos los labios.
Pero los frailes del Valle bebían vino, y añejo, y puro, y potencioso, y capaz de resucitar á un difunto con sólo arrimarle á la nariz una copita.
Sólo la Reina de los cielos, suavemente iluminada por una lámpara de oro, parecía sonreir tranquila, bondadosa, y serena en medio de tanto horror.
Yo estoy por la fabricación artificial de los nitratos y creo que mi país debiera instalar en el Niágara una planta eléctrica para su elaboración.
Como volvía a su casa, vio una casa con unos jardines tan hermosos, que dijo:--Voy a ver si en estos jardines tienen la flor de lis y me la venden.
Con una mano se palpó la cintura, y al encontrarse allí su corvo de los dias de fiesta, sacó con la otra la tabaquera, y se puso a liar un cigarro.
En el Perú el ferrocarril de Oroya, el más alto del mundo, ofrece una oportunidad singular para conocer los Andes y estudiar la labor de sus minas.
Sólo la Reina de los cielos, suavemente iluminada por una lámpara de oro, parecía sonreir tranquila, bondadosa, y serena en medio de tanto horror.
El mastín dió una carrera, se paró á unos doce pasos de la cabeza del caballo, y se echó atravesado en medio de la angosta vereda, ladrando siempre.
Porque bajo su ala llevaba una oscura mezcla y mientras volaba, dejaba caer una esencia todopoderosa para consumir un alma que tan bien la conocía.
Cuando era aprendiz asistía un día a una conversación entre su maestro y un parroquiano, en la cual éste mantenía que todos los hombres eran iguales.
Cuando llegue el momento de poner la mano sobre las teclas, va á comenzar una algarabía de sonajas, panderos, y zambombas, que no haya más que oir...
Era de Jerez; no hacía más que un año que estaban{23-1} en Madrid establecidos; su papá ocupaba un alto empleo; tenía dos hermanitos y una hermanita.
Hace poco se publicó la memoria de la Compañía de Teléfonos del Río de la Plata, y en ella se declara una ganancia neta de novecientos mil pesos oro.
Le oyó con interés, desapareció por un momento entre las ramas de la ribera, y volvió trayendo entre 20 sus manos una hacha de oro.
Mamerto tenía una afición bárbara por los toros; y una vez, cuando se estableció una escuela de tauromaquia, estuvo a punto de ser nombrado profesor.
Nuestro padre vendió muchas pieles de puma y de jaguar y levantó con su comercio una pequeña fortuna, pero no se hallaba a gusto[4] fuera de su país.
Terminada la misa me levanté, y dirigiéndome al lugar donde había estado el peral, recogí una de las flores que en el suelo hallé,--flor ya marchita.
Un día las cabras volvieron del pasto mascando las ramas de un árbol desconocido, y mostrando en todos sus movimientos una singular agitación.
Él le decía con ternura:--¿Por qué lloras?--Perdona este involuntario sentimiento de egoísmo, le respondió ella enjugándose una lágrima; lloro por mí.
Fernando le miró á su vez como asombrado de que concluyese lo que iba á decir, y le pregunto con una mezcla de ansiedad y de alegría: --¿La conoces?
para oir una cencerrada; porque personas que lo oyeron dicen que lo que hizo el dichoso organista de San Bartolomé en la catedral no fué otra cosa....
Un hombre antipático trajo una caja algo mayor que la de un violín, forrada de seda azul con galones de plata, y por dentro guarnecida de raso blanco.
Vo no creo en Dios, y para darte una prueba voy á cumplirte lo que te he prometido; porque aunque poco rezador, soy amigo de no faltar á mis palabras.
Al pronunciar tan insolente ultraje La lámpara del Cristo se encendió: Y una mujer velada en blanco traje, Ante la imagen de rodillas vió.
Aparte de esto, muchas tiendas mantienen una clientela numerosa en los distritos rurales, a la que sirven remitiendo sus pedidos por encomienda postal.
Arrimóse á la pared de una casa, descansó algunos instantes, y repuesto un tanto, empezó á cantar la romanza de tenor del primer acto de _La Favorita_.
Con su estuche en una mano y el sombrero en la otra, entró el barbero, y haciendo una profunda reverencia preguntó:--¿En qué puedo servir a Vd., señor?
Hay monedas de oro de una, de media y de un quinto de libra, y monedas de plata de 1, de 1/2 de 1/5 de 1/10 y de 1/20 de sol y monedas de cobre.
He bebido de un agua que corre con sonido arrullador, de una fuente subterránea pero poco profunda, de una caverna que no está muy lejos, bajo tierra.
La excursión del río Orinoco hasta Ciudad Bolívar, o 25 sea a una distancia aproximadamente de 200 millas, es sumamente interesante.
Sin más parientes que su hija ni mas amigo que su órgano, pasa su vida entera en velar por la inocencia de la una y componer los registros del otro....
Toda la ternura de esposa y de madre, reconcentrada en el corazón de la viejecita, brotó de pronto como una fuente impetuosa, inundándola de felicidad.
Caracas, la capital, está situada a una elevación de 3000 pies, más o menos, sobre el 20 nivel del mar, y su clima es insuperable.
VARIANTS: =Cuando tienen seis años; después de cumplir= (or =al cumplir=) =seis años.= [2] =a una edad más temprana,= _of a lesser age; even younger_.
Á mi lado ante juegos tan extraños Concha, la primogénita, me mira: ¡Es toda una persona de seis años Que charla, que comenta y que suspira!
Acerca del café hay una graciosa tradición árabe: 20 Cuéntase que un pobre derviche no poseía más que una cabaña y algunas cabras.
En la cima se halla escondido entre los olivares un antiguo castillo, que labrarían{79-2} los moros sobre aquel cerro, porque domina una extensa llanura.
Éste tomó el alacrán, lo puso sobre el marco de la 15 ventana, le echó una bendición, y dijo: --Animalito de Dios, sigue tu camino.
Nada; allí estaba en el mismo sitio, rígido, amarillo, sin una gota de sangre en el rostro, lo cual me hizo pensar que había muerto de conmoción cerebral.
Á la edad que cuenta, lleva hechas dos campañas _de rey_; es decir, le ha tocado la suerte de servir en barco de guerra, dos veces, á cuatro años cada una.
Allá lejos, en el fondo, brillaba como una estrella perdida en el cielo de la noche, una luz moribunda, la luz de la lámpara que arde en el altar mayor....
Dejémosle descansar, mientras el señor Lopera da sus instrucciones al sirviente, que era un mozo listo y socarrón, y muy á propósito para seguir una broma.
El segundo acorde, amplio, valiente, magnifico, se sostenía aún brotando de los tubos de metal del organo, como una cascada de armonía inagotable y sonora.
En mi coche penetran varios, y entre ellos una señora con una perra, á la que trata de ocultar en el seno para no incurrir en las iras de los empleados....
Neira se encojió de hombros; bien sabia él que al infeliz no le convenia ponérsele solo por delante; lo malo era que buscaria una cuadrilla para asaltarle.
No hay una casa, en el campo, donde no se vea el _casero_ u _hornero_ en los horcones, y en los postes y estacas de los corrales y cercados de los caminos.
Observé que buscaba alguna cosa que no encontraba, hasta que vió á la mujer, que era una vieja mal vestida y desgreñada, que le estaba mirando atentamente.
Pablo estaba seguro de que mientras Tony velara su sueño, no sería nunca víctima de una sorpresa; confiaba en la lealtad y la fuerza de su noble mastín....
Santiago, la capital, tiene una población de cerca de 380,000 de habitantes y es una ciudad hermosa, justamente llamada el "París de los Andes." 39.
Se adapta a grandes espectáculos porque su escenario es vasto y está muy bien aparejado de la maquinaria para obtener una _mise en scène_[2] irreprochable.
Y algunas veces se pone la palabra _oro_ después de una suma para indicar el peso de oro que tiene un valor fijo de 96-1/2 centavos (oro americano).
Ahora bien, una designación común crea en la mente la presunción de que existen semejanzas estrechas entre todas las partes que concurren a formar ese todo.
Las campanas de la parroquia tocaban de una manera lúgubre; su voz, siempre triste, parecía una queja que hería nuestros oídos á la vez que nuestro corazón.
Los encajes del vestido de Celinina se movieron también, y las hojas de sus flores de trapo anunciaban el paso de una brisa juguetona ó de manos muy suaves.
Vaya ahora de paso una advertencia: Muchos censuran, sí, lector benigno Pero a fe, que hay bastante diferencia De un censor útil a un censor maligno.
Á la sombra de aquella casa patriarcal fué creciendo la pequeña Juana, no sólo de cuerpo, sino también en virtudes hasta llegar á ser una especie de santita.
Al poco rato encontraron unas mujeres, y una de ellas dijo: 5 --¡Miren qué hombres más tontos!
Con la excepción de[65] un pequeño trecho en las montañas, el tren recorre una comarca casi llana, dedicada principalmente a la agricultura y a la ganadería.
El faro estaba situado en un peñasco que sólo se unía á la tierra firme por medio de una calzada estrecha, construida sobre una lengua baja de arena y rocas.
Entonces el ricazo sacó la bolsa, y poniendo sobre la mesa un billete de quinientos duros sin decir palabra, dirigió al ventrílocuo una mirada interrogativa.
Lesson, examinando una, muerta en los alrededores de Montevideo, la encontró de una extraordinaria semejanza con la especie de Cuba y de los Estados Unidos.
Me acerqué á él, hice una seña al sacerdote, y éste puso una mano sobre el pecho de Fernando, retrocediendo al punto, porque el corazón de mi amigo no latía.
Detrás de mí estaban sentadas dos niñas de once á doce años de edad, cuyos perfiles--lo único que veía de ellas--eran de una corrección y pureza encantadoras.
En esta lancha había hasta una docena de hombres vestidos de igual manera que el Tuerto; y también como él llevaba cada cual un pequeño lío de ropa al brazo.
Mientras Juan, de tres años, es soldado Y monta en una caña endeble y hueca, Besa Margot con labios de granado Los labios de cartón de su muñeca.
Corrió en su auxilio el marqués, y abanicándole el rostro con _El Siglo Futuro_, logró oir brotar de sus labios una frase entrecortada: --El premio gordo...
En los centros densamente poblados, donde[98] los solares urbanos tienen un alto valor, las casas de varios pisos se han impuesto como una necesidad económica.
Es la menor de las grandes Antillas, y tiene una extensión[275] aproximada de 3400 millas cuadradas, o más de las tres cuartas partes de la de Connecticut.
Me apresuré á levantarla, cogiéndola, si mal no recuerdo, por una pierna, y me informé minuciosamente de si había padecido alguna fractura ú otra herida grave.
Esperando la llegada de la gente, me senté en una silla metálica de las que dividen el paseo, y me puse á contemplar con ojos distraídos el juego de los chicos.
Un huracán, una ráfaga de viento arranca con facilidad estas masas inmensas que parecía desafiaban a todas las convulsiones y a la duración misma de los siglos.
Continúese la siguiente expresión, dando una sinopsis en los tiempos simples así como el perfecto y el pluscuamperfecto de indicativo: _hago que otro les hable_.
Dicho puerto se halla en una región rica en perlas y próximo a la famosa mina de Trinidad, a la vez que[70] es el centro de la producción y exportación del café.
El triste leñador oyó entonces una dulce voz que le dijo: 10 --¿Qué tienes,[176] buen hombre?
una tarde encontré sentada en mi puesto, y vestida con unas ropas que llegaban hasta las aguas y flotaban sobre su haz, una mujer hermosa sobre toda ponderación.
Al propio tiempo _Heredia_ fijó en él sus ojos; y dando un grito y un salto como si le hubiese picado una víbora, arrancó á correr hacia la calle de San Jerónimo.
Al verla, ambos dejaron escapar una exclamación de júbilo, y apresurando el paso en su dirección, no tardaron mucho en encontrarse junto al retablo en que ardía.
Y encima de esto y por contera y remate, ¡no tener palabra ni ojos sino para el mando y para lanzar miradas que dejaban al más osado hecho una estatua de piedra!
Yo se los iría sacando con una vara de acebuche si lo pillara entre cuatro paredes, por muy agarrados que estuvieran.{128-3} ¡Atreverse conmigo, con un religioso!
De las dos compañías brasileñas que conozco, una ha iniciado el tráfico ultramarino con paquetes transatlánticos que llegan hasta Nueva York con pasajeros y carga.
Donde va la gente.[2] Y eso que, si he de decir la verdad, desde que murió maese Pérez, parece que me echan una losa sobre el corazón cuando entro en Santa Inés...
El año de cincuenta y ocho vine á Madrid con una comisión del Ayuntamiento de Valencia para gestionar la rebaja de la cuota de consumos.{12-1} Tenía yo entonces...
En cuanto á traje, tampoco se le conozco determinado, pues en verano andan en cueros vivos, ó se disputan una desgarrada camisa que á cada hora cambia de poseedor.
exclamó Teobaldo al oirle; déjame en paz; ó ya que no he encontrado una sola pieza durante el día, te suelto mis perros y te cazo como á un jabalí para distraerme.
Llegó el año 1821 y Méjico se sublevó y echó fuera el gobierno despótico que le oprimía, estableciendo en su 25 lugar una república independiente.
No existían en aquel tiempo los relojes, y él fué el inventor de la primera medida del tiempo, construyendo una especie de velas que ardían durante ocho horas.
Otra falta muy general es la pronunciación de la letra 10 _ll_ como si fuera una _y_, como por ejemplo en la palabra _calle_, muchos dirán _caye_.
Se conserva soltero, porque entre su lancha, sus campañas y sus redes, que teje con mucho primor, nunca le quedó un cuarto de hora libre para buscar una compañera.
Cicerón poseía una inteligencia tan feliz y asombrosa, que los padres de sus condiscípulos acudían a la escuela con el solo objeto de oírle explicar su lección.
Desde Santa Clara, continuaremos el viaje por los Ferrocarriles Unidos de la Habana, hasta esta última ciudad, a donde[37] llegaremos después de una noche de viaje.
La habitación estaba negra como el fondo de un tintero: no se oía ruido alguno fuera, ni el más leve rumor: aquel cuarto tan silencioso y obscuro parecía una tumba.
Los guerreros del claustro dicen que pusieron mano una noche á sus espadas de granito, y dieron que hacer á los que se entretenían en pintarles bigotes con carbón.
Si al principio las traslaciones se hicieron sin desorden, después se armó una baraúnda tal, que parecían andar por allí cien mil manos afanosas de revolverlo todo.
VARIANT: =Más obscuro.= XXI.--TABACO --He leído en el periódico, que en Cuba el tabaco da, a menudo, una utilidad de quinientos a mil dólares por acre.
Alguna cosa hubiera dado por echarle encima los diez mandamientos; en cuyo caso, aunque luego se hubiese arrepentido, por el pronto lo estruja{128-1} como una breva.
Allí debía esperarle otro tratante en ganados, y los dos juntos debían ir á ver una punta de ovejas merinas que se hallaban pastando en las cañadas de Cabeza-fuerte.
El ruido es mareador y se siente en el aire una trepidación incesante; el repiqueteo de los cascos, el vuelo sonoro de las ruedas, parece a cada instante aumentarse.
Cuando quería ponderar una gran distancia, lo pesado de una faena, la disparatada estatura de alguno, decía con énfasis: --¡Es más largo que las noches de Córdoba!
En una palabra: mis vecinos tienen el balcón por casa, excepto para dormir y vestirse; y ni aun en estas dos ocasiones quieren prescindir totalmente de la publicidad.
Junto a uno de los lados de la entrada hay un tabique, el cual deja en el fondo del edificio una abertura que comunica con el aposento en que hace el nido la pareja.
Levantó una copa de caña[4] y brindó: --Moisés: Como decimos en Rusia, yo deseo que tu tierra sea siempre fecunda y que por abundante,[5] no logres juntar su fruto.
Los días en que mi amigo no tiene convidados se contenta con una mesa baja, poco más que banqueta de zapatero, porque él y su mujer, como dice, ¿para qué quieren más?
Ni una hoja susurraba; no se oía una pisada, todo mudo, todo en calma, todo en sueño menos _tú_ y _yo_ (¡cuál me agito al unir las dos palabras!) menos tú y yo.
Peguéla una trisca que la dejé por muerta, y á los tres días me vende una sábana por media azumbre de caña; doila ayer veintiún cuartos pa carne, y bébelos tamién...
Busqué entonces una gran tranca, aseguré con ella la puerta, y caí al suelo sin sentido.[93] Cuando llegó mi padre me abrazó y me dijo: --¡Eres un valiente!
Corrimos a donde él estaba, le rodeamos como de costumbre,[77] y él continuó: 5 --Cuando yo era niño vivía en una casita cerca de un monte.
Cuando se dirigía al baño, un amigo que le acompañaba le dijo: --Con los negocios que acabas de hacer tienes una ganancia muy pingüe, pues has triplicado tu capital.
El marqués alzó la voz, diciendo que era preciso tener el diablo en el cuerpo para largarse á tales horas y con una cuarta de nieve, á lo cual respondieron unánimes D.
Era joven, de buen semblante y de estatura grande; vestía un lindo traje[141] de terciopelo rojo y amarillo, y llevaba consigo una bonita flauta de ébano y oro.
La tierra dió muestras 15 de gran fecundidad; los árboles se llenaron de flores y de pájaros, y todo parecía renacer a una vida alegre y nueva.
Sus padres no podían sacrificar ni una hora de sus tareas para llevarle al campo: el trabajo de los padres es rudo y despótico, y ocupa todos los instantes de su vida.
Todas las figuras que dibuja en sus cuadros no tienen un pie, ni una pulgada más que cualquiera de los vecinos de nuestra buena capital.[16] Cuanto les rodea es prosa.
Y eso es todo lo que sé acerca de la niña y de los tres osos que vivían en el hermoso bosque en la pequeña casa con solamente una ventana y una 85 puerta.
Concluida una expedición, vuelve al instante a emprender otra, sin detenerse más tiempo que el necesario para completar su nueva carga de embudos, cafeteras y faroles.
Oro y viandas recataba con la falda de su vestido, cuando al volver una calle de rosales tropezó con su padre, que también había salido á distraer allí sus melancolías.
Por instinto se encaminaron á una puerta, entregaron sus billetes, y asediados por un solícito agente de fonda, se metieron en el coche, que los llevó á la del Inglés.
Difícil era el negocio, porque el caballo estaba perfectamente custodiado, pero aquello era una cuestión de honor, en la que el arte no debía darse por[343] vencido.
II EL CARLANCO (_Cuento popular infantil_) Era vez y vez una cabra, muy mujer de bien: que tenía tres chivitas que había criado muy bien, y metiditas en su casa.
Los corredores parecían unos energúmenos; más tenían caras de hombres enredados en una discusión de taberna, que de comerciantes en el acto de realizar sus operaciones.
Luego[2] deben su desarrollo natural y espontáneo a una fuerza vital de que están dotados por la naturaleza de sus condiciones de existencia excepcionalmente favorables.
This is strictly true of the honey-bee, but not to my knowledge of butterflies or dragon-flies.] --Cada cual de nosotras era una nota en el concierto de los bosques.
Al fin de la avenida lúgubre nos detuvo la puerta de una tumba (¡oh, triste noche del lejano octubre!) nos detuvo la losa de una tumba, de legendario monumento fúnebre.
Entonces Andrés dió a la muchacha un gran ramo de alelíes, parásitas y azucenas silvestres que había cogido en el camino, acompañando el obsequio con una frase de elogio.
Pero entonces se fué reuniendo[11] alrededor de ellos como una procesión de gentes que se burlaban de[12] las 20 personas llevando a cuestas[13] un burro.
Temeríase a cada momento un choque, un fracaso, si no se conociese que este inmenso río que corre con una fuerza de alud, lleva en sus ondas la exactitud de una máquina.
Una mañana estaba Varmen en el patio, lavando en una media tinaja empotrada en un poyo adherente al pozo: á su lado estaban jugando sus hermanas y los hijos del manijero.
Allí ensanchó sus conocimientos, y concibió y maduró su gran proyecto de atravesar el Atlántico, en busca de una vía que facilitase el comercio entre Ásia y Europa.
Los guerreros del claustro dicen que pusieron{161-2} mano una noche á sus espadas de granito, y dieron que hacer á los que se entretenían en pintarles bigotes con carbón.
Los holandeses se establecieron en Pernambuco en el 25 año de 1631 y fueron extendiendo poco a poco su poder sobre una porción considerable del Brasil.
El interior lo formaba, como las granjas del Norte, una sola y vasta pieza; en el testero había un hogar para fuego de leña, que servía de cocina, de estrado y de comedor.
Entonces Fernando de Lesseps y otros ingenieros franceses trazaron el proyecto de un canal por el istmo de Panamá y formaron una compañía por acciones para llevarlo a cabo.
Los ojos se salen de sus órbitas, como si tratara de buscar una moneda caída en una laguna; inclina el cuerpo y hace contorsiones tales, como si hubiese tragado una espina.
Mira, la fuente brota escondida en el seno de una peña, y cae resbalándose gota á gota por entre las verdes y flotantes hojas de las plantas que crecen al borde de su cuna.
Permanecí allí breves instantes, y luego, llegada ya la hora de la cena, fuí en busca de la familia y de sus convidados, sentándonos todos á una mesa suntuosamente servida.
Venía en camisa, sin zapatos, trayendo una vela encendida y puesta en su palmatoria de cobre, y con esa cara especial del hombre á quien despiertan en lo mejor de su sueño.
Á los pocos minutos una gran claridad, que de improviso se derramó por todo el ámbito de la iglesia, anunció á los oficiales que había llegado la hora de comenzar el festín.
Á los pocos minutos, una gran claridad que de improviso se derramó por todo el ámbito de la iglesia, anunció á los oficiales que había llegado la hora de comenzar el festín.
De noche en las casas (pues se domestica fácilmente) y en el campo grita asimismo descompasadamente, apenas siente algún rumor o advierte una novedad que le causa extrañeza.
El sacerdote inclinó la frente, y por encima de su cabeza cana y como á tráves de una gasa azul que fingía el humo del incienso, apareció la Hostia á los ojos de los fieles.
Mira, mientras me visto, porque ya aborrezco la cama, cierra esos vidrios, los vidrios nada más, no las maderas, y tráeme varias libras de jamón y una espuerta de pan, y....
muchísimo._ Envolví una moneda de dos cuartos en la hoja, y aprovechando la ocasión de no pasar nadie, después de hacerle seña de{16-1} que se retirase, la arrojé al balcón.
Pero cuando las hadas que se han refugiado bajo esa luna de la que se han servido, por así decirlo, como de una tienda, la dejan, no pueden jamás volver a encontrar abrigo.
Aburrido ya de aguardar una aurora que no llegaba, tiró del cordón de la campanilla, y oyó con gozo vibrar á lo lejos su metálico timbre; pero no acudió nadie al llamamiento.
Caracas está situada a una distancia de 7 millas, en linea recta, de La Guaira, puerto de mar que comunica con ella por un ferrocarril que tiene 23 millas de longitud.
Hiéreme con una de las flechas EN LOS OÍDOS; _los culpables son ellos, que no oyeron el consejo de mi padre: hiéreme_ EN EL CORAZÓN, _que no le quiso ni respetó como debía_.
Una linda campesinita de negros ojos, de labios grosezuelos y rosada tez, ordeñó una vaca de ternero grande y le pasó al viajero la vasija rebosante que él mismo vió llenar.
Al observar la mirada de espanto y congoja que me dirigía se templó mi furor, y en vez de lanzarle un apóstrofe violento, como tenía determinado, le mandé una sonrisa galante.
Algunos minutos más tarde oigo que tocan "salida de toros", y yo, bruto de mí, olvidando todo y creyendo que hay corrida de toros en la portería, salgo como una saeta a verla.
Con gran calma saca todo lo necesario de su estuche; sienta al forastero en una silla, y sin el menor miedo pero con mucho cuidado termina el muchacho felizmente la operación.
Del lado de afuera del pretil había una gran cantidad de flores, que se inclinaban hacia adentro del gran salón de verdura, como para buscar la sombra, ó para lucir sus galas.
La población se encuentra en un 5 valle, a una altura de 7500 pies sobre el nivel del mar, y a unas 70 millas, en línea recta, al sudeste de Guayaquil.
Las cien voces de sus tubos de metal resonaron en un acorde majestuoso y prolongado, que se perdío poco á poco, como si una ráfaga de aire hubiese arrebatado sus últimos ecos.
Por consiguiente, los compradores deben tener suficiente práctica para apreciar el rendimiento de la lana que compran; es decir, el peso a que quedará reducida una vez lavada.
Rosario, mucho más cerca de Buenos Aires, tiene su puerto dragado hasta una profundidad mínima de 6.90 metros en marea baja, lo que le permite recibir grandes transatlánticos.
A ELENA Elena, tu belleza es para mí como esas barcas niceanas de otro tiempo que sobre una mar profunda llevaban dulcemente al viajero, cansado, hacia su ribera natal.
En una ocasión en que iba por los montes, vió a una avispa que se estaba ahogando en un arroyo; le alargó una rama, y la avispa se subió en ella y se salvó.--¡Dios te lo pague!
Entró en la casa y no vio a nadie a quien preguntar, recorrió 30 todos los jardines y al fin vio una planta con una flor de lis tan bonita, que se decidió a llevársela.
Estaban las rotas esculturas impregnadas, digámoslo así, del alma de Celinina, ó vestidas, si se quiere,{64-1} de una singular claridad muy triste, que era la claridad de ella.
II Entré en una sala lujosamente amueblada; pasé por allí sin detenerme apenas, y abrí la puerta de un gabinetito en el que estaba la alcoba donde murió la desgraciada niña.
J., ya no encerraban generoso vino, consolador de penas y fatigas, sino una especie de aguachirle semejante al de los barreños que en las tabernas sirven para fregar los vasos.
lo que nos recomiendan los que entienden de estas cosas[10]: «¡guiaos[11] por una política ilustrada, mandad comerciantes, no buhoneros y baratilleros!» En otras palabras, Ud.
En la madrugada habíamos salido de Orán, y á mediodía, estando á la altura de Cartagena, vimos en el horizonte una nubecilla negra, y al poco rato un vapor que todos conocimos.
Nada, que tuvieron que entrar en una taberna y pedir lo único que sabían decir en español, 10 café; pues por fortuna[167] había sobre la mesa unas galletas.
Su mujer desocupa en una tartera desportillada un potaje de berzas y alubias, mal cocido y peor sazonado; pónelo sobre el arcón, y junto á él un gran pedazo de pan de munición.
Usamos como referencia una 1909 impresa por la SBBE para la SBA en 1922, la cual tiene el formato "angosto" que ya no se imprime, probablemente por su tipo de letra tan pequeña.
En cuanto a Mamerto no dejaba de tener unas dudillas, porque se acordó de que éste durante la vida había dicho más de una vez:--Por una corrida de toros dejo yo la gloria eterna.
Es difícil tenerla enjaulada si no se ha criado en casa, a causa quizá de ser de una naturaleza tan viva que no se para jamás, pues hasta para cantar va saltando o revoloteando.
Hay una zona, que comprende Méjico, América Central y las Antillas, donde los Estados Unidos llevan a Europa la ventaja de la proximidad y de una relación comercial más estrecha.
Mientras ella hablaba así, el joven, absorto en la contemplación de su fantástica hermosura, atraído como por una fuerza desconocida, se aproximaba más y más al borde de la roca.
no sé: yo creí ver una mirada que se clavó en la mía; una mirada que encendió en mi pecho un deseo absurdo, irrealizable: el de encontrar una persona con unos ojos como aquellos.
Desde el día, que yo siempre tendré por funesto, en que llegásteis á la fuente de los Álamos en pos de la res herida, diríase que una mala bruja os ha encanijado con sus hechizos.
en --, in place, instead; una -- más, once more; otra --, again, once more; ór dos veces, twice; tal --, perhaps, perchance; una -- y otra, again and again; unas veces, sometimes.
Y los ángeles, todos pálidos y macilentos se levantan y cubriéndose afirman que ese drama es una tragedia que se llama «El Hombre» de la cual el héroe es el Gusano Vencedor....!
Dan impulsos de traer á aquellos parajes una colmena, para probar si la vista del hogar doméstico las hace romper el encanto que las tiene convertidas en pequeñas y mudas estatuas.
El perro 5 siguió haciendo[35] visitas diarias al herrero, éste[36] lo siguió curando,[37] y al cabo de una semana el perro estaba curado por completo.
Entre los recién llegados figura un teniente de carabineros que viaja con un saco de noche, dos sombrereras, una escopeta de dos cañones y un manojo de sables atados con un cordel.
Felizmente, al practicarse unas excavaciones, fué descubierta la ignorada joya, que ha sido reconocida como una de las obras maestras salidas del cincel de su sublime autor.
La América del Sur posee escritores y poetas de primer orden, oradores elocuentes y diplomáticos versados en el derecho de gentes, de una habilidad y de una lucidez incontestables.
Pero tengo lástima de ti y sólo te condeno a quince días de cárcel y a una multa para el tesoro del Sultán, y al pago de los destrozos que has causado en la cúpula de la mezquita.
De tus ojos, engastados en el santuario celeste de tu corazón, caen las miradas desoladas ahora, ¡oh Dios!, sobre mi espíritu fúnebre, como la luz de una estrella sobre un sudario.
El gentío se llevó las velas, las anclas, los remos: hasta desmontamos el mástil, que se cargó en hombros una turba de muchachos, llevándolo en procesión al otro extremo del pueblo.
elegir una persona que hable el castellano, y sobre todo que sea de una cultura y experiencia algo mayor de la que usualmente se requiere para tales trabajos en los Estados Unidos.
Mientras subían el telón seguimos charlando, aunque muy bajito: se había establecido entre nosotros una gran intimidad, y me abandonó una de sus manos que yo acariciaba embelesado.
Pero entonces, acercándose á María, le tomó una mano, apoyó el codo en el pretil árabe desde donde la hermosa miraba pasar la corriente del río, y torno á decirle:--¿Por que lloras?
Su lenguaje no es italiano ni español, aunque participa de ambos; es una graciosa mezcolanza de palabras españolas italianizadas y vice-versa, formada por él para su uso particular.
V Y yo dije a mi alma: «Más que Diana ardiente, aquella misteriosa Luna rueda al través de un éter de suspiros; lágrimas de su faz una por una caen donde el gusano nunca muere.
Y haciendo una señal de aceptación el médico, extendió la mano hacia Castilla, y dijo: --Allí hay unas aguas purificadas que han de completar la salvación de la virgen musulmana.
Después de mucho esperar llegó el mozo casi sin aliento y depositó airoso sobre la mesa un par de billetes de una corrida de toros que iba a verificarse dentro de breves días.
Las chiquillas no se hicieron de rogar,{83-6} y la una cantó: En un cuerno de la luna He puesto á mi corazón, Para que no se lo lleve Un gato que es muy ladrón.
Pedro entonces, acercándose á María, le tomó una mano, apoyó el codo en el pretil árabe desde donde la hermosa miraba pasar la corriente del río, y tornó á decirle:--¿Por qué lloras?
Pero poco tiempo después se encalabrinó con otra muchacha muy linda también, y se casó otra vez a pesar de las protestas del tío Paciencia, que consideraba esto una enorme tontería.
ya sabes que hoy ignoro dónde descansa su hermoso cuerpo; envié una carta á mi tía, que no la leyó hasta dos meses después de cumplirse el plazo, porque ella también estaba enferma.
Cada una de sus notas parecía un sollozo ahogado dentro del tubo de metal, que vibraba con el aire comprimido en su hueco, y reproducía el tono sordo, casi imperceptible, pero justo.
Delante del Portal hay una lindísima plazoleta, cuyo centro lo{73-3} ocupa una redoma de peces, y no lejos de allí vende un chico _La Correspondencia_, y bailan gentilmente dos majos.
Predomina en ellas el tipo latino, quizá el 15 andaluz mismo, que es una graciosa mezcla del romano, del árabe y del griego.
Uno u otro[9] método se prestaría al engaño; y para evitarlo, existe una tarifa llamada de avalúos, que no es sino[10] la lista de las mercaderías con los valores que tienen en plaza.
Aunque decente y aseada, era pequeña y no tenía patio; mas como el patio es una casi necesidad para los andaluces, servía de tal un espacio empedrado que ante la casa habían allanado.
Era analfabeto casi y sólo conocía por referencias[2] ciertos pasajes de la Escritura que citaba a menudo al intervenir en la entrega de una reja o en la compra de un rollo de alambre.
Ese pudor no era, quizá, sino pudor virginal--pudo muy bien pasar por tal,--aunque su esplendor haya hecho nacer una llama más impetuosa todavía en el seno de aquel que, ¡pobre de él!
Pero su perfil fino, sus flancos recogidos y la gallardía de su construcción, delataban una embarcación ligera y audaz, hecha para locas carreras, con desprecio á los peligros del mar.
EL BARBERO DE LA CORUÑA Un día llegó a una fonda de la Coruña un forastero de gran talle, corpulento y fuerte, con centellantes ojos negros y rostro cubierto de larga y espesa barba.
Fuí puntual a la cita, y en los comienzos de la noche entraba en compañía de Gonzalo de Quesada por una de las puertas laterales del edificio en donde debía hablar el gran combatiente.
Procopio un desaforado jayán, cetrino y barbudo, más adecuado para llevar una casa sobre la espalda ó tirar de una carreta, que para gozar en contemplaciones místicas y éxtasis divinos.
Ya principiaba á encorvarse en la época del suceso que voy á referir: y era que ya tenía sesenta años..., y llevaba cuarenta de labrar una huerta lindante con la playa de la _Costilla_.
Á la hora de la cena ella misma preparaba su chocolate, batiéndolo cuidadosamente con un clis clas producido por el choque de una sortijita de oro y carey contra el mango del molinillo.
Al otro día, Currín escribió unos versos en que decía á Finita: Nace el amor de la nada; De una mirada tranquila; Al girar de una pupila Se halla un alma enamorada.
El corazón le latía fuertemente; las piernas le temblaban; cuando quiso cantar en una de las calles más céntricas, no pudo; el dolor y la vergüenza habían formado un nudo en su garganta.
En el aljibe, cuyo[162] interior está revestido de una capa impermeable, se recoge[163] el agua de lluvia que[164] se escurre[165] de los techos de la casa por unas cañerías especiales.
Había anochecido ya, y le faltaba a[153] Pedro cerca de[154] una milla para llegar a su casa, cuando sintió un ruido 5 sordo que le hizo latir aceleradamente el corazón.
tender, to stretch, stretch out, extend, direct, draw back, raise, draw, aim, cast; -- una mirada, to take a look; to look; to glance; -- la vista, to cast a glance, direct one's glance.
Vivía cerca de Valencia, en una casa de campo, y sólo venía á Madrid cuando algún asunto lo exigía: en esta ocasión era para gestionar el ascenso de un hijo, registrador de la propiedad.
Antes que eso, le aconsejaría constituir aquí una asociación entre fabricantes de artículos semejantes a los suyos, y reducir de ese modo los gastos de una representación en el exterior.
Este último instrumento consiste en una caña delgada de guadua, de cuarenta y cinco centímetros de longitud, cerrada en sus extremos con pergamino y unos cuantos granos de maíz, adentro.
Pero he aquí que el Rey de aquel país llega en su magnífica carroza, precedido y seguido de lujosos caballeros y rodeado de servidores que sostienen una sombrilla de oro sobre su cabeza.
Quiso probar también el derviche las ramas y el fruto que ellas comían, y notó al instante circular por sus venas un suave calor, y se sintió poseído de una alegría extraordinaria.
Vino, pues, el Prior nuevo precedido de esta fama: anduviéronse los frailes con gran pulso para no deslizarse en la menor cosa, y el convento por lo tranquilo parecía una balsa de aceite.
Neira es una fiera; tan pronto acomete como se defiende; ya la batalla es silenciosa y solo se siente el ronquido del que agoniza y el aliento jadeante y cortado de los que se acuchillan.
Una mañana, al volver á casa, encontré, al pasar por una de las habitaciones, á una muchacha de quince á diez y seis años, á la que nunca recordaba haber visto, cosiendo con el mayor afán.
Entonces apelaron á la justicia del rey; pero el señor se burlo de las cartas-leyes de los Condes soberanos;[1] las clavó en el postigo de sus torres, y colgó á los farsantes de una encina.
La singular disposición de sus dobles techos y paredes, dotados los techos de poderosos ventiladores, permiten mantener, aun en los días más ardientes del verano, una temperatura muy baja.
Las sienes le latieron con una violencia espantosa; una nube de sangre obscureció sus pupilas, arrojó un segundo grito, un grito desgarrador y sobrehumano, y cayó desvanecido sobre el ara.
Las sienes le latieron con una violencia espantosa; una nube de sangre obscureció sus pupilas, arrojó un segundo grito, un grito desgarrador y sobrehumano, y cayó desvanecido sobre el ara.
Lo verificamos usando primordialmente una 1909 impresa por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE) para la Sociedad Bíblica Americana (SBA) en 1925, la cual compré en México D.F.
Cincuenta años de activísima existencia de trabajo no habian podido marcar en él otra huella que una leve inclinación de las espaldas y algunas canas en el abundante pelo negro de su cabeza.
El siguiente texto es una copia extensamente verificada del texto Valera 1909 de la Online Bible (OLB) (www.onlinebible.org) la cual ellos obtuvieron de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU).
El _chipá_ de los paraguayos es, en realidad, una especie de pan; pero las roscas y rosquetas de maíz son bollos muy agradables en cuya preparación entra la manteca, huevos, leche y azúcar.
Estos dos caballeros, iguales en cuna, valor y nobles prendas, servidores de un mismo rey y pretendientes de una misma dama, llamábanse Alonso de Carrillo el uno, y el otro Lope de Sandoval.
La compañía que lo hizo y lo administra es inglesa, la misma que con el nombre de Anglo-Argentina y desde hace muchos años explota una de las líneas de tranvías más poderosas de Sud América.
También suele comprar calderas, pailas y sartenes viejas en una parte de la Isla, para venderlas por nuevas[3] en la otra, si es que no logra colocarlas en la misma parte donde las adquirió.
El hombre fue Rey y se paseaba en una magnífica carroza 20 precedida y seguida de lujosos caballeros, y le rodeaban servidores que sostenían sobre su cabeza la sombrilla de oro.
Las voces de los que parecían perseguirla sonaban cada vez más cerca, y de cuando en cuando la veía hacer una contorsión, encogerse ó dar un brinco para evitar los cantazos que le arrojaban.
RIMAS I[1] Yo sé un himno gigante y extraño Que anuncia en la noche del alma una aurora, Y estas páginas son de ese himno Cadencias que el aire dilata en las sombras.
Usaba de toda clase de ardides para observar si era acechado ó seguido, y prefería volver sin pesca al pueblo á exponerse por una imprudencia á que acertasen el sitio de la pesca maravillosa.
Cada dos o tres días tenían que abrir una tumba para enterrar a un compañero, y cuando 25 llegó la primavera ya no quedaban más que cincuenta Puritanos en la colonia.
Él tiene una gran devoción por esta ceremonia de la Misa del Gallo, y cuando levantan la Sagrada Forma[4] al punto y hora de las doce, que es cuando vino al mundo Nuestro Señor Jesucristo ...
No hay ave tan fastidiosa En el cantar, como tú: Cucú, cucú, y más cucú: 275 Y siempre una misma cosa." --"¿Te cansa mi canto igual?
Por fin uno de entre ellos empezó a dibujar una vaca y el mozo que estaba escudriñando lo que hacía, echóse a la calle disparado como una bala, dejándolos a todos pensativos y atónitos.
Y cuentan que el mismo Alvar formó desde aquel día tan pobre idea de sí propio, que cada vez que oía á las verduleras de Leganés decir: «¡Arre, borrico!» lo tomaba por una alusión personal....
Y en efecto, era así: la corza blanca, deseando escapar por el soto, se había lanzado entre el laberinto de sus árboles, y enredándose en una red de madreselvas, pugnaba en vano por desasirse.
Á pesar de eso, una vez bailando, como estaba triste y hablaba poco, le pregunté si estaba enfadado, y él me contestó: «Yo no me enfado con nadie, y mucho menos contigo.» Yo me puse colorada...
Cuando usted se acercó a él, el caballo volvió al instante la cabeza para mirarle mientras que cuando el mendigo lo tocó, encogió una pierna y miró hacia otro lado con ojos indiferentes.
En esta ciudad los dínamos se mueven a vapor, y por lo tanto, la electricidad es cara; lo que no obsta para[7] que Buenos Aires tenga una de las instalaciones eléctricas más grandes del mundo.
Pablo, abrumado bajo el peso de su desgracia, se sentó en una de las tres piedras, y entonces vió con sorpresa unas manchas de sangre y la tierra movida como si se hubiera revolcado un animal.
Son las áureas notas una fuente de ledo murmullo o el enamorado arrullo de la tórtola: la Luna en la dormida laguna vierte miradas de plata, y en el éter y en las linfas palpita la serenata...
Cosas más extrañas hemos visto en el mundo, y una corza blanca bien puede haberla, puesto que si se ha de dar crédito á las cántigas del país, San Huberto,[1] patrón de los cazadores, tenía una.
De seguro no los podré describir tales cuales ellos eran, luminosos, transparentes como las gotas de la lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano.
En suma: el Nacimiento _número uno_ de Madrid es el de aquélla casa, una de las más principales, y ha reunido en sus salones á los niños más lindos y más juiciosos de veinte calles á la redonda.
En una ocasión acaeció que murió el guarda del olivar á tiempo de la cogida, lo que apuró tanto más al capataz, cuanto que era á la sazón más necesario y más difícil hallar quien le reemplazara.
Enójase el dependiente; mi tío le contesta una barbaridad; chillan ambos, interviene el dueño de la tienda, y mi tío dice por último, con voz alterada: --¿Quiere usted treinta y cinco reales?
Es la ciudad entera de Méjico que se traslada al pie del Santuario, desde la mañana hasta la tarde, formando una muchedumbre confusa, revuelta, abigarrada, pintoresca, pero difícil de describir.
Su nuera y su mismo hijo estaban muy disgustados 5 con esto, y al fin resolvieron encerrarle en un cuarto, donde le daban de comer[95] en una vieja escudilla de barro.
Tenía los ojos inyectados y las encías hechas sangre.[11] Volví a gritarle y partió como una flecha: clavé la rodilla en el fangoso lecho de la quebrada y le aguardé en la boca de mi escopeta.
comprenderá, sin duda, señor Enríquez, que nuestro país tendría reparos en depender del extranjero para la provisión de una substancia tan preciosa[30] para la defensa nacional en caso de guerra.
Pablo no le hizo caso, preocupado en lo que acababa de acontecerle; pero tanto y tanto ladró el perro, que por fin dirigió una mirada recelosa en derredor suyo, y dijo:--¿Qué te pasa, animal?...
Por último un manojo de pasto seco, encajado en la punta 10 del palo, forma con chapeo y todo, la cabeza, sobre la cual se pone a modo de gorro una vieja calceta del patrón.
Ello no es, sin embargo, sino un reflejo de 25 una de las industrias del país que produce al año once millones de racimos de fruta, o sea casi la mitad del consumo del mundo.
exclama dando una voz Braulio, difundida ya sobre sus facciones una palidez mortal, al paso que brota fuego el rostro de su esposa.--Pero sigamos, señores, no ha sido nada, añade volviendo en sí.
Salía de la «rueda» un estrepitoso vocerío, una algarabía de mil demonios[9]: voces atipladas, roncas, sonoras, de tenor, de bajo, de barítono; voces de todos los volúmenes y de todos los metales.
Á este primer acorde, que parecía una voz que se elevaba desde la tierra al cielo, respondió otro lejano y suave que fué creciendo, creciendo hasta convertirse en un torrente de atronadora armonía.
Cogió unos cuantos fósforos é hizo luz; probó si con una escalera podía alcanzar al lugar apetecido, pero aunque la puso sobre una mesa, vió que todavía le faltaba un poco para llegar á las mechas.
Como su parte más elevada está a 25 metros sobre el nivel del mar, para llegar a ella tendrán que remontar los buques tres esclusas por una vertiente y descender otras tantas por la otra vertiente.
Note the inversion of "from the Capitoline Hill to the Tarpeian Rock." 2.--RETRATO DE SAN MARTÍN[A] San Martín, como ser físico, poseía una figura arrogante, altiva y en todo militar.
Un millón de[315] toneladas se exporta 25 a Europa para abonar los campos de Alemania en los cuales se siembra la remolacha; una décima parte de esta cantidad llega a los Estados Unidos.
acabar, to finish, end, close, succeed in; -- de, to have just; lo que acababa de suceder, what had just happened; lo que acabamos de escuchar, what we have just listened to; ¡Acabáramos de una vez!
En algunos países es menester[22] poseer el terreno en propiedad[23]; en otros las denuncias se hacen sobre una zona de mil hectáreas, o sea unos 2500 acres, pagándose cierto impuesto por hectárea.
En cuanto las desunidas armas veían dos dedos de luz, se encajaban, y pian pianito volvían á tomar el trote y emprender de nuevo sus excursiones por montes y llanos, que era una bendición del cielo.
Después de todo, ese sér trágico, de historia tan extraña y romancesca, dio su primer vagido entre las coronas marchitas de una comedianta, la cual le dio vida bajo el imperio del más ardiente amor.
Además el viaje es interesante del punto de vista histórico.[46] El tren pasa por las ruinas de Quirique, situadas a una milla de distancia de la estación y que pueden visitarse en coche o a caballo.
Al fin, otro desgraciado le facilitó una guitarra vieja y rota, y después de arreglarla del mejor modo que pudo, y después de derramar abundantes lágrimas, salió cierta noche de diciembre á la calle.
en hablando del ruín de Roma, cátale aquí que asoma.[3] ¿Véis aquél que viene por debajo del arco de San Felipe,[4] á pie, embozado en una capa obscura, y precedido de un solo criado con una linterna?
Es imponderable la sensación que produce el diálogo de las flautas, cuando se le escucha en la montaña, áspera como el camino de la vida, y en una noche nebulosa como el destino del músico desdichado.
Paseábase cierto día el mercader por el gran bazar de la ciudad, cuando se le acercaron dos comerciantes a proponerle: el uno la compra de una partida de cristalería, y el otro una de esencia de rosa.
Sobre todo, aquel chicuelo andrajoso que en una mano tiene un billete de lotería, y con la otra le{73-4} roba bonitamente las castañas del cesto á la tía Lambrijas, hace desternillar de risa á todos.
Sólo un asiento quedó desocupado en la banqueta de en medio, donde no hay más apoyo para la espalda del paciente,[6] que una movible correa que empuja, cede y aporrea como instrumento de inquisición.
Teresa no había recibido una educación vulgar; hasta los doce ó trece años había estudiado en el convento de religiosas del pueblo, saliendo de él á la muerte de su padre, acaecida hacía cuatro años.
Y así debía ser, porque el niño dejaba de ser judío para convertirse en cristiano.[6] Se le borraba el pecado original[7] con un poco de agua, sal y aceite, como si se tratara de preparar una lechuga.
A este fin hizo correr la voz[251] de que había llegado a 5 la parroquia un predicador famosísimo, y vistiendo a su sacristán con una de sus sotanas viejas, le mandó subir al púlpito.
En esto me quita él mismo el frac, _velis nolis_, y quedo sepultado en una cumplida chaqueta rayada, por la cual sólo asomaba los pies y la cabeza, y cuyas mangas no me permitirían comer probablemente.
Este _batey_ está compuesto de muchas y numerosas casas; semeja el parque de recreo de una ciudad, y aun le sobrepuja; porque es preciso estar en Cuba para ver[2] esta vegetación que lo limita y rodea.
Altozano es una palabra bogotana para designar simplemente el alto de la catedral, que ocupa todo un lado de la plaza Bolívar, colocado sobre cinco o seis gradas, y de un ancho de diez a quince metros.
El pueblo de la villa del oso tornó inmediatamente á sus hogares, reconociendo que merecía empinarse á un madroño por haber creído que el Manzanares arrastraba una ballena cuando arrastraba una albarda.
Supongamos que Cabezudo le pide que no llueva una gota, y todo con la intención de que Barbaruelo no muela un grano, y en seguida empieza á llover tanto, que el agua se lleva los molinos de Barbaruelo.
También contó la esclava á la hija del rey moro, que los nazarenos nunca quedan huérfanos de madre, porque cuando pierden á la que los concibió, les queda otra, llamada María, que es una madre inmortal.
Volvió Traga-santos á Animalejos con tan preciosa imagen, y una vez colocada en la ermita con gran solemnidad, se dedicó aquel piadoso y sencillo anciano á fomentar el culto y la devoción de San Isidro.
Actualmente cuenta con una 10 población de cuarenta mil almas; habiéndose modernizado rápidamente desde que se le puso en comunicación con el océano por medio del ferrocarril.
le ví, madre, no lo dudéis, ví un hombre que en silencio y vuelto de espaldas hacia el sitio en que yo estaba, recorría con una mano las teclas del órgano, mientras tocaba con la otra á sus registros...
Pero cuando llegaron en su vuelo el ángel y el alma del niño á cruzar sobre una pobre aldea, aquél se detuvo y sus ojos buscaron una callejuela solitaria, á cuyos lados se veían algunas míseras cabañas.
Una tarde, una hermosa tarde de invierno, de las que sólo se ven en este Madrid, salí de casa después de almorzar con el objeto de hacer algunas visitas y también para espaciarme por esas calles de Dios.
XI Cuando recobrando el ánimo, abrió los ojos un instante para arrojar en torno suyo una mirada inquieta, se encontró lejos, muy lejos de Montagut, y en unos lugares, para él completamente extraños.
La Muerte se ha erigido un trono, en una extraña ciudad que se levanta, solitaria, muy lejos, en el sombrío occidente, donde los buenos y los malos, los peores y los mejores han ido hacia la paz eterna.
Llevaba puesta atravesada sobre el ancho pecho una banda con tres estrellas, la cabeza desnuda y poblada de ondeados y negros y abundosos cabellos, y en la boca un tabaco y una leve sonrisa de triunfo....
maldita bruja, muchas hiciste en vida, y ni aun muerta hemos logrado que nos dejes en paz; pero, no haya cuidado, que á tí y tu endiablada raza de hechiceras os hemos de aplastar una á una como á víboras.
Si vienen, nos doblan de medio á medio,{104-2} porque los de Cabezudo muelen ya á represas, y continuando la sequía, antes de una semana _apandamos_ nosotros toda la molienda de veinte leguas en contorno.
Una bolsa, un círculo literario, un areópago, una _coterie_, un salón de solterones, una _coulisse_ de teatro, un forum, toda la actividad de Bogotá en un centenar de metros cuadrados: tal es el Altozano.
Cuando al otro día los dependientes de la iglesia le encontraron al pie del altar, tenía aún la ajorca de oro entre sus manos, y al verlos aproximarse exclamó con una estridente carcajada: --¡Suya, suya!
Debo agregar que los americanismos de un país son, por lo general, desconocidos en los otros; y a mayor abundamiento,[22] una misma voz suele recibir diferentes significados según el país en que se emplea.
En el mismo instante el ciego se sintió apretado fuertemente por unos brazos vigorosos que casi le asfixiaron y escuchó en su oído una voz temblorosa que exclamó: --¡Dios mío, qué horror y qué felicidad!
Escribió el «Evangelio Americano» y redactó «La Voz del Nuevo Mundo,» descansando de sus fatigas y luchas imponderables en la hospitalaria tierra argentina que le brindó hogar, patria y una apacible tumba.
La brisa,--esa respiración de Dios,--reposa inmóvil, y la bruma que se extiende como una sombra sobre la colina,--como una sombra cuyo velo no se ha desgarrado todavía,--resulta así un símbolo y un signo.
La pronunciación de una lengua es de una importancia extraordinaria, tanto es así, que el que sepa bien el 30 idioma y lo pronuncie mal tendrá grandes dificultades en que le comprendan.
Para tomar el pulso al tonsurado ex-contrabandista y probarle la paciencia, eligieron y diputaron los frailes al más atrevido, quien de propósito cometió una falta leve, y reprendido por ella contestó al P.
Pronto divisé un grupo de niñas de su misma edad que se aproximaba; en el centro venía una completamente enlutada, morenita, con grandes ojos negros que debía de ser la causante de los temores de Asunción.
Cuando al otro día los dependientes de la iglesia le encontraron al pie del altar, tenía aún la ajorca de oro entre sus manos, y al verlos aproximarse, exclamó con una estridente carcajada: --¡Suya, suya!
El jornalero empezó:--_Popocatepetl_.--Los panaderos repitieron:--_Popocatepetl_.--El jornalero dijo:--_mercader_.--Los panaderos dijeron:--_mercader_.--Entonces dijo el jornalero con una sonrisa:--_error_.
Hacía ya mucho tiempo que estaba[25] en su prisión, sin esperanza de salir de ella, cuando una noche se asomó a[26] una ventana y vió que su pobre mujer estaba llorando amargamente al pie de la torre.
Hecho el cálculo, cogió la ballesta entre los dientes, y arrastrándose como una culebra por detrás de los lentiscos, fué á situarse obra de unos cuarenta pasos más lejos del lugar en que antes se encontraba.
Las torres y las sombras se confunden de tal modo que todo parece suspendido en el aire, mientras que desde una torre orgullosa, la Muerte como un espectro gigante, contempla la ciudad que yace a sus pies.
Pero se arrepintió bien pronto de su ligereza, cuando sintió sobre sí una mirada fulminante y oyó una voz severa diciéndole: --Hermano, durante un mes tendrá su celda por encierro y ayunará á pan y agua.
VIII Por último, pudo encontrar una ocasión propicia; tendió el brazo y voló la saeta, que fué á clavarse temblando en el lomo del terrible animal, que dió un salto y un espantoso bufido.--¡Muerto está!
El pago de servicios, dividendos y cupones sobre los capitales de un país invertidos en los otros, estimula una corriente de mercaderías en los dos sentidos, ya sea como valor de abono o como valor de cobro.
Le pregunté por señas si salía de paseo, y me contestó que sí: y en efecto, un día aguardé en la calle hasta las cuatro y la vi salir en compañía de una señora, que debía de ser su mamá, y de dos hermanitos.
Al entrar percibió una temperatura tibia: los pies se le hundían en mullida alfombra; por orden de Santiago dos criados le despojaron inmediatamente de sus harapos empapados de agua y le pusieron ropa limpia.
En el momento en que su camarada intentó acercar sus labios ardientes á los de doña Elvira, habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra.
Era de verlos, tan ufanos y alegres, con sus garibaldinas azules o rojas, pantalón blanco, bota de charol a la granadera,[6] lujosa faja de seda, y en la cabeza una boina graciosamente achatada hacia un lado.
Estaban los criados reunidos en la cocina, como siempre, cuando sintieron las pisadas del caballo sobre la nieve fresca, y á poco un hombre, en quien reconocieron á su compañero Jacinto, entró como una bomba.
Las tres ciudades principales del interior del país están situadas a una distancia aproximadamente de 150 millas entre sí--Quito al 15 norte, Ríobamba en el centro y Cuenca en el sur.
Apenas se encontró conmigo la propietaria del santo, me puso verde en una su{185-2} jerigonza salvajina que le servía de idioma, único resabio que le quedaba del tiempo que vivió entre los indios sus hermanos.
Ciudad Bolívar es una población importante que antiguamente se llamó Angostura, donde se fabricó el famoso Amargo 5 de Angostura, industria que ha sido trasladada a la Isla de Trinidad.
El marido era bizco, de escasa talla, cetrino, de ruda y alborotada cabellera; gastaba ordinariamente una elástica verde remendada y unos pantalones pardos, rígidos, indomables ya por los remiendos y la mugre.
En el momento en que su camarada intento acercar sus labios ardientes á los de doña Elvira, habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra.
Hay momentos en que, merced á una serie de abstracciones, el espíritu se sustrae á cuanto le rodea, y replegándose en sí mismo analiza y comprende todos los misteriosos fenómenos de la vida interna del hombre.
II Teobaldo vino al mundo, su madre murió al darlo á luz, su padre pereció algunos años después en una emboscada, peleando como bueno contra los enemigos de Dios.[1] [Footnote 1: los enemigos de Dios.
La infeliz madre no creía tanta desventura; pero el lindísimo rostro de Celinina se fué poniendo{61-2} amarillo y diáfano como cera; enfriáronse sus miembros, y quedó rígida y dura como el cuerpo de una muñeca.
repetí cediendo á sus instancias, sin darme cuenta á mí mismo del involuntario temor que comenzó á apoderarse de mi espíritu, y que me rechazaba como una fuerza desconocida de aquel lugar; ¡la cruz del diablo!
Uno de los mozos á quien la bruja hechizó una hermana, la más hermosa, la más buena del lugar, la había herido de muerte en el momento en que sintió que le clavaba en el brazo sus dientes negros y puntiagudos.
Es preciso, vecina, que considere usted que son jóvenes, y que todo no ha de ser penas[4] en este mundo; además, en casa no hay más que una reunión amistosa, de familia; algunas muchachas del barrio y nada más.
Long Island desarrollaba la inmensa cinta de sus costas, y Staten Island, como en el marco de una viñeta, se presentaba en su hermosura, tentando al lápiz, ya que no, por falta de sol, a la máquina fotográfica.
En vano una noche y otra, deseando sorprender su misterio, si misterio en ellas había, me levantaba poco á poco y aplicaba el oido á los intersticios de la ferrada puerta de su calabozo; ni un rumor se percibía.
Era uno de nuestros guías, natural del país, el cual, con una indescriptible expresión de terror pintada en el rostro, pugnaba por arrastrarme consigo y cubrir mi cabeza con el fieltro que aún tenía en mis manos.
Habló después de las primas de la calle de Fuencarral; una era muy bonita, la otra graciosa solamente: las dos tenían novio, pero no valían{23-5} cuatro cuartos: chiquillos que todavía estudiaban en el Instituto.
Por la otra, en lo que se refiere a las personas, el desahogo económico, la salud y el bienestar que son el resultado de una transformación inteligente del medio social, no pueden menos de ganar adeptos cada día.
Trájole un día una manada de pavos, tan al vivo hechos, que no les faltaba más que graznar; otro día sacó de sus bolsillos la mitad de la Sacra Familia, y al siguiente á San José con el pesebre y portal de Belén.
Una mirada solo bastó para hacer comprender a Neira que estaba frente a una emboscada: el gañan que tenia por delante era el que lo habia «sentenciado», y no habia sido tan necio para ir solo a buscarlo al cerro.
VARIANT: =Amada por.= 14.--EL SALTO DEL TEQUENDAMA En efecto, en las llanuras de Bogotá reina una primavera eterna, fenómeno que asombra a algunos extranjeros ignorantes que no alcanzan a explicárselo.
Cuando sus servidores llegaron presurosos al punto que la noble dama, inmóvil y presa de un profundo terror, les señalaba aún con el dedo, una blanca paloma se levantó de entre las breñas y se remontó á las nubes.
Translate here 'mid whispers'.] XLII[1] Cuando me lo contaron sentí el frio De una hoja de acero en las entrañas, Me apoyé contra el muro, y un instante La conciencia perdí de donde estaba.
Y sin embargo ese terror no era miedo, sino una turbación deliciosa, un sentimiento que ninguna mina de piedras preciosas podría inspirarme o convidarme a definir, ni el amor mismo, aunque ese amor fuera el tuyo.
Arnoldo Le Poer lanza en la Irlanda de 1327 este terrible insulto al caballero Mauricio de Desmond: «Sois un rimador.» Por lo cual se empuñan las espadas y se traba una riña, que es el prólogo de guerra sangrienta.
El _pejerrey_, que es una especie de trucha, gusta mucho en el Plata y en Chile, lo mismo que el _dorado_ y el _surubí_; mientras el _huachinango_ es plato clásico en las Antillas y los puertos del Golfo de Méjico.
Había una vez un pobre anciano sordo, casi ciego, y que apenas podía tenerse sobre sus temblorosos pies.[94] Le temblaban también las manos, y al comer en la mesa derramaba a veces la sopa sobre los manteles.
Cual la{80-3} del navegante, nada percibe la vista del que está dentro, ó en su cercanía, sino una multitud de verdes copas de olivos,--semejantes á la multitud de verdes olas de la mar,--y el cielo sobre su cabeza.
Congregados una noche bajo sus ruinosas arcadas, alrededor de una hoguera que iluminaba con su rojizo resplandor las desiertas galerías, trabóse una acalorada disputa sobre cuál de nosotros había de ser elegido jefe.
Ella no sabía lo que significaban la tal mula ni el tal buey; pero atenta á que todas las cosas fuesen perfectas, reclamó una y otra vez del solícito padre el par de animales que se había quedado en Santa Cruz{67-1}.
Más de una[38] importa[39] del extranjero artículos manufacturados y por esta razón dichas casas[40] mantienen relaciones comerciales con las fábricas de Europa y Estados Unidos o con fábricas del país en que operan.
Queriendo hacer de persona, 185 Dijo a una mona: "¿Qué tal?" Era perita la mona, Y respondiole: "Muy mal." "Yo creo, replicó el oso, Que me haces poco favor.
Serían las seis cuando el carruaje se detuvo á la entrada del pueblo; bajamos y nos dirigimos á una capilla donde se veneraba á Nuestra Señora de las Mercedes, á la que la madre de Cristina tenía particular devoción.
Alrededor de esta capilla están las tumbas de los reyes, cuyas imágenes de piedra, con la mano en la empuñadura de la espada, parecen velar noche y día por el santuario á cuya sombra descansan todos por una eternidad.
Conseguido esto, reunió Melgarejo sus parciales, los disfrazó de moros, haciéndoles cubrir sus caballos con mantas blancas, y una noche que habían salido los defensores del castillo, se dirigió con los suyos hacia él.
Hé aquí como el espantajo sale lleno de vida de aquel informe montón de trapos viejos y de basura, mismamente cual bajo el cincel de Canova solía salir una 15 estatua de un trozo de mármol.
Obsolete for _maestro_, 'master,' a title of respect.] En Sevilla[1] en el mismo atrio de Santa Inés,[2] y mientras esperaba que comenzase la Misa del Gallo,[3] oí esta tradición á una demandadera del convento.
Pero cuando más embebido andaba en mis pensamientos y planes políticos, y cuando ya estaba próximo á doblar la esquina de la calle, he aquí que siento un brazo que se apoya en el mío y una voz que me dice: --¿Va V.
Y se visten de luto riguroso y de una carrerita[10] pasan a casa de la vecina, no sin advertir antes a los criados que tengan buen cuidado de[11] no abrir los postigos de la ventana, y que no canten ni permitan ruido.
Y todavía quiso añadir más cuidados á los de Santiago: mandó traer un calorífero y ella misma se lo puso debajo de los pies; después le envolvió las piernas en una manta y le puso en la cabeza una gorra de terciopelo.
Desde la cumbre de 10 varias montañas se domina por completo el paisaje, y una de esas cumbres, la de Tarqui, fué elegida por los astrónomos franceses en 1742 para que sirviera de meridiano.
le preguntó uno de los monteros notando la creciente ínquietud del pobre mozo, que ya fijaba sus espantadas pupilas en la hija risueña de don Dionís, ya las volvía á su alrededor con una expresión asombrada y estúpida.
Riéronse todos de buen humor, menos el manchego, que no sabía a que atenerse,[171] hasta que una propina 10 que le cayó en sus manos le reanimó como si hubiese sido tocado por una corriente eléctrica.
Y la nube se abrió y de sus flancos corrieron torrentes de agua que inundaron los valles, devastaron las mieses y ahogaron las bestias; pero nada podían contra una roca, a pesar de embestirla el oleaje por todos lados.
Antes de pasar más adelante, debe saber el lector que, desde tiempo inmemorial, existe entre los mareantes de la calle Alta y los de la del Mar, barrios diametralmente opuestos de Santander, una antipatía inextinguible.
En 1854, un ingeniero francés, Fernando de Lesseps, obtuvo del virrey de Egipto, Said-Bajá, una concesión a favor de una Compañía por espacio de noventa y nueve años para construir un canal navegable a través del istmo.
La principal arteria comercial del país es su ferrocarril 15 transcontinental, el cual va de Puerto Limón, en la costa oriental, hasta Puntarenas, en el Pacífico, recorriendo una distancia de 172 millas.
No pasaron cuatro minutos sin que viese{15-4} asomar una naricita nacarada, que se retiró al momento velozmente, volvió á asomarse á los dos minutos y volvió á retirarse, asomóse al minuto otra vez y se retiró de nuevo.
Se encerré por tres días en el fondo de una caverna que le servía de asilo, y al cabo de ellos dispuso que se fundiesen las diabólicas armas, y con ellas y algunos sillares del castillo del Segre, se levantase una cruz.
Cortan la finca en secciones regulares espaciosas calles de corpulentos frutales; veo el maíz, veo la yuca, veo cuanto forma[4] una gran despensa, ante la cual la miseria cesa y la abundancia la sustituye y la reemplaza.
y si se buscaran con ganas de encontrarse, se encontrarían, poniendo fin de una vez á estas continuas reyertas, en las cuales los que verdaderamente baten el cobre de firme son sus deudos, sus allegados y su servidumbre.
Los sábados los pasaba en vela[2] para hacerlos de una pieza con[3] los domingos; y después de mes y medio de lecciones, Richard me dijo que no me faltaba ya sino[4] la pronunciación, que hasta hoy he[5] podido adquirir.
Otra allá, con el cabello suelto sobre los hombros mecíase suspendida de la rama de un sauce sobre la corriente de un río, y sus pequeños pies, color de rosa, hacían una raya de plata al pasar rozando la tersa superficie.
Por los parajes secos, crece cercana á la tierra una flor pequeña, que lleva el nombre de _flor de la abeja_, nombre bien apropiado, porque esta florecita tiene con pasmosa exactitud la forma y colores de dicho animalito.
traer, to draw, attract, carry, bring, take, lead, bear, wear; -- á la memoria, to bring to memory; to remind; el cual traía una jornada de catorce leguas en el cuerpo, who had made that day a journey of fourteen leagues.
De las tres mujeres que velaban, se retiraron dos; quedó una sola, y ésta, sintiendo en su cabeza grandísimo peso, á causa sin duda del cansancio producido por tantas vigilias, tocó el pecho con la barba{70-2} y se durmió.
El alcalde de la colonia,[1] viejo de grandes barbas, elocuente y astuto, elegido por el vecindario en una asamblea efectuada en la sinagoga, comentaba los resultados de la cosecha y alababa las calidades de nuestro trigo.
que en el aislamiento en que viven, cada una de esas repúblicas ha desarrollado por su lado el habla popular[21]; cada una ha amoldado el idioma hablado al ambiente físico peculiar, a las ocupaciones y tradiciones locales.
Yo era un niño y _ella_ era una niña en ese reino más allá de la mar; pero Annabel Lee y yo nos amábamos con un amor que era más que el amor; un amor tan poderoso que los serafines del cielo nos envidiaban, a ella y a mí.
El único rumor que fácilmente se percibió era una bullanga de alas vivamente agitadas, cual si todas las palomas del mundo estuvieran entrando y saliendo en la sala mortuoria y rozaran con sus plumas el techo y las paredes.
LOS HUEVOS Más allá de las islas Filipinas Hay una que ni sé cómo se llama, Ni me importa saberlo, donde es fama Que jamás hubo casta de gallinas, Hasta que allá un viajero Llevó por accidente un gallinero.
Pues ahora, mientras reposa tan tranquilamente, imagina a su alrededor, una más santa fragancia de pensamientos, una fragancia de romero mezclado a pensamientos, a sabor callejero y al de los bellos y rígidos pensamientos.
En lo más intrincado de la muchedumbre, en lo más convulsivo y crespo de la ola en movimiento, sucede que una lady anciana, bajo su capota negra, o una miss rubia, o una nodriza con su bebé, quiere pasar de una acera a otra.
La vieja entonces, tan humilde, tan hipocritona, hasta aquel punto, se puso de pie con un movimiento tan rápido como el de una culebra enroscada á la que se pisa y despliega[1] sus anillos irguiéndose llena de cólera.--¡Oh!
Por fin las luces se acercaron, y el primero que llegó al lado de Neira fué don José, el administrador, que se inclinó paternalmente sobre el capataz sumido en un estenso charco de sangre y palpitando como una fiera cansada.
que la meseta boliviana es una de las regiones más ricas en minerales que existen en el planeta, y que, atendiendo a la situación incierta de Méjico, ofrece una buena oportunidad a los capitalistas y mineros norteamericanos.
Quise hablar, para dar mayor seguridad de que no era nada lo que había pasado, que la muñeca conservaba íntegros sus miembros, y yo lo mismo, y que celebraba la ocasión de conocer una niña tan hermosa y simpática, etc., etc.
Sabiendo ellos que los buques que habían de pasar aquella noche, se estrellarían contra los arrecifes si el fanal no les advertía el riesgo, y que entonces tendrían ellos una buena presa, se propusieron apoderarse del vigía.
Tornó empero á dominarse, cerró los ojos para no verla, extendió la mano con un movimiento convulsivo y le arrancó la ajorca de oro, piadosa ofrenda de un santo arzobispo; la ajorca de oro cuyo valor equivalía á una fortuna.
Una tromba de chispas rojas, verdes y azules danzaba en la cúspidede sus encendidas lenguas, y se retorcían crujiendo como si una legión de diablos, cabalgando sobre ellas, pugnasen por libertar á su señor de aquel tormento.
Volvía entonces á casa y aun me parece verla en un rincón obscuro de la cocina, sentada sobre una canoa[R] con su sarta de escapularios resaltando sobre la piel morena y arrugada del pecho, que descubría el escote del traje.
Aquí se hace una parada de tres días, y la carga y los pasajeros se trasbordan a lanchas o vapores de poco calado, sea para continuar por el Orinoco o por su afluente el Apure, hasta donde lo permita la profundidad del agua.
Este guarapo o zumo contiene substancias que producirían su fermentación si quedaran en él,[2] y por esta razón se las elimina por medio de una operación que se llama defecación, y tiene lugar en[3] calderas grandes de cobre.
Jadeaban los caballos al avanzar por la empinada cuesta, y el vapor de sus cuerpos sudorosos calentaba a los jinetes, algunos de los cuales buscaban también este beneficio en el cigarro cuya punta brillaba como una luciérnaga.
Justamente, al cruzar tercera ó cuarta vez{14-1} por delante del balcón, apareció en él la gentil chiquita, que al verme hizo un movimiento de sorpresa, acompañado de una mueca encantadora, se echó á reír y se ocultó de nuevo.
Por cada millón del comercio de este último país con la Argentina, hay que contar dos entre el Brasil y Alemania, país con el que, a su vez, el Uruguay comercia en una escala tres veces mayor que lo hace con[33] la Argentina.
voz, _f._, voice, tone, sound, cry, word; á grandes voces, in a loud voice; loudly; á -- herida, in clanging tones; á media --, in a low tone; softly; á toda --, at the top of their voices; dar una gran --, to call out loudly.
A la mañana siguiente le encontraron al pié del 5 dique, pálido y sin conocimiento,[159] pero con las manos heróicamente metidas en el agujero, detrás del cual rugía el mar como una fiera contrariada.
Del ensayo resultó que para evitar el pronombre daba la pobrecilla infinidad de rodeos y se metía en una serie interminable de perífrasis: si se aventuraba á dirigirme un tú, lo hacía bajando la voz y pasando como sobre ascuas.
una mujer blanca, hermosa y fría, como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura, que parece que oscila al compás de la llama, y me provoca entreabriendo sus labios y ofreciéndome un tesoro de amor...
Él solo tiene más ducados de oro en sus arcas que soldados mantiene nuestro señor el rey Don Felipe;[1] y con sus galeones podría formar una escuadra suficiente á resistir á la del Gran Turco....[2] [Footnote 1: Don Felipe.
Rogamos al señor decano del Hospital Provincial que tome medidas para que no se repitan estos hechos escandalosos.» Dejé caer el periódico de las manos, y fuí acometido de una risa convulsiva que degeneró en ataque de nervios.
una mujer blanca, hermosa y fría, como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura, que parece que oscila al compás de la llama, y me provoca entreabriendo sus labios y ofréciendome un tesoro de amor....
El doctor se abrió paso como pudo[7] hasta que consiguió llegar a la reja que limita el recinto destinado a las operaciones, vulgo «rueda.»[8] Agolpábase a aquella reja una multitud ansiosa, estremecida por corrientes eléctricas.
En Caracas, capital de la república, hay una estatua del gran navegante que señala con el dedo hacia el oriente, donde llegó en su cuarto viaje y puso el pie por primera vez[371] en territorio 10 venezolano.
II ¡Toda de blanco vestida, toda blanca sobre un banco de violetas reclinada te veía, y a las rosas moribundas y a ti una luz tenue y diáfana alumbraba luz de perla diluida en un éter de suspiros y de evaporadas lágrimas!
La misma agrega: «Usaba un bigote negro, esmeradamente cuidado, pero que no cubría completamente una expresión ligeramente contraída de la boca y una tensión ocasional del labio superior, que se asemejaba a una expresión de mofa.
Lo que es de ese género, tengo yo más de un millar, un verdadero serrallo, en San Juan de los Reyes; serrallo que desde ahora pongo á vuestra disposición, ya que, á lo que parece, tanto os da de una mujer de carne como de piedra.
Lo que es de ese género, tengo yo más de un millar, un verdadero serrallo, en San Juan de los Reyes; serrallo que desde ahora pongo á vuestra disposición, ya que, á lo que parece, tanto os da de una mujer de carne como de piedra.
Pocos días después les{85-1} dijo una mañana temprano la cabra á sus chivitas:--Voy al monte por una carguita de leña; vosotras encerráos, atrancad bien la puerta, y cuidado con no abrir á nadie; porque anda por aquí el Carlanco.
Sin embargo, una evolución significativa ha tenido lugar en la Argentina, donde la Facultad de Medicina es la más frecuentada de las que componen la Universidad de Buenos Aires, que es a su vez la más grande de la América latina.
Alonso y Lope, el uno estrujando en silencio entre sus manos el birrete de terciopelo, cuya pluma arrastraba por la alfombra, y el otro mordiéndose los labios hasta hacerse brotar la sangre, se clavaron una mirada tenaz é intensa.
Aquellos ojos sin luz parecían decirle: «Perdona si me han faltado las fuerzas, si no he podido llevarte el dinero hasta tu casa: ya lo ves, la culpa no es mía.» Pablo permaneció una hora arrodillado junto al cadáver de su perro.
Ellos se dan cuenta de[11] lo que sufro y lucho por la libertad de nuestra pobre patria.» Luego fuimos a tomar el té a casa de una su[12] amiga, dama inteligente y afectuosa, que le ayudaba mucho en sus trabajos de revolucionario.
En la narración de la metempsícosis de Ligeia hay una definición de Dios, tomada de Granwill, que parece ser sustentada por Poe: Dios no es más que una gran voluntad que penetra todas las cosas por la naturaleza de su intensidad.
Era una beata del tercero ó cuarto orden, muy sincera y humildita, siempre dispuesta á obedecer sin réplica los mandatos de las de alta categoría, casi todas señoras muy autoritarias y gazmoñas, que hacían y deshacían á su antojo.
Mi primer movimiento fué arrojarme á la puerta para cerrar el paso, pero al asir sus hojas, sentí sobre mis hombros una mano formidable cubierta-con un guantelete, que después de sacudirme con violencia me derribó sobre el dintel.
Un lecho de madera tallada, algunas sillas de tapicería floreada, una cómoda, un lavabo y algunos cuadros se veían en la pieza, todo cubierto de polvo, señal evidente de que aquella parte de la casa estaba abandonada por completo.
Yo he sentido en una orgía arder mis labios y mi cabeza; yo he sentido este fuego que corre por las venas hirviente como la lava de un volcán, cuyos vapores caliginosos turban y trastornan el cerebro y hacen ver visiones extrañas.
Á cada nueva ocurrencia de su padre, Constanza fijaba sus ojos en el atribulado Garcés y rompía á reir como una loca, en tanto que los otros servidores esforzaban las burlas con sus miradas de inteligencia y su mal encubierto gozo.
Á mas de Esteban, lo dan por seguro otros varios pastores, que juran haberla visto más de una vez, y con ayuda de los cuales espero en Dios y en mi patrón San Huberto que antes de tres días, viva ó muerta, os la traeré al castillo.
Acudieron los fontaneros, y encontrando los zapatos se los llevaron al Gobernador, el cual mandó reducir a prisión a su dueño y pagar una multa más crecida aún que las dos anteriores, entregando, no obstante, los zapatos a Tamburí.
El puerto de La Guaira era anteriormente una rada abierta pero en la actualidad hay un rompeolas de hormigón muy sólido que proporciona un muelle seguro a los 30 muchos vapores que hacen escala[373] allí.
En el momento en que estaban lidiando el toro de muerte, un vecino, de muchos años y de mucho entendimiento, vió á la madre del torero arrodillada á los pies de un Santo Cristo muy milagroso que se veneraba en una calle del pueblo.
Entretenido con su monólogo acababa de tropezar en firme contra una piedra, y como llevaba el pie desnudo en flexible sandalia, se lastimó no poco los dedos y aun creyó ver estrellas por el aire, sin que hubiese anochecido todavía.
Frente al balcón, vestido de rosas blancas, por donde en el Paraíso asoma tu faz de generosos y profundos ojos, pasan tus hermanas y te saludan con una sonrisa, en la maravilla de tu virtud, ¡oh, mi ángel consolador; oh, mi esposa!
La cosa no es fácil de resolver a dos tirones.[8] Pero, dejando de lado toda consideración basada en las condiciones actuales del mercado, me inclinaría a creer que el cacao de Santo Domingo puede tener una ventaja sobre los otros.
Se acercan al río, cruzan el puente entre un redoble de cascos[1]; salen a una planada cubierta de árboles frutales, en donde el río Blanco y el río Negro se encuentran, se abrazan, confunden sus aguas en el estrépito de sus ondas.
si en la soledad hay algunos genios que se recreen en contemplar las bellezas salvajes de una naturaleza vigorosa, magnífica y fecunda, yo les pido que sean propicios para vosotros, y que os preserven de la barbarie de los hombres.
Yo he sentido en una orgía arder mis labios y mi cabeza; yo he sentido este fuego que corre por las venas hirviente como la lava de un volcán, cuyos vapores caliginosos turban y trastornan el cerebro y hacen ver visiones extrañas.
Cuando el joven acabó de hablarle, sus labios se removieron como para pronunciar algunas palabras, pero sólo exhalaron un suspiro, un suspiro débil, doliente, como el de la ligera onda que empuja una brisa al morir entre los juncos.
Hombres, mujeres y chiquillos nos seguían con mirada ansiosa, lanzando gritos de satisfacción al ver como nuestra barca, haciendo un último esfuerzo, se adelantaba cada vez más á su perseguidor, llevándole una media hora de ventaja.
Ya se concibe, pues, que la instalación de una gran mesa de convite era un acontecimiento en aquella casa; así que se había creído capaz de contener catorce personas, que éramos, una mesa donde apenas podrían comer ocho cómodamente.
Un silencio de muerte reinaba á su alrededor; un silencio que sólo interrumpía el lejano bramido de los ciervos, el temeroso murmullo de las hojas, y el eco de una campana distante que de vez en cuando traía el viento en sus ráfagas.
En la conversación familiar, y cuando desea mostrarse cariñoso, sea con los que están presentes o con algún amigo cuyo recuerdo le asalta, emplea términos de su invención o diminutivos que dan una flexibilidad singular a las palabras.
Huérfana también de padre, sin protección de parientes ni de amigos, las autoridades tuvieron que buscarle acomodo, y así le cupo en suerte ir á parar á casa de una tía de mi madre, señora principal y rica que la tomó bajo su amparo.
La riqueza forestal del Brasil 10 apenas si ha sido todavía tocada, y se dice que no hay otra región del mundo que contenga una variedad tan grande de maderas útiles y ornamentales, así como plantas medicinales.
Por último, sería una omisión imperdonable[3] olvidar en esta descripción un lazo de cuero que al lado derecho de la montura pendía de una ojalera de lo mismo[4]; primorosamente calada y laboreada con pespuntes y botoncillos blancos.
Uno de sus rizos caía sobre sus hombros, deslizándose entre los pliegues del velo como un rayo de sol que atraviesa las nubes, y en el cerco de sus pestañas rubias brillaban sus pupilas como dos esmeraldas sujetas en una joya de oro.
y ná: al día siguiente cogió una cafetera que no se podía lamber.{172-3} Yo la he dao aguardiente cocío con pólvora, que icen que es bueno pa tomar ripunancia á la bebida, y á esta condená paece{172-4} que le gusta más desde entonces.
Buscaron flores naturales; mas no hallándolas, por ser tan impropia de ellas la estación, tejieron una linda corona con flores de tela, escogiendo las más bonitas y las que más se parecían á verdaderas rosas frescas traídas del jardín.
LA CASA DONDE MURIÓ I Camino del pueblo de B..., situado cerca de la capital de una provincia cuyo nombre no hace al caso, íbamos en un carruaje, tirado por dos mulas, Cristina, su madre, Fernando el prometido de la joven, y yo.
La tía del joven no me agradó; era una señora de unos cincuenta años, alta, delgada, con ojos grises muy pequeños, nariz larga que se inclinaba hacia su barba puntiaguda, y cabellos casi blancos recogidos en una gorra de color obscuro.
Se debió un aumento considerable de la población a la importación de africanos en los principios del Brasil, para formar base de una población de trabajo, y la mezcla de la sangre de aquéllos se nota en las regiones del norte.
Además, esas repúblicas han perfeccionado los métodos de cultivo y ya se aprecia en ellos la acción de los plantadores inteligentes, quienes hacen una elección prolija de las semillas y atienden a las condiciones del suelo y del clima.
Como las flores formaban casi círculo, y las niñas se agrupaban en medio, podía compararse la vista que ofrecían, á aquellos cuadros flamencos y estampas francesas, en que pintan un grupo de genios ó de niños en una guirnalda de flores.
Después de acostar á mi nieta, que entonces tenía tres años y hoy es una moza gallarda, rubia, metida en carnes, de esas que á usted le gustan (yo bajé los ojos modestamente y bebí un trago de cerveza), me iba á hacer la tertulia á Da.
Este fanal se enciende todas las noches, y como su luz recibe considerable aumento con la ayuda de lentes y de grandes reflectores, puede ser vista á una distancia considerable, y guiar de esta manera á los navegantes durante la noche.
No sé si atendió a la riña; Pero el domingo siguiente, Paseando el niño inocente Por una fértil campiña, Vió por una valla o puerta Que una mula trabajaba En una noria, y sacaba El riego de aquella huerta.
Sus compañeras fueron una tras otra desamparando la casa, la una porque encontró marido, la otra para ir á buscarse la vida en otro lado; ella sola continuó sirviendo á mi tía con una fidelidad canina, hasta la muerte de la buena señora.
Ante aquel contraste De vida y misterios, De luz y tinieblas, Medité un momento: «_¡Dios mio, qué solos se quedan los muertos!!_» De la casa en hombros Lleváronla al templo, Y en una capilla Dejaron el féretro.
Figuraos un bosque de gigantes palmeras de granito que al entrelazar sus ramas forman una bóveda colosal y magnífica, bajo la que se guarece y vive, con la vida que le ha prestado el genio, toda una creación de seres imaginarios y reales.
Flanquean los ángulos del castillo cuatro torres cuadradas, las cuales así como las murallas de todo el recinto, están coronadas de bien formadas almenas, que se alínean uniformes, firmes y sin mella, como los dientes de una hermosa boca.
La Avenida de Río 20 Branco, de una milla de norte a sur, al través del centro de la ciudad, es una espléndida vía pública delineada por imponentes edificios públicos y casas particulares o de comercio.
La tristeza le tenía dominado y abatido de tal suerte, que apenas despegaba los labios; pasaba las horas componiendo una gran misa de _requiem_, que contaba se tocase por la caridad del párroco en obsequio del alma de su difunto padre....
Pero los mozos, así hacían caso de sus lamentos como yo de la lluvia cuando estoy bajo techado.--Yo soy una pobre vieja que no he hecho daño á nadie: no tengo hijos ni parientes que me vengan á amparar; ¡perdonadme, tened compasión de mí!
Un documento relativo a una venta de géneros, que lleve las firmas del aceptante o de su inmediato deudor y el endoso de la persona que lo negocie, se considera como un pagaré y se descuenta a un plazo variable, cuyo límite es seis meses.
El ser[15] doctor es una aspiración general en ellos; con que[16] quien no es[17] médico,[18] abogado[19] o ingeniero,[20] estudia para[21] arquitecto,[22] agrimensor,[23] dentista,[24] farmacéutico,[25] veterinario,[26] oculista,[27] etc.
Aquí tomamos un tren que en ocho horas nos conduce a Guatemala la Nueva, capital de[42] la república, después de cruzar una fertilísima región montañosa en la que abunda toda suerte de[43] plantas silvestres y árboles de riquísimas maderas.
Tiene una equivalencia legal fija con respecto al peso de oro, de modo que un peso de papel equivale siempre a 44 10 centavos de un peso de oro, y vale, haciendo un cálculo rápido, cerca de 43 centavos de dólar.
Cuando van a todo correr,[8] llevan las alas tendidas hacia atrás, y mudan frecuentemente de dirección, abriendo una de ellas, con lo que[9] el viento les ayuda a ejecutar rápidamente estas vueltas, que frustran los movimientos del cazador.
De Nueva 10 York parten una vez por semana vapores de pasajeros, que hacen un servicio moderno y rápido en catorce días, siendo como de dieciséis días la duración del viaje a Río de Janeiro, con una parada en Bahía.
Después de desdoblar la madeja de seda, dejó caer[30] al pie de la torre una de las puntas, para que la mujer atase a 25 ella el cordel, y cuando cogió el cordel se sirvió el prisionero de[31] él para subir la soga.
Las emanaciones potentes de la tierra penetran en los pulmones, el vigor tropical sube a la cara y, unido a la alegría de la fiesta, les enciende las sienes, los envuelve en una atmósfera vibrante que da a las arterias pulsaciones de fiebre.
Plántase el palo en el punto más culminante del sembrado, después de haberlo metido dentro de una pierna de calzón hecho pedazos, cuya otra pierna queda colgando a merced del viento, semejando en todo a la vacía pierna de un inválido.
Por fin, el día 10 de octubre de 1913, el Presidente de los Estados Unidos, oprimiendo un botón eléctrico, a una distancia de 3,000 kilómetros, hizo saltar el último obstáculo que quedaba en el canal con una carga de 20 toneladas de dinamita.
Caminaron los hermanos algún tiempo y al llegar a una encrucijada, donde partían cuatro caminos, el hermano mayor dijo: --Hermanos míos, separémonos; cada uno tome un camino, busque su fortuna y después de un año nos reuniremos otra vez aquí.
Por una parte las plantaciones científicamente administradas, las poblaciones rurales saneadas, constituyen un ejemplo altamente sugerente, y el orden que reina en esas comarcas ha ejercido una influencia saludable en la administración pública.
V.--EL IDEAL AMERICANO 1.--AMBAS AMÉRICAS Cuando se echó sobre el torrentoso y ancho Niágara el puente colgante[1] que es hoy asombro de los ingenieros, la gran dificultad estaba sólo en pasar una maroma de la una a la otra orilla.
de Clieux las reanimó con su propia ración de agua, y en los días siguientes la partió con ellas, llegando al fin enfermo de 15 sed a la Martinica, pero salvando de una muerte segura las dos pequeñas plantas de café.
ECONOMÍA PRÁCTICA ...Hay personas que cifran todo su orgullo en comprar barato, como le sucede á un tío mío, hombre muy nervioso y algo irascible, que se va á un establecimiento de paños y empieza por pedir una silla y sentarse cómodamente.
En el 20 primero de aquellos años el Vicealmirante Villegaignon estableció una colonia de hugonotes franceses en una isla de la bahía de Río de Janeiro, isla que hoy lleva su nombre, y en la que permaneció hasta el año de 1560.
Al contrario, era hombre joven todavía, pues apenas andaba en los cuarenta; poco erudito y muy despejado, de imperiosa y breve palabra, y sobradamente capaz de sujetar y meter en cintura á un convento de frailes y también á una horda de piratas.
X El caballo relinchó con una fuerza que hizo estremecer el bosque, dió un bote increíble, un bote en que se levantó más de diez varas del suelo, y el aire comenzó á zumbar en los oídos del jinete, como zumba una piedra arrojada por la honda.
Cuando el más ágil de los lebreles llegó á las carrascas jadeante y cubiertas las fauces de espuma, ya el ciervo, rápido como una saeta, las había salvado de un solo brinco, perdiéndose entre los matorrales de una trocha, que conducía á la fuente.
Eran grandes, con pestañas largas y un negro de azabache: el iris acero gris, poseía una cristalina claridad y transparencia, a través de la cual la pupila negra azabache se veía expandirse y contraerse, con toda sombra de pensamiento o de emoción.
Los oficiales que advirtieron la taciturna tristeza de su camarada, le sacaron del éxtasis en que se encontraba sumergido, y presentándole una copa, exclamaron en coro: --¡Vamos, brindad vos, que sois el único que no lo ha hecho en toda la noche!
Los oficiales que advirtieron la taciturna tristeza de su camarada, le sacaron del éxtasis en que se encontraba sumergido, y presentándole una copa, exclamaron en coro: --¡Vamos, brindad vos, que sois el único que no lo ha hecho en toda la noche!
Soñó que en su seno engendraba una serpiente, una serpiente monstruosa que, arrojando agudos silbidos, y ora arrastrándose entre la menuda hierba, ora replegándose sobre sí misma para saltar, huyó de su vista, escondiéndose al fin entre unas zarzas.
Cambiadas[29] las ideas entre el propietario y el ingeniero o el[30] arquitecto, éste[31] hace una licitación privada entre constructores, distribuyendo[32] entre ellos las planillas _de_ especificaciones y de condiciones que se hayan[33] convenido.
En cuanto a la Argentina, como las aguas del Plata contienen mucho fango, el centro de las regatas está algo distante de Buenos Aires, en una región sumamente pintoresca, cruzada por canales cuyas orillas están sombreadas por sauces y otros árboles.
Doña Juana, la de los dientes negros y amarillos, me alarga de su plato y con su propio tenedor una fineza, que es indispensable aceptar y tragar; el niño se divierte en despedir á los ojos de los concurrentes los huesos disparados de las cerezas; D.
EULALIA Vivía sólo en un mundo de lamentaciones y mi alma era una onda estancada, hasta que la bella y dulce Eulalia llegó a ser mi pudorosa compañera, hasta que la joven Eulalia, la de los cabellos de oro, llegó a ser mi sonriente compañera.
La bodega de elaboración está dotada de cierta máquina, llamada demoledora, movida a vapor y colocada sobre un gran tanque metálico, donde se mezcla y refrigera el mosto antes de ser llevado, mediante una bomba centrífuga, a la bodega de fermentación.
Mande usted que me preparen una buena cazuela de sopas de ajo con un puñado de huevos, para hacer boca, y luego cualquiera cosilla, con tal de que sea mucho y substancioso, y media hogaza de pan ó una, y varios postres, y su correspondiente vino, y...
se hallaba oportunamente comprometido para otro convite; y la señorita, que tan bien había de cantar y tocar, estaba ronca en tal disposición que se asombraba ella misma de que se le entendiese una sola palabra,{137-2} y tenía un panadizo en un dedo.
viéndose sin huida, se arrojó al suelo, se arrastró por la tierra besando los pies de los unos, abrazándose á las rodillas de los otros, implorando en su ayuda á la Virgen y á los Santos, cuyos nombres sonaban en su condenada boca como una blasfemia.
El cura, sin tener un talento sobresaliente, ni una santidad que llamase la atención, era uno de esos sacerdotes, cuyo carácter, inclinaciones, estudios, educación, ocupaciones y hábitos los hacen perfectamente aptos para el desempeño de su ministerio.
En aquel instante la nota que maese Pérez sostenía trinando, se abrió, se abrió, y una explosión de armonía gigante estremeció la iglesia, en cuyos ángulos zumbaba el aire comprimido, y cuyos vidrios de colores se estremecían en sus angostos ajimeces.
Entre las numerosas imágenes que adornaban su cuarto, la viejecita reverenciaba muy en particular un san Antonio de talla, recuerdo de mi tía y muy milagroso, según fama, pues no había objeto perdido que no pareciese en cuanto le encendían una candela.
La excitación de la alegría los fatiga, la tensión del entusiasmo se afloja, la energía para el placer se ablanda, la voluntad se deslíe, y entonces un vaho de sopor, una onda de languidez y de ternura los envuelve, los penetra, los sumerge dulcemente.
Millones de chispas de luz rojas y azules, verdes y amarillas, volteaban alrededor de las piedras como un torbellino de átomos de fuego, como una vertiginosa ronda de esos espíritus de las llamas que fascinan con su brillo y su increíble inquietud....
Se veía precisado muchas veces á tratar sus asuntos en terrenos despoblados y solitarios, y en estas ocasiones Tony no se separaba una pulgada de su amo, mirando siempre á la cara de la persona desconocida, como si quisiera adivinar sus intenciones....
bueno, -a, good, kind, well, fine; una buena, a good one; a warm reception; Noche Buena, Christmas eve; mass of Christmas eve; --s evaugelios, some holy sayings; some of the holy Scriptures; de buen tono, fashionable; _subst._ _m._, good man, Christian.
Cristina y su madre nos esperaban, en efecto, y juntos nos dirigimos á casa de la tía de Fernando, que estaba situada en la plaza del pueblo, haciendo esquina á una calle estrecha y sombría, en la que, sin saber por qué, entré con una profunda tristeza.
Era frecuente encontrarla en la calle llevando y trayendo floreros y candelabros para adornar los altares, y en vísperas de las grandes fiestas no volvía á salir de la iglesia ni para comer, afanada como una hormiga en los preparativos de la solemnidad.
Se producen en América dos clases de plantas de café: la común, que es igual a la producida en Arabia, y la gigante, que parece ser una exageración de la primera, y que se cultiva en 25 algunas regiones de África y en el Brasil.
ya en el otoño, como regalo de despedida, inclina hacia los niños, que le alegraron con sus cantos y juegos todo el verano, enormes racimos de su hermosa fruta; y después, dando sus hojas ya inútiles al viento, se encoge y se duerme como una marmota....
No es raro que la propiedad se extienda desde una calle hasta la que limita la manzana por el lado opuesto, y en este caso la parte posterior está ocupada por el huerto o fondo, como familiarmente se le llama, y donde suele haber añosos árboles frutales.
El nuevo organista, después de atravesar por en medio de los fieles que ocupaban las naves para ir á besar el anillo del prelado, había subido á la tribuna, donde tocaba unos tras otros los registros del órgano; con una gravedad tan afectada como ridícula.
Indudablemente el artista, que es casi un dios, da á su obra un soplo de vida que no logra hacer que ande y se mueva, pero que le infunde una vida incomprensible y extraña; vida que yo no me explico bien, pero que la siento, sobre todo cuando bebo un poco.
bien en[13] mencionar ese punto al tratar de la educación, pues la _conscripción_ militar es una verdadera escuela en la que los jóvenes de veinte años completan su educación, reciben nociones de agricultura y se ejercitan en ciertas prácticas industriales.
Él la amaba: la amaba con ese amor que no conoce freno ni límites; la amaba con ese amor en que se busca un goce y sólo se encuentran martirios; amor que se asemeja á la felicidad, y que, no obstante, parece infundir el cielo para la expiación de una culpa.
Indudablemente el artista, que es casi un dios, da á su obra un soplo de vida que no logra hacer que ande y se mueva, pero que le infunde una vida incomprensible y extraña; vida que yo no me explico bien, pero que la siento, sobre todo cuando bebo un poco.
Nuestro juez no era un político sino un artista, que por amor al[342] arte 15 se entregaba a sus tenebrosos estudios; y debía ser mucha su modestia, porque es fama que nunca se le oyó hablar una sola palabra de sus progresos en la ciencia.
Convenidos amo y criado, encargó el primero al segundo, muy buen ginete, que enseñase á saltar fosos á una yegua, singularmente ligera, que poseía, ensanchando el foso gradualmente, hasta que llegase á tener la anchura del que cercaba al castillo sarraceno.
La muerte reinaba en el seno de esa onda envenenada, y en su remolino había una tumba bien hecha para aquel que pudiera beber en ella un consuelo a su imaginación taciturna, para aquel cuya alma desamparada pudiera haberse hecho un Edén de ese lago velado.
The 2d and 4th are _agudos_ and assonanced.] [Footnote 2: This thought is developed in the first of Becquer's _Cartas literarias á una mujer._] XXIII[1] Por una mirada, un mundo; Por una sonrisa, un cielo; Por un beso...
Estoy seguro que los niños de escuela en el Brasil saben más acerca de la geografía del Japón que de Chile; y sería una sorpresa encontrar un escolar boliviano que recitara con más corrección la lista de los estados mejicanos que la de los cantones de Suiza.
Procuró entonces reanudar el sueño, y logró conseguirlo, después de dar vueltas y más vueltas sobre los mullidos colchones, que eran lo menos seis ó siete, con lo que el tal lecho parecía un catafalco, y era menester para escalarlo subirse antes en una silla.
Todos los días se le veía{80-2} subir con sus compañeros á una de las cuatro torres que flanqueaban en sus ángulos el cuadrado castillo, para descubrir en la inmensa extensión de terreno que abarcaba su vista, si le llegaba socorro de los suyos; ¡pero en vano!
Ahora nosotros nos hallamos[6] dispuestos a invertir dinero en una forma más completa, estableciendo una fuerte casa en Sud América que se ocupe de la compra de pieles, así como también de su elaboración, en las condiciones más perfectas que sea dable alcanzar.
En donde esté una piedra solitaria Sin inscriptión alguna, Donde habite el olvido, Allí estará mi tumba?[3] [Footnote 1: This poem is composed of hendecasyllabic verses, mostly of the first class, and of heptasyllabic verses.
En 1833, estuve de dependiente de comercio en Valparaíso, ganaba una onza mensual, y de ella destinaba media para pagar al profesor de inglés Richard, y dos reales semanales al sereno del barrio para que me despertase a las dos de la mañana a estudiar mi inglés.
En una de las embestidas resbaló el tenedor sobre el animal como si tuviera escama, y el capón, violentamente despedido, pareció querer tomar su vuelo como en sus tiempos más felices, y se posó en el mantel tranquilamente como pudiera en un palo de un gallinero.
Lloro la vida que me huye: cuando el cielo se corona de rayos de luz, y la tierra se viste de verdura y de flores, y el viento trae perfumes y cantos de pájaros y armonías distantes, y se ama y se siente una amada ¡la vida es buena!--¿Y por que no has de vivir?
Su entendimiento era el de un toro de ocho años y su fuerza también, sobre todo cuando se ponía ó lo ponían colérico; por cuya razón era muy respetado y temido, y ninguno quería contradecirle aunque dijese una barbaridad, y solía decirlas de monumental calibre.
Tienen estas gentes una aptitud 20 extraordinaria para la música y el baile, y su conversación es pintoresca, ingeniosa y algo propensa 25 al chiste.
A veces los agricultores de un distrito, no pudiendo tener cada uno su propia[8] trilladora, se asocian entre sí,[9] formando sociedades agrícolas cooperativas para comprar una máquina en común.[10] --¿Se conoce en esas comarcas lo que aquí se llaman _options_?
Así intentamos ahora echar un hilo sobre el ancho abismo que separa a ambas Américas, y si una mano solícita del bien[2] recoge y fija allá el otro cabo, habremos comenzado a construir el robusto cable que debe unir la actividad intelectual de ambos continentes.
El agua, que[166] se saca del aljibe diariamente por medio de[167] un balde suspendido de una roldana por una cadena, es notablemente límpida y pura por lo que[168] puede beberse de ella sin peligro y su sabor carece del dejo especial de ciertas aguas de fuente.
El viejo creyó razonable esta observación, y entre él y su hijo buscaron un fuerte palo, ataron el asno a él, y 15 tomando en hombros una extremidad el padre, y otra el hijo, fueron trabajosamente cargados con la bestia con dirección al pueblo.
Mientras haya unos ojos que reflejen Los ojos que los miran; Mientras responda el labio suspirando Al labio que suspira; Mientras sentirse puedan en un beso Dos almas confundidas; Mientras exista una mujer hermosa, ¡Habrá poesía!
No hay que hablarle, pues, de estos usos sociales, de estos respetos mutuos, de estas reticencias urbanas, de esa delicadeza de trato, que establece entre los hombres una preciosa armonía, diciendo sólo lo que debe agradar y callando siempre lo que puede ofender.
Tan vigorosa adquisividad--unida á una probidad de autómata y á una laboriosidad más propia de máquinas que de seres humanos--daría por sí sola la clave de la estupenda suerte de Becerro, si no supiésemos que toda planta muere si no encuentra atmósfera propicia.
Miró á su interlocutora, y vió que era una morena de once á doce años, de ojos como tinteros, de tupida melena negra, vestida con rico y bien cortado ropón de franela roja, y luciendo un sombrerillo jockey de terciopelo granate que le sentaba á las mil maravillas.
No había estado en Cuba, sino en Costa Rica, donde juntó una respetable fortuna; pero había pasado muchos años en el campo, sin comunicación apenas con Europa; escribió tres ó cuatro veces por medio de los barcos que traficaban con Inglaterra y no obtuvo respuesta.
This beautiful woman, Galatea, became his wife, and bore him a son called Paphos, founder of the city of that name in Cyprus.] --Por mi parte, puedo deciros que siempre la creí una locura; mas desde anoche comienzo á comprender la pasión del escultor griego.
Comprendí que el camello era ciego del ojo derecho, porque estaba intacta la hierba de ese 25 lado, y la del izquierdo se la había comido al pasar, y deduje que iba cojo, porque apenas se marcaban en la arena las pisadas de una de sus patas.
parte, _f._, part, portion, direction; á esta --, up to now; de algún tiempo á esta --, for some time past, for some time now; en --, partly; en alguna --, somewhere; por mi --, for my part; por todas --s, in every direction; everywhere; por una --, on the one hand.
Renegando entre dientes de la campana y del campanero que la toca, disponíame, una vez apagado aquel insólito y temeroso rumor, á coger nuevamente el hilo del interrumpido sueño, cuando vino á herir mi imaginación y á ofrecerse ante mis ojos una cosa extraordinaria.
Los esposos que así trataban al triste padre tenían 10 un hijo de cuatro años, y un día le vieron muy afanado tratando de[97] ahuecar un trozo de madera, al que había redondeado ya por el exterior dándole toscamente la forma de una escudilla.
No es lo mismo encontrarlos en una grande altura, que verlos allí[2] al nivel del mar, rodeados de vegetación, en medio de una temperatura agradable, como la de un día plácido de primavera, y donde parecería que la nieve no pudiera conservarse sino breves instantes.
Después de las once, y cuando estaba la ciudad en plena[3] tiniebla, embozóse el virrey en su capa y salió de Palacio.[4] A poco andar[5] tropezó con una ronda; mas reconociéndolo el capitán, lo dejó seguir tranquilamente, murmurando:--Vamos, ya pareció aquéllo[6]!
La popa estaba lisa y en los costados ni una señal del número de filiación y nombre de la matrícula, un ser desconocido que se moría entre aquellas otras barcas orgullosas de sus pomposos nombres, como mueren en el mundo algunos, sin desgarrar el misterio de su vida.
Sinforoso que el de los pájaros se sentaba en una silla para alimentar al loro con más comodidad, él se sentó también á la entrada de la tienda, y allí se estuvo cerca de una hora, diciendo de vez en cuando: --Conque ya lo sabe usted: dos pesetas y un perro grande.
Terminaba ño Neira de responder y ya le caia una nueva pregunta encima, y si él tenia placer en contestarnos, no lo teníamos menor nosotros en oir su lenguaje espresivo, su peculiar manera de comerse las palabras, y hasta el colorido especial con que lo revestia todo.
Y esto diciendo llevóse la copa á los labios, y después de humedecérselos con el licor que contenía, le arrojó el resto á la cara, prorrumpiendo en una carcajada estrepitosa al ver cómo caía el vino sobre la tumba goteando de las barbas de piedra del inmóvil guerrero.
Por la tarde el criado había dejado inadvertidamente abierta la ventana del gabinete; ésta, como es sabido, daba á una calle estrecha, y en la casa de enfrente, en una pobre habitación, se hallaba el cadáver de aquella joven desconocida, velado por la madre de Teresa.
Y esto diciendo llevóse la copa á los labios, y después de humedecérselos con el licor que contenía, le arrojó el resto á la cara, prorrumpiendo en una carcajada estrepitosa al ver como caía el vino sobre la tumba goteando de las barbas de piedra del inmóvil guerrero.
Sobre una de estas rocas, sobre una que parecía próxima á desplomarse en el fondo de las aguas, en cuya superficie se retrataba temblando el primogénito de Almenar, de rodillas á los pies de su misteriosa amante, procuraba en vano arrancarle el secreto de su existencia.
Y seguí adelante murmurando: «¡Qué chiquilla tan mona!{18-2} ¡Lástima será que se la lleve un tunante!» Después me puse á reflexionar en lo fácil que{18-3} me hubiera sido jugar una mala pasada al alcalde y alzarme con el cargo;{18-4} pero no; hubiera sido una felonía.
Al llegar aquí no hubo ya dormilones, indiferentes ni medio dormidos; antes, cada cual abría los ojos como una liebre, fijándolos en el orador con cierta expresión de asombro y de lástima propia de quien contempla á un hombre que repentinamente acaba de perder el juicio.
Como yo había oído que el aguardiente es bueno pa quitar el dolor de barriga, poniendo por fuera unos paños bien empapaos en ello, calenté en una sartén como medio cuartillo; y cuando estaba casi hirviendo, llevélo así á la cama onde se estaba revolcando la muy bribona.
La madre oía sin cesar la encantadora media lengua de Celinina, diciendo las cosas al revés, y haciendo de las palabras de nuestro idioma graciosas caricaturas filológicas que afluían de su linda boca como la música más tierna que puede conmover el corazón de una madre.
The past participle of =morir= is used instead of that of =matar= when that which is killed is a person.] [Note 301: =soltar una carcajada=, _to burst out laughing_.] =EJERCICIOS= =Cuestionario= Háganse contestaciones en español a las preguntas que siguen.
IV Tú, noble caballero, tal vez al resplandor de un relámpago; tú, pastor errante, calcinado por los rayos del sol; tú, en fin, hermosa niña, cubierta aún con gotas de rocío semejantes á lágrimas, todas habréis visto en aquel santo lugar una tumba, una tumba humilde.
La destructora acción de los años, que ha cubierto de orín el metal, ha roto y carcomido la piedra de este monumento, entre cuyas hendiduras crecen algunas plantas trepadoras que suben enredándose hasta coronarlo, mientras una vieja y corpulenta encina le sirve de dosel.
Sabiendo que los cristianos de otras poderosas naciones, se aprestaban á partir juntos en una formidable armada[1] á un país maravilloso para conquistar el sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo, que los moros tenían en su poder,[2] se determinó á marchar en su seguimiento.
Y los átomos de ese astro se dispersan y se convierten bien pronto en una lluvia, de la cual las mariposas de esta tierra, que buscan en vano los cielos y vuelven a descender,--¡criaturas jamás satisfechas!--nos devuelven partículas a veces sobre sus alas estremecidas.
Él notó que levantaron una baldosa detrás de una cama; que bajaron una escalera; que llegaron a un patio; que abrieron la entrada a otra escalera; que bajaron ésta y llegaron a otro patio; que abrieron una 55 puerta y allí estaba la princesa con dos compañeras.
Sintióse[8] el viejo muy mortificado con esta pregunta burlona, y el otro la explicó diciendo que era una barbaridad cargar de aquella manera a un animal tan pequeño y débil, y les hizo ver[9] al padre y al hijo lo[10] 10 cansado que el asno estaba.
Apenas se hubo sentado, ó desplomado sobre una silla, desenvainó una especie de colcha que le servía de pañuelo, se enjugó el cuello y la cara, y á renglón seguido, por no perder la costumbre, disparó un diluvio de necias preguntas á su amigo y huésped el benemérito Lopera.
III ¡La catedral de Toledo![1] Figuraos un bosque de gigantes palmeras de granito que al entrelazar sus ramas forman una bóveda colosal y magnífica, bajo la que se guarece y vive, con la vida que le ha prestado el genio, toda una creación de seres imaginarios y reales.
Háblannos de Rivera el criollaje rebelde a todo yugo; la vida campesina, modalidad de una estirpe que se va; la guitarra rasgueada bajo el toldo de las enramadas o en las carpas de los campamentos; la trova plebeya llena, como la flauta del dios Pan, de selváticas armonías.
La mujer no es bizca como su marido, ni morena; pero tiene los cabellos tan cerdosos como él, y una rubicundez en la cara, entre bermellón y chocolate, que no hay quien la resista.{163-2} Gasta saya de bayeta anaranjada, jubón de estameña parda y pañuelo blanco á la cabeza.
En París me encerré quince días con una gramática y un diccionario, y traduje seis páginas de alemán, a satisfacción de[11] un inteligente a quien dí lección, dejándome desmontado aquel supremo esfuerzo, no obstante que creía haber cogido ya la estructura del rebelde idioma.
Prosiguieron, pues, cruzando al azar plazas desiertas, pasadizos sombríos, callejones estrechos y tenebrosos, hasta que por último, vieron brillar á lo lejos una luz, una luz pequeña y moribunda, en torno de la cual la niebla formaba un cerco de claridad fantástica y dudosa.
Sobre estas columnas fundó una administración que todavía no conoce rival en estos países, y parte de cuyas creaciones, como puntos luminosos han lucido hasta en las negras horas del gobierno bárbaro que por tantos años mantuvo detenido el carro del progreso[2] argentino....
Al oir el estupendo desenlace de tan extraña aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
Desde la tal mesita, y como se sube el agua del pozo, hace subir la comida hasta la boca, adonde llega goteando después de una larga travesía; porque pensar que estas gentes han de tener una mesa regular, y estar cómodos{138-1} todos los días del año, es pensar en lo excusado.
El convento á donde voy á conduciros no era mal local, pero hará cosa de tres ó cuatro días nos cayó aquí como de las nubes una de las columnas volantes que recorren la provincia, y gracias que hemos podido conseguir que se amontonen por los claustros y dejen libre la iglesia.
En cada una de esas divisiones las autoridades dirigen los asuntos relativos a la enseñanza primaria con entera independencia y aún con rentas propias; en otros países la autonomía es menos completa, y los consejos locales administran los fondos votados por el gobierno federal.
No quiere esto decir que[6] las desprecie, ni que de ellas se prive en absoluto; que no es él tan descortés y mal criado[7] para negarse a comer con quien le invita, ni a fumar un tabaco[8] cuando se le ofrece, ni a _tomar una copa_[9] cuando haya alguno que le convide y pague.
Por suerte la demanda de carne para tasajo no ha cesado nunca, y este hecho ha impedido se produjera[2] una crisis en el negocio de ganado, como habría sucedido si la raza criolla se hubiera depreciado por falta de mercado al comenzar la demanda de animales de razas superiores.
Al oir el estupendo desenlace de tan extraiía aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
Allí era el[7] salir apresuradamente las señoritas a los balcones, armadas de sus jarros, echando agua con una mano sobre aquellos peripuestos donceles, y defendiéndose con la otra de los proyectiles que ellos les arrojaban, con toda mesura,[8] a barajar, para no[9] lastimarlas.
También mucho depende de los cambios que la iniciativa de los plantadores introduce en el veredicto comercial; y no sería extraño que el Perú--donde recientemente se han hecho inmensas plantaciones sobre una base científica--viera los mercados del mundo disputándose[7] su cacao.
Tiene una área de 393,000 millas cuadradas y está limitado, por el norte, con[370] el Mar Caribe; por el este, con la Guayana Inglesa y el Océano Atlántico; por el oeste, con la 5 república de Colombia; y por el sur, con los Estados Unidos del Brasil.
Principia el hombre con un paseo hacia la pareja, como para invitarla; ella cede y le sigue; y así a los manejos de la música, ejecutan varias figuras en que, ya se retiran desdeñosos, ya se buscan y se acercan; pero al tiempo de encontrarse la mujer da una media vuelta[4] y huye.
Igualmente el mate frío, es decir, tibio, es detestable, sólo sirve para producir dolores de vientre.[3] Sin embargo, la misma yerba puesta en maceración con agua fría, nos da una bebida agradable que no tiene los inconvenientes del mate frío y que lleva el nombre de _tererere_.
ilusiones,[35] pues esa aspiración es nada menos que[36] la de mantenerse separados, distintos; la de crear una conciencia nacional; la de preparar y consolidar tradiciones propias que definan y circunscriban esas nacientes nacionalidades y les dé una fisonomía y una personalidad.
Se celebraba la fiesta de la Virgen; su imagen, colocada en el altar mayor sobre un escabel de oro, resplandecía como una ascua de fuego; las notas del órgano temblaban dilatándose de eco en eco por el ámbito de la iglesia, y en el coro los sacerdotes entonaban el _Salve, Regina_.
Un domingo, su hermana mayor, que le quería mucho, obtuvo permiso de los labradores, á quienes servía de pastora, para ir á ver al desdichado enfermito, y le trajo una florecita azul que había cogido en el campo, y que por casualidad había salido de la tierra con una parte de raíz.
Y esa fué la razón por la cual, hace ya bastante tiempo, en ese reino más allá de la mar un soplo descendió de una nube, y heló a mi bella Annabel Lee; de suerte que sus padres vinieron y se la llevaron lejos de mí para encerrarla en un sepulcro, en ese reino más allá de la mar.
Y luego agregó en tono grave:--Y si las relaciones internacionales no se organizan[43] de acuerdo con el ideal universal de paz, mucho me temo[44] que la América toda, y no sólo la del norte, necesite una marina de guerra bastante poderosa para defender su independencia económica.
Lamentos, palabras, nombres, cantares, yo no sé lo que he oído en aquel rumor cuando me he sentado solo y febril sobre el peñasco, á cuyos pies saltan las aguas de la fuente misteriosa para estancarse en una balsa profunda, cuya inmóvil superficie apenas riza el viento de la tarde.
Muy cerca de allí, dos enormes barcas de Boston descargan también harina de trigo y de maíz en abundancia fabulosa, y en diversas 15 partes del muelle y de la bahía descargan a la vez como una docena de buques más, casi todos procedentes de los Estados Unidos.
Torres Caicedo_ (COLOMBIANO) =Palma, Ricardo= (1833-) Si a Ossián es necesario leerlo en la montaña; a Tennyson junto a un buen fuego, en una confortable silla inglesa; a Beaumarchais, en París; y a Tasso, en Florencia, sostengo que a Ricardo Palma[56] hay que leerlo en Lima.
La llamó, sin que él mismo supiese para qué, y como la moza entrase{49-1} al corral, de repente el indiano, al contemplarla tan linda é indefensa--pues la mujer que lleva una herrada no puede oponerse á demasías--la tomó una mano y la besó, como haría algún galán del teatro antiguo.
Apenas empezó á escucharse ese ruido particular que produce el agua que se bate á golpes ó se agita con violencia, Garcés comenzó á levantarse poquito á poco y con las mayores precauciones, apoyándose en la tierra primero sobre la punta de los dedos, y después con una de las rodillas.
Llevéla, á má é{172-1} tres leguas de aquí, á que un señor cura, que icen que tiene ese previlegio, la echara los Avangelios;{172-2} leyóselos, dióme una cartilla bendecía y un poco de ruda, cosílo too en una bolsa, colguésela al pescuezo, costóme la cirimonia al pie de un napolión...
Pude, otra vez, admirar su hermoso rostro, suave y varonil, curtido por todos los vientos y todas las glorias de la América, con su ancha frente en la cual una bala dejó la estampa de una estrella[4]; toda su expresión, simpática y genial, bajo la sombra movediza de su gran chambergo.
De estos hombres, algunos lloraban sentados; otros permanecían de pie, pálidos, inmóviles, con el sello terrible que deja un dolor profundo sobre un organismo fuerte y varonil; otros, fingiendo tranquilidad, trataban de ocultar con una sonrisa violenta el llanto que asomaba á sus ojos.
El silencio era profundo, e interrumpíanle sólo el ruido de nuestra cabalgata, el ladrido de algún perro alarmado por él, y el canto triste y monótono del gallo, que a largos intervalos sonaba en una lejana choza y era contestado en otra, como el _¡alerta!_ del centinela de la soledad.
Y no se limitan sus funciones a comprar, por ejemplo, una lata en cuatro reales para venderla después en cuatro duros; no señor; además de esto suele dedicarse a soldar lo despegado, remendar lo roto y a enderezar entuertos[1] y abolladuras, siempre que[2] se le pague como corresponde.
Celinina tuvo por breve rato un alivio tan patente, que todos concibieron esperanzas, y lleno de alegría, dijo el padre: «Voy al punto á buscar eso.» Pero como cae rápidamente un ave herida al remontar el vuelo á lo más alto, así cayó Celinina en las honduras de una fiebre muy intensa.
En este punto se detuvo el pastor un memento, tendió á su alrededor una mirada, y prosiguió así: --¿Siente usted este profundo silencio que reina en todo el monte, que no suena un guijarro, que no se mueve una hoja, que el aire está inmóvil y pesa sobre los hombros y parece que aplasta?
Transportadas a nuestros países, renovaron la sangre de la literatura española, diluyeron su pesadez, podaron sus floraciones excesivas y transformaron su aspecto, como una mujer delicada metamorfosea en _boudoir_ propicio a la galantería el frío salón vetusto de un castillo con historia.
El ángel miró tristemente y durante largo tiempo aquel pobre y abandonado sitio; pero de repente su celeste mirada fué á posarse en una florecita azul que un rayo de sol había abierto y que parecía sonreir á la tierra: el ángel dejó oir un grito de alegría: abatió su vuelo y fué á cogerla.
En semejante situación de espíritu ¿qué sensación no debería producirme una horrible palmada que una gran mano, pegada (á lo que por entonces entendí) á un grandísimo brazo, vino á descargar sobre uno de mis hombros, que por desgracia no tienen punto alguno de semejanza con los de Atlante?
Entonces se aumenta considerablemente el volumen de las aguas que se despeñan por el Salto; entonces el río es una _gran manga del diluvio_, como decía Chateaubriand hablando del Niágara; entonces es cuando los amantes de la naturaleza deben ver el Salto; entonces es cuando yo lo he visto.
See p.16, note 3.] Tornó empero á dominarse, cerró los ojos para no verla, extendió la mano con un movimiento convulsivo y le arrancó la ajorca de oro, piadosa ofrenda de un santo arzobispo; la ajorca de oro cuyo valor equivalía á una fortuna.[2] [Footnote 2: equivalía á una fortuna.
Caía la flor bajo los balcones, apresurábase el caballero a levantarla, y cuando con una amable sonrisa iba a saludar a la dueña, recibía en el rostro un torrente de agua que le enceguecía y ahogaba, desgracia que él trataba de disimular diciendo con toda galantería: --¡Cómo ha de ser[11]!
Convino en[125] ello el buen muchacho persa; la madre 10 entonces le fué cosiendo las monedas en el interior de la ropa, para que pudiera llevarlas con más facilidad sin perderlas,[126] y terminada esta operación, le dijo: --Prométeme ahora no decir jamás una mentira.
El arzobispo hizo una señal de asentimiento con la cabeza, y ya algunos de los fieles que conocían á aquel personaje extraño por un organista envidioso, enemigo del de Santa Inés, comenzaban á prorrumpir en exclamaciones de disgusto, cuando de improviso se oyó en el atrîo un ruido espantoso.
Después de una lucha sangrienta y empeñada, se enseñorearon los españoles de[355] sus templos, riquezas y metales preciosos que poseían y quedaron los indios muy pasmados[356] de la avidez con la cual los españoles amontonaban el oro, el cual ellos 15 casi despreciaban.
La mía es una verdadera dama castellana que por un milagro de la escultura parece que no la han enterrado en un sepulcro, sino que aun permanece en cuerpo y alma de hinojos sobre la losa que la cubre, inmóvil, con las manos juntas en ademán suplicante, sumergida en un éxtasis de místico amor.
La mía es una verdadera dama castellana que por un milagro de la escultura parece que no la han enterrado en un sepulcro, sino que aún permanece en cuerpo y alma de hinojos sobre la losa que le cubre, inmóvil, con las manos juntas en ademan suplicante, sumergida en un éxtasis de místico amor.
Y entonces se desparramaron por el suelo una multitud de trozos de tallo de calabacera, todavía verdes y chorreando jugo, mientras que el viejo hortelano, sentado sobre sus piernas y muerto de risa, dirigía el siguiente discurso al Concejal y á los curiosos: --Caballeros: ¿no han pagado Vds.
Es el caso, que[7] el núcleo de la colonia le era en aquellos momentos contrario; mas aquel orador sorprendente tenía recursos extraordinarios, y aprovechando mi presencia, simpática para los cubanos que conocían al poeta,[8] hizo de mí una presentación ornada de las mejores galas de su estilo.
La perra dirige á la señora una mirada de infinita ternura y se pone á lamer á los viajeros, uno por uno, hasta que llega á un fabricante de corchos, hombre iracundo, sin fe religiosa, ni aseo personal, que al sentirse lamido suelta un terno y quiere matar á la perra con el lío de los paraguas.
Las posadas de esos caminos no son hoteles sino casas de familia, donde siempre el que lo ha menester[3] encuentra una mesa «puesta»[4] y una cama «tendida»[5] y corazones sencillos, cariñosos, que consideran la hospitalidad como un favor que recibe quien lo da, como un deber ordenado por Dios.
A 5 este fin llamó el juez a uno de sus más diestros ayudantes, y prometióle una buena recompensa en caso que lograse quitar el caballo, con toda la honradez y limpieza posibles, ofreciéndole además el librarle de la sanción de la ley, dado caso de que[344] fuese sorprendido.
Aquí una de ellas, blanca como el vellón de un cordero, sacaba su cabeza rubia entre las verdes y flotantes hojas de una planta acuática, de la cual parecía una flor á medio abrir, cuyo flexible tallo más bien se adivinaba que se veía temblar debajo de los infinites círculos de luz de las ondas.
La noción de gobierno, esto es, la de una entidad tutelar y directiva, nacida del consenso general, digna de respeto, necesariamente fuerte y obligatoriamente honesta, empezó a entrar en el alma nacional cuando, después de predicarla durante cuarenta años, Sarmiento la encarnó en la Presidencia.
La señorona estruja sus vestidos de seda con los inmundos arambeles de la mendiga y con las calzoneras de cuero del peregrino de tierra adentro.[3] No se puede entrar en el santuario sino a empellones[4]; no se puede circular por la placita sino dejándose arrastrar por una corriente inevitable.
Podemos continuar nuestro viaje en ferrocarril desde la capital hasta Puerto Barrios, en la costa del Atlántico, donde llegamos tras de doce horas de viaje por una región digna de ser conocida[44] _por_ lo interesante que es[45] para el hombre de negocios a quien le atraen las empresas agrícolas.
Delante de sus compañeras, más ágil, más linda, más juguetona y alegre que todas, saltando, corriendo, parándose y tornando á correr, de modo que parecía no tocar el suelo con los pies, iba la corza blanca, cuyo extraño color destacaba como una fantástica luz sobre el obscuro fondo de los árboles.
Inmediato á la villa, y oculto en el fondo de un espeso bosque, vivía á esta sazón, en una pequeña ermita dedicada á San Bartolomé[1] un santo hombre, de costumbres piadosas y ejemplares, á quien el pueblo tuvo siempre en olor de santidad, merced á sus saludables consejos y acertadas predicciones.
Pensando en esto se afligía Pepito, y cada vez que se le escapaba algún sollozo dirigía su vista a[194] la caja que tenía abierta a su lado, y la miraba con infinita ternura, como si buscase en aquel conjunto de esmaltes y colores una idea brillante y alegre que serenase su imaginación.
El escritorio o biblioteca suele tener una o más mesas de trabajo, ya de la forma clásica, ya del estilo que llaman americano, ya, finalmente,[125] del que lleva con el nombre de escritorio de ministro, fácil de reconocer por los dos cuerpos laterales que contienen[126] gavetas o pequeños armarios.
Es verdad que en una gran zona del continente la cosecha es deficiente en cantidad y pobre en calidad, razón por la cual hay que importar gran parte del maíz que consume la población; pero esto mismo es un aliciente para iniciar en los países menos adelantados el cultivo perfeccionado de ese cereal.
Fray Gómez arrancó una página de un libro viejo, dirigióse a la ventana, cogió ligeramente al animalito, lo envolvió en el papel, y volviéndose hacia el castellano viejo le 20 dijo: --Tome, buen hombre, y empeñe esta alhaja; no olvide de devolvérmela dentro de seis meses.
The form of this proper adjective is the same for the masculine and the feminine.] [Note 136: =de nuevo=, _again_.] =EL FLAUTISTA DE HAMELIN= =Palabras y plumas el viento las lleva= Hace mucho tiempo[137] que en una ciudad de Alemania hubo una invasión extraordinaria de ratones.
aún en el sueño veía cruzar, perderse y tornar de nuevo una mujer, una mujer morena y hermosa, que llevaba la joya de oro y de pedrería; una mujer, sí, porque ya no era la Virgen que yo adoro y ante quien me humillo, era una mujer, otra mujer como yo, que me miraba y se reía mofándose de mí.--¿La ves?
aun en el sueño veía cruzar, perderse y tornar de nuevo una mujer, una mujer morena y hermosa, que llevaba la joya de oro y de pedrería; una mujer, sí, porque ya no era la Virgen que yo adoro y ante quien me humillo, era una mujer, otra mujer como yo, que me miraba y se reía mofándose de mí.--¿La ves?
En algunos, el estudio del problema del regadío está a cargo de comisiones permanentes y en ellos se han levantado empréstitos de muchos millones de dólares para llevar a cabo trabajos de largo aliento.[2] Obras para regar una extensión de dos millones de hectáreas han dejado ya de ser[3] una novedad.
Por una coincidencia difícil de explicar, dado el alejamiento y la falta de intercambio, el pensamiento francés traducía casi todos los matices nacientes del alma latinoamericana y se superponía tan exactamente a sus anhelos, que en determinados casos parecía nacido en la región y elaborado por ella.
Abrió un libro devoto y lo volvió á cerrar sin haber leído cuatro renglones: empezó una carta, y apenas hubo puesto delante de sí el papel y mojado la pluma en el ancho canjilón de loza que le servía de tintero, desistió de su idea y comenzó á recorrer la celda agitado y nervioso, como tigre enjaulado.
Todos guardaron silencio, y él prosiguio así: --Yo no acertaré nunca á dar la razón; pero es el caso que la historia de las armas vacías me pareció siempre una fábula tejida en favor de algún noble personaje, á quien tal vez altas razones de conveniencia pública no permitían ni descubrir ni castigar.
exclamó Lope al ver á su contrario entonces, y en otros días su mejor amigo, asombrado como él, y como él pálido é inmóvil; Dios no quiere permitir este combate, porque es una lucha fratricida; porque un combate entre nosotros ofende al cielo, ante el cual nos hemos jurado cien veces una amistad eterna.
La Argentina es una de las cinco repúblicas americanas que se han organizado de acuerdo con[283] la forma del 25 gobierno federal, siendo las otras cuatro los Estados Unidos de América, los Estados Unidos del Brasil, los Estados Unidos Mejicanos y los Estados Unidos de Venezuela.
NOTES: [Note 275: =tener una extensión=, _to have an area_.] [Note 276: =hasta fines de=, _until the end of_.] [Note 277: =pasar a poder de=, _to pass into the possession of_.] [Note 278: =servir de=, _to serve as_.] [Note 279: =alzarse=, _to be piled up_.] [Note 280: =recién=, _recently_.
que decir algo, claman todos.--Désele pie forzado; que diga una copla á cada uno.--Yo le daré el pie: _Á don Braulio en este día._--Señores, ¡por Dios!--No hay remedio.--En mi vida he improvisado.--No se haga usted el chiquito.--Me marcharé.--Cerrar{143-1} la puerta.--No se sale de aquí sin decir algo.
At Cerignola, Italy, on April 28, 1503, the Spanish army under Gonzalo de Córdoba defeated the French under the Duc de Nemours, and gained for Spain the kingdom of Naples.] Los militares acogieron el brindis con una salva de aplausos, y el capitán, balanceándose, dio algunos pasos hacia el sepulcro.
Mas si se desea hacer composturas o reparaciones en los muebles, habrá que[5] ocurrir a un ebanista, ya se trate de añadir una pieza, completar un dibujo o reponer una moldura; si en cambio hubiera que[6] guarnecer de nuevo almohadones, sillas, sofás, etc., proveerlos de relleno, resortes o cubiertas, Ud.
Intentaron salir de aquel apuro Con acudir a una colmena vieja, Y sacar el cadáver de una abeja Muy hábil en su tiempo y laboriosa; Hacerla con la pompa más honrosa Unas grandes exequias funerales, Y susurrar elogios inmortales De lo ingeniosa que era En labrar dulce miel y blanda cera.
La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas.
EL JUEZ Y EL ESCARABAJO =Más vale maña que fuerza= Un juez muy sabio, que servía en una provincia de España gobernada por un hombre injusto y ambicioso, fué condenado a prisión en una torre, porque al gobernador le molestaba el que las gentes tuviesen[23] tanto cariño y respeto al[24] juez.
La limeña que vuelve tarumba[58] al mismo virrey en persona, con una mirada o un chiste, la he visto ayer salir de Santo Domingo, con los ojos como ascuas, bajo el encaje del manto, con un pie capaz de desaparecer en la juntura de dos piedras, y aquel andar que hubiera hecho persignarse al mismo San Antonio.
Al oir tal, hubo en la cocina una explosión de alegría, con vivas y bendiciones hiperbólicas; sólo el pastor, viejo cano, meneó la cabeza, afirmando que el que echaba con señores «espantaba la suerte,» de lo cual le pesó tanto al marqués, que condenó al pastor á no llevar ni un real en los décimos consabidos.
Cuando el viaje de su protector le lleva a Londres, la escuela del dómine Brondeby es para él como un lugar fantástico que despierta en su sér extrañas reminiscencias; después, en la fuerza de su genio, el recuerdo de aquella morada y del viejo profesor han de hacerle producir una de sus subyugadoras páginas.
El secretario se había puesto su cuello más almidonado y una levita negra que le daba por[2] las pantorrillas; estaba embarazado con sus faldones, que en cualquier movimiento se abrían como paracaídas; lucía su mejor alfiler, y su anillo de chispa[3] tenía un compañero tan ancho que le impedía doblar el dedo.
Primero sintió ese frío y singular estremecimiento, precursor de la aurora; después advirtió cierto fulgor blanquecino, cada instante más luminoso; levantó su canto el gallo, trompeta de la mañana, y al cabo, serena y hermosa, llena de armonías y resplandores, brilló con toda limpidez una magnífica alborada.
Esto se prolonga mas de lo que pensamos y he escrito á Gaspar y á Valera que solo pagó la mitad del importe del cuadro Gaspar he sabido que salio ayer para Aguas Buenas y tardará en recibir mi carta Valera espero enviará ese pico pero suele gastar una calma desesperante en este apuro recurro una vez mas á vd.
Á todo esto, á fuerza de ruegos, y como pago de haber dicho la buenaventura á todos los ladrones, pronosticándoles que no serían ahorcados y que llevarían una vejez muy tranquila, había yo conseguido que por las tardes me sacasen{35-2} de la cueva y me atasen á un árbol, pues en mi encierro me ahogaba de calor.
DREAMLAND I En una senda abandonada y triste que recorren tan sólo ángeles malos, una extraña Deidad la negra Noche ha erigido su trono solitario; allí llegué una vez; crucé atrevido de Thule ignota los contornos vagos y al Reino entré que extiende sus confines fuera del Tiempo y fuera del Espacio.
Su nuera aparece en el suyo, más desaliñada que nunca, con la cara roja como un pimiento seco y con la crin suelta, en medio de una espesísima nube de humo, ¡aparición verdaderamente infernal!; saca medio cuerpo fuera de la balaustrada, y con voz ronca y destemplada grita, mirando al piso segundo: --¡Tía!...
En cuanto al 10 pobre sacristán, no sabía lo que le pasaba,[252] y sin atreverse a decir esta boca es mía, no hacia otra cosa que toser y limpiarse el sudor de la cara, con su pañuelo, el cual guardó y volvió a sacar una y cien veces, atacado por la tos, que no le dejaba principiar.
Éstos se reducían á formar una banda de jóvenes de buen humor, despreocupados y poco temerosos del peligro, que desde allí en adelante vivirían alegremente del producto de su valor y á costa del país, hasta tanto que Dios se sirviera disponer de cada uno de ellos conforme á su voluntad, según hoy á mí me sucede.
Encantados los habitantes de Bellver con tan ingeniosa solución, volvieron á reunirse en concejo, mandaron levantar una altísima horca en la plaza, y cuando ya la multitud ocupaba sus avenidas, se dirigieron á la cárcel por la armadura, en corporación y con toda la solemnidad que la importancia del caso requería.
Doña Catalina le lanzó una mirada furiosa; Fernando bajó los ojos, y observé que sus manos temblaban; en Cristina y su madre sólo se advertía una profunda compasión hacia la infeliz criatura que en lo más hermoso de su vida, en lo más florido de su juventud, iba á abandonar esta tierra por un mundo desconocido....
ULALUME I Los cielos cenicientos y sombríos, crespas las hojas, lívidas y mustias, y era una noche del doliente octubre del tiempo inmemorial entre las brumas, era en las tristes márgenes del Auber, el lago tenebroso de aguas mudas, ante los bosques tétricos del Weir, la región espectral de la pavura.
VARIANT: =No cuesta más de.= 20.--EL MATE Aunque el arte de hacer una buena taza de té es algo sagrado, que sólo lo hace la dueña de casa[1] en una familia inglesa, el cebar mate[2] bien es aún más difícil y en algunas familias antiguas sólo lo hacían sirvientes especiales llamadas cebadoras de mate.
necesita una pieza especial de mobiliario, verbigracia, una manija para una gaveta, un candado, clavos, tornillos, o herramientas de uso casero como un martillo, una lima, unas tenazas o alicates, ¿dónde los compra Ud.?[4] --Esas mercaderías menudas de hierro y acero se adquieren en la ferretería o quincallería.
Terminado este brevísimo diálogo, los dos jóvenes se internaron por una de las estrechas calles que desembocan en el Zocodover, desapareciendo en la obscuridad como esos fantasmas de la noche, que después de aterrar un instante al que los ve, se deshacen en átomos de niebla y se confunden en el seno de las sombras.
Antes daba gusto[1] bautizar a un chiquillo de uno u otro sexo, porque se celebraba el acto como si fuera el santo del patrono de un pueblo.[2] Se invitaban a las familias amigas y a los jóvenes habilidosos capaces de recitar una oda si a mano viene[3]; se repartían monedas en cintas o en cartulinas[4] y se bailaba.
Este drama abigarrado--estad seguro que no será olvidado,--con su fantasma perseguido siempre por una muchedumbre que no puede atraparlo, en un círculo que gira siempre sobre sí mismo y vuelve sin cesar al mismo punto; ese drama en el cual forman el alma de la intriga mucha locura y todavía más pecado y horror!....
Interrumpida la conversación en este punto, los jinetes, precedidos del guía, siguieron en silencio el camino adelante hasta llegar á una plazuela, en cuyo fondo se destacaba la negra silueta del convento con su torre morisca, su campanario de espadaña, su cúpula ojival y sus tejados de crestas desiguales y obscuras.
Interrumpida la conversación en este punto, los jinetes, precedidos del guía, siguieron en silencio el camino adelante hasta llegar á una plazuela, en cuyo fondo se destacaba la negra silueta del convento con su torre morisca, su campanario de espadaña, su cúpula ojival y sus tejados de crestas desiguales y obscuras.
The even verses of the poem have the same assonance throughout.] [Footnote 2: radia una idea = 'there gleams some fancy.'] XIV[1] Te ví un punto,[2] y, flotando ante mis ojos La imagen de tus ojos se quedó, Como la mancha obscura, orlada en fuego, Que flota y ciega, si se mira al sol.
Cifra una especie de orgullo en rodearse de una numerosa descendencia; por una extraordinaria condición de su naturaleza cada vez sale más rejuvenecida después de las dolorosas pruebas de la más alta función social,--la primera en importancia en un país donde sólo el aumento de población puede asegurar su civilización.
En el curso de un año, la playa cambiaba de vecinos; los laúdes ya reparados se hacían á la mar y las embarcaciones de pesca eran armadas y lanzadas al agua; sólo una barca abandonada y sin arboladura permanecía enclavada en la arena, triste, solitaria, sin otra compañía que la del carabinero que se sentaba á su sombra.
A pesar del miedo que me inspiraba aquel feroz animal, hubiera querido entonces encontrarme con una docena de osos, por el gusto de oír a mi padre llamarme «mi valiente hijo.» 10 =EJERCICIOS= =Cuestionario= Contéstese en español a las preguntas que siguen.
Hallándome solo y sin recursos de ninguna especie, el diablo sin duda debió sugerirme la idea de reunir algunos jóvenes que se encontraban en una situación idéntica á la mia, los cuales, seducidos con las promesas de un porvenir de disipación, libertad, y abundancia, no vacilaron un instante en suscribir á mis designios.
El sol, según digo, estaba al ponerse, y por detrás de la altura se descubría un jirón del cielo, rojo y encendido como la grana, sobre el que ví aparecer alta, seca y haraposa, semejante á un esqueleto que se escapa de su fosa, envuelto aún en los jirones del sudario, una vieja horrible, en la que conocí á la tía Casca.
Los conventos de monjas son raros y las profesiones no abundan, al contrario de lo que en Chile sucede, donde las comunidades de mujeres se multiplicaron desde el origen de la colonia: servían de asilo a las mujeres, demasiado numerosas para una población masculina constantemente diezmada por la guerra con los Araucanos.
Los pueblos impacientes de vida, que se alejaban de la vieja España como una bandada de adolescentes de una reunión de abuelas, encontraron en el espíritu cautivante y primaveral de la nación de Enrique IV la expresión de audacia, de la ironía, de la precisión, de la incredulidad y del fuego que los consumía interiormente.
una no puede estar en todo.--¡Oh, está excelente, exclamábamos todos dejándonoslo en el plato, excelente!--Este pescado está pasado.--Pues en el despacho de la diligencia del fresco dijeron que acababa de llegar; ¡el criado es tan bruto!--¿De dónde se ha traído este vino?--En eso no tienes razón, porque es...--Es malísimo.
El intrépido Hernán Cortés y aventurero español salió de Cuba yendo en busca de tierras desconocidas y vino a establecerse en Vera Cruz donde fundó una colonia después de haber derrotado a sus habitantes los aztecas, indios superiores en cultura y civilización a todas las demás tribus que pueblan el nuevo mundo.
Todos guardamos silencio, hasta que, transcurrido el primer momento de estupor, le proclamamos á grandes voces nuestro capitán, ofreciéndole una copa de nuestro vino, la cual rehusó por señas, acaso por no descubrirse la faz, que en vano procuramos distinguir á través de las rejillas de hierro que la ocultaban á nuestros ojos.
De cada una de las notas que formaban aquel magnífico acorde, se desarrolló un tema; y unos cerca, otros lejos, éstos brillantes, aquellos sordos, diríase que las aguas y los pájaros, las brisas y las frondas, los hombres y los ángeles, la tierra y los cielos, cantaban cada cual en su idioma un himno al nacimiento del Salvador.
En el fondo de un arco sepulcral revestido de mármoles negros, arrodillada delante de un reclinatorio, con las manos juntas y la cara vuelta hacia el altar, vieron, en efecto, la imagen de una mujer tan bella, que jamás salió otra igual de manos de un escultor, ni el deseo pudo pintarla en la fantasía más soberanamente hermosa.
Sábese que en el linaje del poeta hubo un bravo sir Rogerio, que batalló en compañía de Strongbow, un osado, sir Arnoldo, que defendió a una _lady_, acusada de bruja; una mujer heroica y viril, la célebre _Condesa_ del tiempo de Cromwell; y pasado sobre enredos genealógicos antiguos, un General de los Estados Unidos, su abuelo.
Por eso, mientras expongo este bosquejo á la consideración de los hombres _que pueden_,{181-3} dado que se dignasen echar sobre él una mirada, puesta mi esperanza en Dios, que es la mayor esperanza de los desgraciados, me limito á exclamar, desde el fondo de mi corazón, con mi tierno amigo Bustillo: «¡Ay, SEÑOR!
Una tarde en que Chaviri estaba seguro de ser espiado, después de pasar pacientemente una hora echando su caña en el sitio donde solía ponerse para que las gentes le vieran, miró á su alrededor con gesto receloso, levantóse, recogió su aparejo, y se fué _río abajo_, donde la orilla forma un recodo oculto entre espinos y zarzales.
Bajo los pies y por entre la yerba y hojarasca se deslizan culebras de mil matices, haciéndose notar la cazadora por su corpulencia y timidez, y la _lomo-de-machete_, de índole fiera, cuerpo vigoroso, coronada de cresta y armada de una sierra que eriza sobre el lomo al avistar al hombre, lo que afortunadamente sucede raras veces.
Después comenzaron á oirse como unos himnos distantes que entonaban las jerarquías de serafines; mil himnos á la vez, que al confundirse formaban uno solo, que, no obstante, era no más el acompañamiento de una extraña melodía, que parecía flotar sobre aquel océano de misteriosos ecos, como un jirón de niebla sobre las olas del mar.
Después de una introducción ó exordio elogiando el tino y la prudencia con que había resuelto el capítulo cuestiones delicadas, celebró que todos los ánimos estuviesen unidos para cuanto fuese provechoso espiritual ó temporalmente á la orden, comparándola á una gran madre cuyo mejor adorno y corona son los buenos y virtuosos hijos.
El _herrero_ es un pájaro blanco, con la frente verdoso-cobriza, del tamaño de una tórtola, pero menos grueso de cuerpo, y cuyo canto se asemeja al ruido que hacen la lima y el martillo, cuando con ellos están alternativamente limando y dando martillazos en un pedazo de lámina de hierro: _chriiii tan_, _chriiii tan_, _chriiii tan_.
Estrada, «Martín Fierro es el tipo culminante del gaucho, es decir, el producto más completo de una sociabilidad injusta, operando sobre una naturaleza ingénitamente poderosa y activa.» --_Noel de Lara_ (ARGENTINO) =Isaacs, Jorge= (1837-1895) La «María» de Jorge Isaacs,[42] el poeta colombiano, es admirable, pero ¿qué es?
Ahora bien: una región que en el corto espacio de algunos kilómetros ofrece con frecuencia al viajero que la visita, las temperaturas de todos los climas y todos los accidentes topográficos imaginables; una región tal modifica incesantemente las razas, produciendo infinitos matices, cada uno de los cuales posee aptitudes especiales.
La América del Sur se dió intelectualmente a Francia con la ingenuidad de una virgen, se convirtió en su discípulo respetuoso, la imitó hasta en sus errores y, desde lejos, modestamente, consciente de su pequeñez, ató su destino al de aquella nación portentosa que parecía reunir todas las excelencias y realizar todos los sueños....
Si en lugar de atravesar el Titicaca hubiéramos continuado el viaje en tren por un ramal que se desprende en dirección al sur desde Juliaca, habríamos podido llegar a Arequipa (cerca de la cual se halla el Observatorio de Harvard), y de allí a Mollendo, puerto del Perú, por donde pasa una gran parte del comercio exterior de Bolivia.
Y cuando ya la vela estaba próxima á consumirse del todo, oyó mi héroe á lo lejos el son de una guitarra, y luego el rasguear de otras tres ó cuatro que venían haciéndole consonancia y coro; y después, y ya más cerca, los tañedores se pararon, y una voz varonil entonó la copla siguiente: Es tu ventana, morena, ¡Ay!
Pedro hizo un esfuerzo para seguir en su camino, llego á la verja, y subió la primera grada de la capilla mayor.[1] Alrededor de esta capilla están las tumbas de los reyes,[2] cuyas imágenes de piedra, con la mano en la empuñadura de la espada, parecen velar noche y día por el santuario á cuya sombra descansan todos por una eternidad.
Francamente, creí que estaba loco, pero él prosiguió con igual vehemencia: --Usted busca la frontera; pues bien, si delante de esa cruz le pide usted al cielo que le preste ayuda, las cumbres de los monies vecinos se levantarán en una sola noche hasta las estrellas invisibles, sólo porque no encontremos la raya en toda nuestra vida.
Me estremecí á pesar mío; un frío glacial se apoderó de mí, porque al entrar mi amigo y yo vimos clara y distintamente en la alcoba de Teresa un lecho mortuorio, cubierto de negros paños, algunos hachones encendidos rodeando un ataúd, en el que descansaban los yertos despojos de una hermosa joven vestida de blanco y coronada de flores.
What airs!_ 3.--EL CABALLO Y SUS ARREOS (_a_) El caballo era un bello animal,[1] negro como el azabache, y llevaba sobre sus lomos una gruesa montura de pellones azules, al modo como[2] hasta hoy la usan algunos de nuestros hombres de campo; pero tan bien recortada y arreglada, que no se notaba en ella el menor defecto.
Mientras el niño vivió, ningún cuidado faltó á la humilde planta: él le daba todo lo que la angosta ventana dejaba pasar de aire y de luz: y cada noche la regaba, despidiéndose de ella con dulces palabras como de una amiga; y la florecita azul se llenó de hojas, y fué un hermoso adorno para el pobre tiestecillo donde la habían plantado.
Entonces, que tu culpa y tus despojos La tierra guardará Lavándote en las ondas de la muerte Como en otro Jordán;[2] Allí, donde el murmullo de la vida Temblando á morir va, Como la ola que á la playa viene Silenciosa á expirar; Allí, donde el sepulcro que se cierra Abre una eternidad...
Una noche obscura, muy obscura, en que no se oía ni un rumor en la tierra ni brillaba un solo astro en el cielo, los senores de la fortaleza, engreídos por una reciente victoria, se repartían el botín, y ebrios con el vapor de los licores en mitad de la loca y estruendosa orgía, entonaban sacrílegos cantares en loor de su infernal patrono.
EL BESO I Cuando una parte del ejército francés se apodero á principios de este siglo[1] de la historica Toledo,[2] sus jefes, que no ignoraban el peligro á que se exponían en las poblaciones españolas diseminándose en alojamientos separados, comenzaron por habilitar para cuarteles los más grandes y mejores edificios de la ciudad.
Entonces aseguró un extremo de ésta en el interior de la torre, y se fué deslizando,[32] agarrado a ella, desde la ventana hasta el pie del muro, donde le aguardaba 5 su mujer, llena de alegría y al mismo tiempo de asombro, al pensar que un mísero escarabajo había servido para[33] realizar una obra tan importante.
Y por una especie de milagro que honra a los argentinos, hubiérase dicho que los hombres se habían puesto de acuerdo para[12] desaparecer, poco a poco, hasta no dejar en los palcos sino los ramilletes de damas color de abril, de damas flores, en el gran panorama que habría hecho larga y místicamente palpitar el alma del caballero Lohengrin.
Observé, no obstante, que se había amortiguado un poco la viva expresión de su fisonomía y que iba perdiendo aquella graciosa volubilidad del principio.{26-3} Las sonrisas de sus labios se fueron haciendo tristes, y por la cándida frente pasó una ráfaga de inquietud que comunicó á su lindo rostro infantil cierta grave expresión que no tenía.
of_ =vestir= =vez= _f._ time; =una vez= once; =tantas veces= so often; =en vez de= instead of; =tal vez= perhaps; =a veces= at times; =otra vez= again; =muchas veces= often; =dos veces= twice =vida= _f._ life, living =vieja= _f._ old woman =viejísimo= very old =viejo= old; _m._ old man =viendo= _pres.
Los seres incorpóreos, turba de magos, revolotean a través de la cámara y hacen flotar las cortinas del dosel, tan fantásticamente, tan tímidamente, por encima de tu párpado cerrado y franjeado,--bajo el cual se esconde tu alma adormecida--que sobre el piso, al pie del muro, sus sombras se levantan y descienden como una ronda de fantasmas.
Belief in a series of heavenly spheres, such as Dante describes, has characterized most mystical philosophies.] V Por una escala[1] misteriosa vió bajar las almas á la tierra; vió bajar muchas, y subir pocas.[2] Cada una de aquellas almas inocentes iba acompañada de un arcángel purísimo que le cubría con la sombra de sus alas.
La catástrofe era ya segura; los dos jóvenes habían ya cambiado algunas palabras en voz sorda, y mientras que con la una mano sujetaban el guante con una fuerza convulsiva, parecían ya buscar instintivamente con la otra el puño de oro de sus dagas, cuando se entreabrió respetuosamente el grupo que formaban los espectadores, y apareció el Rey.
exclamamos después de mirar una última vez al fondo obscuro del despeñadero; y santiguándonos santamente y pidiendo á Dios nos ayudase en todas las ocasiones, como en aquélla, contra el diablo y los suyos, emprendimos con bastante despacio la vuelta al pueblo, en cuya desvencijada torre las campanas llamaban á la oración á los vecinos devotos.
Lo primero que apartó de sí fueron los uniformes, 10 luego volvió la espalda a los caballos, a los sables, a los velocípedos, y poco a poco fué apartándose de los demás juguetes con heróica resignación, fijando por fin su preferencia en[191] una preciosa caja de colores, quizá porque era el más útil de sus juguetes.
De los primeros en comenzar á reir y de los últimos en dejarlo, fueron don Dionís, que á pesar de su fingida circunspección no pudo por menos de tomar parte en el general regocijo, y su hija Constanza, la cual cada vez que miraba á Esteban todo suspenso y confuso, tornaba á reirse como una loca hasta el punto de saltarle las lágrimas á los ojos.
En el momento en que Constanza salió del bosquecillo, sin velo alguno que ocultase á los ojos de su amante los escondidos tesoros de su hermosura, sus compañeras comenzaron nuevamente á cantar estas palabras con una melodia dulcísima: CORO «Genios del aire, habitadores del luminoso éter, venid envueltos en un jirón de niebla plateada.
Una noche, por último, aguijoneado por la curiosidad y deseando convencerme por mí mismo de que aquel objeto de terror nada tenia de misterioso, encendi una linterna, bajé a las prisiones, levante sus dobles aldabas, y no cuidando siquiera--tanta era mi fe en que todo no pasaba de un cuento--de cerrar las puertas tras mí, penetré en el calabozo.
Cuando una columna de ataque se propone tomar un fuerte por asalto, avanza con paso ligero despreciando la metralla que barre hileras de hombres; si unos caen hechos pedazos, otros y otros llegan y pasan sobre los cadáveres y la sangre, y saltan fosos, y escalan empalizadas y reductos hasta clavar su bandera en lo más alto de la fortaleza enemiga.
El único que hubiera podido decir algo acerca del misterioso origen de Constanza, pues acompañó a don Dionís en sus lejanas peregrinaciones, era el padre de Garcés, y éste había ya muerto hacía bastante tiempo, sin decir una sola palabra sobre el asunto ni á su propio hijo, que varias veces y con muestras de grande interés, se lo habia preguntado.
Figuraos un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos han derramado á porfía el tesoro de sus creencias, de su inspiración y de sus artes.
Figuraos un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos ban derramado á porfía el tesoro de sus creencias, de su inspiration y de sus artes.
Colocaron dentro á Celinina, sosteniendo su cabeza en preciosa y blanda almohada, para que no estuviese en postura violenta, y después que la acomodaron bien en su fúnebre lecho, cruzaron sus manecitas, atándolas con una cinta, y entre ellas pusiéronle un ramo de rosas blancas, tan hábilmente hechas por el artista, que parecían hijas del mismo Abril.
Pero si grande, si imponente se presenta la catedral á nuestros ojos á cualquier hora que se penetra en su recinto misterioso y sagrado, nunca produce una impresión tan profunda como en los días en que despliega todas las galas de su pompa religiosa, en que sus tabernáculos se cubren de oro y pedrería, sus gradas de alfombra y sus pilares de tapices.
Pero si grande, si imponente se presenta la catedral á nuestros ojos á cualquiera hora que se penetra en su recinto misterioso y sagrado, nunca produce una impresión tan profunda como en los días en que despliega todas las galas de su pompa religiosa, en que sus tabernáculos se cubren de oro y pedrería, sus gradas de alfombra y sus pilares de tapices.
Su rostro ovalado en donde se veía impreso el sello de una leve y espiritual demacración, sus armoniosas facciones llenas de una suave y melancólica dulzura, su intensa palidez, las purísimas líneas de su contorno esbelto, su ademán reposado y noble, su traje blanco y flotante, me traían á la memoria esas mujeres que yo soñaba cuando casi era un niño.
Aunque serena, la noche fruncirá su ceño, y las estrellas, de lo alto de sus tronos celestes, no bajarán más sus miradas con un resplandor parecido al de la esperanza que se concede a los mortales; pero sus órbitas rojas, desprovistas de todo rayo, serán para tu corazón marchito como una quemadura, como una fiebre que querrá unirse a ti para siempre.
El suelo es fértil, el clima templado, la precipitación de lluvia suficiente y oportuna para el crecimiento gradual de los cultivos; los cambios de tiempo no son raros, pero su intensidad es limitada; los ríos, arroyos y lagos no escasean; y, además, el agricultor está seguro de encontrar, siempre una napa subterránea de agua apropiada para el regadío.
Su expresión habitual era soñadora y triste: algunas veces tenía un modo de dirigir una mirada ligera, de soslayo, sobre alguna persona que no le observaba a él, y, con una mirada tranquila y fija, parecía que mentalmente estaba midiendo el calibre de la persona que estaba ajena de ello.--¡Qué ojos tan tremendos tiene el señor Poe!--me dijo una señora.
Su rostro ovalado, en donde se veía impreso el sello de una leve y espiritual demacración, sus armoniosas facciones llenas de una suave y melancólica dulzura; su intensa palidez, las purisimas líneas de su contorno esbelto, su ademán reposado y noble, su traje blanco y flotante, me traían á la memoria esas mujeres que yo soñaba cuando casi era un niño.
Uno de los que componían el tribunal con voz lenta é insegura, le preguntó su nombre, y todos prestaron el oído con ansiedad para no perder una sola palabra de su respuesta; pero el guerrero se limitó á encoger sus hombros ligeramente con un aire de desprecio e insulto, que no pudo menos de irritar á sus jueces, los que se miraron entre sí sorprendidos.
Al oir mis pasos alzó la cabeza, y aunque la bajó de nuevo casi en seguida, no fué tan pronto para que no hubiera observado que tenía una frente blanca y pura que adornaban hermosos cabellos castaños, ojos pardos que lanzaban miradas francas é inocentes, una boca pequeña, una nariz más graciosa que perfecta y unas mejillas coloreadas por un suave carmín.
Hallábase el Sultán rodeado de todos los Cadíes de la ciudad en el Salón del Trono, cuando se presentó Tamburí, y, de hinojos ante el Sultán, le dijo: --Soberano Señor de los creyentes, soy el hombre más infortunado del mundo; una serie inconcebible de circunstancias fatales ha venido a causar casi mi ruina y hacer que padeciera muchos días de prisión.
Pelliza_ (ARGENTINO) =Olmedo, José Joaquín= (1780-1847) La obra maestra de José Joaquín Olmedo[52] es, sin duda, «La Victoria de Junín, Canto a Bolívar.» Desde el principio hasta el fin[53] de ese poema hay bellezas de primer orden, valentía, elevación, descripciones felices, contrastes oportunos, y siempre una versificación armoniosa y sostenida.
Su contrario le imitó; pero esta vez, no tan sólo volvió á rodearlos una sombra espesisima é impenetrable, sino que al mismo tiempo hirió sus oídos el eco profundo de una voz misteriosa, semejante á esos largos gemidos del vendaval que parece que se queja y articula palabras al correr aprisionado por las torcidas, estrechas y tenebrosas calles de Toledo.
Allí rodearon Sus pálidos restos De amarillas velas Y de paños negros.[2] Al dar de las ánimas[3] El toque postrero, Acabó una vieja Sus últimos rezos; Cruzó la ancha nave, Las puertas gimieron, Y el santo recinto Quedóse desierto; De un reloj se oía Compasado el péndulo, Y de algunos cirios El chisporroteo.
El de San Bernardo hizo 5 entonces grandes demostraciones de agradecimiento y de cariño, mientras el herrero, llorando de gozo,[42] le decía: --Hiciste bien, y te lo agradezco.[43] Sabías que podías contar con[44] tu antiguo amigo, y no sólo has 10 favorecido a este perro, sino que me has dado una mañana feliz.
La noche estaba obscura; no brillaba una sola estrella en el cielo, ni en toda la plaza se veía una sola luz; no obstante, allá á lo lejos, y en la misma dirección en que comenzó á percibirse un ligero ruido como de pasos que iban aproximándose, creyó distinguir el bulto de un hombre: era sin duda el mismo á quien parecía[1] aguardaba con tanta impaciencia.
Ustedes se lo podrán figurar mejor que yo pintarlo, sólo con decirles que tornaba reclamando sus vendidos derechos, que si malo se fué, peor volvió, y si pobre y sin crédito se encontraba antes de partir á la guerra, ya no podía contar con más recursos que su despreocupación, su lanza y una media docena de aventureros tan desalmados y perdidos como su jefe.
Una noche sintió pasos muy quedos cerca de su cama; luego un aliento helado sobre el rostro, al par que una voz sepulcral murmuraba en las tinieblas: «¡Qué frío tengo!» Encendió la vela creyendo que sería la criada que en el mismo cuarto dormía; pero al ver á ésta reposando tranquila, se puso á rezar con toda calma por el ánima cuya visita acababa de recibir.
Algunas veces[172] todo el patio[173] está cubierto, a guisa de dosel,[174] por las hojas de las enredaderas, que las hay de[175] vistosas flores como la Santa Rita[176] o de exquisita fragancia[177] como el jazmín del país.[178] Suele dar sombra al patio un emparrado o glorieta formada[179] por plantas de vid que se sostienen a favor de una armazón de hierro.
claro y distintamente estas propias palabras: _¡Por aquí, por aquí, compañeras, que está ahí el bruto de Esteban!_ Al llegar á este punto de la relación del zagal, los circunstantes no pudieron ya contener por más tiempo la risa, que hacía largo rato les retozaba en los ojos, y dando rienda á su buen humor, prorrumpieron en una carcajada estrepitosa.
Según ella, debía presentarme al día siguiente en casa, y pedirle al papá su mano: el papá diría que era muy niña, pero yo debía replicarle inmediatamente que no importaba nada: el papá insistiría en que era demasiado pronto, pero yo le presentaría el ejemplo de una tía, hermana de su mamá, que estaba jugando á las muñecas cuando la avisaron para ir á casarse.
El encanto se rompió, desvanecióse todo como el humo, y al tender en torno suyo la vista, no vió ni oyó más que el bullicioso tropel con que las tímidas corzas, sorprendidas en lo mejor de sus nocturnos juegos, huían espantadas de su presencia, una por aquí, otra por allá, cuál salvando de un salto los matorrales, cuál ganando á todo correr la trocha del monte.
otro, -a, other, another, else, next; alguno que --, here and there one; a very few; some; el -- día, the next day; un día y --, day after day; constantly; en --s días, in other (_or_ former) days; once, formerly; una noche y --, night after night; (el) uno y (el) --, both; otras tantas (veces), as many (times); otra vez, again; una vez y otra, again and again.
It hangs in the cathedral tower surrounded by eight other bells, and surmounted by two more.] Renegando entre dientes de la campana y del campanero que la toca, disponíame, una vez apagado aquel insólito y temeroso rumor, á coger nuevamente el hilo del interrumpido sueño, cuando vino á herir mi imaginación y á ofrecerse ante mis ojos una cosa extraordinaria.
Aunque heredero de una mediana fortuna, no debía entrar en posesión de ella hasta mi mayor edad; tenía muchos compañeros de estudios, pero ningún amigo; por lo tanto, excusado es decir que, hallándome casi solo en el mundo, me apresuré á aceptar con júbilo lo que mi padre me proponía, poniéndome en camino para este pueblo con el alma inundada de dulces emociones.
Ya se extendían los brazos del signo de nuestra redención, ya comenzaba á formarse la cabecera, cuando la diabólica y encendida masa se retorcía de nuevo como en una convulsión espantosa, y rodeándose al cuerpo de los desgraciados, que pugnaban por desasirse de sus brazos de muerte, se enroscaba en anillas como una culebra, ó se contraía en zigzag como un relámpago.
Después levantó la tapa para que se oyera mejor, abrió con cuidado las puertas y ejecutó todas las maniobras conducentes á producir una sorpresa en la casa; pero todo ello con tal esmero, andando sobre la punta de los pies, hablando en falsete y haciendo tantas y tan graciosas muecas, que Juan al notarlo no pudo menos de reirse exclamando: ¡Siempre el mismo Santiago!
El pobre compañero se revolvía como una lagartija, tendido en la proa, tentándose la pierna rota, lanzando alaridos y pidiendo por todos los santos un trago de agua: ¡para contemplaciones estaba el tiempo!{56-1} Nosotros fingíamos no oirle, atentos únicamente á nuestra faena, separando el cordaje y atando á la antena la vela de repuesto, que izamos á los diez minutos.
Su cooperación tan incesante como inteligente, a los trabajos de las más importantes corporaciones venezolanas y de no pocas[22] extranjeras; el decidido empeño con que ha cooperado también a que otros realizaran labor fructuosa; la variedad de sus talentos y la amplitud de su cultura; todo ello hace de él una personalidad conspicua, merecedora de respeto y estimación.
Defendíanse los hombres como podían, con las manos, con los sombreros, con lo que les caía al alcance, pero generalmente acababan por quedar vencidos, porque es irresistible una carga de jugadoras de ésas que se calientan en la refriega y ya no miran para atrás,[21] arrojando agua mientras tienen agua, y concluyendo a jarrazo limpio[22] cuando ya no tienen con qué mojar.
III Pocas palabras nos dijimos, era como una confidencia íntima y muda; palabras serias, pensamientos graves que la memoria para siempre turban; no recordamos que era el triste octubre, que era la noche (¡noche infausta y única!) no recordamos la región del Auber que tanto conoció mi desventura, ni el bosque fantasmático del Weir, la región espectral de la pavura.
Un envoltorio de fajina forma la caja del cuerpo, el cual se envuelve en unas tiras que, cuando vivían unidas, tuvieron 5 el honor de llamarse el _fustán_ de la señora; y a la altura de los hombros se ata en cruz una varilla flexible, para figurar los brazos, cubriendo todo aquello con unos jirones de poncho, de un color terro-indefinible.
A visit to the Eastern Pyrenees from the Spanish side is much more difficult than from France, as both traveling and hotel accommodations are sadly lacking.] Los blancos caseríos que la rodean, salpicados aquí y allá sobre una ondulante sábana de verdura, parecen á lo lejos un bando de palomas que han abatido su vuelo para apagar su sed en las aguas de la ribera.
Apenas los oficiales dieron vista á la plaza en que se hallaba situado el alojamiento de su nuevo amigo, éste, que les aguardaba impaciente, salió á encontrarles; y después de cambiar algunas palabras á media voz, todos penetraron juntos en la iglesia, en cuyo lóbrego recinto la escasa claridad de una linterna luchaba trabajosamente con las obscuras y espesísimas sombras.
Apenas los oficiales dieron vista á la plaza en que se hallaba situado el alojamiento de su nuevo amigo, este, que les aguardaba impaciente, salió á encontrarles; y después de cambiar algunas palabras á media voz, todos penetraron juntos en la iglesia, en cuyo lóbrego recinto la escasa claridad de una linterna luchaba trabajosamente con las obscuras y espesísimas sombras.
Al verlos inmóviles, desafiándose en silencio con la mirada, y decididos ambos á no abandonar el guante que acababan de levantar del suelo, la dama dejó escapar un grito leve é involuntario, que ahogó el murmullo de los asombrados espectadores, los cuales presentían una escena borrascosa, que en el alcázar y en presencia del rey podría calificarse de un horrible desacato.
Estos diálogos cortos iban exornados con una infinidad de miradas furtivas del marido para advertirle continuamente á su mujer alguna negligencia, queriendo darnos á entender entrambos á dos que estaban muy al corriente de todas las fórmulas que en semejantes casos se reputan en finura, y que todas las torpezas eran hijas de los criados, que nunca han de aprender á servir.
Mis lágrimas corrieron al ver la inocente y cándida alegría con que los descendientes de los antiguos dueños del suelo americano renuevan en una pantomima tradicional la imagen de su destrucción, el recuerdo ominoso y amargo del tiempo en que sus abuelos fueron casi exterminados y vilmente esclavizados por aquellos hombres terribles, que en su concepto, manejaban el rayo.
Para colmo de aflicción, vió la buena señora por todas partes los objetos con que Celinina había alborozado sus últimos días; y como éstos eran los que preceden á Navidad, rodaban por el suelo pavos de barro con patas de alambre; un San José sin manos; un pesebre con el Niño Dios, semejante á una bolita de color de rosa; un Rey Mago montado en arrogante camello sin cabeza.
Por consiguiente es preciso que el discípulo se esmere en[261] obtener desde el primer día una buena pronunciación junto con la construcción de frases, verbos regulares e irregulares que son el baluarte de una 5 lengua y finalmente la ortografía, que no debiera ofrecer para los más muchas dificultades, y vencido todo ello, podrá gritarse, ¡Victoria!
Barbaruelo y Cabezudo acordaron enviar cada cual una comisión á Animalejos para ver si por la intercesión del tío Traga-santos, á quien habían dado tanta limosna para reedificar la ermita, lograban de San Isidro que á su vez intercediese con Dios para que no cayera gota de agua y para que cayera á cántaros, y ambas comisiones se dirigieron casi simultáneamente á Animalejos.
Después me hizo explicarle lo que pasaba en la escena: halló el matrimonio del tenor y la tiple muy proporcionado, pero compadecía de veras al barítono, á quien birlaban la novia; quedó sumamente disgustada cuando al fin del acto el tenor se ve en la precisión de acompañar á la reina y dejar abandonada á su futura, y declaró resueltamente que ésta era una conducta indigna.
El río, que desde las musgosas rocas donde tenía su nacimiento venía siguiendo las sinuosidades del Moncayo á entrar en la cañada por una vertiente, deslizábase desde allí bañando el pie de los sauces que sombreaban su orilla, ó jugueteando con alegre murmullo entre las piedras rodadas del monte hasta caer en una hondura próxima al lugar que servía de escondrijo al montero.
Hacíale resplandecer, reflejándose en él, la luna, que poco á poco iba saliendo del anonadamiento en que la sume el sol; y un barco con sus blancas velas se deslizaba silencioso sobre su tersa superficie, de tal suerte que hubiese podido tomarse por una fantasma, si de su centro no hubiese salido una clara y alegre voz trayendo con una sonrisa la imaginación á la realidad.
Al fin, haciendo un esfuerzo supremo para serenarme, pude leer la sección de gacetillas, donde hallé una que decía: "=Suceso extraño= Los enfermeros del Hospital Provincial tienen la costumbre censurable de servirse de los alienados pacíficos que hay en aquel manicomio, para diferentes comisiones, entre ellas, la de transportar los cadáveres á la sala de autopsias.
Una vez el zagal repuesto de su turbación, le dirigió de nuevo la palabra don Dionís, y con el tono más serio del mundo, y fingiendo un extraordinario interés por conocer los detalles del suceso á que su montero se había referido, le hizo una multitud de preguntas, á las que Esteban comenzó á contestar de una manera evasiva, como deseando evitar explicaciones sobre el asunto.
Y así, tenga sabido Que lo importante y raro No es entender de todo, 230 Sino ser diestro en algo." _Más vale saber una cosa bien, que muchas mal._ LOS DOS CONEJOS Por entre unas matas Seguido de perros 235 (No diré corría) Volaba un conejo.
Vístome y vuelvo á olvidar tan funesto día entre el corto número de gentes que piensan, que viven sujetas al provechoso yugo de una buena educación libre y desembarazada, y que fingen acaso estimarse y respetarse mutuamente para no incomodarse, al paso que las otras hacen ostentación de incomodarse, y se ofenden y se maltratan, queriéndose y estimándose tal vez verdaderamente.
Antojábaseme al verla tan diáfana y luminosa que no era una criatura terrenal, sino un espíritu que, revistiendo por un instante la forma humana, había descendido en el rayo de la luna, dejando en el aire y en pos de sí la azulada estela que desde el alto ajimez bajaba verticalmente hasta el pie del opuesto muro, rompiendo la obscura sombra de aquel recinto lóbrego y misterioso.
Antojábaseme al verla tan diáfana y luminosa que no era una criatura terrenal, sino un espíritu que, revistiendo por un instante la forma humana, había descendido en el rayo de la luna, dejando en el aire y en pos de sí la azulada estela que desde el alto ajimez bajaba verticalmente hasta el pie del opuesto muro, rompiendo la obscura sombra de aquel recinto lóbrego y misterioso.
EL BESO POR DON GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER{145-1} I Cuando una parte del ejército francés se apoderó á principios de este siglo{145-2} de la histórica Toledo, sus jefes, que no ignoraban el peligro á que se exponían en las poblaciones españolas diseminándose en alojamientos separados, comenzaron por habilitar para cuarteles los más grandes y mejores edificios de la ciudad.
El que no sabe tomar mate, el chambón, se conoce a la legua[5]; toma el mate de una manera tal, que si los franceses conocieran la estética del _matero_ clasificarían de _gauche_; inclina demasiado la cabeza como si se fuera a tragar la bombilla o a comerse el mate: Los carrillos se deprimen en virtud de la presión atmosférica y arruga la cara de tal manera que[6] causa espanto.
Sin embargo, ninguno de ellos nos lleva a la vecina república de Honduras, y esta es la razón por la cual[54] deberemos regresar a Acajutla para tomar el primer vapor que salga[55] para Amapala, principal puerto de Honduras en el Pacífico, el cual gozará de una gran prosperidad cuando llegue a este punto el ferrocarril interoceánico, que arranca de Puerto Cortés en el Atlántico.
Despojadas ya de sus túnicas y sus velos de mil colores, que destacaban sobre el fondo, suspendidas de los árboles ó arrojadas con descuido sobre la alfombra del césped, las muchachas discurrían á su placer por el soto, formando grupos pintorescos, y entraban y salían en el agua, haciéndola saltar en chispas luminosas sobre las flores de la margen como una menuda lluvia de rocío.
Los beneficios de la influencia francesa son visibles en la literatura latinoamericana, pues ésta cobró una flexibilidad, una amplitud, una frescura, un atrevimiento, una independencia y sobre todo una atrayente novedad de estilo que, aún en aquellas épocas en que la producción literaria era insuficiente y elemental, anuncia la concisión, la brevedad, el matiz y la fuerza de hoy.
Ésta, que se agitaba en el fondo de las naves, con un rumor parecido al del mar cuando se alborota, prorrumpie en una aclamación de jubilo, acompañada del discordante sonido de las sonajas y los panderos, al mirar aparecer al arzobispo, el cual, después de sentarse junto al altar mayor bajo un solio de grana que rodearon sus familiares, echó por tres veces la bendición al pueblo.
Volví pies atrás, bajé de nuevo hasta donde se encontraba el pastor, y mientras seguíamos juntos por una trocha que se dirigía al pueblo, adonde también iba á pasar la noche mi improvisado guía, no pude menos de preguntarle con alguna insistencia, por qué, aparte de las dificultades que ofrecía el ascenso, era tan peligroso subir á la cumbre por la senda que llamo de la tía Casca.
Á pesar de todos los cuentos que apropósito de la armadura se fraguaron, y que en voz baja se repetían unos á otros los habitantes de los alrededores, no pasaban de cuentos, y el único más positivo que de ellos resulto, se redujo entonces á una dosis de miedo más que regular, que cada uno de por si se esforzaba en disimular lo posible, haciendo, como decirse suele, de tripas corazón.
condenado engendro de Satanás, dijo éste con voz espantosa, recogiendo la ballesta con una rapidez indecible: pronto has cantado la victoria, pronto te has creído fuera de mi alcance; y esto diciendo, dejó volar la saeta, que partió silbando y fue á perderse en la obscuridad del soto, en el fondo del cual sonó al mismo tiempo un grito, al que siguieron después unos gemidos sofocados.
Cuénteme usted como pasó eso, porque debe ser curioso, añadí, mostrando toda la credulidad y el asombro suficiente, para que el buen hombre no maliciase que sólo quería distraerme un rato, oyendo sus sandeces; pues es de advertir que hasta que no me refirió los pormenores del suceso, no hice memoria de que, en efecto, yo había leído en los periódicos de provincia una cosa semejante.
Ya el cortesano combate de ingenio y galanura comenzaba á hacerse de cada vez más crudo; las frases eran aún corteses en la forma, pero breves, secas, y al pronunciarlas, si bien las acompañaba una ligera dilatación de los labios, semejante á una sonrisa, los ligeros relámpagos de los ojos imposibles de ocultar, demostraban que la cólera hervía comprimida en el seno de ambos rivales.
El gabinete tenía una sola ventana con vistas á la calle estrecha y sombría, á la que hacía esquina la casa de Fernando; enfrente de la ventana había un armario de espejo; á un lado de éste estaba la puerta de la alcoba, al otro una mesita de escribir; algunas sillas iguales á las del dormitorio completaban el mueblaje del gabinete que diez años antes perteneció á la tía de Fernando.
RELATED WORDS: =Pagar=; =pago=; =pago de una cuenta=; =hacer= (or =satisfacer=) =el pago=; =satisfacer una= =deuda=; =abonar= (or =pagar=) =a cuenta=, _to pay on account_; =abonar en oro=, =abonar en plata=, =en efectivo=, _to pay in gold_, _in silver_, _in currency_; =hacer efectivo el pago= (or =el cobro=), _to collect_ (or _to cash_); =hacer efectiva una letra=, _to cash a draft_.
El Nacimiento no es una obra de arte á los ojos de los adultos; pero los chicos encuentran tanta belleza en las figuras, expresión tan mística en el semblante de todas ellas, y propiedad tanta en sus trajes, que no creen haya{72-1} salido de manos de los hombres obra más perfecta, y la atribuyen á la industria peculiar de ciertos ángeles dedicados á ganarse la vida trabajando en barro.
Los españoles en aquel entonces,[357] en lugar de valerse de[358] la habilidad e inteligencia de sus naturales los aztecas para formar una colonia permanente, fueron deslumbrados por la abundancia del oro y siguieron 20 robando a los indígenas durante más de 300 años todos los metales que poseían y no les dieron en cambio ni educación, ni un buen gobierno.
PÉREL BONALDO Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones, sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones inclinaba soñoliento la cabeza, de repente a mi puerta oí llamar: como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta mano tímida a tocar: «Es--me dije--una visita que llamando está a mi puerta: eso es todo, ¡y nada más!» ¡Ah!
Á poco se esparció una voz por el lugar,--una de esas voces que parecen formarse en las nubes, y que llegan á la tierra como aerólitos consistentes y compactos,--de que aquel hombre, que parecido al huracán había venido sin saberse de dónde, ni á dónde iba, andaba á salto de mata, prestado y forastero en todas partes, para burlar á la justicia que le buscaba con objeto de echarle mano.
aullaba la bruja; y uno de los mozos, que con la una mano la había asido de las greñas, mientras tenía en la otra la navaja que procuraba abrir con los dientes, la contestaba rugiendo de cólera: ¡Ah, bruja de Lucifer, ya es tarde para lamentaciones, ya te conocemos todos!--¡Tú hiciste un mal á mi mulo, que desde entonces no quiso probar bocado, y murió de hambre dejándome en la miseria!
Decía así, en una letra inglesa, crecida, hecha con mucho cuidado y el papel rayado para no torcer: _Tan bien ustez me gusta á mí no crea que juego con muñecas era de mi ermanita._{16-2} Aunque sonreí al leer el billete amoroso, no dejó de causarme sensación dulce y amable, que muy pronto hizo sitio á otra melancólica, al recordar que me estaban prohibidas para siempre tales aventuras.
Cuando se cansó de tales maniobras, se asomó por entero y me miró fijamente por un buen rato, cual si tratase de demostrar que no me tenía miedo alguno.{15-5} Entonces se generalizó por entrambas partes un fuego graneado de miradas, acompañado por lo que á mí respecta de una multitud de sonrisas, saludos y otros proyectiles mortíferos, que debieron causar notables estragos en el enemigo.
En esos ligeros y cortados sueños de la mañana, ricos en imágenes risueñas y voluptuosas, sueños diáfanos y celestes como la luz que entonces comienza á transparentarse á través de las blancas cortinas del lecho, no ha habido nunca imaginación de veinte años que bosquejase con los colores de la fantasía una escena semejante á la que se ofrecía en aquel punto á los ojos del atónito Garcés.
La reputación no le viene, sino muy tarde, cuando ya las fatigas del estudio, la lucha por la vida y las torturas de las pasiones han alterado su fisonomía primitiva; apenas deja sino una máscara usada, marchita, donde cada dolor ha puesto por estigma una magulladura o una arruga.» Desde niño, Poe «prometía una gran belleza.» Sus compañeros de colegio hablan de su agilidad y robustez.
Según colegía de la proximidad de las voces y del cercano chasquido de las ramas que crujían al romperse para dar paso á aquella turba de locuelas, iban á salir de la espesura á un pequeño rellano que formaba el monte en el sitio donde yo estaba oculto, cuando enteramente á mis espaldas, tan cerca ó más que me encuentro de vosotros, oí una nueva voz fresca, delgada y vibrante, que dijo ...
En primer lugar tiene para ellos una importancia militar de primera magnitud para la nación, pues ésta podrá en caso de 10 guerra proteger ambas costas, las del Pacífico y las del Atlántico, sin que tenga necesidad de dar la vuelta[272] por el estrecho de Magallanes y quizás así se vea obligada a construir una nueva escuadra con que proteger una u otra costa.
He aquí el enigma que todos querían explicar y que nadie podía resolver hasta entonces, aunque se observase desde luego que la armadura del señor feudal había desaparecido del sitio que antes ocupara,[1] y posteriormente varios labradores hubiesen afirmado que el capitán de aquella desalmada gavilla marchaba á su frente, cubierto con una, que de no ser la misma, se le asemejaba en un todo.
Otros ignoran que en ciertos países las mercaderías ligeras, como cintas, blusas, camisas, etc., pagan derechos con arreglo al peso neto; y en vez de[17] remitirlas envueltas por docenas[18] en papel liviano, puesto que el envase inmediato habría de computarse en el peso, las envían acondicionando cada pieza en una caja por separado, con lo cual acrecientan enormemente los gastos de aduana.
Traspasados de dolor padre y madre, quisieron engañarla, para que tuviese una alegría en aquel instante de suprema aflicción, y presentándole los pavos, le dijeron:--«Mira, hija de mi alma, aquí tienes la mulita y el bueyecito.» Pero Celinina, aun acabándose, tuvo suficiente claridad en su entendimiento para ver que los pavos no eran otra cosa que pavos, y los rechazó con agraciado gesto.
Los aztecas vivían alegres y contentos hasta la llegada 5 de los españoles los cuales, llenos de codicia por los metales preciosos, entablaron una lucha sangrienta contra los aztecas los cuales se defendieron valerosamente con sus flechas, mientras que los españoles, aunque muy pocos en proporción, hacían uso de cañones y 10 fusiles en sus combates.
Dulces envueltos en cáscaras de papel rizado; mandarinas, que son los niños de pecho de las naranjas; castañas arropadas en mantillas de papel de plata; cajitas que contienen glóbulos de confitería homeopática; figurillas diversas á pie y á caballo: cuanto Dios crió para que lo perfeccionase luego la Mahonesa ó lo vendiese Scropp,{74-1} ha sido puesto allí por una mano tan generosa como hábil.
Todos, en una explosión de libertad y de entusiasmo, cantan, estallan en carcajadas, corren por la planicie, hacen girar los caballos empapados en sudor, remolinean en grupos apretados, arrancan a manos llenas[2] sartales de flores, desgajan los racimos de pomarrosas, se embriagan en la fragancia de los limoneros, se arrojan puñados de azahares, y hacen rodar por la grama el oro de las naranjas.
Mientras esto pasaba en Barbaruelo y Cabezudo, los de Animalejos, que no sabían si alegrarse ó entristecerse contemplando el aparato de lluvia que presentaba el cielo, determinaron rogar al tío Traga-santos que solicitase, por la intercesión de San Isidro, que lloviera y no lloviera, ó lo que es lo mismo, que cayese sólo una rociada de agua, que era lo único que necesitaba el campo de Animalejos.
Éste nace opulento y mimado en una ciudad capital; aquél en la severa economía del hogar de un soldado, en una aldea sometida al régimen monacal de la célebre sociedad de Jesús.[1] El uno tiene por maestro y mentor a un visionario, cuya razón desgreñada no conoce freno al apetito de las novedades[2]: el otro se educa en un colegio austero bajo la disciplina del compás y la escuadra del geómetra.
No obstante de que en todos los países de Sud América se desatiende la pronunciación de las letras _c_ y _z_, especialmente cuando la _c_ va seguida de _e_ o _i_, conviene que los inexpertos adviertan 15 que es preferible pronunciarla como la _th_ inglesa, pues ésta es la pronunciación usada por toda la gente ilustrada de España y de una gran parte de las Américas españolas.
El Tuerto, oída esta última palabra, tumba de un sopapo á sus pies á la delincuente, corre á la cama, revuelve las hojas de su jergón, saca de entre ellas una botellita blanca que contiene un pequeño resto del delatado contrabando, vuelve con ella hacia su mujer, y arrojándosela á la cabeza en el momento en que se incorporaba, la derriba de nuevo y salpica á los chiquillos con el líquido pecaminoso.
En este último país los nativos danzan el _bambuco_; en Méjico el _jarabe tapatío_; en Cuba se bailan el _zapateo_, que es una derivación del _zapateado_ andaluz y el _danzón_, que es una contradanza transformada en su música y en su cadencia, y la _calinda_; en el Río de la Plata los bailes nativos típicos son el _pericón_, el _gato_, el _tango_ y el _cielito_, siendo este último un baile cantado.
It contains an ancient castle.] Bellver es una pequeña población situada á la falda de una colina, por detrás de la cual se ven elevarse, como las gradas de un colosal anfiteatro de granito, las empinadas y nebulosas crestas de los Pirineos.[1] [Footnote 1: Pirineos = 'Pyrenees.' A mountain range which separates France from Spain, and extends from the Bay of Biscay to the Mediterranean.
Permanecía largas horas arrodajada en un tapiz, herencia de mi tía, esperando que terminase la confesión de los fieles, porque ella siempre se quedaba de última, para tener tiempo de escudriñar los más ocultos repliegues de su conciencia, en busca de algún pecadillo olvidado que poder{188-2} llevar al tribunal de la penitencia; y es dable sospechar que más de una vez le suministré yo el deseado pretexto.
vez, _f._, time, place, stead, turn; á la --, at (one and) the same time; á su --, in (its, his, her, their, _or_ your) turn; alguna --, sometimes; cada --, constantly, continually, ever; cada -- que, every time that; whenever; cuantas veces, as often as; de -- en cuando, from time to time; every now and then; at intervals; de una --, at once, suddenly, abruptly wholly, once for all; ¡acabaramos de una --!
El Cántaro de la Doncella _Leopoldo Lugones_ 319 VOCABULARY 321 THE SPANISH AMERICAN READER PART ONE I.--LA CASA Y EL MOBILIARIO _Uses of =se, de, un, una, uno=; Definite and Indefinite Articles_ --Los bienes raíces pueden ser[1] adquiridos en venta particular o en[2] subasta o[3] remate público.
Mi abuelo se lo narró á mi padre; mi padre me lo ha referido á mí, y yo te lo cuento ahora, siquiera no sea mas que por pasar el rato.[1] *** [Footnote 1: por pasar el rato = 'to while away the time.'] I El crepúsculo comenzaba á extender sus ligeras alas de vapor sobre las pintorescas orillas del Segre,[1] cuando después de una fatigosa jornada llegamos á Bellver,[2] término de nuestro viaje.
Siguióle un plato de ternera mechada, que Dios maldiga,{139-1} y á éste otro y otros, y otros; mitad traídos de la fonda, que esto basta para que excusemos hacer su elogio; mitad hechos en casa por la criada de todos los días, por una vizcaína auxiliar tomada al intento para aquella festividad, y por el ama de la casa, que en semejantes ocasiones debe estar en todo, y por consiguiente suele no estar en nada.
Satisfizo el buen hombre mi pregunta lo mejor que pudo, y ya me disponía á proseguir mi azarosa jornada, subiendo con pies y manos y tirando de la caballería como Dios me daba á entender, por entre unos pedruscos erizados de matorrales y puntas, cuando el pastor que me veía subir desde lejos, me dió una gran voz advirtiéndome que no tomara la _senda de la tía Casca_, si quería llegar sano y salvo á la cumbre.
San Pedro lo es de la calle Alta, ó _Cabildo de Arriba_, y la calle del Mar, ó _Cabildo de Abajo_, está encomendado al amparo de los santos mártires Emeterio y Celedonio,{168-2} á cuyas gloriosas cabezas, de las que se cuenta que llegaron milagrosamente á este puerto en un barco de piedra, ha dedicado, construyéndola á sus expensas, una bonita capilla en el barrio de Miranda, dominando una gran extensión de mar.
La prolongada espera, llevadera al principio, resultó insoportable al fin; así es que los viajeros aburridos y hambrientos, dejando sus asientos, se apearon y fueron en busca de alguna fonda o posada donde se 5 hablara el inglés, lo cual es inútil decir que no hallaron, pues en La Mancha el saber inglés es una _rara avis_.[166] ¡Qué habían de encontrar en un pueblucho de La Mancha!
Pero al bajar la cordillera, a medida que crece el calor cambia la vegetación; y el que se asoma a gozar de este admirable paisaje descubriría, si no se lo impidieran los pretiles del Salto, las palmeras, los naranjos, los entables de caña de azúcar y los trapiches del pueblo de San Antonio de Tena, a tiempo que[1] ve las rocas de Chinchas y de Canoas coronadas por una selva de pinos y nogales, de robles y laureles.
La posibilidad de este arreglo depende, como es natural, de la confianza que inspire[82] cada cual.[83] En caso de abrirse un crédito[84] al parroquiano, las compras se cargan en cuenta[85] y ésta se liquida cada mes.[86] --¿Y si[87] el deudor no paga?[88] --Se acude a la justicia ordinaria, entablando una demanda contra el insolvente.[89] El embargo y el remate judicial suelen ser el resultado de la acción legal.
El cielo, que desde el amanecer se mantuvo cubierto y nebuloso, comenzaba á obscurecerse á medida que el sol, que antes transparentaba su luz á través de las nieblas, iba debilitándose, cuando, con la esperanza de ver su famoso castillo como término y remate de mi artística expedición, dejé á Litago[1] para encaminarme á Trasmoz,[2] pueblo del que me separaba una distancia de tres cuartos de hora por el camino más corto.
No se da con el Tuerto por advertido del suceso que acaba de ocurrir y del que se ha enterado perfectísimamente, pues no le gusta meterse en lo que no le importa; pero el irascible marido, que necesita dar salida al veneno que aun le queda en el cuerpo, llama á su vecino, y de balcón á balcón entablan este diálogo á grandes voces: --Tío Tremontorio, yo no puedo con esta bribona, y voy á hacer un día una barbaridá.....
Colocáronme por mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar á cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven _á látere_, y entre{138-2} uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja.
Ninguna montaña en América presenta una belleza tan caracterizada como el Cotopaxi: Su forma es enteramente la de un cono truncado de exacta regularidad; su nieve es purísima, y su distribución[2] en las faldas se hace con tanta simetría, que es casi imposible contemplar, desde una distancia tan considerable como la en que se percibe esta bellísima montaña, un espectáculo más agradable, más brillante, ni[3] más apacible.
Pero en obra destinada Sólo al gusto y diversión, 290 Si no es varia la invención, Todo lo demás es nada." _La variedad es requisito indispensable en las obras de gusto._ LA ARDILLA Y EL CABALLO Mirando estaba una ardilla 295 A un generoso alazán, Que, dócil a espuela y rienda, Se adiestraba en galopar.
El cultivo del henequén constituye la industria principal del estado de 20 Yucatán en que la formación del terreno flojo sobre una piedra caliza hace que el terreno absorba el agua de las lluvias y que la planta del maguey de la cual se extrae dicha fibra, crezca y se desarrolle de tal manera que no puede compararse con la producida en otros 25 países, pues la calidad es incomparable.
En el trascurso de más de tres siglos estos hijos degenerados de una raza valiente y numerosa, ignorantes de su origen, de sus derechos y de su propia miseria, celebran una fiesta cristiana contrahaciendo momentáneamente los usos de sus mayores y se ríen representando el terror de sus padres en aquellos días aciagos en que sus opresores los aniquilaban para formar colonias europeas sobre los despojos de una grande y poderosa nación.
Escribió á Madrid á persona de toda su confianza, encargándole que le enviase un par de sacos de la mejor arcilla que hallase en los cerros de San Isidro, y así que recibió esta bendita tierra, se fué con ella á Valladolid é hizo que le modelase un buen escultor{100-1} una buena imagen de San Isidro, que bien cocida y pintada, llevó al señor Arzobispo y éste bendijo, concediendo muchas indulgencias á los que rezasen delante de ella.
que el café de Costa Rica se ha cotizado en el mercado de Londres a precios más altos que el de los demás países de la América Central, lo que no es poco decir?[7] --¡A quién se lo dice Ud.![8] Yo he sido vendedor de café centroamericano, y puedo afirmar además que en los últimos años la producción de café costarricense se ha mantenido firme, a pesar de que en otros países la superproducción trajo una baja general en los valores.
Impulsado de un pensamiento religioso, espontáneo é indefinible, eché maquinalmente pie á tierra, me descubrí, y comencé á buscar en el fondo de mi memoria una de aquellas oraciones que me enseñaron cuando niño; una de aquellas oraciones que, cuando más tarde se escapan involuntarias de nuestros labios, parece que aligeran el pecho oprimido, y semejantes á las lágrimas, alivian el dolor, que también toma estas formas para evaporarse.
Fué más lejos aún que Pereda, pues no se limitó su innovación a reproducir, tal como era en el mundo real, la psicología de cada personaje, sino que llegó, subordinando las partes al todo, a una síntesis profunda y suprema en que pone de relieve,[69] como un filósofo que de análisis en disección[70] ha llegado a la meta[71] de una hipótesis compendiosa, las leyes históricas del período más ominoso de la colonización española en Cuba.
XI.--LA CAZA Y SUS PRODUCTOS _Uses of the =Preterite Indicative= and =Imperfect=_ --El interés que mis hermanos[1] y yo demostramos por la caza nos viene quizá por herencia,[2] pues nuestro padre pasó una gran parte de su vida en Sud América, cazando animales salvajes que desolló más de una vez con sus propias manos.[3] Nos decía que las selvas allí son muy espesas y que la lucha entre las especies animales hace su caza difícil.
Detrás de la cerca de limón, veo una ancha calle con doble fila de matas de cocos, naranjas y _caimitos_; por más allá[3] se divisan los cuadros de cafetos, cargados de blancas flores que imitan el azahar, cortados a la misma altura y que devuelven hacia la tierra sus copiosas y redondas ramas; sobresalen entre los cafetos las matas de plátanos, que con sus hermosos racimos ofrecen abundoso alimento, regalo de una tierra providencial.
Abrí los ojos según dejo dicho: me incorporé con sumo cuidado, y poniendo atención á aquel confuso murmullo que cada vez sonaba más próximo, oí en las ráfagas del aire, como gritos y cantares extraños, carcajadas y tres ó cuatro voces distintas que hablaban entre sí con un ruido y una algarabía semejante al de las muchachas del lugar, cuando riendo y bromeando por el camino, vuelven en bandadas de la fuente con sus cántaros á la cabeza.
El pastor, convencido por las muestras de interés con que me disponía á escuchar su relate, de que yo no era uno de esos señores _de la ciudad_, dispuesto á tratar de majaderías su historia, levantó la mano en dirección á uno de los picachos de la cumbre, y comenzó así, señalándome una de las rocas que se destacaba obscura é imponente sobre el fondo gris del cielo, que el sol, al ponerse tras las nubes, teñía de algunos cambiantes rojizos.
El rebaño se cría en libertad en una vasta extensión que no es nunca menor de doscientas cincuenta hectáreas; por allí corre a su guisa,[7] marcha y circula sin conocer nunca, ni aún en el invierno, el reposo del establo; estas grandes marchas dan a la fibra de esta parte carnosa una resistencia poco agradable y un gusto diferente de la del carnero criado en países donde la propiedad está muy dividida y donde es de regla[8] la estabulación.
NOTES: [Note 207: =contar diez años=, _to be ten years old_.] [Note 208: =cuantos=, _all who_.] [Note 209: =copiar a la pluma=, _to make a pen and ink sketch_.] [Note 210: =ingresar en=, _to enter, to matriculate at_; used commonly of entering an educational institution or a class.] =LA LECCIÓN= --Si no aprendes esa historia-- Le dijo a un niño su abuela,-- Te sacaré de la escuela Para tirar de una noria.
Decirte que durante estos diez años el recuerdo de Teresa me ha perseguido constantemente, sería faltar á la verdad; he amado á otras mujeres, y hace cuatro años estuve á punto de casarme con una hermosa joven; pero la desgracia hizo que un mes antes de verificarse nuestro enlace, los padres encontrasen un pretendiente á la mano de mi amada mejor que yo, éste me fué preferido por ellos, y la novia tuvo que someterse á la voluntad de sus tiranos.
Á la luz del farolillo, cuya dudosa claridad se perdía entre las espesas sombras de las naves y dibujaba con gigantescas proporciones sobre el muro la fantástica sombra del sargento aposentador que iba precediéndole, recorrió la iglesia de arriba abajo y escudriñó una por una todas sus desiertas capillas, hasta que una vez hecho cargo del local, mandó echar pie á tierra á su gente, y hombres y caballos revueltos, fué acomodándola como mejor pudo.
Á la luz del farolillo, cuya dudosa claridad se perdía entre las espesas sombras de las naves y dibujaba con gigantescas proporciones sobre el muro la fantástica sombra del sargento aposentador que iba precediéndole, recorrió la iglesia de arriba abajo y escudriñó una por una todas sus desiertas capillas, hasta que una vez hecho cargo del local, mandó echar pie á tierra á su gente, y hombres y caballos revueltos, fué acomodándola como mejor pudo.
Ni el fuego le ataja, ni los peligros le intimidan, ni las lágrimas le conmueven: Nunca despliega sus labios; pero cuando la sangre humea en nuestras manos, como cuando los templos se derrumban calcinados por las llamas: cuando las mujeres huyen espantadas entre las ruinas, y los niños arrojan gritos de dolor, y los ancianos perecen á nuestros golpes, contesta con una carcajada de feroz alegría á los gemidos, á las imprecaciones y á los lamentos.
A MI MADRE (_Soneto_) Porque siento que allá arriba, en el cielo, los ángeles que se hablan dulcemente al oído, no pueden encontrar entre sus radiantes palabras de amor una expresión más ferviente que la de «_madre_», he ahí por qué, desde hace largo tiempo os llamo con ese nombre querido, a ti que eres para mí más que una madre y que llenáis el santuario de mi corazón en el que la muerte os ha instalado, al libertar el alma de mi Virginia.
Últimamente, y por una coincidencia extraíia, he tenido ocasión de conocer los detalles y la historia circunstanciada de un hecho que se comprende apenas en mitad de un siglo tan despreocupado como el nuestro.[3] [Footnote 1: leerían ustedes = 'you may have read.'] [Footnote 2: Zaragoza = 'Saragossa.' A Spanish city of some 99,000 inhabitants, capital of the province of the same name, situated on the Ebro river at its junction with the Huerva.
Y, en efecto, al día siguiente, domingo, fué á misa mayor y pasó revista de getas, que las había{48-1} muy negruzcas y muy dificultosas, tardando poco en divisar, bajo la orla abigarrada de un pañuelo amarillo, la carátula japonesa más horrible, los ojos más bizcos, la nariz más roma, la boca más bestial, la tez más curtida y la pelambrera más cerril que vieron los siglos; todo acompañado de unas manos y pies como paletas de lavar y de una gentil corcova.
Entonces, cuando arden despidiendo un torrente de luz sus mil lámparas de plata; cuando flota en el aire una nube de incienso, y las voces del coro, y la armonía de los órganos y las campanas de la torre estremecen el edificio desde sus cimientos más profundos hasta las más altas agujas que lo coronan, entonces es cuando se comprende, al sentirla, la tremenda majestad de Dios que vive en él, y lo anima con su soplo y lo llena con el reflejo de su omnipotencia.
Entonces, cuando arden despidiendo un torrente de luz sus mil lámparas de plata; cuando flota en el aire una nube de incienso, y las voces del coro, y la armonía de los órganos y las campanas de la torre estremecen el edificio desde sus cimientos más profundos hasta las más altas agujas que lo coronan, entonces es cuando se comprende, al sentirla, la tremenda majestad de Dios que vive en él, y lo anima con su soplo y lo llena con el reflejo de su omnipotencia.
Así,[41] hace un convenio con una fábrica _de_ ladrillos por la provisión de los que[42] necesita, fijando de antemano[43] la fecha de las entregas y la forma de pago.[44] --Una carpintería, o varias,[45] toman a su cargo[46] la fabricación de las puertas y ventanas con sus marcos, celosías y postigos, así como[47] las escaleras interiores balaustradas, zócalos, molduras, tabiques, guardarropas, estanterías fijas y ascensores domésticos o estantes giratorios.
Al instante dos o tres jinetes hienden el grupo que entre todos han arrinconado en algún ángulo del corralón; colocan sus cabalgaduras rozándose con un costado del animal, que por huir del que se acerca, se abre paso entre los otros, y emprende una veloz carrera en que el jinete le sigue, animándolo con la voz y sin apartarse una línea hasta dejarlo en otro corral, cuya puerta despejan los que la ocupan para dar paso al animal, volviendo a cerrarla inmediatamente.
Iluminada por el rojizo resplandor de la hoguera, y á través del confuso velo que la embriaguez había puesto delante de su vista, parecíale que la marmórea imagen se transformaba á veces en una mujer real; parecíale que entreabría los labios como murmurando una oración; que se alzaba su pecho como oprimido y sollozante; que cruzaba las manos con más fuerza; que sus mejillas se coloreaban, en fin, como si se ruborizase ante aquel sacrílego y repugnante espectáculo.
Iluminada por el rojizo resplandor de la hoguera, y á través del confuso velo que la embriaguez había puesto delante de su vista, parecíale que la marmórea imagen se transformaba áveces en una mujer real; parecíale que entreabría los labios como murmurando una oración; que se alzaba su pecho' como oprimido y sollozante; que cruzaba las manos con más fuerza; que sus mejillas se coloreaban, en fin, como si se ruborizase ante aquel sacrílego y repugnante espectáculo.
De cuando en cuando azotaba su frente una ráfaga de aire, frío como la hoja de un puñal, que crispaba sus cabellos de horror y penetraba hasta la médula de sus huesos; ráfagas semejantes a las que anunciaban á los profetas la aproximación del espíritu divino.[2] Al fin llegó á un punto donde creyó percibir un rumor sordo, que pudiera compararse al zumbido lejano de un enjambre de abejas, cuando, en las tardes del otoño, revolotean en derredor de las últimas flores.
llevara=, 'there wasn't any one who brought....' [32.2] =la de Chaviri=, 'that of Chaviri,' or 'Chaviri's.' [32.4] =iba durando una y otra semana=, 'lasted week after week.' [32.5] =Á los dos meses=, 'after two months.' [32.7] =Fué la noticia extendiéndose=, 'the report spread.' [32.8] =ya no volvieron á gritarle=, 'no longer shouted at him.' [32.14] =en evitar que nadie me viese=, 'to avoid being seen' (lit., 'in avoiding that any one should see me').
El color de esta montaña varía como el del camaleón, según la dirección y modo como la hieren los rayos solares: A veces es enteramente blanca; en ocasiones,[5] bañada por la luz del sol poniente,[6] parece una gran masa de oro bruñido; y otras veces las sombras nacidas de la distribución de las numerosas rocas repartidas en toda su superficie, desde su elevada cima hasta su anchurosa base, le dan un aspecto semi-violado, con tintes purpurinos notables y espléndidos.
The adverb =recientemente=, when modifying and preceding a past participle, is abbreviated to =recién=.] [Note 281: =llegar a creer=, _to come to believe_.] [Note 282: =contar=, _to have (in speaking of population)_.] =LA REPÚBLICA ARGENTINA= La República Argentina se extiende dentro de una superficie de 34 grados de latitud y encierra una gran variedad de climas, desde el tropical en la región norte hasta un clima casi ártico en la región sur.
VARIANT: =Y no es sino una leyenda poética la creencia de que.= 16.--NAVEGACIÓN EN LOS CANALES DE TIERRA DEL FUEGO De súbito nos sorprendió el espectáculo de uno de los ventisqueros, el primero que veíamos en los canales, y también uno de los más pequeños, cuya nieve llegaba hasta el mar, con tonos azulados suaves y tenues, muy finos, que hacían resaltar más la blancura casi absoluta de la nieve en la cima, destacada a su vez sobre el fondo plomizo del cielo.
Iba de un lado para otro, llevando papeles, entregando cartas y notas--dando explicaciones,--escuchando pacientemente las preguntas que le dirigían y sonriéndose con malicia con alguno de su confianza,[4] cuando pasaba por delante de una serie de personajes adustos, graves, que estaban sentados en hilera simétrica, en un rincón de la sala, fumando con desahogo, hablándose a hurtadillas[5] con monosílabos, y dirigiendo de tiempo en tiempo sus ojos desconfiados a la puerta.
Así para expresar que un hombre es valiente, dice él: «es como las armas»[8]; que un hombre es vivo: que «es como la luz»[9]; para hablar de una mujer linda, «es como las estrellas»; para indicar un caballo rápido, «es como águila»; para elogiar a un individuo firme que no cede a los embates de la mala fortuna, «es como cuadro».[10] Cuando habla de su caballo le llama «mancarrón»; a su mujer «la china»[11]; a sus amigos «aparceros»; a los muchachos del campo, «charabones».
Hecho el lío de ropa, pasó el Tuerto su brazo izquierdo por debajo de los nudos, metió dentro de la gorra algunos mechones de pelo que le caían sobre los ojos, tiró de una bolsa de piel mugrienta que guardaba en un bolsillo de sus pantalones, sacó de ella tabaco picado, hizo un cigarro, encendióle en un tizón que le trajo su mujer, que lloraba, aunque en silencio, fijóse en los chicuelos que también lo rodeaban, y, haciendo un gran esfuerzo, dijo con voz insegura: --¡Ea!
Un arco rehundido en el muro, en el fondo del cual se veía la imagen del Redentor enclavado en la cruz y con una calavera al pie; un tosco cobertizo de tablas que lo defendía de la intemperie, y el pequeño farolillo colgado de una cuerda que lo iluminaba débilmente, vacilando al impulse del aire, formaban todo el retablo, alrededor del cual colgaban algunos festones de hiedra que habían crecido entre los obscuros y rotos sillares, formando una especie de pabellón de verdura.
No vivimos, no,[6] como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios: porque las mismas guerras que de pura ignorancia[7] le echan en cara[8] los que no la conocen, son el timbre de honor[9] de nuestros pueblos, que no han vacilado en acelerar con el abono de su sangre el camino del progreso, y pueden ostentar en la frente sus guerras como una corona.
Al rededor remueven el ramaje multitud de cuadrúpedos, y los inquietos _zambos_ (monos) corren saltando de árbol en árbol a atisbar con curiosidad al transeunte, las hembras con los hijuelos cargados a la espalda,[3] y todos juntos en familia,[4] chiflando y arrojando ramas secas; mientras más a lo lejos[5] los _araguatos_ (monos aulladores), sentados gravemente en torno del más viejo, entonan una especie de letanía en que el jefe gruñe primero y los demás le contestan en coro.
Como ya no sentían la molestia de la plaga, les parecía muy duro el sacrificio 20 de pagar lo prometido.[144] El flautista no hizo manifestación alguna de desagrado; pero empezó de nuevo a soplar su flauta, produjo una música más maravillosa y dulce que la anterior, y esta vez se fueron tras él, en tropel, todos los 25 niños de la ciudad, desde los chiquitines que empezaban a caminar, hasta[145] los que estudiaban ya en las escuelas.
Y con superstición análoga á la que obligó al tirano de Samos{47-1} á echar al mar la rica esmeralda de su anillo, Sebastián, deseoso de ofrecer expiatorio holocausto, ideó ser la víctima, y reprimiendo antojos que le asaltaron al fresco aletear de la brisa marina y al murmullo musical del oleaje, si había de prometer al Destino construir una capilla, un asilo, un manicomio, hizo otro voto más original, de superior abnegación: casarse sin remedio con la soltera más fea de su lugar.
Recuerdo que, dos años há, mi amigo Eduardo Bustillo, el inspirado cantor de nuestras glorias nacionales, delante de una escena idéntica á la que voy describiendo, desde el mismo sitio, acaso sobre la misma piedra que yo, lloró con su alma las penas de las pobres familias á quienes una leva sumía en el abismo de todos los dolores, y puso en labios de una esposa desvalida estas palabras sencillas, pero tiernas y elocuentes: --«Mi pobre niña inocente el amor perdido siente.
El día de San Isidro el tío Traga-santos cubría de flores aquellas sagradas ruinas; colocaba sobre ellas una mesita cubierta con un blanco mantel; en este sencillo é improvisado altar ponía, entre dos velas, una tosca imagen de San Isidro hecha de barro, circunstancia que para él constituía su mayor mérito, pues se la habían llevado de Madrid, y suponía que aquel barro procedía de la tierra regada con el sudor del santo labrador, y pasaba casi todo el día rezando entre aquellas ruinas.
Junto á aquella verja, de pie, envueltos en sus capas de color galoneadas de oro, dejando entrever con estudiado descuido las encomiendas rojas y verdes, en la una mano el fieltro, cuyas plumas besaban los tapices, la otra sobre los bruñidos gavilanes del estoque ó acariciando el pomo del cincelado puñal, los caballaros veinticuatros,[2] con gran parte de lo mejor de la nobleza sevillana, parecían formar un muro, destinado á defender á sus hijas y sus esposas del contacto de la plebe.
Mientras las señoras visitaban la casa y recibían á los numerosos amigos que acudieron al saber su llegada, Fernando, que se había obstinado en no subir al piso superior, me llamó, me hizo sentar á su lado, y empezó la prometida historia en estos términos: --Hace once años, cuando sólo tenía yo veinte, y había acabado la carrera de abogado en Madrid, mi padre me envió una temporada á este pueblo para que hiciese una visita á su única hermana, que es esa señora á quien acabas de ver.
Cuando la lengua de Castilla se arraigó en la parte meridional de nuestro continente, sus hijos enriquecieron a la madre patria «no menos con los tesoros de su suelo que con sus aventajados talentos que fecundiza el sol ardiente y desarrolla una naturaleza grandiosa y magnífica.» Por entonces[1] el sonido de las liras americanas se perdía entre el grande concierto de las españolas: el hilo de agua,[2] por decirlo así, se engolfaba sin dejar huella[3] en el mar a cuyo aliento contribuía.
Ya la presea estaba en su poder: sus dedos crispados la oprimían con una fuerza sobrenatural, sólo restaba huir, huir con ella: pero para esto era preciso abrir los ojos, y Pedro tenía miedo de ver, de ver la imagen, de ver los reyes de las sepulturas, los demonios de las cornisas, los endriagos de los capiteles, las fajas de sombras y los rayos de luz que semejantes á blancos y gigantescos fantasmas, se movían lentamente en el fondo de las naves, pobladas de rumores temerosos y extraños.
Ante todo, la disposición geográfica del territorio americano que va desde el Río Grande a la Tierra del Fuego, no permite fácilmente la cohesión de muchos millones de hombres en una misma comunidad de ideales sociales, artísticos, religiosos; el hombre es hijo de las condiciones climatéricas en que vive, y a lo largo de[1] la América latina hay individuos que se tuestan doce meses al sol, y otros que tiritan de frío, y hay recios escaladores de montañas y míseros palúdicos de los pantanos.
Después de un largo silencio, que solo interrumpia el chirrido de la hoja al resbalarse sobre la pulimentada madera, el joven exclamó dirigiéndose á su servidor, como si no hubiera escuchado una sola de sus palabras: --Iñigo, tú que eres viejo, tú que conoces todas las guaridas del Moncayo, que has vivido en sus faldas persiguiendo á las fieras, y en tus errantes excursiones de cazador subiste más de una vez á su cumbre, dime, ¿has encontrado por acaso una mujer que vive entre sus rocas?
Rodríguez García_ (CUBANO) =Caro, José Eusebio= (1817-1853) José Eusebio Caro[23] fué el más lírico de todos los colombianos, por lo profundo e intenso de su vida afectiva, la cual expresó con rara franqueza y viril arrojo en versos de forma insólita, que bajo una corteza que puede parecer áspera y dura, esconden tesoros de cierta poesía íntima y ardiente, a un tiempo[24] apasionada y filosófica, medio inglesa y medio española, que antes y después de él ha sido rarísima en castellano.
Lo de cierto que pudiera haber en estas murmuraciones, nadie pudo nunca decirlo, porque la verdad era que don Dionís tuvo una vida bastante azarosa en su juventud, y después de combatir largo tiempo bajo la conducta del monarca aragonés,[2] del cual recabó entre otras mercedes el feudo del Moncayo,[3] marchóse á Palestina,[4] en donde anduvo errante algunos años, para volver por último á encerrarse en su castillo de Veratón,[5] con una hija pequeña, nacida sin duda en aquellos países remotos.
Conocíalas perfectamente _el tío Buscabeatas_ por la forma, por su grado de madurez y hasta de nombre, sobre todo á los cuarenta ejemplares más gordos y lucidos, que ya estaban diciendo guisadme, y se pasaba los días mirándolos con ternura y exclamando melancólicamente: --_¡Pronto tendremos que separarnos!_ Al fin, una tarde se resolvió al sacrificio; y señalando á los mejores frutos de aquellas amadísimas cucurbitáceas que tantos afanes le habían costado, pronunció la terrible sentencia.
No obstante, al romper el día, cuando llevé los corderos al agua, á la orilla de este río, como obra de dos tiros de honda del sitio en que nos hallamos, y en una umbría de chopos, donde ni á la hora de siesta se desliza un rayo de sol, encontré huellas recientes de los ciervos, algunas ramas desgajadas, la corriente un poco turbia, y lo que es más particular, entre el rastro de las reses las breves huellas de unos pies[1] pequeñitos como la mitad de la palma de mi mano, sin ponderación alguna.
The continuity of the act is emphasized by the use of =venir= or =ir=.] [Note 360: =aprovecharse de=, _to profit by_.] [Note 361: =estar en boga=; _to be customary, commom_.] [Note 362: =contar=, _to comprise, include._] [Note 363: =otros tantos=, _as many more_.] [Note 364: =exceder de=, _to surpass_.] [Note 365: =servirse de=, _to make use of_.] =EL PERÚ= La República del Perú, situada en el Océano Pacífico, ocupa una superficie de casi 690,000 millas cuadradas.
El asistente, obedeciendo las órdenes de su capitán, comenzó á descargar golpes en la sillería del coro, y después que hubo reunido una gran cantidad de leña que fué apilando al pie de las gradas del presbiterio, tomó la linterna y se dispuso á hacer un auto de fe con aquellos fragmentos tallados de riquísimas labores entre los que se veían por aquí parte de una columnilla salomónica, por allá la imagen de un santo abad, el torso de una mujer, ó la disforme cabeza de un grifo asomado entre hojarasca.
Mientras esto decía el montero, Constanza, que así se llamaba la hermosa hija de don Dionís, se había aproximado al grupo de los cazadores, y como demostrase su curiosidad por conocer la extraordinaria historia de Esteban, uno de éstos se adelantó hasta el sitio en donde el zagal daba de beber á su ganado, y le condujo á presencia de su señor, que para disipar la turbación y el visible encogimiento del pobre mozo, se apresuro á saludarle por su nombre, acompañando el saludo con una bondadosa sonrisa.
El asistente, obedeciendo las órdenes de su capitán, comenzó á descargar golpes en la sillería del coro, y después que hubo reunido una gran cantidad de leña que fué apilando al pie de las gradas del presbiterio, tomó la linterna y se dispuso á hacer un auto de fe con aquellos fragmentos tallados de riquísimas labores, entre los que se veían por aquí parte de una columnilla salomónica, por allá la imagen de un santo abad, el torso de una mujer, ó la disforme cabeza de un grifo asomado entre hojarasca.
Los que asistían de continuo á formar el séquito de presuntos galanes de doña Inés de Tordesillas, que tal era el nombre de esta celebrada hermosura, á pesar de su carácter altivo y desdeñoso, no desmayaban jamás en sus pretensiones; y éste, animado con una sonrisa que había creído adivinar en sus labios; aquél, con una mirada benévola que juzgaba haber sorprendido en sus ojos; el otro, con una palabra lisonjera, un ligerísimo favor ó una promesa remota, cada cual esperaba en silencio ser el preferido.
El niño recibió el humilde presente con una gran alegría: los dos hermanos plantaron la florecita en una maceta vieja, que llenaron de tierra, la regaron con cuidado, y Dios hizo prosperar la planta, que á los pocos días se adornó con algunas hojitas: cuidada por la pequeña y débil mano de un niño doliente, constituyó, no sólo el jardín, sino el universo entero del pobre enfermo: porque aquella pequeña flor le representaba los prados, los bosques, los jardines, los ríos, en una palabra, toda la creación.
Era imposible seguirlas en sus ágiles movimientos, imposible abarcar con una mirada los infinitos detalles del cuadro que formaban, unas corriendo, jugando y persiguiéndose con alegres risas por entre el laberinto de los árboles; otras surcando el agua como un cisne, y rompiendo la corriente con el levantado seno; otras, en fin, sumergiéndose en el fondo, donde permanecían largo rato para volver á la superficie, trayendo una de esas flores extrañas que nacen escondidas en el lecho de las aguas profundas.
Isabella of Castile married Ferdinand of Aragon in 1469, and in 1479 the two kingdoms of Castile and Aragon were united.] Para con los otros monteros, los pajes y la gente menuda del servicio de don Dionís, la exquisita solicitud de Garcés y el aprecio con que sus señores le distinguían, habíanle valido una especie de general animadversión, y al decir de los envidiosos, en todos aquellos cuidados con que se adelantaba á prevenir los caprichos de su señora revelábase su carácter adulador y rastrero.
El foso estaba cegado con los sillares de las derruidas almenas; el puente levadizo, inútil ya, se pudría colgado aún de sus fuertes tirantes de hierro, cubiertos de orín por la acción de los años; en la torre del homenaje tañia lentamente una campana; frente al arco principal de la fortaleza y sobre un pedestal de granito se elevaba una cruz; en los muros no se veía un solo soldado; y confuso, y sordo, parecía que de su seno se elevaba como un murmullo lejano, un himno religioso, grave, solemne y magnifico.
Así como las heladas, por leves que sean, matan estas plantas, el sol cuando es demasiado ardiente les hace daño[306] también, y en las Antillas y en otros varios países cálidos de América siembran alrededor de los cafetales y dentro de ellos mismos árboles copudos y altos, de hojas menudas y permanentes, que se extienden sobre los arbustos del café a una altura de 5 diez o doce metros, y los defienden de los ardores del sol y aún de los azotes violentos de las tempestades.
Hacia la duodécima hora del cuadrante nocturno una luna más nebulosa que las otras,--de una especie que las hadas han probado ser la mejor,--desciende hasta bajo el horizonte y pone su centro sobre la corona de una eminencia de montañas, mientras que su vasta circunferencia se esparce en vestiduras flotantes sobre los caseríos, sobre las mismas mansiones distantes, sobre bosques extraños, sobre la mar, sobre los espíritus que danzan, sobre cada cosa adormecida, y los sepulta completamente en un laberinto de luz.
pensé; ¡cuántas veces el genio Así duerme en el fondo del alma, Y una voz, como Lázaro,[3] espera Que le diga: «Levántate y anda!» [Footnote 1: This poem is composed of decasyllabic anapests and of hexasyllabic amphibrachs, thus: -- -- / | -- -- / | -- -- / | -- -- / -- | -- / -- The even verses have the same assonance throughout.] [Footnote 2: For this idea, compare-- Je suis dans un salon comme une mandoline Oubliée en passant sur le bord d'un coussin.
El padre del Tuerto, tío _Bolina_ llamado, porque siempre al andar se ladeó de la derecha, sigue, á pesar de sus años, bregando con la mar, como el tío Tremontorio; y no por afición á ella, como diría muy serio un poeta del riñón de Castilla ó de la Mancha,{165-1} acostumbrado á mandar las maniobras y á conjurar tormentas desde un escenario, ó en el estanque del Retiro, sino porque viven de lo que pescan, y sólo pescan para vivir exponiendo la vida cien veces al año en el indómito mar de Cantabria, sobre una frágil lancha.
La fiesta religiosa había traído á ella una multitud inmensa de fieles; pero ya ésta se había dispersado en todas direcciones; ya se habían apagado las luces de las capillas y del altar mayor, y las colosales puertas del templo habían rechinado sobre sus goznes para cerrarse detrás del último toledano, cuando de entre las sombras, y pálido, tan pálido como la estatua de la tumba en que se apoyó un instante mientras dominaba su emoción, se adelantó un hombre que vino deslizándose con el mayor sigilo hasta la verja del crucero.
Miraculous tales are related of several of the images of Christ in Toledo, of the _Cristo de la Luz_, of the _Cristo de la Vega_, and others, as well as of the image we have to deal with here.] Los caballeros, después de saludar respetuosamente la imagen de Cristo, quitándose los birretes y murmurando en voz baja una corta oración, reconocieron el terreno con una ojeada, echaron á tierra sus mantos, y apercibiéndose mutuamente para el combate y dándose la señal con un leve movimiento de cabeza, cruzaron los estoques.
Y á la vez, viéndose rico, no viejo, dueño de sí, caminando hacia la tierra, dió en una cavilación rara, que le fatigaba mucho: y fué que se empeñó en que la Providencia, el poder sobrenatural que rige el mundo, y que hasta entonces tanto había protegido á Sebastián Becerro, estaba cansado de protegerle, y le iba á zorregar disciplinazo firme, con las de{46-4} alambre: que el barco embarrancaría á la vista del puerto, ó que él, Sebastián, se ahogaría al pie del muelle, ó que cogería un tabardillo pintado, ó una pulmonía doble.
See note 1 above.] [Note 17: =al pasar la gente=, _when the people passed_.] [Note 18: =dar un rodeo=, _to walk round_.] [Note 19: =seguir el camino=, _to continue on one's way_.] [Note 20: =tropezar con=, _to run across or stumble upon_.] [Note 21: =decir para sí=, _to say to one's self_.] [Note 22: =esforzarse para= (followed by the infinitive), _to make a great effort to_.] =LA MONA= Subió una mona a un nogal, Y cogiendo una nuez verde, En la cáscara la muerde, Con que le supo muy mal.
Como iba diciendo,[75] una casa electricista corre con la instalación de conductores, medidores, toma-corrientes,[76] llaves, fusibles, así como de las campanillas con sus cuadros indicadores, pilas, transformadores, etc., mientras otra casa especialista, de las[77] denominadas[78] de artefactos de luz eléctrica, proporciona las arañas, los pendientes, los brazos, los faroles y los «plafonniers.» Por su parte, el cerrajero[79] se encarga de las cerraduras y cerrojos de las puertas, pestillos, manijas, bisagras, fallebas y pasadores.
Pasamos por un pasadizo sombrío; y, de pronto, en un cuarto lleno de luz, me encontré entre los brazos[1] de un hombre pequeño de cuerpo,[2] rostro de iluminado, voz dulce y dominadora al mismo tiempo y que me decía esta única palabra: «¡Hijo!» Era la hora ya de aparecer ante el público, y me dijo que yo debía acompañarle en la mesa directiva[3]; y cuando me dí cuenta,[4] después de una rápida presentación a algunas personas, me encontré con ellas y con Martí en un estrado, frente al numeroso público que saludaba con un aplauso simpático.
Cada casa[18] de comercio se ocupa de su ramo; y entre los mercaderes hay toda clase de categorías, desde el acaudalado negociante hasta[19] el humilde vendedor[20] que apenas es algo más que[21] un pobre buhonero.[22] Pero toda[23] gran ciudad[24] cuenta con firmas[25] poderosas, organizadas[26] por hombres de negocio que han mostrado en sus empresas un juicio, una confianza, un arrojo maravillosos.[27] A muchas de esas compañías[28] y sociedades[29] débese la prosperidad que han alcanzado[30] algunas de las tiendas de departamentos a que Ud.
The mountains of Montagut, which rise to a height of 3125 teet, are situated in the province of Tarragona, Spain.] II Pastores, que seguís con lento paso vuestras ovejas que pacen derramadas por las colinas y las llanuras; si al conducirlas al borde del transparente riachuelo que corre, forcejea y salta por entre los peíiascos del valle de Montagut en el rigor del verano, y en una siesta de fuego habéis encontrado la sombra y el reposo al pie de las derruídas arcadas del monasterio, cuyos musgosos pilares besan las ondas, oidme.
Tal vez no se comprenda bien todo este movimiento, y se llegue a creer[281] que muchas de las mercaderías que 25 aquí se desembarcan son de tránsito, destinadas al consumo en una de las Antillas vecinas; pero un comerciante experto, interrogado sobre este punto, dice así: --Verdad es que la isla cuenta[282] sólo un poco más de un millón de habitantes; pero como sus productos principales en la actualidad no son precisamente alimenticios, necesita importar casi todo lo que consume, y exportar casi todos sus productos.
Sobre cubierta se agrupan los pasajeros: el comerciante de gruesa panza, congestionado como un pavo, con encorvadas narices israelitas; el clergyman huesoso, enfundado en su largo levitón negro, cubierto con su ancho sombrero de fieltro, y en la mano una pequeña Biblia; la muchacha que usa gorra de jockey, y que durante toda la travesía ha cantado con voz fonográfica, al són de un banjo; el joven robusto, lampiño como un bebé, y que, aficionado al box, tiene los puños de tal modo, que bien pudiera desquijarrar un rinoceronte de un solo impulso...
Cuando después de escuchar las palabras que dejo referidas, me incorporé con prontitud para sorprender á la persona que las había pronunciado, una corza blanca como la nieve salió de entre las mismas matas en donde yo estaba oculto, y dando unos saltos enormes por cima de los carrascales y los lentiscos, se alejó seguida de una tropa de corzas de su color natural, y así estas como la blanca que las iba guiando, no arrojaban bramidos al huir, sino que se reían con unas carcajadas, cuyo eco juraría que aún me está soñando en los oídos en este momento.
El padre, algún tiempo antes de morir, había conseguido que le diesen [á Juan] una plaza de organista en una de las iglesias de Madrid, retribuida con catorce reales diarios: no era bastante, como se comprende, para sostener una casa abierta, por modesta que fuese; así que, pasados los primeros quince días, nuestro ciego vendió por algunos cuartos, muy pocos por cierto, el humilde ajuar de su morada, despidió á la criada y se fué de pupilo á una casa de huéspedes pagando ocho reales; los seis restantes le bastaban para atender á las demás necesidades.
La verdad era que el camino, que equivocadamente había tornado, se hacía cada vez más áspero y difícil y que por una parte la sombra que ya arrojaban las altísimas rocas, que parecían suspendidas sobre mi cabeza, y por otro el ruido vertiginoso del agua que corría profunda á mis pies, y de la que comenzaba á elevarse una niebla inquieta y azul, que se extendía por la cortadura borrando los objetos y los colores, parecían contribuir á turbar la vista y conmover el ánimo con una sensación de penoso malestar que vulgarmente podría llamarse preludio de miedo.
Tuvo un capellán que amén de decirle la misa los domingos y fiestas, le leía y comentaba los periódicos políticos; un capataz que dirigía hábilmente las faenas agrícolas; un cochero obeso y flegmático que gobernaba solemnemente las dos mulas de la carretela; una ama de llaves silenciosa, solícita; un ayuda de cámara traído de Madrid, discreto y puntual; y por último, una cocinera limpia como el oro, con primorosas manos para todos los guisos de aquella antigua cocina nacional, que satisfacía el estómago sin irritarlo y lisonjeaba el paladar sin pervertirlo.
El agente europeo, después de haber reunido y envasado sus respectivas compras, las entrega abordo del vapor, habiendo pedido con anticipación el espacio necesario; entonces agrega a la factura comercial el importe del flete a destino (el cual se paga por anticipado), el de aseguro marítimo y derechos consulares, y luego esta factura, acompañada de la consular y el original del conocimiento de embarque, juntamente con una letra de cambio a noventa días en contra del comprador, se envía directamente al consignatario por el mismo vapor que lleva las mercancías.
of_ =hacer= =hacer= to do, make; =hacer la corte= to pay attentions to; =hacer de persona= to exalt oneself, show off; =hacer pedazos= to break into pieces; =hacer una pregunta= to ask a question; =hace frío= (=calor=) it is cold (hot); =hace mucho frío= (=calor=) it is very cold (hot); =hacía frío= (=calor=) it was cold (hot); =hace (hacía) sol= the sun is (was) shining; =hace mal tiempo= the weather is bad; =hace muchos años= many years ago; =hace tres años= three years ago; =hace mucho tiempo= a long time ago =haces= _2 sing.
En esta conformidad se encontraban las cosas en la población donde tuvo lugar el suceso que voy á referir, cuando, una noche, ya á hora hastante avanzada, envueltos en sus obscures capotes de guerra y ensordeciendo las estrechas y solitarias calles que conducen desde la Puerta del Sol[4] á Zocodover,[5] con el choque de sus armas y el ruidoso golpear de los cascos de sus corceles que sacaban chispas de los pedernales, entraron en la ciudad hasta unos cien dragones de aquellos altos, arrogantes y fornidos, de que todavía nos hablan con admiración nuestras abuelas.
See 2 above.] [Note 38: =olvidarse de=, _to forget_.] [Note 39: =tener la pata herida=, _to have an injured foot_.] [Note 40: =quedar asombrado=, _to be astonished_.] [Note 41: =ponerse a=, _to begin_.] [Note 42: =llorar de gozo=, _to weep with joy_.] [Note 43: =agradecer algo a uno=, _to be grateful to a person for something_.] [Note 44: =contar con=, _to rely upon_.] EL PRÍNCIPE Y LA ARAÑA =Por donde menos se piensa, salta la liebre= Un príncipe que había perdido una batalla logró escaparse[45] en compañía de un fiel servidor.
Haría[1] cosa de unas dos horas que don Dionís se encontraba en aquel delicioso lugar, recostado sobre la menuda grama á la sombra de una chopera, departiendo amigablemente con sus monteros sobre las peripecias del día, y refiriéndose unos á otros las aventuras más ó menos curiosas que en su vida de cazador les habían acontecido, cuando por lo alto de la más empinada ladera y á través de los alternados murmullos del viento que agitaba las hojas de los árboles, comenzó á percibirse, cada vez más cerca, el sonido de una esquililla semejante á la del guión de un rebano.
En esta conformidad se encontraban las cosas en la población donde tuvo lugar el suceso que voy á referir, cuando una noche, ya á hora bastante avanzada, envueltos en sus obscuros capotes de guerra y ensordeciendo las estrechas y solitarias calles que conducen desde la Puerta del Sol{145-4} á Zocodover,{145-5} con el choque de sus armas y el ruidoso golpear de los cascos de sus corceles que sacaban chispas de los pedernales, entraron en la ciudad hasta unos cien dragones de aquellos altos, arrogantes y fornidos, de que todavía nos hablan con admiración nuestras abuelas.
Milton, _Paradise Lost_, book vi.] * * * * * I La noche había cerrado, y el viento gemía agitando las hojas de los árboles, por entre cuyas frondosas ramas se deslizabs un suave rayo de luna, cuando Teobaldo, incorporándose sobre el codo y restregándose los ojos como si despertara de un profundo sueño, tendió alrededor una mirada y se encontró en el mismo bosque donde hirió al jabalí, donde cayó muerto su corcel; donde le dieron aquella fantástica cabalgadura que le había arrastrado á unas regiones desconocidas y misteriosas.
III Un día en que salió de caza, y que, como era su costumbre, hizo entrar á guarecerse de la lluvia á toda su endiablada comitiva de pajes licenciosos, arqueros desalmados y siervos envilecidos, con perros, caballos y gerifaltes, en la iglesia de una aldea de sus dominios, un venerable sacerdote, arrostrando su cólera y sin temer los violentos arranques de su carácter impetuoso, le conjuro en nombre del cielo y llevando una hostia consagrada en sus manos, á que abandonase aquel lugar y fuese á pie y con un bordón de romero á pedir al Papa la absolución de sus culpas.
ESTRELLAS FIJAS (TO HELEN) I Te vi un punto; era una noche de julio, noche tibia y perfumada, noche diáfana, de la Luna plena y límpida, límpida como tu alma, descendían sobre el parque adormecido gráciles velos de plata; ni una ráfaga el infinito silencio y la quietud perturbaban; en el parque evaporaban las rosas los perfumes de sus almas, para que los recogieras en aquella noche mágica; para que tú lo aspiraras su último aliento exhalaban, como en una muerte extática; y era una selva encantada, y era una noche de ensueños y claridades fantásticas!
Una criada toda azorada retira el capón en el plato de su salsa; al pasar sobre mí hace una pequeña inclinación, y una lluvia maléfica de grasa desciende, como el rocío sobre los prados, á dejar eternas huellas en mi pantalón color de perla; la angustia y el aturdimiento de la criada no conocen término; retírase atolondrada sin acertar con las excusas; al volverse tropieza con el criado, que traía una docena de platos limpios y una salvilla con las copas para los vinos generosos, y toda aquella máquina viene al suelo con el más horroroso estruendo y confusión.--¡Por San Pedro!
Una vez que se reponen, conocida y hasta celebrada la causa de la sorpresa que han experimentado, para hallar entonces motivo de charla, porque las mujeres no callan sino cuando duermen, si bien las hay que hasta hablan en sueños, pregunta una la hora que es; otra añade que tiene frío; y alguna, sintiendo así como[10] _una penita_ en el estómago,[11] según lo asevera, trata de buscar algo que la conforte: pero es lo malo, que[12] han concluido ya con todo, los que están en el comedor dejando sólo los huesos de las aceitunas; por lo que, no hay otro recurso que hacer chocolate.
Animados con esta esperanza, llegaron, en fin, al pie de la gótica torre[1] del templo; mas al llegar á aquel punto, un ruido particular llamó su atención, y deteniéndose en uno de los ángulos, ocultos entre las sombras de los altos machones que flanquean los muros, vieron, no sin grande asombro, abrirse el balcón del palacio de su dama, aparecer en él un hombre que se deslizó hasta el suelo con la ayuda de una cuerda, y, por último, una forma blanca, doña Inés sin duda, que inclinándose sobre el calado antepecho, cambió algunas tiernas frases de despedida con su misterioso galán.
Ya habrá conocido el lector, siendo tan perspicaz como yo le imagino, que mi amigo Braulio está muy lejos de pertenecer á lo que se llama gran mundo y sociedad de buen tono; pero no es tampoco un hombre de la clase inferior, puesto que es un empleado de los de segundo orden, que reune entre su sueldo y su hacienda cuarenta mil reales de renta;{134-7} que tiene una cintita atada al ojal y una crucecita á la sombra de la solapa; que es persona, en fin, cuya clase, familia y comodidades de ninguna manera se oponen á que tuviese una educación más escogida y modales más suaves é insinuantes.
of_ =tratar= =trazar= to draw, trace =tres= three =treinta= thirty; =treinta y cinco= thirty-five =trigo= _m._ wheat =triste= sad =tristemente= sadly =tristeza= _f._ sadness, grief =tronco= _m._ trunk =tu= your =tú= you =tumbado= lying at ease =tunante= _m._ rogue, rascal; =médico tunante= roguish physician =turista= _m._ tourist =U= =último= last, latest; =por último= at last, finally =un, uno, una= a, an, one; =la una= one o'clock =unos= some =usted=, =ustedes= you =usura= _f._ usury =utilidad= _f._ utility =uvas= _f.
En los torneos del Zocodover,[1] en los juegos florales de la corte, siempre que se les había presentado coyuntura para rivalizar entre sí en gallardía ó donaire, la habían aprovechado con afán ambos caballeros, ansiosos de distinguirse á los ojos de su dama; y aquella noche, impelidos sin duda por un mismo afán, trocando los hierros por las plumas y las mallas por los brocados y la seda, de pie junto al sitial donde ella se reclinó un instante después de haber dado una vuelta por los salones, comenzaron una elegante lucha de frases enamoradas é ingeniosas, ó epigramas embozados y agudos.
yo te doy gracias, exclamo respirando, como el ciervo que acaba de escaparse de una docena de perros, y que oye ya apenas sus ladridos; para de aquí en adelante no te pido riquezas, no te pido empleos, no honores; líbrame de los convites caseros y de días de días: líbrame de estas casas en que es un convite un acontecimiento; en que sólo se pone la mesa decente para los convidados; en que creen hacer obsequios cuando dan mortificaciones; en que se hacen finezas; en que se dicen versos; en que hay niños; en que hay gordos; en que reina, en fin, la brutal franqueza de los castellanos viejos.
Así transcurrió el espacio de tres años; la historia del _mal caballero_, que sólo por este nombre se le conocía, comenzaba á pertenecer al exclusivo dominio de las viejas, que en las eternas veladas del invierno las[1] relataban con voz hueca y temerosa á los asombrados chicos; las madres asustaban á los pequeñuelos incorregibles ó llorones diciendoles: _¡que viene el señor del Segre!_[2] cuando he aquí que no sé si un dia ó una noche, si caído del cielo ó abortado de los profundos, el temido señor apareció efectivamente, y como suele decirse, en carne y hueso, en mitad de sus antiguos vasallos.
Rudo en el lenguaje, de una rudeza natural, escribió «El Gaucho Martín Fierro,» completado más tarde con «La Vuelta de Martín Fierro,» poemas que son un exponente nítido del espíritu criollo, ameno para la charla, que suele matizar con sentencias e imágenes tanto más poéticas cuanto no pertenecen al género metafórico, de que tanto se abusa en los tiempos que corren.[38] Hernández fué poeta a su manera.[39] Carecía de ese «gay decir»[40] tan celebrado en Estanislao del Campo, pero dominaba en absoluto lo que éste rara vez logró: la agudeza filosófica de los dichos populares.[41] Como dice José M.
Si pregunta su nombre a alguno, y este responde, «soy fulano, para servir a usted»,[24] él le replica, «para servir a Dios».[25] Si entra a una pulpería y le convida un extraño: «gracias, amigo, a pagar lo que guste».[26] Cuando da las señas de un paraje cercano, no dice más allá sino «más allasito»; cuando se despide de los que estima, no dice adiós, sino «adiosito»; cuando quiere afirmar que no conoce absolutamente nada de un asunto, dice: «¡no sé cosísima ninguna!» Sobresale también en buscar el lado ridículo de las cosas, y sus sátiras son a veces divertidas, pero las más de las veces sangrientas.
El comedor está amueblado como en todas partes.[136] En las casas de alguna importancia[137] los estilos que predominan son el inglés y el francés: una mesa, generalmente de extensión, para que no tome[138] más espacio del que[139] se necesita según el número[140] de comensales, sillas de madera tallada y a veces con asiento de cuero, una heladera, un aparador en cuya parte superior se guarda[141] a la vista[142] la loza, los cristales, etc., reservándose las gavetas para los cubiertos, y el armario inferior para los manteles y servilletas o algunos fiambres y otras provisiones, inclusive vinos y licores.
En la confusión de su delirio, y sobre el revuelto oleaje de su pensamiento, flotaba, como el único objeto salvado de un cataclismo, la idea fija del deseo que no había sido satisfecho; de aquella codiciada mula y de aquel suspirado buey, que aun proseguían en estado de esperanza.{68-1} El papá salió medio loco, corrió por las calles; pero en mitad de una de ellas se detuvo y dijo: «¿Quién piensa ahora en figuras de nacimiento?» Y corriendo de aquí para allí, subió escaleras, y tocó campanillas, y abrió puertas sin reposar un instante, hasta que hubo juntado siete ú ocho médicos, y les llevó á su casa.
Lo mismo sucede en habiéndoseles cambiado el alimento[2]; en habiéndose aumentado o disminuido las horas de trabajo; en habiéndose introducido una máquina, un instrumento, un proceder cualquiera, que a la vez que los asombra, facilita y minora las faenas; en anunciando los aguinaldos sobre las cercas y los matorrales que pronto llegarán los amos; en concediéndoseles un pedazo de tierra para que hagan, concluida la zafra, sus _conucos_; en dejándoles desmochar _guano_ para cubrir los _bohíos_; la ocasión que se mata una res para partirla en raciones; la ocasión que se muda el mayoral que los apuraba demasiado.
El cuarto de baño queda al cuidado de[80] otra casa especialista, cuya[81] tarea consiste en la instalación de la bañadera y de los lavatorios o lavabos (éstos pueden ser de hierro esmaltado, porcelana, loza o loza-piedra), el retrete, las repisas, toallero, espejos, amén _de_[82] un pequeño armario para las medicinas caseras y útiles de tocador que debe tenerse siempre a mano.[83] Mientras[84] estas operaciones tienen[85] lugar, los pintores blanquean o pintan las paredes a la cal,[86] al fresco o al óleo y, en esta última forma, las puertas y ventanas, las que reciben[87] luego una mano de barniz cada una.
Gibson, su «mirada cansada, tediosa y hastiada.» Ya en su edad viril, recuérdale el bibliófilo Gowans: «Poe tenía un exterior notablemente agradable y que predisponía en su favor: lo que las damas llamarían claramente bello.» Una persona que le oye recitar en Boston, dice: «Era la mejor realización de un poeta, en su fisonomía, aire y manera.» Un precioso retrato es hecho de mano femenina: «Una talla algo menos que de altura mediana, quizá, pero tan perfectamente proporcionada y coronada por una cabeza tan noble, llevada tan regiamente, que, a mi juicio de muchacha, causaba la impresión de una estatura dominante.
The jewels of this Virgin, presents for the most part from crowned heads and high church dignitaries, are in fact of immense value.] Ya la presea estaba en su poder: sus dedos crispados la oprimían con una fuerza sobrenatural, sólo restaba huir, huir con ella: pero para esto era preciso abrir los ojos, y Pedro tenía miedo de ver, de ver la imagen, de ver los reyes de las sepulturas, los demonios de las cornisas, los endriagos de los capiteles, las fajas de sombras y los rayos de luz que semejantes á blancos y gigantescos fantasmas, se movían lentamente en el fondo de las naves, pobladas de rumores temerosos y extraños.
Cerca de una hora hacía que la conversación giraba alrededor de este asunto, y ya comenzaba á interpretarse de diversos modos la ausencia del recién venido, á quien uno de los presentes, antiguo compañero suyo de colegio, habia citado para el Zocodover, cuando en una de las boca-calles de la plaza apareció al fin nuestro bizarro capitán despojado de su ancho capotón de guerra, luciendo un gran casco de metal con penacho de plumas blancas, una casaca azul turquí con vueltas rojas y un magnífico mandoble con vaina de acero, que resonaba arrastrándose al compás de sus marciales pasos y del golpe seco y agudo de sus espuelas de oro.
Cerca de una hora hacía que la conversación giraba alrededor de este asunto, y ya comenzaba á interpretarse de diversos modos la ausencia del recién venido, á quien uno de los presentes, antiguo compañero suyo de colegio, había citado para el Zocodover, cuando en una de las boca-calles de la plaza apareció al fin nuestro bizarro capitán despojado de su ancho capotón de guerra, luciendo un gran casco de metal con penacho de plumas blancas, una casaca azul turquí con vueltas rojas y un magnífico mandoble con vaina de acero, que resonaba arrastrándose al compás de sus marciales pasos y del golpe seco y agudo de sus espuelas de oro.
A Latin phrase meaning a _rare bird_.] [Note 167: =por fortuna=, _fortunately_.] [Note 168: =de par en par=, _widely_.] [Note 169: =para colmo de todas sus desdichas=, _to cap the climax_.] [Note 170: The preposition =a=, which usually precedes the direct personal object when specific, may be omitted, as here, when the same preposition has been used for the same or different reason immediately before.] [Note 171: =atenerse a=, _to expect_.] =EL LEÑADOR HONRADO= =Quien todo lo quiere, todo lo pierde= En una pobre choza construída en el centro de un bosque, vivía un leñador con su esposa y sus hijos.
Así estuvo algún tiempo removiéndose y queriendo inútilmente sacar la cabeza fuera de la corriente buscando un poco de aire, hasta que al fin se desplomó muerta; muerta del todo, pues los que la habíamos visto caer y conocíamos de lo que es capaz una hechicera tan astuta como la tía Casca, no apartamos de ella los ojos hasta que completamente entrada la noche, la obscuridad nos impidió distinguirla, y en todo este tiempo no movió pie ni mano; de modo que si la herida y los golpes no fueron bastantes á acabarla, es seguro que se ahogo en el riachuelo cuyas aguas tantas veces había embrujado en vida para hacer morir nuestras reses.
Esta ceguedad le hace adoptar todas las responsabilidades de tan inconsiderado cariño: de paso que defiende que no hay vinos como los españoles, en lo cual bien puede tener razón, defiende que no hay educación como la española, en lo cual bien pudiera no tenerla; á trueque de defender que el cielo de Madrid es purísimo, defenderá que nuestras manolas son las más encantadoras de todas las mujeres; es un hombre, en fin, que vive de exclusivas, á quien le sucede poco más ó menos lo que á una parienta mía, que se muere por las jorobas, sólo porque tuvo un querido que llevaba una excrescencia bastante visible sobre entrambos omóplatos.
Todos arrojamos á nuestro alrededor una inquieta mirada de desconfianza; nos pusimos de pie y desnudamos nuestros aceros, determinados á vender caras las vidas; pero no pudimos por menos de permanecer inmóviles al ver adelantarse con paso firme é igual un hombre de elevada estatura, completamente armado de la cabeza al pie y cubierto el rostro con la visera del casco, el cual, desnudando su montante, que dos hombres podrían apenas manejar, y poniéndole[1] sobre uno de los carcomidos fragmentos de las rotas arcadas, exclamó con una voz hueca y profunda, semejante al rumor de una caída de aguas subterráneas: [Footnote 1: poniéndole.
INDICE Prólogo de _Rubén Darío_ POEMAS Annabel Lee A mi Madre Para Annie Eldorado Eulalia Un ensueño en un ensueño La ciudad en el mar La Durmiente Balada Nupcial El Coliseo El Gusano Vencedor A Elena A la Ciencia A la Señorita * * * A la Señorita * * * Al Río Canción Los Espíritus de los Muertos La Romanza El Reino de las Hadas El Lago La Estrella de la Tarde El Día más Feliz Imitación Las Campanas Ulalume Estrellas Fijas Dreamland El Cuervo PRÓLOGO En una mañana fría y húmeda llegué por primera vez al inmenso país de los Estados Unidos.
El susto fué general, y la alarma llegó á su colmo cuando un surtidor de caldo, impulsado por el animal furioso, saltó á inundar mi limpísima camisa: levántase rápidamente á este punto el trinchador con ánimo de cazar el ave prófuga, y al precipitarse sobre ella, una botella que tiene á la derecha, con la que tropieza su brazo, abandonando su posición perpendicular, derrama un abundante caño de Valdepeñas sobre el capón y el mantel; corre el vino, auméntase la algazara, llueve la sal sobre el vino para salvar el mantel; para salvar la mesa se ingiere por debajo de él una servilleta, y una eminencia se levanta sobre el teatro de tantas ruinas.
tener, to have, hold, keep, take, hold out, lead, be the matter; -- empeño, to desire earnestly; -- en cuenta, to take into account; to consider; -- ganas, to have a mind (de, to); no -- inconveniente, not to consider improper; to have no objection; -- lugar, to take place; to happen; -- miedo, to be afraid; -- noticia de, to be informed of; -- por, to consider; -- presente, to bear in mind, remember; -- que, to have to, be obliged to, should; lo que tiene que le preparan una buena, the fact is that they are preparing for him a warm reception; que de todo tenían menos de artistas ó arqueólogos, who were anything but artists or archaeologists.
Con toda la galantería del doncel más cumplido, tomó el guante de las manos de los caballeros que, como movidas por un resorte, se abrieron sin dificultad al sentir el contacto de la del monarca, y volviéndose á doña Inés de Tordesillas que, apoyada en el brazo de una dueña,[1] parecía próxima á desmayarse, exclamó, presentándolo, con acento, aunque templado, firme: [Footnote 1: dueña = 'duenna,' an elderly woman who occupies a position midway between that of governess and companion to young Spanish women.] --Tomad, señora, y cuidad de no dejarle[1] caer en otra ocasión, donde al devolvérosle,[2] os lo devuelvan manchado en sangre.
EL JABALÍ Y LA ZORRA Sus horribles colmillos aguzaba Un Jabalí en el tronco de una encina, La Zorra, que vecina Del animal cerdoso se miraba, Le dice: «Extraño el verte, Siendo tú en paz, señor de la bellota, Cuando ningún contrario te alborota, Que tus armas afiles de esa suerte.» La fiera respondió: «Tenga entendido Que en la paz se prepara el buen guerrero, Así como en la calma el marinero, _Y que vale por dos el prevenido_.» Á TODO HAY QUIEN GANE Juan, que es pescador de caña, Se pasa el día pescando, Y Pedro lo está mirando Con una sonrisa extraña.
Unas tras otras, las literas de los señores fueron desfilando y perdiéndose en las revueltas[1] de las calles vecinas; los grupos del atrio se disolvieron, dispersándose los fieles en distintas direcciones; y ya la demandadera se disponía á cerrar las puertas de la entrada del atrio, cuando se divisaban aún dos mujeres que, después de persignarse y murmurar una oración ante el retablo del arco de San Felipe,[2] prosiguieron su camino, internándose en el callejón de las Duenas.[3] [Footnote 1: revueltas= 'turns.' The streets of Seville are many of them crooked like those of Toledo and other Moorish cities in Spain.] [Footnote 2: San Felipe.
NOTES: [Note 290: =hacer la gracia de=, _to do the favor or honor of_.] [Note 291: =ser tiempo de=, _to be the time to_.] [Note 292: =¿Qué te parece?= _What do you think of it?_] [Note 293: =dar una carcajada=, _to burst out laughing_.] [Note 294: =mirar de reojo=, _to look at askance_.] [Note 295: =en torno de=, _around_.] [Note 296: =dar la vuelta por=, _to make the rounds of, go around_.] [Note 297: =preguntar cuántas son cinco=, _to teach a thing or two, to call to account_.] [Note 298: =cuidarse de=, _to care about, pay attention to_.] [Note 299: =traer a la rastra=, _to drag along_.] [Note 300: =has muerto=, _you have killed_.
It is the ancient Mons _Caunus_, celebrated in history for the defeat of the Celtiberians in the time of the consul Tiberius Sempronius Gracchus (governor of Hither Spain from 181 to 178 B.C.).] Fija la mirada en aquel fantástico ejercito de nubes que parecían correr al asalto de la peña sobre cuyo pico íba á morir la bruja, yo estaba esperando por instantes cuando se abrían sus senos para abortar á la diabólica multitud de espíritus malignos, comenzando una lucha horrible al borde del derrumbadero, entre los que estaban allí para hacer justicia en la bruja y los demonios que, en pago de sus muchos servicios, vinieran á ayudarla en aquel amargo trance.
La recuerdo como si la viera: un maiten enorme tendia parte de sus ramas sobre la casita blanca con techo de totora; en el corredor, eternamente la Andrea,{191-1} su mujer, lavando en la artesa una ropa mas blanca que la nieve; una montura llena de pellones y amarras colgada sobre un caballete de palo; y dos gansos chillones y provocativos en la puerta, amagando eternamente nuestras medias rojas que parecian indignarles.{191-2} Cada año, cuando a vuelta de los exámenes llegábamos a las casas de los Sauces, nuestra primera visita era a la Andrea, que suspendia el jabonado de la ropa para lanzar un par de gritos de sorpresa y llorar despues como una chica consentida.
En su cúspide truncada hay, con frecuencia, una columna de humo, y sucede de cuando en cuando que, durante la noche, arroja por su cráter, a manera de bomba, y de un modo intermitente, algunas substancias inflamadas; gracias a este respiradero que se ha formado, y que desembaraza sus entrañas de los productos de una combustión permanente, los pueblos del Ecuador no experimentan frecuentes temblores ni violentos terremotos, porque este nevado apacible, como hemos dicho, quieto, calmado e inofensivo en la apariencia, contiene en su seno el germen de la devastación, de la ruina y la desolación de los lugares circunvecinos, como lo ha demostrado en sus diversas erupciones.
V Ya después de dudar un instante y á una nueva orden de su señor, comenzaban los pajes á desatar los lebreles, que aturdían la iglesia con sus ladridos; ya el barón había armado su ballesta riendo con una lisa de Satanás, y el venerable sacerdote, murmurando una plegaria, elevaba sus ojos al cielo y esperaba tranquilo la muerte, cuando se oyó fuera del sagrado recinto una vocería horrible, bramidos de trompas que hacían señales de ojeo, y gritos de _¡Al jabali!--¡Por Zas breñas!--¡Hacia el monte!_ Teobaldo, al anuncio de la deseada res, corrió á las puertas del santuario, ebrio de alegría; tras él fueron sus servidores, y con sus servidores los caballos y los lebreles.
Por último, viendo perdida toda esperanza, pidió como última merced que la dejasen un instante implorar del cielo, antes de morir, el perdón de sus culpas, y de rodillas al borde de la cortadura como estaba, la vieja inclinó la cabeza, juntó las manos y comenzó á murmurar entre dientes qué sé yo qué imprecaciones ininteligibles: palabras que yo no podía oir por la distancia que me separaba de ella, pero que ni los mismos que estaban á su lado lograron entender; Unos aseguran que hablaba en latín, otros que en una lengua salvaje y desconocida, no faltando quien pudo comprender que en efecto rezaba, aunque diciendo las oraciones al revés, como es costumbre de estas malas mujeres.
Dime:--«¿Cuál tu nombre, cuál en el reino plutoniano de la noche y de la niebla?...» Dijo el cuervo: «¡Nunca más!» Asombrado quedé oyendo así hablar al avechucho, si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho; pues preciso es convengamos en que nunca hubo criatura que lograse contemplar ave alguna en la moldura de su puerta encaramada, ave o bruto reposar sobre efigie en la cornisa de su puerta, cincelada, con tal nombre: «¡Nunca más!» Mas el cuervo, fijo, inmóvil, en la grave efigie aquella, sólo dijo esa palabra, cual si su alma fuese en ella vinculada--ni una pluma sacudía, ni un acento se le oía pronunciar...
Cantos celestes como los que acarician 'los oídos en los momentos de éxtasis; cantos que percibe el espíritu y no los puede repetir el labio; notas sueltas de una melodía lejana, que suenan á intervalos, traídas en las ráfagas del viento, rumor de hojas que se besan en los arboles con un murmullo semejante al de la lluvia, trinos de alondras que se levantan gorjeando de entre las flores como una saeta despedida á las nubes; estruendo sin nombre, imponente como los rugidos de una tempestad; coro de serafines sin ritmos ni cadencia, ignota música del cielo que sólo la imaginación comprende; hímnos alados, que parecían remontarse al trono del Señor como una tromba de luz y de sonidos...
This would more commonly be expressed, "=Luego que hubo cesado=."] [Note 227: =quedarse vencido=, _to be conquered_.] [Note 228: =llevar ventaja a=, _to get the better of_.] [Note 229: =ponerse en salvo=, _to seek safety_.] [Note 230: =darse cuenta de=, _to notice, become aware of_.] [Note 231: =a favor de=, _under the protection of_.] [Note 232: =hacerse al mar=, _to set out to sea_.] =EL "MAYFLOWER"= En una hermosa mañana de julio de 1620 habían decidido los Puritanos embarcarse para América, y se arrodillaban a orillas del mar, cerca de Delfthaven, mientras el Reverendo Robinson dirigía sus plegarias al cielo para que les concediera un buen viaje.
En toda la travesía no se encuentra una gota de agua, ni se ve ni se puede contar con un parapeto que le permita ampararse para descansar un momento del incómodo y frío viento que penetra por sobre todo abrigo; que del mismo modo no encontrará un árbol, un peñasco, un algo[1] que le resguarde por un instante del calor del sol que le abrasa y le persigue con una intensidad que parece va aumentando segundo por segundo.[2] Entonces es el gran momento de la contemplación: la vista se pierde sin distinguir señal alguna; el camino está por todas partes abierto, sin valla que se interponga; cielo y tierra son uniformes en color y en aspecto; de un lado todo celeste, de otro lado blanquizco, amarillento.
No podía caber duda, no: suyos eran aquellos ojos obscuros y sombreados de largas pestañas, que apenas bastaban á amortiguar la luz de sus pupilas; suya aquella rubia y abundante cabellera, que después de coronar su frente se derramaba por su blanco seno y sus redondas espaldas como una cascada de oro; suyos, en fin, aquel cuello airoso, que sostenía su languida cabeza, ligeramente inclinada como una flor que se rinde al peso de las gotas de rocío, y aquellas voluptuosas formas que el había soñado tal vez, y aquellas manos semejantes a manojos de jazmines, y aquellos pies diminutos, comparables sólo con dos pedazos de nieve que el sol no ha podido derretir, y que á la mañana blanquean entre la verdura.
LA BUENAVENTURA POR DON PEDRO ANTONIO DE ALARCÓN{30-1} I No sé qué día de agosto del año 1816 llegó á las puertas de la Capitanía general de Granada cierto haraposo y grotesco gitano, de sesenta años de edad, de oficio esquilador y de apellido ó sobrenombre{30-2} _Heredia_, caballero en flaquísimo y destartalado burro mohino, cuyos arneses se reducían á una soga atada al pescuezo; y, echado que hubo{30-3} pie á tierra, dijo con la mayor frescura «_que quería ver al Capitán general_.» Excuso añadir que semejante pretensión excitó sucesivamente la resistencia del centinela, las risas de los ordenanzas y las dudas y vacilaciones de los edecanes antes de llegar á conocimiento del Excelentísimo Sr.
The preposition =a= is necessary after the verb =jugar= before the noun indicating the game that is played.] [Note 190: =probarse=, _to try on_.] [Note 191: =fijar su preferencia en=, _to choose, to select_.] [Note 192: =pintar a la aguada y al óleo=, _to paint in water colors and in oil_.] [Note 193: =jugar a los pintores=, _to play painter_.] [Note 194: =dirigir la vista a=, _to gaze at_.] [Note 195: =todo cuanto=, _all that_.] [Note 196: =cosa de estima=, _a valuable thing_.] [Note 197: =apresurarse a=, _to hasten to_.] [Note 198: =desprenderse de=, _to part with_.] =VERSOS= A un peral una piedra Tiró un muchacho, Y una pera exquisita Soltóle el árbol.
Embebido en mis pensamientos, me sorprendí varias veces á mí mismo riendo como un pobre hombre de mis propias ideas, y moviendo maquinalmente los labios: algún tropezón me recordaba de cuando en cuando que para andar por el empedrado de Madrid no es la mejor circunstancia la de ser poeta ni filósofo; más de una sonrisa maligna, más de un gesto de admiración de los que á mi lado pasaban, me hacía reflexionar que los soliloquios no se deben hacer en público; y no pocos encontrones que al volver las esquinas di con quien tan distraída y rápidamente como yo las doblaba,{132-3} me hicieron conocer que los distraídos no entran en el número de los cuerpos elásticos, y mucho menos de los seres gloriosos é impasibles.
Este descubrimiento no dejaba de inquietarla algo, sobre todo teniendo en cuenta las ruidosas carcajadas que la noche anterior había creído percibir á lo lejos y en uno de los ángulos de la plaza, cuando cerraba el balcón y despedia á su amante; pero al mirar aparecer entre las filas de los combatientes, que pasaban por debajo del estrado lanzando chispas de fuego de sus brillantes armaduras, y envueltos en una nube de polvo, los pendones reunidos de las casas de Carrillo y Sandoval; al ver la significativa sonrisa que al saludar á la reina le dirigieron los dos antiguos rivales que cabalgaban juntos, todo lo adivinó, y la púrpura de la vergüenza enrojeció su frente, y brilló en sus ojos una lágrima de despecho.
sonándome aún las últimas palabras de aquella temerosa relación, teniendo junto á mi á aquel hombre que tan de buena fe imploraba la protección divina para llevar á cabo crímenes espantosos, viendo á mis pies el abismo negro y profundo en donde se revolvía el agua entre las tinieblas, imitando gemidos y lamentos, y en lontananza el castillo tradicional,[1] coronado de almenas obscuras, que parecían fantasmas asomadas á los muros, sentí una impresión angustiosa, mis cabellos se erizaron involuntariamente, y la razón, dominada por la fantasía, á la que todo ayudaba, el sitio, la hora y el silencio de la noche, vaciló un punto, y casi creí que las absurdas consejas de las brujerías y los maleficios pudieran ser posibles.
Á todo esto, el niño, que á mi izquierda tenía, hacía saltar las aceitunas á un plato de magras con tomate, y una vino á parar á uno de mis ojos, que no volvió á ver claro en todo el día; y el señor gordo de mi derecha había tenido la precaución de ir dejando en el mantel, al lado de mi pan, los huesos de las suyas, y los de las aves que había roído; el convidado de enfrente, que se preciaba de trinchador, se había encargado de hacer la autopsia de un capón, ó sea gallo, que esto nunca se supo: fuese por la edad avanzada de la víctima, fuese por los ningunos conocimientos anatómicos del victimario, jamás parecieron las coyunturas.--Este capón no tiene coyunturas, exclamaba el infeliz sudando y forcejeando, más como quien cava que como quien trincha.
Valles angostos, erizados de colosales fragmentos de granito que las tempestades habian arrancado de la cumbre de las montañas, alegres campiñas, cubiertas de un tapiz de verdura y sembradas de blancos caseríos; desiertos sin límites, donde hervían las arenas calcinadas por los rayos de un sol de fuego; vastas soledades, llanuras inmensas, regiones de eternas nieves, donde los gigantescos témpanos asemejaban, destacándose sobre un cielo gris y obscuro, blancos fantasmas que extendían sus brazos para asirle por los cabellos al pasar; todo esto, y mil y mil otras cosas que yo no podré deciros, vió en su fantástica carrera, hasta tanto que envuelto en una niebla obscura; dejó de percibir el ruido que producían los cascos del caballo al herir la tierra.
Pero entre esta juventud brillante y deslumbradora, que los ancianos miraban desfilar con una sonrisa de gozo, sentados en los altos sitiales de alerce que rodeaban el estrado real llamaba la atención por su belleza incomparable, una mujer aclamada reina de la hermosura en todos los torneos y las cortes de amor de la época, cuyos colores habían adoptado por emblema los caballeros más valientes; cuyos encantos eran asunto de las coplas de los trovadores más versados en la ciencia del gay saber; á la que se volvían con asombro todas las miradas; por la que suspiraban en secreto todos los corazones, alrededor de la cual se veían agruparse con afán, como vasallos humildes en torno de su señora, los más ilustres vástagos de la nobleza toledana, reunida en el sarao de aquella noche.
Si le entusiasma alguna aventura heroica que le cuentan, demuestra su admiración por el héroe con esta exclamación: «¡Ah criollo!» Si él narra algún lance en que un ginete bien montado[12] evitó un sablazo o una lanzada, ladeando el caballo, dice que «soslayó el pingo».[13] No dice «tome usted», sino «velay»; al mate le llama «el verde»,[14] a los tragos de caña o de ginebra «gorgoritos,» al telégrafo eléctrico «el chismoso»,[15] al ferrocarril en señal de admiración, «el bárbaro».[16] Pero donde agota todo el repertorio de sus dichos, es en la enumeración de las cualidades de un caballo que estima, y así dice: «es aseadito para andar»,[17] «es el peón de la casa»,[18] «es mi crédito», «es seguidor en el camino», «es liberal por donde lo busquen»,[19] «a donde quiera endereza»,[20] etc.
Á cualquiera otro menos molido que el oficial de dragones, el cual traía una jornada de catorce leguas en el cuerpo, ó menos acostumbrado á ver estos sacrilegios como la cosa más natural del mundo, hubiéranle bastado dos adarmes de imaginación para no pegar los ojos en toda la noche en aquel obscuro é imponente recinto, donde las blasfemias de los soldados que se quejaban en alta voz del improvisado cuartel, el metálico golpe de sus espuelas que resonaban sobre las antes losas sepulcrales del navimento, el ruido de los caballos que piafaban impacientes, cabeceando y haciendo sonar las cadenas con que estaban sujetos á los pilares, formaban un rumor extraño y temeroso que se dilataba por todo el ámbito de la iglesia y se reproducía cada vez más confuso repetido de eco en eco en sus alias bóvedas.
Á cualquiera otro menos molido que el oficial de dragones, el cual traía una jornada de catorce leguas en el cuerpo, ó menos acostumbrado á ver estos sacrilegios como la cosa más natural del mundo, hubiéranle bastado dos adarmes de imaginación para no pegar los ojos en toda la noche en aquel obscuro é imponente recinto, donde las blasfemias de los soldados que se quejaban en alta voz del improvisado cuartel, el metálico golpe de sus espuelas que resonaban sobre las antes losas sepulcrales{148-1} del pavimento, el ruido de los caballos que piafaban impacientes, cabeceando y haciendo sonar las cadenas con que estaban sujetos á los pilares, formaban un rumor extraño y temeroso que se dilataba por todo el ámbito de la iglesia y se reproducía cada vez más confuso repetido de eco en eco en sus altas bóvedas.
NOTES: [Note 233: =de una vez=, _at one time_.] [Note 234: =disponer para=, _to arrange for_.] [Note 235: =encontrarse con=, _to come upon, to find_.] [Note 236: =tardar en=, _to be long about, to be slow in_.] [Note 237: =resolverse a=, _to decide to_.] [Note 238: =verse precisado a=, _to be compelled to_.] [Note 239: =poner por nombre=, _to name_.] [Note 240: =estar a punto de=, _to be about to_.] [Note 241: =trabajar de firme=, _to work hard, steadily_.] [Note 242: =servir de alegría=, _to serve as a joy_.] [Note 243: =tener que vivir=, _to have to live_.] [Note 244: =hacer frente a=, _to face_.] [Note 245: =echar raíces=, _to take root_.] =EMILIO CASTELAR= Nació en la ciudad de Cádiz (España) el día 8 de noviembre de 1832 y falleció el 25 de mayo de 1899.
hacer, to make, do, cause, bring about, work, cast, be, become, be turned into; --(_impers._), to be (of the weather and of time); hace, ago; hace mucho tiempo, a long time ago; no hace (_or_ ha) mucho, not long ago; hace muchos años, many years ago; hace rato, quite a while ago; hará cosa de tres ó cuatro días, about three or four days ago; haria cosa de unas dos horas, it must have been about two hours; -- justicia, to execute; -- mal de ojo, to cast the evil eye; -- memoria de, to remember; -- monos, to play tricks; -- pedazos, to break to pieces; -- platillo de, to converse about; -- una pregunta, to ask a question, make a request; -- presente, to lay before, present, state; dar que --, to give trouble; estar hecbo una furia, to be in a rage; _refl._, to be, become; -- se de tripas corazón, to pluck up courage.
Lo cierto es que en el recodo del verde sendero encontró una fuente donde mil veces había bebido siendo rapaz, y junto á la fuente una moza como unas flores, alta, blanca, rubia, risueña; que el caminante le pidió agua, y la moza, aplicando el jarro al caño de la fuente, y sosteniéndolo después, con bíblica gracia, sobre el brazo desnudo y redondo, lo inclinó hasta la boca de Sebastián, encendiéndole el pecho con un sorbo de agua fría, una sonrisa deliciosa y una frase pronunciada con humildad y cariño: «Beba, señor, y que le sirva de salú.»{47-2} Siguió su camino el indiano, y á pocos pasos se le escapó un suspiro, tal vez el primero que no le arrancaba el cansancio físico; pero al llegar al pueblo recordó la promesa, y se propuso buscar sin dilación á su feróstica prometida y casarse con ella, así fuese el coco.
Estrechado, sin embargo, por las interrogaciones de su señor y por los ruegos de Constanza, que parecía la más curiosa é interesada en que el pastor refiriese sus estupendas aventuras, decidióse éste á hablar, mas no sin que antes dirigiese á su alrededor una mirada de desconfianza, como temiendo ser oído por otras personas que las que allí estaban presentes, y de rascarse tres ó cuatro veces la cabeza tratando de reunir sus recuerdos ó hilvanar su discurso, que al fin comenzo dó esta manera: --Es el caso, señor, que según me dijo un preste de Tarazona,[1] al que acudí no ha mucho, para consultar mis dudas, con el diablo no sirven juegos, sino punto en boca, buenas y muchas oraciones á San Bartolomé,[2] que es quien le conoce las cosquillas, y dejarle andar; que Dios, que es justo y está allá arriba, proveerá á todo.
Los botes ligeros, con sus vientres blancos y azules y el mástil graciosamente inclinado, formaban una fila avanzada al borde de la playa, donde se deshacían las olas y una delgada lámina de agua bruñía el suelo, cual si fuese de cristal; detrás, con la embetunada panza sobre la arena, estaban las negras barcas del _bou_, las parejas que aguardaban el invierno para lanzarse al mar, barriéndolo con su cola de redes; y en último término los laúdes en reparación, los abuelos, junto á los cuales agitábanse los calafates, embadurnándoles los flancos con caliente alquitrán, para que otra vez volviesen á emprender sus penosas y monótonas navegaciones por el Mediterráneo; unas veces á las Baleares con sal, otras á la costa de Argel con frutas de la huerta levantina, y muchas con melones y patatas para los soldados rojos de Gibraltar.
Y detrás de este amontonamiento de saltos, y a la izquierda, y a la derecha,[1] cerca y lejos, arriba, abajo, allá en las alturas, aquí a los pies, trenzándose a pechadas con las rocas que, aunque aguantan, retiemblan, otros, y otros, y otros saltos, cubriendo una superficie de cuatro mil metros: unos con deslizamientos de culebra, otros con fieros brincos de jaguar, unos obscuros, resbalando en silencio, otros vistosamente empenachados de espuma, todos corren en vértigo y al llegar a la arista de los altos y negros paredones, pierden pie[2] y ruedan al fatal e infinito derrumbe, y allá abajo, reventados, deshechos, rugientes, siguen su curso arrastrando en girones su túnica de encaje, mientras del uno al otro extremo del inmenso anfiteatro de cascadas, entre aquel estruendoso dislocamiento de violencias, sobre aquel paroxismo, cien arco iris se tienden como puentes de paz.
Los oficiales del ejército francés, que á juzgar por los actos de vandalismo con que dejaron en ella triste y perdurable memoria de su ocupación, de todo tenían menos de{149-1} artistas ó arqueólogos, no hay para qué decir que se fastidiaban soberanamente en la vetusta ciudad de los Césares.{149-2} En esta situación de ánimo la más insignificante novedad, que viniese á romper la monótona quietud de aquellos días eternos é iguales, era acogida con avidez entre los ociosos; así es que la promoción al grado inmediato de uno de sus camaradas, la noticia del movimiento estratégico de una columna volante, la salida de un correo de gabinete ó la llegada de una fuerza cualquiera á la ciudad, convertíanse en tema fecundo de conversación y objeto de toda clase de comentarios, hasta tanto que otro incidente venía á sustituirle, sirviendo de base á nuevas quejas, críticas y suposiciones.
En los anchurosos patios, alrededor de inmensas hogueras, y diseminados sin orden ni concierto, se veía una abigarrada multitud de pajes, soldados, ballesteros y gente menuda, quienes, éstos aderezando sus corceles y sus armas y disponiendolos para el combate; aquéllos saludando con gritos ó blasfemias las inesperadas vueltas de la fortuna, personificad a en los dados del cubilete, los otros repitiendo en coro el refrán de un romance de guerra, que entonaba un juglar acompañado de la guzla; los de más allá comprando á un romero conchas,[2] cruces y cintas tocadas en el sepulcro de Santiago,[3] ó riendo con locas carcajadas de los chistes de un bufón, ó ensayando en los clarines el aire bélico para entrar en la pelea, propio de sus señores, ó refiriendo antiguas historias de caballerías ó aventuras de amor, ó milagros recientemente acaecidos, formaban un infernal y atronador conjunto imposible de pintar con palabras.
De repente empezó á llover con violencia, pero cesó la lluvia á corto rato; y ¡cuál no sería el asombro{97-4} del sencillo creyente vecino de Animalejos cuando vió que una porción de mujeres, cuyos puestos de dulces, juguetes de niños, campanillas y santos de barro y todo género de baratijas había averiado la lluvia, se encaminaban irritadas hacia la ermita, recogiendo piedras del suelo y se ponían á apedrear á una imagen de San Isidro colocada sobre el pórtico de la ermita, llenando de improperios al Santo porque, según decían, le habían llenado de cuartos el cepillo y habían quemado en su altar no sé cuántas velas para que hiciera que no lloviese,{98-1} y el Santo era tan desagradecido, que había hecho precisamente todo lo contrario!{98-2} --¡Pero no ven ustedes qué judiada la de esa gente!--exclamó Traga-santos escandalizado, dirigiéndose á un grupo de lugareños de ambos sexos que estaban á su lado presenciando aquella sacrílega pedrea.
Celedonio y doña Rita bailaban con mil zapatetas; Jacinto, abrazado á una silla, valsaba rauda y amorosamente; Pepa hería con el rabo de un cazo la sartén, haciendo desapacible música, y el capataz, tendido en el suelo, se revolcaba, gritando ó mejor dicho aullando salvajemente: «¡Viva la Virgen!» Apenas divisaron al marqués, aquellos locos se lanzaron á él con los brazos abiertos, y sin que fuese poderoso á evitarlo, lo alzaron en volandas, y cantando y danzando y echándoselo unos á otros como pelota de goma, lo pasearon por toda la cocina, hasta que, viéndole furioso, lo dejaron en el suelo; y aun fué peor entonces, pues la cocinera Pepa, cogiéndole por el talle, quieras no quieras le arrastró en vertiginosa danza mientras el capataz, presentándole una botella de vino, se empeñaba en que probase un trago, asegurando que el licor era exquisito, cosa que él sabía á ciencia cierta por haber trasegado á su estómago casi toda la sangre de la botella.
Los mozos seguían desde lo alto todas sus grotescas evoluciones, esperando el instante en que se desgarraría el último jirón de la saya á que estaba sujeta, y rodaría dando tumbos, de pico en pico, hasta el fondo del barranco; pero ella con el ansia de la muerte y sin cesar de proferir, ora horribles blasfemias, ora palabras santas mezcladas de maldiciones, se enroscaba en derredor de los matorrales; sus dedos largos, huesosos y sangrientos, se agarraban como tenazas á las hendiduras de las rocas, de modo que ayudándose de las rodillas, de los dientes, de los pies y de las manos, quizás hubiese conseguido subir hasta el horde, si algunos de los que la contemplaban y que llegaron á temerlo así, no hubiesen levantado en alto una piedra gruesa, con la que le dieron tal cantazo en el pecho, que piedra y bruja bajaron á la vez saltando de escalón en escalón por entre aquellas puntas calcáreas, afiladas como cuchillos, hasta dar, por último, en ese arroyo que se ve en lo más profundo del valle....
Mil y mil leguas de ferrocarriles se entretejerán de punta a punta de la isla; las ruedas de los barcos de vapor surcarán día y noche las aguas espumosas del mar, muchos ríos se canalizarán; los terrenos pantanosos se desecarán y sobre ellos crecerán lozanas plantas; no habrá espacio que no esté sembrado de caña, de café o de tabaco; la población se decuplará; al lado de cada puerto se levantará una ciudad elegantemente delineada y construida; se abrirán, donde ahora hay caminos intransitables, largas y bellas calzadas; se echarán sobre los ríos muchedumbre de soberbios puentes; se introducirán todos los días máquinas e instrumentos para sacar de la tierra los frutos que atesora; se mejorarán las razas de todos los animales útiles; las siembras mismas se harán con aquel orden y aquella simetría que son un indicio claro de los adelantos de los pueblos; las groseras chozas de nuestros labradores se convertirán en graciosas habitaciones rodeadas de árboles y de flores; todos los artículos se abaratarán y se pondrán al alcance aun de las clases más pobres.
In 1035 it became a kingdom; was united to Catalonia in 1137; rose to great influence through its acquisitions in the thirteenth and fourteenth centuries of Valencia, the Balearic Islands, Sardinia, and the Sicilies; and was united with Castile in 1479 through the marriage of Ferdinand of Aragon with Isabella of Castile." _Century Dict._] [Footnote 3: The kings who reigned in Aragon during the fourteenth century were as follows: Jaime II _el Justo_ (1291-1327), Alfonso IV _el Benigno_ (1327-1336), Pedro IV _el Ceremonioso_ (1336-1387), Juan I _el Cazador_ (1387-1395), and Martín (1395-1410).] Aconteció una vez á este caballero, hallándose en su favorita diversión acompañado de su hija, cuya belleza singular y extraordinaria blancura le habían granjeado el sobrenombre de la Azucena, que como se les entrase á más andar el día engolfados en perseguir á una res en el monte de su feudo, tuvo que acogerse, durante las horas de la siesta, á una cañada por donde corría un riachuelo, saltando de roca en roca con un ruido manso y agradable.
Si el buey brioso y bello, que todos se disputaban por tener en su carreta, ha muerto, en un día abrasante, de _cangrina_; si un tacho se ha desfondado; si las coronas del trapiche se han roto; si en los cañaverales ha prendido fuego, y con afanoso trabajo ha sido menester atajar aquel mar de llamas; si las crecidas del río han arrastrado el maíz, el arroz o la caña acabada de sembrar en sus márgenes; si una seca o unos aguaceros horrorosos amenazan las cosechas; si el cerdo ya cebado y pronto a ser vendido al especulador que recorre la finca se ha muerto de repente sin saberse por qué; si el compañero, que solitario en los campos estaba desmochando palmas, se ha caído; si se ha dado por el mayoral y los perros con algún negro cimarrón; si la vaca bermeja, si la puerca del hocico blanco,[1] si la yegua más hermosa del potrero ha parido, la letra de las canciones lo dirá cuando se esté chapeando o cortando caña, cuando se junte o cargue en la casa de trapiche, cuando los negros uno enfrente de otro batan en las resfriaderas, con las bombas, la _templa_ que acaba de ser sacada del tacho.
dar, to give; -- crédito á, to believe; -- de firme, to beat firmly (_or_ lustily); -- en, to rush (_or_ fall) headlong into; -- en la flor, to take into one's head; to fall into the habit; -- fin, to die, perish; --le á los fuelles, to pump the bellows; -- lugar, to give rise; -- gusto, to gratify; -- de palos, to beat, give a beating; to cudgel; -- un paso, to take a step; -- por, to consider, regard (as); -- principio, to begin; -- que hacer, to give trouble; -- que reir (con), to ridicule, make sport (of), make a laughing stock (of); -- razon de, to give an account of; to inform regarding; -- á alguno en el rostro con, to cast in one's face; -- por seguro, to assert, assure; -- susto, to frighten; tanto os da de, you think as highly of; -- tumbos, to tumble; to whirl head over heels; -- vista á, to come into view of; -- una gran voz, to call out loudly; -- una vuelta, to take a turn, take a walk; -- vueltas, to turn, whirl, revolve; el dale que le das, the persistent efforts; como Dios me daba á emender, to the best of my ability; -- se cuenta de, to realize; -- se de ojo, to conspire, have a secret understanding.
RELATED WORDS: =Teneduría de libros=, _bookkeeping_; =libro de cuentas=, _(any) account book_; =libro borrador=, _blank book_; _blotter_; =libro de inventario=, _inventory book_; =libro de caja=, _cash book_; =libro copiador de cartas=, _letter book_; =libro diario=, _day book_; =libro mayor=, _ledger_; =libro de documentos a cobrar=, _records of bills collectable_; =libro de documentos a pagar=, _record of bills payable_; =cuenta deudora=, _debit account_; =cuenta acreedora=, _credit account_; =cuenta de mercancías=, _bill of goods_; =cuenta de pérdidas y ganancias=, _profit and loss account_; =cerrar una cuenta=, _to close an account_; =liquidar=, _to settle (an account)_; =saldo a favor=, _a balance in favor_; =saldo en contra=, _a balance against_; =partida=, _item_, _entry_; =pasar al mayor=, _to transfer to the ledger_; =tenedor de libros=, _bookkeeper_; =cajero=, _cashier_; =debe=, _debit_; =haber=, _credit_; =activo=, _assets_; =pasivo=, _liabilities_; =entrada=, _cash receipts_; =salida=, _expenditure_; =a cargo de=, _charged to_; =a favor de=, _credited to_; =partida doble=, _double entry_; =a prorrata=, _pro rata_.
El se muere _por plantarle una fresca al lucero del alba_,{135-1} como suele decir, y cuando tiene un resentimiento, _se le espeta á uno cara á cara_:{135-2} como tiene trocados todos los frenos, dice de los cumplimientos que ya sabe lo que quiere decir _cumplo y miento_;{135-3} llama á la urbanidad hipocresía, y á la decencia monadas; á toda cosa buena le aplica un mal apodo; el lenguaje de la finura es para él poco más que griego; cree que toda la crianza está reducida á decir _Dios guarde á ustedes_ al entrar en una sala, y añadir _con permiso de usted_ cada vez que se mueve, á preguntar á cada uno por toda su familia, y á despedirse de todo el mundo; cosas todas que así se guardará él de olvidarlas, como de tener pacto con franceses.{136-1} En conclusión, hombre de estos que no saben levantarse para despedirse sino en corporación con alguno ó algunos otros; que han de dejar humildemente debajo de una mesa su sombrero, que llaman _su cabeza_; y que cuando se hallan en sociedad, por desgracia, sin un socorrido bastón, darían cualquier cosa por no tener manos ni brazos, porqué en realidad no saben dónde ponerlos, ni qué cosa se puede hacer con los brazos en una sociedad.
Por las extensas galerías que se prolongaban á lo lejos formando un intrincado laberinto de pilastras esbeltas y ojivas caladas y ligeras como el encaje, por los espaciosos salones vestidos de tapices, donde la seda y el oro habían representado, con mil colores diversos, escenas de amor, de caza y de guerra, y adornados con trofeos de armas y escudos, sobre los cuales vertían un mar de chispeante luz un sinnúmero de lámparas y candelabros de bronce, plata y oro, colgadas aquéllas de las altísimas bóvedas, y enclavados éstos en los gruesos sillares de los muros; por todas partes á donde se volvían los ojos, se veían oscilar y agitarse en distintas direcciones una nube de damas hermosas con ricas vestiduras, chapadas en oro, redes de perlas aprisionando sus rizos, joyas de rubíes llameando sobre su seno, plumas sujetas en vaporoso cerco á un mango de marfil, colgadas del puño, y rostrillos de 'blancos encajes, que acariciaban sus mejillas, ó alegres turbas de galanes con talabartes de terciopelo, justillos de brocado y calzas de seda, borceguíes de tafilete, capotillos de mangas perdidas y caperuza, puñales con pomo de filigrana y estoques de corte, bruñidos, delgados y ligeros.
VARIANT: =Al cabo de medio siglo; cuando vaya corrido medio siglo.= 9.--LOS EXTRANJEROS EN AMÉRICA Vengan en hora buena aquéllos que penetran al seno de la República por el pórtico siempre abierto del preámbulo constitucional,[1] dispuestos a labrar su propio bienestar, contribuyendo al engrandecimiento común al amparo de leyes cuya generosidad sólo podría compararse a la del surco dilecto, que retribuye sin usuras el sudor de las frentes; vengan en hora buena esos inmigrantes sanos y buenos, que incorporan nuevos glóbulos rojos a las arterias de la República y de cada uno de los cuales podría decirse, parafraseando un concepto ajeno, que es como una letra en el gran abecedario del progreso nacional; vengan en hora buena esos extranjeros como Burmeister, como Jacques, como Berg, como Gould, como Groussac, que han ilustrado el pensamiento de varias generaciones argentinas, y cuyo paso por los bufetes de la pública enseñanza nos permite afirmar que la República diluída en la triunfal policromía de un potente organismo joven, es americana por el rígido concepto de su propia autonomía; española por su tradición y por su lengua; alemana por su ejército; inglesa por la pujanza de sus grandes capitales; francesa por sus tendencias literarias e italiana por el hondo y permanente amor a las cosas altas y las cosas bellas.
¡una va llena!
[34] =una=, _one_.
¿dos veces la una?
¿Era una niña pobre?
--Es una casualidad.
* * * En una posada.
¡Pues vaya una novedad!
_Abre^una^eternidad_, p.
_Sobre una vi|oleta_, p.
¿Qué tomó en una posada?
2.{145-2} =una parte ...
[Footnote 1: una parte...
¿Quién sirvió una grulla?
¿Con quién tenía una cita?
¡Arrancarle{4-1} una oreja!
--¡Pero eso es una infamia!
¿Para qué sirve una brújula?
¿Quiénes forman una familia?
¿á una estación más próxima?
¿Es una monarquía este país?
--Por una boda, señor capitán.
¿Cuántos días tiene una semana?
_Por una sonrisa, un ci^elo_, p.
¿Dónde se descubría una cabaña?
30 Yo y el Padre una cosa somos.
¿Pues una alma puede enterrarse?
=Page 109.=--1.{109-1} =una=; cf.
¡Disfrutas de una calma asombrosa!
¿No había una escalera en el faro?
¿Era una galantería esta respuesta?
¿Por qué no tenía sino una pierna?
_Habi^a llegado una nave._ Calderón.
--¡Y cantaremos una canción de Ronsard!
¿Qué orden dió una señora a su portero?
¿Quién se sentó en una silla metálica?
[10] =de una carrerita,= _raced_; _ran_.
[9] =tomar una copa,= _to take a drink_.
¿Da el señor una carta de recomendación?
¿En qué se parecen una boca y un molino?
¿Estaba montado el tratante en una mula?
¿Poseía el infeliz ciego una buena voz?
=partida; jugar una --,= to play a game.
--Es decir que has robado una vaca gorda.
¡La noche, que se parece á una eternidad!
¿No podían ir a una estación más próxima?
¿Qué dijo el padre cuando vió una ardilla?
¿En qué se parecen un elector y una pelota?
[94] =una tras otra=, _one after the other_.
¿De qué consiste una cuarta parte del canal?
[38] =Más de una.= Compare with _más que una_.
¿Qué sucedió una vez en una ciudad de Alemania?
¿Quién se resiste á una sorpresa de esa especie?
¿Por qué no pudo cantar teniendo una voz regular?
--Me sucede una cosa muy extraña, exclamó Esteban.
=moreno -a=, brown, dark; =una morena=, a brunette.
¿Estaba listo el criado también a seguir una broma?
¿Quieres que le{33-6} enseñe el francés á una mula?
--Muchísimo; es una de las óperas que más me gustan.
¿No has gritado que iba por el río abajo una ballena?
¿Cómo se llaman los hijos y las hijas de una familia?
¿Por qué le dieron al anciano una escudilla de madera?
--¿Cómo se denomina las diversas partes de una oficina?
¿En qué se parece un esqueleto a una comida de viernes?
=infamia=, _f._, infamy; =es una infamia=, is infamous.
--Otra vez el jornalero dijo con una sonrisa:--_error_.
¿Por qué era necesario buscar una ruta nueva a la India?
--¿Qué pasos hay que[12] dar para[13] edificar una casa?
--Sí; pues hay allí una tierra porosa y fácil de labrar.
--Yo quiero una flor de lis del huerto que encuentre Vd.
* * * Cierta señora fue a visitar a una de sus amigas.
[33] =una escala tres veces mayor (de lo) que lo hace con=.
¿Qué hacen cada vez cuando nace un príncipe o una princesa?
--Se cayó á pedazos de puro viejo, hace una porción de años.
¿Por qué se escondieron en una cueva más bien que en una casa?
(III) Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
--¡Es que si callas, te voy á deshacer yo la cara de una guantá!
--En el canto, cuya característica es la de ser de una sola voz.
[4] =una bala dejó la estampa ...,= _a bullet had left its mark_.
¿Le parecía a él también que «la noche se pasa como una sombra»?
=temporada=, _f._, space of time; =una temporada=, for some time.
¿Se podría vivir en una casa de huéspedes, por modesta que fuese?
=pregunta=, _f._, question; =hacer una ----=, to ask a question.
=sino=, except, but; =no tenía sino una pierna=, had only one leg.
_¿Qué forma del verbo se emplea después de una preposición?_ III.
--El caucho es una de las substancias más maravillosas del siglo XX.
--Sólo una parte pequeña de la zona apropiada se halla bajo cultivo.
=imprudencia=, _f._, imprudence; =una imprudencia=, an imprudent act.
--De todas maneras, aunque papá no se entere, hice una cosa muy mala.
¡Cuántas veces turbó mi reposo una aura ligera seguida de un crujido!
=pata,= foot and leg of animals; =rómpales una --,= break their bones.
=pregunta=, _f._, question; =hacer= =una pregunta=, to ask a question.
15 Así es necesario que cada una vuelva a escribir su nombre y edad.
--Amigo,--dijo con una sonrisa muy fina,--ya no hablaremos más de eso.
--Basta, basta, amigo Frutos: tendrá usted aunque sea una vaca rellena.
--Sosiégate, hija, que va mucho de hacer una amenaza á{91-1} cumplirla.
=locura=, _f._, madness; =una locura=, a mad thought, an act of madness.
32 Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.
--Nada,--le respondí cariñosamente, pasándole por los labios una ramita.
--No, señor; ni al lucero del alba que viniese con una torta en la mano.
--En algunos países esa enseñanza ha sufrido una evolución significativa.
[46] =preveo una dificultad, y es,= _I foresee a difficulty, and that is_.
¿No dijeron los médicos que había muerto de una mojadura que había cogido?
¿No ves en la entrada una gran telaraña, que la cubre de un lado a otro?
130 --Ha venido aquí una niña en busca de su marido, el príncipe Jalma.
--Así te pasaran con una lanza moruna de parte á parte, ladrón, embustero.
--En ese caso sería indispensable una buena reserva de piezas de repuesto.
--Sí, dijo el joven; es una cosa extraña lo que me sucede, muy extraña....
7 Vino una mujer de Samaria á sacar agua: [y] Jesús le dice: Dame de beber.
¡Oh, si yo pudiese coger viva una corza blanca para ofrecérsela á mi señora!
--¿No falta ningún[7] pasajero?--preguntó una voz en la puerta de la posada.
=estrujar,= to squeeze; =-- como una breva,= to squeeze the life out of one.
=liebre,= _f._, hare; =abrir los ojos como una --,= to open one's eyes wide.
=soltar=, 23, to loosen, drop; =---- una carcajada=, to burst out laughing.
--Con excepción de una vasta meseta que ocupa la parte oriental de ese país.
[3] =brazo en jarras,= _arms akimbo._ [4] =una media vuelta,= _a half turn_.
¿No es verdad que una niña bien educada no haría lo que yo hice esta noche?...
=risa, risas,= laughter; =me dió una --,= I was seized with a fit of laughter.
10 Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, á Dios vive.
--Has de saber que hay aquí una niña en busca de su marido, el príncipe Jalma.
--Ya está la cigüeña machacando el gazpacho, dijo una de las niñas más chicas.
[30] =de una substancia tan preciosa,= _of so precious (valuable) a substance_.
¡Dios no lo quiso así, permitiendo que de una vez pagará todas sus maldades!...
--¡Suelte!--le dijeron desde la lancha más de una vez, con débil y trémula voz.
¿cree acaso que esa es una cruz santa como la del porche de nuestra iglesia?...
¿Hubiera usted esperado una hora entera antes de ponerle de patitas en la calle?
=pitada,= whistle, whistling; =echar una -- al aire= (_coll._), to take a smoke.
130 --Bien,--dijo el médico;--voy a recetarle una medicina con que pierda Vd.
--Ese procedimiento supone una vigilancia minuciosa por parte de los litigantes.
--¿Qué diligencias hay que hacer para[25] edificar una casa en la América latina?
=tornar(se)=, to return, restore; =tornar á hacer una cosa=, to do a thing again.
--Mujer, no llore usted, que al fin su hijo tiene sobre el toro una gran ventaja.
--Sí, porque en países montañosos una mula es más resistente que[61] dos caballos.
--¡No os lo dije yo una y mil veces, mi señora doña Baltasara, no os lo dije yo!...
--¡Ola!--gritó el forastero, soltando una carcajada que hizo retemblar las paredes.
135 La madre del Sur dió a la niña una cruz de oro y el Sur la llevó al Oriente.
¡Pues doña Rita (era el ama de llaves), sueña con establecer una casa de huéspedes!
--Acérquese, pues, no sea cobarde, decía una dirigiéndose a alguno de los campeones.
94, note 3.] II La iglesia estaba iluminada con una profusión asombrosa.
--Señorito,--le dijo,--mi niño se muere de hambre: déme usted una limosna, por Dios.
[39] =Más de una= (plural in meaning, singular in form) =importa= (and not _importan_).
--Es--respondió ella--que no soy de esas personas que hoy dicen una cosa y mañana otra.
--Y una enamorada pareja, colgó junto á nosotras su redondo nido de aristas y de plumas.
[12] =a casa de una su amiga.= Sometimes the possessives _suyo, suya_ take the above form.
¡Hay que hacer con él una{109-1} que sea sonada para que no vuelva á venderse al oro de...
¿Conoce usted alguna ciudad de los Estados Unidos que tenga una población tan cosmopolita?
22 Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora.
[2] =una mano solícita del bien,= _a hand solicitous for the general good; a friendly hand_.
_hacer una con_ = 'to play a trick on.' Here una has the force of an indefinite pronoun; cf.
=trisca,= noise (_made by breaking glass or nuts_); =peguéla una --,= I gave her a trouncing.
=consagrar=, to devote, consecrate; =consagrarse á hacer una cosa=, to do something zealously.
¿Es cierto que le dieron una paliza a un ladronzuelo que le arrebató la capa a un melancólico?
--Se me dice que se le ofrecería una plaza de tenedor de libros en Buenos Aires o en Montevideo.
¿No es ese un vínculo común muy poderoso, que hace de toda la América hispánica una sola familia?
¿Qué es lo que se nos aparece una vez en un minuto, dos veces en un momento, y nunca en un siglo?
--¿Cuál es la distribución que se da[91] por lo general a las habitaciones de una casa de familia?
--¿Se da a la mujer una enseñanza profesional fuera de la que se exige para ejercer el magisterio?
* * * Examinando a una señora como testigo de un pleito, el juez le preguntó cuántos años tenía.
¿Para cuántos de mis lectores será su libro--=«Ariel»=--como para mí lo ha sido, una revelación?...
--Tú lo quieres, es una locura que te hará reir; pero no importa: te lo diré, puesto que lo deseas.
--Tú lo quieres, es una locura que te hará reir; pero no importa: te lo diré, puesto que lo deseas.
=manera=, _f._, way, manner; =de una ----=, in a way; =de ---- que=, so that; =por ---- que= (S.
5 =Estudio= [Illustration: UNA BRÚJULA] Este dibujo representa una brújula de navegar.
* * * Comía un inglés en una fonda y le sacaron, como era 25 natural, pan tierno.
=picardía,= wanton trick, villany; =decir --s,= to revile, blaspheme; =hacer una --,= to play a trick.
--Sí; sobre todo en aquéllos donde las viejas universidades han impuesto una dirección a la educación.
--Veo a una linda moza, que me mira y que mueve los labios como si hablase, y que lleva ¡caso extraño!
¡Nunca ha herido mi imaginación una amalgama más disparatada de dos ideas tan absolutamente enemigas!...
=Z= =Zamora=, _f._, city in Spain; =no se tomó a ---- en una hora=, Rome was not built in a day.
22 Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa.
--Una vez sola,--dijo en tono suplicante;--una sola para saber si Teresa permite que me case con Cristina.
--Pero ese depósito pronto se agotará,--dijo Jiménez, haciendo una guiñada de inteligencia[25] a sus amigos.
5 Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad que Jacob dió á José su hijo.
=alcanzar=, to reach, overtake, obtain, be enough; =alcanzar á hacer una cosa=, to succeed in doing something.
25 Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
=un=, =una=, a, an; =unos=, some; =unos cuantos=, a few; =unos á otros=, from one to the other, to one another.
¿Cómo no quiere Ud., pues, que[23] el habitante de una nación latinoamericana se sienta extranjero en las otras?
¿Los ve usted como se adelantan mudos y con lentitud, como una legión aérea que se mueve por un impulse invisible?
[62] =en el estrecho marco que significa una vida humana,= _within the narrow limits which mark a single lifetime_.
--Él no vuela: pero en su cabeza, como en jaula misteriosa, lleva una ave que vuela más que yo y que sube más alto.
--¡Ella también se desprendió de la vida y acaso dormirá en una fosa reciente, sobre la que yo me detuve un momento!
[Illustration] LAS METAMORFOSIS DEL PICAPEDRERO Había una vez un hombre que cortaba piedras de una roca.
] Extraña, horrible fué la operación, en tanto que la candente armadura perdía su forma para tomar la de una cruz.
¿Porqué es una mujer deforme cuando está remendando sus medias?--Porque sus manos están donde debían estar sus pies.
26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres de los santos que están en Jerusalem.
--Guarda--le dijo--tu último juguete: si alguna vez te desprendes de[198] él, que sea para hacer una buena obra.
-- No, porque habría que hacer una travesía de más de cinco días,[59] lo cual requeriría dos mulas o cinco caballos....
[48.27] =te he de decir una cosa=, 'I have something to tell you.' [48.28] =dímela= (_di-me-la_): see _di_, in Vocab.
--¡Qué creída![7]--exclamó una de las ordeñadoras, asomando la cara fresca y risueña por debajo de la ubre de una vaca.
2 E hiciéronle allí una cena: y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa juntamente con él.
[Illustration: Una Mina de Nitrato] La región central del país es una zona eminentemente agrícola de clima excelente.
¿Qué edad tiene[4] su hijo de Ud.?[5] --Solo veintiún años; pero ha viajado mucho[6] y tiene una experiencia que Ud.
=Resumen= Sin mirar el libro, escriba usted en el pizarrón una relación breve de lo contenido en el trozo precedente.
=arrancar=, to pull off (_or_ out), tear off (_or_ out), snatch away; =arrancar una carcajada=, to make one laugh loudly.
--Efectivamente, dijo otro, nos traes á conocer á una dama, y apenas si con mucha dificultad se ven los dedos de la mano.
--Efectivamente, dijo otro; nos traes á conocer á una dama, y apenas si con mucha dificultad se ven los dedos de la mano.
¿Cómo se las[11] arreglan los inspectores cuando tienen que habérselas con[12] un artículo nuevo, o de una calidad nueva?
--¡Hé aquí[55] una araña providencial!--dijo el príncipe.--Sin ella, estaríamos a estas horas en poder de los enemigos.
¡Lástima que no tenga á mano un almacén de comestibles y una bodega para esperar el día comiendo y bebiendo, aunque reventase!
[118.13] =Nosotros no nos sentimos con=, 'we do not feel that we have.' [118.19] =Vese==_se ve_.--=que es de==_que es una de_.
¡Cobardes!--y rueda por el suelo al lado de los tres cadáveres que no valen juntos lo que vale una gota de sangre de ese héroe.
15 Mientras hablaba de este modo el leñador, iba apareciendo ante su vista una bella figura de mujer vestida de blanco.
--Las zonas templadas y frías de Sud América, especialmente las pampas argentinas en una extensión de cien millones de hectáreas.
22 Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?
--Hace once años que mi tía es una madre para mí; once años que sé lo que es el amor filial: ¿querías que me casase lejos de ella?
--¿Cómo?--grita la señora.--Un animalito que no pasa de los seis años, ¿va á pagar billete entero, como si fuese una persona mayor?
--Por mi parte, puedo deciros que siempre la creí una locura; mas desde anoche comienzo á comprender la pasión del escultor griego.
10 Ocupa una de las situaciones más propias para servir de[278] punto de escala a la navegación entre los dos continentes.
--Me imagino que las casas serias no aceptarán una representación a menos que se les dé agencia exclusiva en toda la América latina.
--Sí; en caso de que el extranjero en cuestión sea propietario, o tenga familia, y sobre todo si es casado con una natural del país.
¿Quién es él que sin ceremonia, y con el sombrero calado, se sienta delante del rey, del emperador o del presidente de una república?
3 Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas.
--Mariquilla, dijo la niña del manijero, Cuando baja, ríe; cuando sube, llora: ¿Á que{83-1} no me lo aciertas en una hora?
--Veo que la gran red de ferrocarriles de la parte austral de Sur América extiende una de sus líneas hasta las proximidades de Cuzco.
65 * * * Un soldado preguntó a uno de sus camaradas, que volvía de una campaña, si había hallado mucha hospitalidad en Holanda.
* * * Un individuo que venía a Madrid en diligencia, entró en una posada a las doce del día y preguntó: --¿Cuánto vale la comida?
=soltar (ue),= to drop, let loose, cast off, discharge, utter; =--una especie,= to make a suggestion; =--lo redondo,= to swear roundly.
=carrera=, _f._, run, race, course of study; =carrera de abogado=, law course, study of law; =tomar=, _or_ =dar=, =una carrera=, to run.
¡Cuán distinta de la voz de París, cuando uno cree escucharla, al acercarse, halagadora como una canción de amor, de poesía y de juventud!
6 Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.
=Modismos= Empléese en una oración completa cada uno de los modismos de este cuento que contenga verbos, cambiándose el tiempo del verbo.
110 La niña dijo que quería ir con él y la madre del Norte le regaló una gallina de oro y trigo de oro para vender en caso de necesidad.
[Illustration] Al primer paso que dió el marqués entonaron éstos una fanfarria que demostraba claramente que no había desmejorado su arte.
=levantar=, to raise, to pile up, to make; =---- una fortuna=, to make a fortune; to raise the quarry (_hunting_); to catch sight of.
--El procedimiento más recomendable sería, a mi juicio, establecer una sucursal en cada centro comercial importante, a cuyo frente pondría Ud.
--Ya veo que la posibilidad de conceder créditos requiere una organización bancaria especial que permita al exportador negociar sus créditos.
29 Y estaba [allí] un vaso lleno de vinagre: entonces ellos hinchieron una esponja de vinagre, y rodeada á un hisopo, se la llegaron á la boca.
51 note 2.] Durante una ó dos horas, en las calles inmediatas á estos puntos reinó un bullicio, una animación y un movimiento indescriptibles.
«Esta buena pieza es la que ha causado el destrozo», dije para mis adentros, lanzándole una mirada iracunda que la muñeca aparentó no comprender.
5 Pepito volvió la cabeza hacia el sitio de donde partía, y vió junto a la verja una mujer mal vestida, con un niño desnudo en sus brazos.
=Ejercicio de Observación= Usando unas cincuenta palabras, escríbase una descripción de lo que se observa en el grabado en frente de la página 8.
5 Cuando más abatido se encontraba, vió flotar como una nube blanca sobre el agua del río, y poco después se movió el ramaje de la orilla.
--Algunas sirven de agentes a ciertas empresas importadoras de la América latina, realizando los pedidos y cobrando una comisión por este servicio.
--Generalmente una sola en mayo, junio o julio, seguida de operaciones complementarias con la rastra y el rodillo cuando el trigo ha sido sembrado.
--¿Por qué?--les preguntó Traga-santos sorprendido é indignado, tanto más, cuanto que entonces reparó que cada lugareño tenía una piedra en la mano.
--Es un ignorantón, que después de haber puesto el órgano de su parroquia peor que una carraca, viene á profanar el de maese Pérez, decían los otros.
(that part of a garment turned back and showing the lining), lining; dar una --, to take a turn, take a walk; dar --s, to turn, wind, whirl, revolve.
¡Qué mundo de venturanza la plácida nota lanza Su voz como una caricia o como un suave reproche desgrana en la calma noche las perlas de su delicia.
--Cuando es preciso[10] vender una propiedad a fin _de_[11] dividir una herencia o para satisfacer una demanda entablada por los acreedores del dueño.
--Y apuesto una oreja a que es ese madrileño.--Entonces veo que llama a unos músicos que había alrededor de Santa Cecilia, y ellos pasan a la portería.
¡Oh honradas casas, donde un modesto cocido y un principio final constituyen la felicidad diaria de una familia, huid del tumulto de un convite de días!
--Bien--dijo el negro;--pero hay una condición y es que las bodas se celebren a oscuras y que ella nunca trate de verme, 40 mientras yo no lo diga.
7.--MACEO[A] Y por último, sentado en un banquillo de madera frente a una mesita de campaña, y rodeado de algunos jefes y oficiales, estaba un hombre.
--No hay duda que aunque no sea más que la ilusión de hallarse junto á una mujer de este calibre, es lo suficiente para no pegar los ojos en toda la noche.
[Illustration: La Ciudad y el Puerto de Río de Janeiro] Bahía es la segunda ciudad del Brasil y tiene una buena situación en la bahía de Todos los Santos.
¿Qué había pasado entre los dos amantes para que se arrastrara al fin á poner por obra una idea que sólo el concebirla había erizado sus cabellos de horror?
¿Que había pasado entre los dos amantes para que se arrastrara al fin á poner por obra una idea que sólo el concebirla había erizado sus cabellos de horror?
--Pues bien--le dijo el rey--Tengo una hija muy bonita y te la doy por esposa si matas el jabalí que hace tanto mal a 25 los habitantes de la ciudad.
=Agrupación de palabras relacionadas= Valiéndose del vocabulario de este libro, fórmese un grupo de palabras basado sobre cada una de las voces que siguen.
=Sinopsis de un verbo= Escríbase una sinopsis del verbo _subir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del plural.
--Al entrar[44] en una casa de ventas[45] al por mayor, lo primero[46] que se ve es un espacioso salón, donde se halla en exhibición la nueva[47] mercadería.
¿Sabéis lo que es una madre que ve morir á los hijos de sus entrañas, diciendo: «Tengo hambre..., tengo frío»?--Señores, ¡yo no quiero mi vida sino por ellos!
=Estudio de voces de la misma etimología= Hágase una lista de todas las voces españolas de la página 40 que tengan palabras inglesas de la misma etimología.
21 Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.
25.--LOS CARNAVALES[1] DE ANTAÑO Al caer la tarde,[2] se veía venir, en una u otra dirección, una comitiva, precedida y seguida de una turba de muchachos.
¡Cuando le vi entrar me dió una risa, que por poco me oye!{19-4} La chiquilla se reía aún, con tanta gana y tan francamente, que me obligó á hacer lo mismo.
--¿Cómo quieres que esté un hombre que ha venido desde Barcelona debajo de dos peregrinos, y amenazado constantemente por una perra, una señora y un salchichón?
=Sinopsis de un verbo= Escríbase una sinopsis del verbo _esconder_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del plural.
=Sinopsis de un verbo= Escríbase una sinopsis del verbo _llevar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del singular.
23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado.
* * * Un recluta escribía a su padre una carta bastante breve y concluyó así: No escribo más porque tengo tanto frío en los pies que no puedo tener la pluma.
--Me importa á mí, que veo lo que suda el mi hijo{167-1} pa ganar un peazo de pan que tú vendes por una botella de aguardiente, en lugar de partirle con tus hijos.
--Ustedes harán penitencia, señores, exclamó el Anfitrión una vez sentado; pero hay que hacerse cargo de que no estamos en Genieys:--frase que creyó preciso decir.
31.--LA QUENA[1] La quena, fabricada generalmente con una caña peculiar de las montañas del Perú, mide media vara de largo y dos tercios de pulgada de diámetro.
--Moscón, dijo á su vez Mariquilla albóndiga, díle al diablo que mi _mae_ Ana me ha puesto una cruz de retama macho al cuello para librarme de él y de la erisipela.
--Yo digo la verdá aunque sea delante del mi marido,--replica la de la buhardilla, mirando de reojo á una esquina de la calle y bajando la voz así que ve al Tuerto.
10 Todo el mobiliario de la celda se componía de cuatro sillones, una mesa sucia y una cama sin colchón ni sábanas ni colchas, y con una piedra por almohada.
--Fernando, dijo la hermosa entonces con una voz semejante á una música: yo te amo más aún que tu me amas; yo, que desciendo hasta un mortal, siendo un espíritu puro.
¡Yo, que á tus ojos en mi agonía Los ojos vuelvo de noche y día; Yo, que incansable corro y demente Tras una sombra, tras la hija ardiente De una visión!
25 Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir.
8.--MOSAICO DE PUEBLOS La América latina no es en buenas cuentas una definida familia étnica que en algún momento de su historia pudo haber formado una sola nación.
] XXX[1] Asomaba á sus ojos una lágrima Y á mi labio una frase de perdón; Habló el orgullo y se enjugó su llanto, Y la frase en mis labios expiró.
¿Por dónde habían de entrar?[53] Miraron todos la entrada, vieron que había, en efecto, una telaraña que llegaba de un lado a otro del 15 agujero.
2 Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéron[la] sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana; 3 Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos!
[3.13] =se le enredó á una pierna=, 'wrapped itself about one of his legs.' Note that =le==='his.' [3.22] =que=, 'for.' [3.24] =serpiente= is the subject of =forcejeó=.
--Esa es una magnífica idea,--dijo mister Smith.--Pero--agregó con un sí es no es de[8] melancolía--difícil será que mi país desaloje a la Europa de los mercados de América.
] --Será alguna ráfaga de aire que ha abatido la llama al pasar, exclamó Carrillo volviendo á ponerse en guardia, y previniendo con una voz á Lope, que parecía preocupado.
=vuelta=, _f._, turn, return; =á la vuelta=, upon returning, on one's return; =dar una vuelta=, =dar vueltas=, to stroll about, turn over; =tomar la vuelta de=, to turn into.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos ir, extender, lanzar en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos servir, venir, alzar en los tiempos simples y compuestos del indicativo, empleando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _caer_, _sentir_, _salir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del plural.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _ser_, _oír_, _pensar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos traer, vencer, morir en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
17.] Tal vez sería un rayo de sol que serpeó fugitive entre su espuma; tal vez una de esas flores que flotan entre las algas de su seno, y cuyos cálices parecen esmeraldas ...
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _querer_, _poner_, _pedir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del plural.
--Pero con marina de guerra y todo,[45]--dijo el boliviano,--yo preveo una dificultad, y es[46] la desproporción entre las importaciones y las exportaciones de los Estados Unidos.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _poner_, _tener_, _hacer_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _haber_, _llegar_, _estar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _cargar_, _costar_, _gozar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
18 Así que, de la manera que por un delito [vino la culpa] á todos los hombres para condenación, así por una justicia [vino la gracia] á todos los hombres para justificación de vida.
3 Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos: y la casa se llenó del olor del ungüento.
--Mucho; y se juegan no sólo entre las universidades de un país, o entre las facultades o escuelas de una misma universidad, sino también entre _teams_ o equipos de distintos países.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _cruzar_, _dirigir_, _saber_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _poder_, _volver_ y _dar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _seguir_, _creer_, _deducir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del singular.
(al exclamar _¡bah!_ el marqués de Torres-Nobles dió una vuelta en la cama y se arropó mejor, porque se le colaba el frío por la nuca); en resumidas cuentas, ¿qué me importa todo ello?
--¡Se bebera vino del país![1] [Footnote 1: vino del país = 'wine from home,' 'wine from our own country.'] --¡Y cantaremos una canción de Ronsard![1] [Footnote 1: Ronsard.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _entender_, _decir_, _carecer_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del plural.
60 Pero a veces brillaba en su mirada una viva esperanza que Gómez de Aguilar interpretaba en estas palabras: --Pero es muy probable que nos encuentren sin llamarlos y sin moverme.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos afligirse, vestir, pertenecer en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
=andar=, to go, walk, run (_as a machine, watch, etc._), be; =andar por=, to move over; =andar á hacer una cosa=, to go and do something; =¡anda!= go on!; =vamos andando=, let us be going.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _sentarse_, _sacar_, _contribuir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos conseguir, _despedir_, _tener_ en los tiempos simples del indicativo y del subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.
--Permítame Ud.[10]; la América latina no tiene una historia común; es decir, una historia cuyos episodios unifiquen los sentimientos de los individuos en la veneración de glorias comunes.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _entregar_, _rogar_, _arrancar_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos traer, escoger, poner en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _esparcir_, _fabricar_, _advertir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del plural.
--No pueden hacerlo[74] porque una barra de fango, formada en la desembocadura del río, impide la entrada de los transatlánticos al río, a la vez que la salida al mar de los vapores del río.
33 Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas: 34 Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.
10 Un día el dueño del castillo se levantó muy temprano, colocó una gran piedra en el camino de la aldea, y se escondió cerca de allí para ver lo que ocurría al pasar[17] la gente.
--Ese hecho produjo una crisis económica profunda en tales labores; pero dió al gobierno la oportunidad de poner en práctica un plan de colonización agrícola para atraer al inmigrante europeo.
--Con verdad, decía el jinete á su acompañante, que si el alojamiento que se nos prepara es tal y como me lo pintas, casi casi sería preferible arrancharnos en el campo ó en medio de una plaza.
--Cuando estén terminados todos los ramales que se encuentran en construcción (porque hasta ahora no están en servicio ni aun la mitad), tendrá una longitud total de quince millas, más o menos.
--Este falucho--dijo acariciándole con una palmada el vientre seco y arenoso--es _El Socarrao_,{52-2} el barco más valiente y más conocido de cuantos se hacen al mar desde Alicante á Cartagena.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _ascender_, _efectuarse_, _sostener_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _propagar_, _constituir_, _adquirir_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
54 Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _invocar_, _ver_, _cubrir_ en los tiempos simples y compuestos del indicativo y del subjuntivo, usando la primera persona del singular.
¡Que esta cámara sea transformada en una más melancólica y yo rogaré a Dios que la deje dormir para siempre, los ojos cerrados, mientras que a su alrededor errarán los fantasmas de oscuros velos!
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _entristecerse_, _replicar_, _ver_ en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, sirviéndose de la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos demostrar, aprender, vivir, escribir en los tiempos compuestos de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
--Su verdadero nombre era _El Resuelto_; pero por la prontitud con que maniobraba y la furia con que acometía los golpes de mar, dieron en llamarle _El Socarrao_, como á una persona de mal genio...
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _convenir_, _ofrecer_, _hacer_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del singular.
--Te engañas.[8] El comercio de naranjas es muy activo, así por los ríos como por las costas del Atlántico; la mandarina, que se produce en la zona del Plata, se disemina en una región considerable.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _soñar_, _encarecer_, _empezar_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, usando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _destruir_, _elegir_, _colocar_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.
23 Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba.
--Desde una sola persona que es a la vez dueño,[60] dependiente y mandadero, hasta diez mil empleados por cada establecimiento, cifra que no es raro[61] encontrar en los comercios de primer[62] orden.
--Yo te daré una industria; a todas las preguntas que se te hagan, no tienes más que contestar con estas 10 dos palabras: _"no oigo."_ --Pero todo el mundo sabe que no soy sordo.
¿Y no es ya una muestra de ello esa nueva y vigorosa civilización que en el norte se levanta en medio de ciudades que se improvisan por la aglomeración súbita de inmigrantes que hablan todas las lenguas?
--En el extremo sur se extiende una meseta desprovista de árboles excepto en la parte más austral, donde aquéllos reaparecen, gracias a la humedad que, como le expliqué ya, traen los vientos del Pacífico.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _atravesar_, _comentar_, _ejercer_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _dedicarse_, _encontrar_, _contener_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _incluir_, _obtener_, _establecer_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, empleando la primera persona del singular.
--Lo que este hombre dice es mentira,--dijo el aceitero.--Vino él a comprarme aceite, me dijo que le cambiara una moneda de oro, y al sacar yo la bolsa para complacerle, quiso apoderarse de[110] ella.
=Sinopsis de verbos= Escríbase una sinopsis de los verbos _crecer_, _extraer_, _conocer_ en los tiempos simples y compuestos de indicativo y de subjuntivo, usando para esto la primera persona del singular.
20.--EL DESIERTO DE ATACAMA Cuando desde una altura dominante se extiende la vista, abarcando inmensa extensión de aquellos páramos, cerros tras cerros y pampas tras pampas, todo aparece igual y repetido.
--Según ese ejemplo, veo que los efectos del crédito a largos plazos que dan al exportador europeo una gran ventaja sobre nosotros, los de los Estados Unidos, no recaen sobre el exportador sino sobre el banco.
--¡Bravo![23] Pero mis capitalistas[24] son un poco escépticos, y tanto que estoy por mandarlos a paseo.[25] Manifiestan dudas sobre los beneficios de una línea telefónica tan larga como la que yo les propongo.
--¡Ya va largo![39]--exclamó el señor Souza.--La América del Sur puede ofrecer una superficie inmensa, que comprende no solamente la Argentina sino también el Brasil, la parte este de Bolivia y todo el Paraguay.
3.--EL REGIONALISMO La mayoría de las obras de la literatura americana de la última época responden a una honda preocupación territorial, como es el estudio de nuestro medio y de nuestra evolución orgánica.
5 Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús; 6 Para que concordes, á una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
_Rubén Darío._ POEMAS TRADUCCIÓN DE ALBERTO LASPLACES ANNABEL LEE Hace ya bastantes años, en un reino más allá de la mar vivía una niña que podéis conocer con el nombre de Annabel Lee.
=vez=, _f._, time (_only as expressing series_); =a la ----=, altogether; =cada ---- más=, more and more steadily; =otra ----=, once more; =una ----=, once; =dos veces=, twice; =tal----=, perhaps.
=EL ALACRÁN DE FRAY GÓMEZ= =TRADICIÓN PERUANA= Estaba una mañana Fray Gómez en su celda entregado a la meditación, cuando dieron a la puerta unos golpecitos, y una voz dijo: --¡Alabado sea el Señor!
=vez=, _f._, time; =a veces=, sometimes; =a la ----=, at the same time; =a su ----=, in his turn; =de ---- en cuando=, from time to time; =de una ----=, at one time; =otra ----=, again; =tal ----=, perhaps.
29, note 2.] Pero aún quedaba algo por hacer: pues en vano, á fin de sujetarlo, lo colgaron de una horca; en vano emplearon la más exquisita vigilancia con el objeto de quitarle toda ocasión de escaparse por esos mundos.
--Mira,--dijo una de las oyentes al ver posada sobre una rosa una palomita blanca y oir revolotear un moscón;--cata aquí una palomita blanca que lleva los recados á María; y un moscón, que es el que se los lleva al diablo.
(good-by) till to-night; goodby; -- de luna, moonlight night; de la -- á la mañana, all of a sudden, when (you) least expected (it); media --, midnight; por las --s, in the night; at night; una -- y otra, night after night.
[37.6] =una vez bailando=, 'once when we were dancing.' In the Latin countries it is usually considered harmless to dance on Sundays after returning from mass, and the most devout Christians may do so.--=estaba==_él estaba_.
34.--EL HOJALATERO Dotado nuestro tipo de una actividad siempre creciente, recorre con sus latas todos los pueblos de la Isla, sin dejar en el intermedio una hacienda, un barrio, un caserío, una sola choza que no visite.
1433) being a most dangerous claimant of the crown of Aragon.] Á la derecha del tortuoso sendero que conduce á este punto, remontando la corriente del río, y siguiendo sus curvas y frondosas márgenes, se encuentra una cruz.
=di=), to give; =---- parte=, to inform; =---- un chasco=, to play a trick; =---- una media vuelta=, to turn around; =---- un paso=, to take a step; =--- un salto=, to jump; =no te dé el sol=, let the sun not find you.
--En efecto allí se encuentran espesos bosques, de árboles tan gigantescos como el _ahuehuete_, que alcanza una altura de cuarenta metros, y otros árboles cuya madera se usa en ebanistería como la caoba, el ébano y el palo rosa.
--Las operaciones propias de[8] una institución oficial financiera: intervienen en todo pago en que es parte el gobierno federal, y guardan en depósito los dineros de todas las reparticiones públicas dependientes de ese gobierno.
--Parécense más bien a las viejas universidades de las naciones católicas europeas, cuyo espíritu han conservado en parte aunque una vez que pasaron a depender del Estado se impuso en ellas, como consecuencia, la enseñanza laica.
¡Que Dios es Dios!» Al tercer domingo, la pobre joven se mostró más afligida y atemorizada que nunca; la obstinación del guarda, su vehemencia y sus amenazas, la hacían temer una desgracia si le exasperaba más con sus negativas.
10 Después de una navegación larga, llena de peligros y de ansiedades, en la que se puso a prueba[221] el espíritu animoso y grande de Colón, descubrieron tierra del nuevo mundo en la madrugada del 12 de octubre de 1492.
--Convengo en que sería difícil para una compañía completamente extraña reunir un núcleo de abonados suficientemente grande e importante como para inducir a los abonados de otras compañías a abandonar el servicio que de ellas reciben.
] Y vió el sol volteando encendido sobre ejes de oro en una atmósfera de colores y de fuego, y en su foco á los ígneos espíritus[1] que habitan incólumes entre las llamas, y desde su ardiente seno entonan al Criador himnos de alegría.
=Repaso= Escríbase una sinopsis de la expresión _hacer escala en_ empleando la tercera persona del singular de los tiempos simples y compuestos de indicativo, y completando cada frase por el nombre de un puerto distinto de Sud América.
--Don Enrique expresaba una idea semejante, y me decía que, viajando por Centro América, se descubren por todas partes signos de actividad relacionada con el comercio de banana, en el cual los norteamericanos han invertido enormes capitales.
--No olvide que en Sud América flotamos sobre un mar subterráneo de petróleo,--observó sonriendo el señor Jiménez.--Pero con todo,--añadió, cambiando de tono,--admito que la producción de la fuerza eléctrica siempre representará una economía.
8, note 1] Y sin embargo, entre los señores comarcanos murmurábase que la hermosa castellana de Veratón[1] no era tan limpia de sangre como bella, y que á pesar de sus trenzas rubias y su tez de alabastro, había tenído por madre una gitana.
--Nadie, señor, sino que una de mis hijas me había pedido una flor de lis, no la he encontrado en ninguna parte, y al pasar por aquí entré a ver si estaba aquí, pero como no he visto a 40 nadie, creí que no tenía dueño y la he cortado.
=acabar,= to end, finish; =-- de,= to have finished, have just; =--se,= to grow feeble, be near the end; =y esto se acabó,= and this settles it; =¡acabáramos de una vez!= is that all!; =algo que no acaba de llegar,= something that does not come.
25 Pasaron muchos años sin que él se aventurase en una guerra formal contra los enemigos; porque desconocía las fuerzas de ellos, no estaba bien seguro del éxito, y no quería exponer imprudentemente a su reino a un desastre penoso.
3 above.] [Note 13: =llevar a cuestas=, _to carry on one's back_.] LA PIEDRA EN EL CAMINO =El trabajo hace la vida agradable= Había una vez en España un hombre muy rico que habitaba un gran castillo[14] cerca de una aldea.
--Algunos teatros dan funciones por secciones o por tandas, como se las llaman en Chile, Perú y Méjico, y una de tales secciones, que tiene lugar en la tarde, se llama sección _vermut_, por ser esa la hora a que generalmente se toma un aperitivo.
15 Este canal acorta la distancia entre las ciudades americanas y países europeos con los países y ciudades del Pacífico y esto constituye a todas luces[273] una gran economía en tiempo y dinero, pues ya se sabe que el tiempo es oro.
--Pues esa causa procede de un punto de vista propio del americano del norte; punto de vista que resulta de abrazar a todos esos países en una denominación común, como es la de[2] América latina, con que se designa el conjunto de las veinte repúblicas.
13 Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed; 14 Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
25 --Solamente le falta la muleta, para que sea _ño Cucho_ el Cojo, en mismita persona,--contesta la mujer, dando una gran carcajada.[293] Tal fué la escena que, poco más o menos, pasó un día, en uno de los vallecitos de la costa de Colchagua.
101, note 2.] El órgano proseguía sonando; pero sus voces se apagaban gradualmente, como una voz que se pierde de eco en eco, y se aleja, y se debilita al alejarse, cuando de pronto sonó un grito en la tribuna, un grito desgarrador, agudo, un grito de mujer.
--Recuérdales[26] que Río de Janeiro está comunicado con Petrópolis, Teresópolis y Nictheroy; que en el Perú hay una línea de doscientos kilómetros y en Chile una casi tan larga; y que desde Buenos Aires pueden ya hablar a puntos casi a mil kilómetros distantes.
--En verdad que esto es extraño, murmuró Lope mirando al farolillo, que espontaneamente habia vuelto á encenderse, y se mecía con lentitud en el aire, derramando una claridad trémula y extraña sobre el amarillo craneo de la calavera colocada a los pies de Cristo.
¡Ojalá un siglo que presume de[6] civilizado conserve y embellezca cada día más ese bosque que los antiguos veneraron como sagrado y que dejaron a su posteridad como un monumento de civilización, como resto magnífico de una vegetación salvaje, exuberante y prodigiosa!
¡Llenos parecían de una aflicción intensa, y tan doloridos, que su vista sola producía tanta amargura como el espectáculo de la misma criatura moribunda, cuando miraba con suplicantes ojos á sus padres y les pedía que le quitasen aquel horrible dolor de su frente abrasada!
3 Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio, 4 Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando; 5 Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices?
--Mira, amigo mío, allá abajo hacia el fin de esta triste callejuela, le respondió el ángel: á poca distancia de nosotros descubrirás una cabaña, cuyo techo se ha hundido con la lluvia y las nieves y cuyas paredes húmedas están tapizadas de hiedra: mira bien esa triste morada.
--No debemos olvidar que la extensión de su uso en la vida ordinaria se debe al descubrimiento casual de que en combinación con el azufre, la goma se convierte en una substancia dura que puede reemplazar con ventaja y económicamente a la madera, los metales y el _papier maché_.
_Tu pupila es azul; y cuando lloras, Las trasparentes lágrimas en ella Se me figuran gotas de rocío Sobre una violeta._ Tu pupila es azul, y si en su fondo Como un punto de luz radia una idea,[2] Me parece en el cielo de la tarde ¡Una perdida estrella!
=hacer=, to do, make, cause, act (_a part_); =hacerse=, to become; =hacer hacer una cosa=, to have a thing done; =hacerse como que=, to pretend, act as if; =hace frío (calor)=, it is cold (warm); =hace un mes=, a month ago; =hace un mes que está aquí=, he has been here for a month.
66, note 1.] No obstante, Lope y Alonso permanecían impasibles, mudos, midiéndose con los ojos, de la cabeza á los pies, sin que la tempestad de sus almas se revelase más que por un ligero temblor nervioso, que agitaba sus miembros como si se hallasen acometidos de una repentina fiebre.
--Tenemos ese árbol y, además, inmensos bosques de otros árboles que contienen mucho tanino en la corteza y en las hojas; pero el comercio de quebracho está especialmente desarrollado en una zona de la Argentina más próxima a los puertos,--agregó el señor Souza.--¿No es así, doctor Mendoza?
* * * * * Al dia siguiente fuí al cerro, solo, y me arrodillé al lado de la verja de madera con que se habia rodeado una modesta crucecita que recordaba el sitio del asalto.{200-1} Allí recé por el alma de Juan Neira, el mas valeroso, bueno y leal de los servidores.
--Pero haré notar que en cambio esa falda está favorecida por los vientos contraalisios que soplan en dirección contraria.[10] --Así, pues,[11] irrigada una vertiente de la meseta por los vientos alisios, y la otra, por los contraalisios, la zona intermedia se hallará privada de su beneficio.
¡Se desprenden esos dobles lúgubres y funerarios de los altos campanarios en fúnebre vibración; en esos dobles alienta algún espíritu irónico que a cada nota que zumba, con agrio gesto sardónico rueda implacable y derrumba y oprime con todo el peso de la piedra de una tumba el humano corazón!
_Nunca una obra se acredita tanto de mala como cuando la aplauden los necios._ 210 EL PATO Y LA SERPIENTE A orillas de un estanque Diciendo estaba un pato: "¿A qué animal dió el cielo Los dones que me ha dado?
23.--BOGOTÁ Pero, me diréis, ¿los bogotanos no pasean, no tienen un punto de reunión, un club, una calle predilecta, algo como los bulevares, nuestra calle Florida,[1] el Ringstrasse de Viena, el Unter den Linden de Berlín, El Corso de Roma, el Broadway de New York, o el Park Lane de Londres?
--Á él voy, contestó con calma Esteban, que después de dar una gran voz acompañada de un silbido para que se agruparan los corderos, que no perdía de vista y comenzaban[1] á desparramarse por el monte, torno á rascarse la cabeza y prosiguió así: [Footnote 1: que no perdía de vista y comenzaban.
--Todo eso está muy bueno,[41]--dijo sonriendo el señor Matienzo, que hasta entonces no había hablado;--pero de nada valdría[42] el que los Estados Unidos poseyeran las fuentes de abastecimiento de sus mercados si al mismo tiempo no dispusieran de una marina mercante para el transporte de los productos.
--Yo he dado vueltas sin cesar arrastrada por la turbia corriente, y en mi larga peregrinación vi, solo, enlutado y sombrío, contemplando con una mirada distraída las aguas que pasaban y las hojas secas que marcaban su movimiento, á uno de los dos amantes cuyas palabras nos hicieron presentir la muerte.
[Illustration: _Propiedad de la Unión Panamericana_ EL SEMINARIO DE CUENCA] El que visita a Cuenca hoy recibe una agradable 15 sorpresa al contemplar la magnífica apariencia de los sólidos edificios y la gran actividad y movimiento comercial que se advierte en las calles.
--Por mi parte,[20] preveo un enorme campo de acción para los capitales que hayan de emplearse en instalaciones hidroeléctricas,--dijo el señor Souza.--En la América latina la substitución del vapor por la electricidad[21] en la generación de fuerza trae una economía mucho mayor que en los Estados Unidos.
¡Pero por San Saturio,[1] patrón de Soria![2] cortadle el paso por esas carrascas, azuzad los perros, soplad en esas trompas hasta echar los hígados, y hundidle á los corceles una cuarta de hierro en los ijares: ¿no véis que se dirige hacia la fuente de los Álamos,[3] y si la salva antes de morir podemos darle por perdido?
--Con excepción de dos o tres,--donde, sin embargo, funciona alguna escuela profesional superior cuyos estudios son de carácter universitario--todas las repúblicas americanas tienen una o varias universidades nacionales, esto es, sostenidas con los fondos del gobierno federal y administradas por autoridades nombradas por él.
108, note 3] En este punto del diálogo, terció don Dionís, y con una desesperante gravedad á través de la que se adivinaba toda la ironía de sus palabras, comenzó á darle al ya asendereado mozo los consejos más originates del mundo, para el caso de que se encontrase de manos á boca con el demonio convertido en corza blanca.
2 Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, [hijo] de Simón Iscariote, que le entregase, 3 Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba, 4 Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse.
28.--EL DÍA DE MUERTOS[1] EN MI PUEBLO En los hogares del pobre, en las calles y plazas de mi pueblo, en los senderos que conducen a la huerta y a la montaña, hay, antes de llegar el día de Muertos, un movimiento inusitado y extraordinario: Diríase que se prepara una gran fiesta en la cual deben tomar parte todos los corazones.
=vez=, _f._, turn, time; =á veces=, at times; =á la vez (que)=, at the same time (as); =alguna vez=, ever; =á su vez=, in his (her, _etc._) turn; =cada vez más=, more and more; =de vez en cuando=, from time to time; =dos veces=, twice; =en vez de=, instead of; =muchas veces=, often; =otra vez=, again; =tal vez=, perhaps; =una vez=, once.
10, note 1.] --Por una parte vuestras continuas excursiones, y por otra el dale que le das de los cazadores furtivos, que ya con trampa ó con ballesta no dejan res á vida en veinte jornadas al contorno, habían no hace mucho agotado la caza en estos montes, hasta el extremo de no encontrarse un venado en ellos ni por un ojo de la cara.
5 Para conocer bien sus propias fuerzas solía vestirse modestamente y recorrer el país,[202] sin que nadie le conociese; y un día en que pidió alojamiento en una pobre casa de campo, le dejó la campesina cuidando unas frituras junto al hogar, y sin acordarse de[203] ellas 10 abrió él su libro de estudio y se puso a leer.
=vez,= _f._, time; =en -- de,= instead of; =á la --,= successively; at the same time; =de -- en cuando,= now and then; =á mi --,= in my turn; =una sola --,= once; =tal --,= perhaps; =sin tal --,= perhaps not; =las más de veces,= most of the time; =-- y --,= once upon a time; =á veces,= sometimes; =una y otra --,= repeatedly; =pocas veces,= seldom.
--Sí; recuerdo haberte oído decir que en una ciudad de Estados Unidos, cierta compañía, deseando suplantar a otra ya establecida, instaló gratuitamente sus aparatos--que eran más perfeccionados que los de la empresa competidora--en los domicilios de los abonados de éstas, concediéndoles un servicio gratis por tres meses, a título de prueba[28]....
30 Quedando el Brasil enteramente entre las zonas templada y tropical, el clima en una región se modifica; sin embargo, en las numerosas altas mesetas y cadenas de montañas, así como también por su extenso sistema de ríos, estas dilatadas y fértiles llanuras producen todas las frutas de los trópicos y contienen ricos y casi impenetrables bosques.
--Sin duda soñaba con las majaderías que nos refirió el zagal, exclamó Garcés restregándose los ojos con mucha calma, y en la firme persuasión de que cuanto había creído oir no era más que esa vaga huella del ensueño que queda, al despertar, en la imaginación, como queda en el oído la última cadencia de una melodía después que ha expirado temblando la última nota.
--No era mucho más alegre que ahora, cuando sucedió lo que voy á repetirte: era una mísera cabaña donde habitaba la pobreza y la honradez: la familia se componía de dos esposos y de dos niños, hijos de los mismos; la mayor tenía doce años, y durante todo el día iba á conducir un rebaño de vacas: el niño, débil y enfermizo desde su nacimiento, tenía tu misma edad, seis años....
26, note 1.] En las ráfagas del aire y confundido con los leves rumores de la noche, creyó percibir un extraño rumor de voces delgadas, dulces y misteriosas que hablaban entre sí, reian ó cantaban cada cual por su parte y una cosa diferente, formando una algarabia tan ruidosa y confusa como la de los pájaros que despiertan al primer rayo del sol entre las frondas de una alameda.
--Tocamos aquí un tema interesante,--dijo a esta altura del diálogo[6] el brasileño, señor Souza.--Tengo para mí que[7] la doctrina de Monroe ha de llegar alguna vez a complementarse con una organización comercial, económica y hasta militar, que permita al continente abastecerse a sí mismo, dándole al mismo tiempo los medios necesarios para ampliar y defender sus rutas comerciales.
(Fernán Caballero.) EL TEN-CON-TEN POR DON ANTONIO DE TRUEBA{94-1} I En un pueblo de Castilla llamado Animalejos, erigieron los labradores una ermita á San Isidro, á poco tiempo de ser canonizado el santo labrador matritense, y aquel santuario fué adquiriendo gran fama en toda la comarca, por los favores que otorgaba el Santo á los que los pedían con verdadera fe.
--_Enrique García Velloso_ (ARGENTINO) =Varona, Enrique José= (1855-) Atesoran ciertos hombres un caudal tan vasto de actividades, y suelen ejercitarlas tan útil y sabiamente, que el ánimo, perplejo ante la obra multiforme por ellos realizada, no acierta a comprender de qué manera, en el estrecho marco que significa una vida humana,[62] pueda caber un programa tan vasto y tan vario.
«¿Sabes que te he de decir una cosa?»--murmuró el chico.--«Anda, dímela.»--«Hoy no.»--La doncella que acompañaba á Finita al colegio, había mostrado hasta aquel instante risueña tolerancia con la escena filatélica; pero le pareció que se prolongaba mucho, y pronunció un «vamos, señorita,» que significaba: «Hay que ir al colegio....» Currín se quedó admirando su sello y pensando en Finita.
--Pudiera ocurrir en alguna región donde el tráfico no puede sostener por sí solo los gastos de la empresa; pero en ciudades como Buenos Aires, en la que sólo una compañía transporta al año más de cuatrocientos millones de pasajeros y donde ya se han invertido más de cien millones de pesos en la instalación de esos servicios, no son necesarios los incentivos artificiales para atraer los capitales.
55, note i.] El primer movimiento de los dos jóvenes fué llevar las manos al puño de sus espadas; pero deteniéndose como heridos de una idea súbita, volvieron los ojos á mirarse, y se hubieron de encontrar con una cara de asombro tan cómica, que ambos prorrumpieron en una ruidosa carcajada, carcajada que, repitiéndose de eco en el silencio de la noche, resonó en toda la plaza y llego hasta el palacio.
»Venid, que las que os aman os esperan impacientes.» Garcés, que permanecía inmóvil, sintió al oir aquellos cantares misteriosos que el áspid de los celos le mordía el corazón, y obedeciendo á un impulso más poderoso que su voluntad, deseando romper de una vez el encanto que fascinaba sus sentidos, separó con mano trémula y convulsa el ramaje que le ocultaba, y de un solo salto se puso en la margen del río.
25, note 1.] --Pues, hombre, no sé en qué consista el que tú no los topes, pues de nosotros podemos asegurarte que no bajamos una vez á las hazas que no nos encontremos rastro, y hace tres ó cuatro días, sin ir más lejos, una manada, que á juzgar por las huellas debía componerse de más de veinte, le segaron antes de tiempo una pieza de trigo al santero de la Virgen del Romeral.[1] [Footnote 1: la Virgen del Romeral.
* * * * * I Nobles caballeros, sencillos pastores, hermosas niñas que escucháis mi relato, si os maravilla lo que os cuento, no creáis que es una fábula tejida á mi antojo para sorprender vuestra credulidad; de boca en boca ha llegado hasta mí esta tradición, y la leyenda del sepulcro[1] que aún subsiste en el monasterio de Montagut, es un testimonio irrecusable de la veracidad de mis palabras.
--Se refiere, prosiguió el montero, á que, según él afirma, y lo jura y perjura por todo lo más sagrado del mundo, los ciervos que discurren por estos montes, se han dado de ojo para no dejarle en paz, siendo lo más gracioso del caso, que en más de una ocasión les ha sorprendido concertando entre sí las burlas que han de hacerle, y después que estas burlas se han llevado á término, ha oído las ruidosas carcajadas con que las celebran.
17.--EN UN VELORIO A eso de[1] la una de la madrugada, el velorio está en su punto.[2] Tres o cuatro jóvenes, en la puerta de la calle, charlan, disputan, manotean, y hasta lanzan alguna pedrada a un gato, que tiene la mala ocurrencia de dejarse ver por aquellos contornos; y al cual, le aciertan casualmente, causando esto sumo regocijo al grupo, que no sabe cómo celebrar el tino del que tan flaco servicio[3] le acaba de hacer al micho.
29, note 2.] Púsose en planta el proyecto, y su resultado excedió á cuantas esperanzas se habían concebido; pues aún no iluminaba el sol del otro día la alta torre de Bellver, cuando sus habitantes, reunidos en grupos en la plaza Mayor,[1] se contaban unos á otros con aire de misterio, cómo aquella noche fuertemente atado de pies y manos y á lomos de una poderosa mula, había entrado en la población el famoso capitán de los bandidos del Segre.
18.--LA FIESTA DE GUADALUPE[1] Positivamente, el que quiera ver y estudiar un cuadro auténtico de la vida mejicana, el que quiera conocer una de las tradiciones más constantes de nuestro pueblo, no tiene más que[2] tomar un coche del ferrocarril urbano que sale de la Plaza de Armas cada diez minutos, conduciendo a la Villa una catarata de gente que se desparrama de los veinte wagones que constituyen cada tren, al llegar a la Villa de Guadalupe.
--Cada uno de esos países tiene su legislación propia, y ésta admite diferencias aún dentro de una misma nación; pero puede decirse que en general los niños ingresan a la escuela primaria a los seis años de edad.[1] En los países que han incorporado a sus instituciones de enseñanza los jardines de infantes, o sea escuelas maternales o _kindergartens_ como también se los llama, el niño empieza su educación a una edad más temprana.[2] --Hablaba Ud.
[108.17] =ó una=, 'or a whole one.' [108.19] =tendrá usted aunque=, 'you shall have [what you want] even if.' [108.20] =rellena=, 'stuffed.' Note the intensive particles _re_ and _rete_: _rebueno_, 'very good,' _retebueno_, 'very, very good.'--=¡Bonito soy yo para que nadie pase!= 'I should be a fine fellow to let any one suffer.' [108.24] =en ver devorar á su amigo y huésped=: =amigo= and =huésped= are subjects of =devorar=, as well as objects of ver.
--_Carlos de Velasco_ (CUBANO) =Villaverde, Cirilo= Antes, mucho antes que Pereda desplegase el estandarte del realismo en novelas como «El Sabor de la Tierruca,» Cirilo Villaverde,[66] procediendo por iluminaciones de su temperamento de artista, siguiendo a secas[67] sus intuiciones, creaba en un rincón de América una novela en que ponía a contribución[68] los mismos elementos que luego utilizó el arcaico y cervantesco paisajista montañés «Cecilia Valdés».
5.--FRANCISCO BILBAO[A] Un filósofo de veinte años, de cabeza olímpica y palabra elocuente, escritor y tribuno poderoso, Francisco Bilbao, conmueve al pueblo chileno en 1844, con su obra de crítica fundamental «La Sociabilidad Chilena.» Publica su hermosa obra en un periódico que es una predestinación: «El Crepúsculo.» Exclama con arrogante convencimiento y altiva independencia: «Sociedad, ¿qué has hecho de nuestro pasado, de la herencia gloriosa de la revolución?
--Soy tu esposo, soy el que dió la salud á la hija de Jairo, que padecía el mal que tú padeciste; soy el que dijo: «Cualquiera que dejase casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras por mi nombre, recibirá ciento por uno, y poseerá la vida eterna.» En la orilla del lago azul que hoy llaman de _San Vicente_, y está en tierra de Briviesca, hay una pobre ermita, donde vivió solitaria la hija del rey moro de Toledo, que hoy llaman _Santa Casilda_.
33.--EL PUCHERO Y EL ASADO EN EL PLATA El _puchero_[1] ha quedado como resumen de todo lo que el ama de casa tiene a mano; carne de buey, espigas de maíz tierno, zapallo, papas, zanahorias, tomates, arroz y pimientos se dan cita en la marmita y aparecen en la mesa, en una mezcolanza abundante y burguesa, al que hay que hacer los honores sin escrúpulo.[2] Sin que nos metamos a[3] criticarlo, este plato español ha conquistado su carta de naturaleza y se ha convertido en plato nacional.
22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos; 23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias; 24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
--_Justo Arteaga Alemparte_ (CHILENO) =Calcaño, Julio= (1840) Miembro don Julio Calcaño de una familia verdaderamente ilustre de Venezuela, porque ha dado a su patria numerosos individuos que la han enaltecido con sus talentos, con sus virtudes, con los servicios valiosos que le prestaran, ha representado dignamente, en larga vida enaltecida por grandes merecimientos, el lucido papel a que le llamaban los precedentes de su casa, y a los timbres de sus predecesores añadió los que supo conquistar el propio valer....
119-120] Los astros menores de esta brillante constelación, formando un dorado semicírculo en torno de ambos galanes, reían y esforzaban las delicadas burlas; y la hermosa, objeto de aquel torneo de palabras, aprobaba con una imperceptible sonrisa los conceptos escogidos ó llenos de intención, que, ora salían de los labios de sus adoradores, como una ligera onda de perfume que halagaba su vanidad, ora partían como una saeta aguda que iba á buscar para clavarse en él, el punto más vulnerable del contrario, su amor propio.
_Longfellow's translation_ It is to this realm, where the carnal sinners are punished, that Dante relegates the lovers Paolo and Francesca da Rimini.] Ya los descuidados centinelas habian fijado algunas veces sus ojos en la villa que reposaba silenciosa, y se habian dormido sin temor á una sorpresa, apoyados en el grueso tronco de sus lanzas, cuando he aquí que algunos aldeanos, resueltos á morir y protegidos por la sombra, comenzaron á escalar el cubierto peñón del Segre, á cuya cima tocaron á punto de la media noche.
52, note 3.] La fiesta religiosa había traído á ella una multitud inmensa de fieles; pero ya ésta se había dispersado en todas direcciones; ya se habían apagado las luces de las capillas y del altar mayor, y las colosales puertas del templo habían rechinado sobre sus goznes para cerrarse detrás del último toledano, cuando de entre las sombras, y pálido, tan pálido como la estatua de la tumba en que se apoyo un instante mientras dominaba su emoción, se adelantó un hombre que vino deslizándose con el mayor sigilo hasta la verja del crucero.
35, note 4.] Si realizó esta idea con objeto de purgar sus culpas, que no eran pocas, derramando su sangre en tan justa empresa, ó con el de transplantarse á un punto donde sus malas mañas no se conociesen, se ignora; pero la verdad del caso es que, con gran contentamiento de grandes y chicos, de vasallos y de iguales, allegó cuanto dinero pudo, redimió á sus pueblos del señorío, mediante una gruesa cantidad, y no conservando de propiedad suya más que el peñón del Segre y las cuatro torres del castillo, herencia de sus padres, desapareció de la noche á la mañana.
52, note 1.] En esta situación de ánimo, la más insignificante novedad que viniese á romper la monótona quietud de aquellos días eternos é iguales, era acogida con avidez entre los ociosos; así es que la promoción al grado inmediato de uno de sus camaradas, la noticia del movimiento estratégico de una columna volante, la salida de un correo de gabinete, ó la llegada de una fuerza cualquiera á la ciudad, convertíanse en tema fecundo de conversación y objeto de toda clase de comentarios, hasta tanto que otro incidente venía á sustituirle,[1] sirviendo de base á nuevas quejas, críticas y suposiciones.
38.--EL «TRISTE» Y LA «VIDALITA» El «triste» que predomina en los pueblos del norte, es un canto frijio, plañidero, natural al hombre en el estado primitivo de barbarie, según Rousseau.[1] La «vidalita,» canto popular con coros, acompañado de la guitarra y un tamboril, a cuyos redobles se reune la muchedumbre y va engrosando el cortejo y el estrépito de las voces, me parece heredado de los indígenas, porque lo he oído en una fiesta de indios en Copiapó en celebración de la Candelaria[2]; y como canto religioso, debe ser antiguo, y los indios chilenos no lo han de haber adoptado de los españoles argentinos.
10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; 12 Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno: 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan engañosamente; Veneno de áspides está debajo de sus labios; 14 Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura; 15 Sus pies son ligeros á derramar sangre; 16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos; 17 Y camino de paz no conocieron: 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
=echar,= to throw, cast, launch; drink; make; =--se,= to rush out, lie down; =--(se) a,= to begin, start, go out into; =-- á broma=: _see_ =broma=; =-- á volar,= to fly away; =-- á pique,= to cause to come to grief, ruin, destroy, sink; =-- una escopeta á la cara,= to raise _or_ level a gun; =-- á perder,= to spoil, ruin; =-- de menos,= to miss; =--se de menos,= to be missing; =--se en cara,= to reproach oneself for; =-- fuego,= to be enraged; =-- mano á (de),= to lay hands on, take possession of; =--se el primero,= to help oneself first; =-- un trago,= to take a drink; =-- de ver,= to perceive, notice; =echado en el suelo,= sitting on the floor.
241.] Al notar la precipitación con que todos hicieron el ademán de inclinarse, una imperceptible sonrisa de vanidad satisfecha asomó á los labios de la orgullosa doña Inés, que después de hacer un saludo general á los galanes que tanto empeño mostraban en servirla, sin mirar apenas y con la mirada alta y desdeñosa, tendió la mano para recoger el guante en la dirección que se encontraban Lope y Alonso, los primeros que parecían haber llegado al sitio en que cayera.[1] En efecto, ambos jóvenes habían visto caer el guante cerca de sus pies; ambos se habían inclinado con igual presteza á recogerle,[2] y al incorporarse cada cual le[2] tenía asido por un extremo.
13, note 1.] Ya enzarzado en lo más espeso y fragoso del monte, llevando del diestro la caballería por entre sendas casi impracticables, ora por las cumbres para descubrir la salida del laberinto, ora por las honduras con la idea de cortar terreno, anduve vagando al azar un buen espacio de tarde hasta que por último, en el fondo de una cortadura tropecé con un pastor, el cual abrevaba su ganado en el riachuelo que, después de deslizarse sobre un cauce de piedras de mil colores, salta y se retuerce allí con un ruido particular que se oye á gran distancia, en medio del profundo silencio de la naturaleza que en aquel punto y á aquella hora parece muda ó dormida.
28 Y como á ellos no les pareció tener á Dios en [su] noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene, 29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades; 30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes á los padres, 31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia: 32 Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, mas aun consienten á los que las hacen.
_Idem, canto XIV._] IX Más allá hirieron sus oídos con un estrépito discordante mil y mil acentos ásperos y roncos, blasfemias, gritos de venganzas, cantares de orgias, palabras lúbricas, maldiciones de la desesperación, amenazas de impotencia y juramentos sacríleges de la impiedad.[1] [Footnote 1: This conception of two distinct places in the other world to which all good words and all evil words go and echo eternally seems to be original with Becquer.] Teobaldo atravesó el segundo círculo con la rapidez que el meteoro cruza el cielo en una tarde de verano, por no oir su voz que vibraba allí sonante y atronadora, sobreponiéndose á las otras voces en media de aquel concierto infernal.
29, note 2.] Este venerable ermitaño, á cuya prudencia y proverbial sabiduría encomendaron los vecinos de Bellver la resolución de este difícil problema, después de implorar la misericordia divina por medio de su santo Patrono, que, como ustedes no ignoran, conoce al diablo muy de cerca, y en más de una ocasión le ha atado bien corto,[1] les aconsejó que se emboscasen durante la noche al pie del pedregoso camino que sube serpenteando por la roca, en cuya cima se encontraba el castillo, encargándoles al mismo tiempo que ya allí, no hiciesen uso de otras armas para aprehenderlo que de una maravillosa oración que les hizo aprender de memoria, y con la cual aseguraban las cronicas que San Bartolome habia hecho al diablo su prisionero.' [Footnote 1: le ha atado bien corto...
=El verbo.= Regular, irregular; activo, pasivo; auxiliar; reflexivo, recíproco; impersonal; que sufren cambios de radical o de ortografía; conjugar un verbo; conjugación de un verbo; primera, segunda o tercera conjugación; una sinopsis; los modos indicativo, subjuntivo, infinitivo, imperativo; gerundio (_present participle_), participio pasivo (_past participle_); tiempos simples y compuestos (_simple and compound tenses_); tiempos simples del verbo:--presente (de indicativo y de subjuntivo), imperfecto (de indicativo y de subjuntivo), pretérito (de indicativo), futuro (de indicativo y de subjuntivo), condicional (de indicativo); tiempos compuestos del verbo:--perfecto (de indicativo y de subjuntivo), pluscuamperfecto (de indicativo y de subjuntivo), pretérito perfecto (de indicativo), futuro perfecto (de indicativo y de subjuntivo), condicional perfecto (de indicativo).
=hacer=, 9, to make, do, cause, bring about; =---- calor=, to be warm (of weather); =---- caso de=, to give heed to; =---- correr la voz=, to spread the report; =---- daño a=, to harm; =---- de=, to act as; =---- dormir=, to put to sleep; =---- el papel de=, to play the part of; =---- escala en=, to stop at (of boats); =---- esfuerzos por=, to make efforts to; =---- estragos=, to work havoc; =---- falta=, to be lacking; =---- frente a=, to face; =---- la gracia de=, to do the favor, honor of; =---- la prueba=, to make the test; =---- pedazos=, to break _or_ tear to pieces; =---- una pregunta a=, to ask a question of; =---- uso de=, to make use of; =hace cuatro siglos= four centuries ago; =hace poco=, a short time ago; =----se al mar=, to set out to sea; =----se a uno muy cuesta arriba=, to be uphill work, difficult; =----se comprender, entender=, to make oneself understood; =----se el sordo a=, to turn a deaf ear to.
=dar=, 5, to give; =---- a=, to open upon; =---- a entender=, to make known, indicate; =---- apoyo=, to assist; =---- comienzo a=, to begin; =---- una carcajada=, to burst out laughing; =---- con=, to come upon; =---- crédito a=, to believe; =---- cuenta=, to render account; =---- chasco a=, to play a joke on; =---- de comer a=, to feed; =---- disgusto(s) a=, to displease; =---- (las) gracias=, to thank; =---- gusto=, to please; =---- ímpetu a=, to encourage, aid; =---- incremento a=, to increase; =---- lástima a=, to inspire pity in; =---- miedo=, to make afraid; =---- motivo para=, to give reason for; =---- muestra de=, to show indication of; =---- parabienes a=, to congratulate; =---- pena=, to grieve; =---- por resultado=, to result in; =---- un rodeo=, to walk around; =---- señales de=, to give signs of; =---- tumbos=, to stagger; =----se cuenta de=, to become aware of, to notice; =----se por=, to consider oneself as; =----se trazas de=, to scheme.
19.--EL ZUM-ZUM El zum-zum es una especie de colibrí, el pájaro más chico y precioso de todos los de la isla de Santo Domingo, que a no ser por[1] su cola y piquito, apenas tendría dos pulgadas de longitud: no es posible describir ni retratar con exactitud los contornos de su exiguo y aguzado cuerpo, la belleza y brillo metálico de sus colores cambiantes en sus finísimas plumas, sus alitas infatigables, sus rápidos y continuos movimientos, su graciosa volubilidad; nuestros mismos ojos no tienen bastante perspicacia para admirarle, porque jamás se fija; siempre en el aire, expresando un silbido tenue como cuando se desprende la punta de la lengua de los labios cerrados, entreabierta la boca[2]: ya atraviesa con la rapidez del rayo, ya se cierne sin percibirse casi su veloz aleteo (cuyo zumbido originó su nombre), libando la miel de los _aguinaldos_, de los _díctamos_ o de las rosas, sin dignarse posar en parte alguna: tan silvestre, libre y fugaz, que no puede existir dos días en jaula sin morir....
8.--DESCRIPCIÓN DE VENEZUELA Sus aguas son muchas, claras y saludables, pues no hay amagamiento de serranía ni ceja de montaña que no brote[1] cristalinos arroyos, que cruzando la tierra con la frescura de sus raudales, la fecundan de calidad,[2] que no hay cosa que en ella se siembre que con admiración no produzca, ayudando a su fertilidad la variación de su temperamento, pues a cortas distancias, según la altura o bajío que hace la tierra, se experimenta frío, cálido o templado, y de esta variedad de temples se origina su mayor excelencia, pues lo que en un sitio no produce, en otro se multiplica, y lo que en una parte se esteriliza, en otra se fecunda, y así abunda de[3] trigo, maíz, arroz, algodón, tabaco, azúcar, de que se fabrican regaladas y exquisitas conservas; cacao, en cuyo trato tienen sus vecinos asegurada su mayor riqueza; frutas, así indianas como europeas; legumbres de todos géneros, y finalmente de todo cuanto puede apetecer la necesidad para el sustento, o desear el apetito para el regalo.
} =Gracias.= =Muchas gracias.= =Mil gracias.= _Thank you._ =De nada.= =No hay de que.= _Don't mention it._ =Dispénseme usted.= =Con permiso suyo.= _Excuse me._ =La lección de lectura= =Póngase usted de pie.= _Rise._ =¿Cuál es la lección para hoy?= _What is the lesson for to-day?_ =Abra usted el libro.= _Open your book._ =Lea usted.= _You may read._ =¿Lo entiende usted?= _Do you understand it?_ =Traduzca usted al inglés.= _Translate into English._ =Dígame usted en español lo que acaba de leer.= _Tell me in Spanish what you have just read._ =Siga usted leyendo.= _Continue reading._ =Repita usted cuando le corrijo.= _Repeat when I correct you._ =Usted pronuncia muy bien.= _You pronounce very well._ =No lea usted tan de prisa.= _Do not read so fast._ =En el pizarrón= =Vaya usted al pizarrón.= _Go to the blackboard._ =Tome usted el borrador.= _Take the eraser._ =Borre usted la escritura.= _Erase the writing._ =Tome usted la tiza.= _Pick up the chalk._ =Escriba usted la oración.= _Write the sentence._ =¿Quién puede corregir las faltas?= _Who can correct the mistakes?_ =¿Es correcta la oración?= _Is the sentence correct?_ =La escritura es muy mala.= _The handwriting is very bad._ =¿Quién quiere hacer una pregunta?= _Who wishes to ask a question?_ =Está bien.= =Siéntese usted.= _All right._ _Be seated._ =Dictado y Puntuación= =Presten ustedes atención.= _Pay attention._ =Primero voy a leer el párrafo entero.= _I am going to read first the whole paragraph._ =Después de haber oído cada frase, escríbanla ustedes.= _After each phrase is read, write it down._ =Lean y corrijan ustedes cuidadosamente todo el párrafo.= _Read and correct with care the whole paragraph._ =Punto final, coma, punto y coma, dos puntos.= _Period, comma, semicolon, colon._ =Signos de admiración(¡!), signos de interrogación (¿?).= _Exclamation point, question mark._ =Principio de admiración (¡),= _first exclamation point_, =de interrogación= (=¿=), _first question mark;_ =fin de admiración= (=!=), _last exclamation point,_ =de interrogación (?),= _last question mark._ =Guión= (de división).
_Poesía_ 77 Colón 78 El combate de Diego Pérez 83 El Mayflower 86 Emilio Castelar 90 El cura y el sacristán 92 El español de varias partes 95 El canal de Panamá 100 Puerto Rico 104 La República Argentina 109 El espantajo 116 El Brasil 121 El café 127 Chile 130 El arrepentimiento de un penitente 135 Una visita a Costa Rica 140 Cuenca, la ciudad meridional del Ecuador 144 El juez ladrón y el ladrón juez 147 Méjico 153 El Perú 158 El alacrán de Fray Gómez 163 Venezuela 166 Refranes 170 Apéndice de verbos 172 Vocabulario 207 LISTA DE LOS GRABADOS La Giralda de Sevilla _Frontispicio_ Página Un Vendedor de Botijos 8 El Palacio Real de la Granja 12 Una Calle de una Aldea Española 16 Un Olivar de España 22 Una Ventana de la Alhambra 26 El Patio de los Arrayanes de la Alhambra 36 La Plaza Mayor, Burgos 46 Un Rincón de Sevilla 52 La Salida de las Cuadrillas 54 Pasto para las Bestias 58 Una Calle Sevillana 66 Cristóbal Colón 76 La Santa María 79 Una Brújula 82 El "Mayflower" en el Puerto de Plymouth 86 El Estadista Castelar 90 Un Rebaño de Ovejas en un Rancho Chileno 92 Las Esclusas de Pedro Miguel Miradas desde el Norte, Agosto de 1910 100 Las Esclusas de Gatún 100 El Corte de Culebra del Canal de Panamá 102 Vendedores de Sombreros, Puerto Rico 105 Las Palmas de Puerto Rico 106 Regatas de Buques en el Puerto de San Juan 106 El Acarreo do la Lana, Argentina 110 La Plaza de Congreso, Buenos Aires 112 Ganado de una Estancia Argentina 114 Mulas de Carga, los Andes 118 Panorama de la Bahía y Ciudad de Río de Janeiro 120 Secando el Café en el Brasil 126 Un Cafetal Brasileño 128 Vaqueros Chilenos 130 Un Yacimiento de Nitrato 132 Minando el Salitre 134 Llamas de los Andes 136 El Puerto de Valparaíso 138 Recogiendo las Bananas de Costa Rica 140 El Seminario de Cuenca 145 La Catedral de la Ciudad de Méjico 156 En la Región Minera del Perú 158 Una Tumba de los Incas 159 El Monte Misti y el Observatorio de Harvard 160 Un Aguador Inca 162 Un Cañón de los Andes en la Línea Ferroviaria de Oroya 164 Estatua de Bolívar, Plaza de Caracas, Caracas, Venezuela 166 En el Mercado de Caracas 168 MAPAS España 2 América del Sur 74 América Central 152 SECCIÓN DE CUENTOS EUROPEOS LECTURAS FÁCILES [Transcriber's note: The spelling and accentuation of the original work have been retained.
unas
Habíamos querido que ella ---- unas frituras.
VARIANTS: =Algunas=; =una que otra=; =unas cuantas=; =unas pocas=.
Porque las fieras de una misma especie no se devoran unas á otras.--¡Ah!
Santiago es la capital del país y dista unas 150 millas de Valparaíso.
Mientras comía, la huéspeda le propuso unas truchas muy buenas que tenía.
Al otro día fueron a caza y toparon con unas grullas que estaban todas sobre un pie.
Cuando unas mueren Otras se encienden: Mil se desprenden En confusión.
Al día siguiente salió la señora a hacer unas visitas, y poco después llega su hermana.
Quiso salir y sintió que unas fuertes ligaduras le sujetaban manos y pies, y todo el cuerpo.
En todas sus obras, si mal no recuerdo, sólo unas dos veces está escrito el nombre de Cristo.
Sentí al poco rato unas pisadas, miré hacia la puerta, y ví en el umbral un oso que entraba.
La mujer del tío Bolina está clavando unas _rabas_ de pulpo en la pared de su balcón, para que se oreen.
Á ambos lados del fogón había unas divisiones hechas con tabiques, que servían de dormitorios y de graneros.
Celinina se puso en pie, extendió los brazos hacia arriba, y al punto le nacieron unas alitas cortas y blancas.
El mal seguía su marcha con alternativas traidoras: unas veces dando esperanzas de remedio; otras quitándolas.
Capítulo 2 1 Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.
Sobre ella había unas letras medio borradas por el tiempo y por las pisadas del ganado que venía a beber a la fuente.
Así estaban las cosas, cuando hace poco más de diez años caí gravemente enfermo, atacado de unas calenturas contagiosas.
Me empeñé hoy en ir á la tertulia de unas primas, que viven en la calle de Fuencarral, y papá mandó á Manuel que me acompañase.
no que éste ha bajado las escaleras á trompicones, como si le ladrase un perro en la meseta, y con un color de difunto y unas...
Muy alegres entregaron el dinero al lugareño, que tan pronto como tuvo el oro en su bolsillo partió, más contento que unas pascuas.
POESÍAS LOS DOS CONEJOS Por entre unas matas, Seguido de perros, (No diré corría) Volaba un conejo.
Tanto ha aumentado la inmigración en los últimos años, que puede estimarse que anualmente entran en[285] el país unas 300,000 personas.
Tiene cerca de cien embarcaciones, algunas de más de tres mil toneladas de registro, muchas de doble hélice y unas cuantas de tres hélices.
Mientras el padre apresuraba el paso hacia el pueblo vecino..., tres hombres de mala traza, ocultos detrás de unas rocas, espiaban sus movimientos.
Sus cabellos eran como el oro; sus pestañas brillaban como hilos de luz, y entre las pestañas volteaban inquietas unas pupilas que yo había visto...
Maromas, cables semejantes a los de un grueso navío, bajan y suben, unas veces perpendiculares, otras envolviéndose espiralmente al rededor de los troncos.
Al poco rato encontraron unas mujeres, y una de ellas dijo: 5 --¡Miren qué hombres más tontos!
LAS HOJAS SECAS El sol se había puesto: las nubes, que cruzaban hechas jirones sobre mi cabeza, iban á amontonarse unas sobre otras en el horizonte lejano.
una tarde encontré sentada en mi puesto, y vestida con unas ropas que llegaban hasta las aguas y flotaban sobre su haz, una mujer hermosa sobre toda ponderación.
Una gran parte de sus tierras son de tal modo bajas, que las inundaría el mar si no tuvieran alrededor de la costa unas paredes que impiden el paso de las olas.
En los confines del jardín que rodeaba el palacio del rey moro, había unas lóbregas mazmorras, donde gemían, hambrientos y cargados de cadenas, muchos cautivos cristianos.
La población se encuentra en un 5 valle, a una altura de 7500 pies sobre el nivel del mar, y a unas 70 millas, en línea recta, al sudeste de Guayaquil.
La humilde mofeta, llamada en unas partes _zorrino_, y en otras _mapurite_, sale de Sud America en estado bruto y regresa valiendo en pesos lo que por ella se pagó en centavos.
Nada, que tuvieron que entrar en una taberna y pedir lo único que sabían decir en español, 10 café; pues por fortuna[167] había sobre la mesa unas galletas.
En cuanto a Mamerto no dejaba de tener unas dudillas, porque se acordó de que éste durante la vida había dicho más de una vez:--Por una corrida de toros dejo yo la gloria eterna.
en --, in place, instead; una -- más, once more; otra --, again, once more; ór dos veces, twice; tal --, perhaps, perchance; una -- y otra, again and again; unas veces, sometimes.
Felizmente, al practicarse unas excavaciones, fué descubierta la ignorada joya, que ha sido reconocida como una de las obras maestras salidas del cincel de su sublime autor.
Y haciendo una señal de aceptación el médico, extendió la mano hacia Castilla, y dijo: --Allí hay unas aguas purificadas que han de completar la salvación de la virgen musulmana.
En el aljibe, cuyo[162] interior está revestido de una capa impermeable, se recoge[163] el agua de lluvia que[164] se escurre[165] de los techos de la casa por unas cañerías especiales.
Iba éste hacia su casa cojo y dolorido, y al verlo pasar un herrero, le dió lástima.[34] Lo llamó, le lavó la herida, puso en ella unas gotas de bálsamo y la vendó cuidadosamente.
Aquel año había criado allí unas estupendas calabazas..., que ya principiaban á ponerse por dentro y por fuera de color de naranja, lo cual quería decir que había mediado el mes de junio.
El guano se encuentra en unas islas cercanas a Chile y se produce del excremento de los pájaros que las habitan y de la putrefacción de los pescados y animales con que se alimentan.
Pablo, abrumado bajo el peso de su desgracia, se sentó en una de las tres piedras, y entonces vió con sorpresa unas manchas de sangre y la tierra movida como si se hubiera revolcado un animal.
La vieja del segundo piso, sin dejar de clavar las rabas, al conocer la voz de su nuera, contesta de muy mala gana: --¿Qué se te pudre?{166-1} --¿Tiene un grano de sal para freir unas _bogas_?
El corcel corría, ó mejor dicho nadaba en aquel océano de vapores caliginosos y encendidos, y las maravillas del cielo ro comenzaron á desplegarse unas tras otras ante los espantados ojos de su jinete.
Sin incluir Alaska, el área de los Estados 5 Unidos de América es de unas 300,000 millas cuadradas menos que la del Brasil, que en este caso es la más grande de las repúblicas americanas.
Á la mañana siguiente, el pastor que no quiso «espantar la suerte,» hizo para el marqués de Torres-Nobles de Fuencar unas migas, y así pudo este noble señor comer caliente el primer día que se despertó millonario.
La parte superior de su cuerpo es de un color ceniciento obscuro, con listas blancas en las alas; tiene unas manchas blancas sobre los ojos, figurando grandes cejas; su pecho es cenizoso y su vientre blanquecino.
Engolfado en sus cavilaciones, andaba ligero unas veces y otras se detenía de pronto, haciendo rayas y figuras en la tierra ó círculos en el aire, como mágico antiguo, con un palitroque ó báculo que en la mano llevaba.
Y deja caer los bultos sobre el almohadón del coche; después se quita las botas, abre el saco de noche, saca unas babuchas que parecen dos orejas de elefante y se las calza con la mayor tranquilidad murmurando: --¿Ve V.
Como él, buscaba aventuras, como él buscaba guapos a quienes vencer, entuertos que enderezar, derechos que entortar y doncellas a quienes agradar, unas veces con comedimientos y otras veces sin ellos, pues los hubo descomedidos y follones además.
Soñó que en su seno engendraba una serpiente, una serpiente monstruosa que, arrojando agudos silbidos, y ora arrastrándose entre la menuda hierba, ora replegándose sobre sí misma para saltar, huyó de su vista, escondiéndose al fin entre unas zarzas.
Á las cinco de la mañana se iba para misa, oyendo unas cuantas seguidas hasta la hora del desayuno; y como el templo estaba cercano, el día entero se lo pasaba en idas y venidas hasta el toque de oraciones, después del cual el sacristán cerraba las puertas.
Por último, después de terminar este minucioso reconocimiento del lugar en que se encontraba, agazapose en un ribazo junto á unos chopos de copas elevadas y obscuras, á cuyo pie crecían unas matas de lentisco, altas lo bastante para ocultar á un hombre echado en tierra.
Después vino con unas preciosas ovejas, á quien{66-1} conducían gallardos pastores, y luego se hizo acompañar de{66-2} unas lavanderas que lavaban, y de un choricero que vendía chorizos, y de un Rey Mago negro,{66-3} al cual sucedió otro de barba blanca y corona de oro.
En su lugar, lleno de estupor y casi de miedo, vió Garcés un grupo de bellísimas mujeres, de las cuales, unas entraban en el agua jugueteando, mientras las otras acababan de despojarse de las ligeras túnicas que aún ocultaban á la codiciosa vista el tesoro de sus formas.
X Ya cercano el día,{76-1} iban los alborotadores camino del cielo, más contentos que unas Pascuas, dando brincos por esas nubes, y eran millones de millones, todos preciosos, puros, divinos, con alas blancas y cortas que batían más rápidamente que los más veloces pájaros de la tierra.
Allí permanecí hasta la mañana siguiente, que me encontraron mis servidores falto de sentido, y recordando sólo que despues de mi caída, había creído percibir confusamente como unas pisadas sonoras, al compás de las cuales resonaba un rumor de espuelas, que poco á poco se fué alejando hasta perderse.
necesita una pieza especial de mobiliario, verbigracia, una manija para una gaveta, un candado, clavos, tornillos, o herramientas de uso casero como un martillo, una lima, unas tenazas o alicates, ¿dónde los compra Ud.?[4] --Esas mercaderías menudas de hierro y acero se adquieren en la ferretería o quincallería.
Entre las sombras, á lo lejos, ya subiendo las retorcidas cuestas del peñón del Segre, ya vagando entre las ruinas del castillo, ya cerniéndose al parecer en los aires, se veían correr, cruzarse, esconderse y tornar á aparecer para alejarse en distintas direcciones unas luces misteriosas y fantásticas cuya procedencia nadie sabía explicar.
Al oir mis pasos alzó la cabeza, y aunque la bajó de nuevo casi en seguida, no fué tan pronto para que no hubiera observado que tenía una frente blanca y pura que adornaban hermosos cabellos castaños, ojos pardos que lanzaban miradas francas é inocentes, una boca pequeña, una nariz más graciosa que perfecta y unas mejillas coloreadas por un suave carmín.
Un envoltorio de fajina forma la caja del cuerpo, el cual se envuelve en unas tiras que, cuando vivían unidas, tuvieron 5 el honor de llamarse el _fustán_ de la señora; y a la altura de los hombros se ata en cruz una varilla flexible, para figurar los brazos, cubriendo todo aquello con unos jirones de poncho, de un color terro-indefinible.
Y así, tenga sabido Que lo importante y raro No es entender de todo, 230 Sino ser diestro en algo." _Más vale saber una cosa bien, que muchas mal._ LOS DOS CONEJOS Por entre unas matas Seguido de perros 235 (No diré corría) Volaba un conejo.
Dirá en su patria cuán feliz vive el hombre aquí, y millares de familias cansadas de trabajar en tierras ingratas ya, y ansiosas de paz y de orden, cruzarán los mares, besarán el suelo hospitalario que las recibe con los brazos abiertos, descuajarán unas pocas yugadas de terreno, fabricarán su albergue, arrojarán los granos en los surcos, y, en breve, nunca más les faltará el alimento.
Después que se hubo desvanecido, con mucha precaución apartó un poco las ramas, y no sin experimentar algún sobresalto vió aparecer las corzas que en tropel y salvando los matorrales con ligereza increíble unas veces, deteniéndose como á escuchar otras, jugueteando entre sí, ya escondiéndose entre la espesura, ya saliendo nuevamente á la senda, bajaban del monte con dirección al remanso del río.
Colocáronme por mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar á cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven _á látere_, y entre{138-2} uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja.
Noté además que le faltaba un diente,[73] porque en donde había mordido la hierba quedaba siempre en ella un pequeño espacio sin cortar.[74] Hallé en el suelo algunas hormigas 5 arrastrando algunos granos de maíz, caídos en la misma dirección de las pisadas del camello, y también hallé algunos montones de moscas disputándose[75] unas gotas de miel, y por estas señas conocí la carga que aquél llevaba.
Y, en efecto, al día siguiente, domingo, fué á misa mayor y pasó revista de getas, que las había{48-1} muy negruzcas y muy dificultosas, tardando poco en divisar, bajo la orla abigarrada de un pañuelo amarillo, la carátula japonesa más horrible, los ojos más bizcos, la nariz más roma, la boca más bestial, la tez más curtida y la pelambrera más cerril que vieron los siglos; todo acompañado de unas manos y pies como paletas de lavar y de una gentil corcova.
Aquellas gotas que al desprenderse brillan como puntos de oro y suenan como las notas de un instrumento, se reunen entre los céspedes, y susurrando, susurrando con un ruido semejante al de las abejas que zumban en torno de las flores, se alejan por entre las arenas, y forman un cauce, y luchan con los obstáculos que se oponen á su camino, y se repliegan sobre sí mismas, y saltan, y huyen, y corren, unas veces con risa, otras con suspires, hasta caer en un lago.
Como á esta sazón notase don Dionís que entre unas y otras las horas del calor eran ya pasadas y el vientecillo de la tarde comenzaba á mover las hojas de los chopos y á refrescar los campos, dió orden á su comitiva para que aderezasen las caballerías que andaban paciendo sueltas por el inmediato soto; y cuando todo estuvo á punto, hizo seña á los unos para que soltasen las traíllas, y á los otros para que tocasen las trompas, y saliendo en tropel de la chopera, prosiguió adelante la interrumpida caza.
Era imposible seguirlas en sus ágiles movimientos, imposible abarcar con una mirada los infinitos detalles del cuadro que formaban, unas corriendo, jugando y persiguiéndose con alegres risas por entre el laberinto de los árboles; otras surcando el agua como un cisne, y rompiendo la corriente con el levantado seno; otras, en fin, sumergiéndose en el fondo, donde permanecían largo rato para volver á la superficie, trayendo una de esas flores extrañas que nacen escondidas en el lecho de las aguas profundas.
Cuando después de escuchar las palabras que dejo referidas, me incorporé con prontitud para sorprender á la persona que las había pronunciado, una corza blanca como la nieve salió de entre las mismas matas en donde yo estaba oculto, y dando unos saltos enormes por cima de los carrascales y los lentiscos, se alejó seguida de una tropa de corzas de su color natural, y así estas como la blanca que las iba guiando, no arrojaban bramidos al huir, sino que se reían con unas carcajadas, cuyo eco juraría que aún me está soñando en los oídos en este momento.
Haría[1] cosa de unas dos horas que don Dionís se encontraba en aquel delicioso lugar, recostado sobre la menuda grama á la sombra de una chopera, departiendo amigablemente con sus monteros sobre las peripecias del día, y refiriéndose unos á otros las aventuras más ó menos curiosas que en su vida de cazador les habían acontecido, cuando por lo alto de la más empinada ladera y á través de los alternados murmullos del viento que agitaba las hojas de los árboles, comenzó á percibirse, cada vez más cerca, el sonido de una esquililla semejante á la del guión de un rebano.
Milton, _Paradise Lost_, book vi.] * * * * * I La noche había cerrado, y el viento gemía agitando las hojas de los árboles, por entre cuyas frondosas ramas se deslizabs un suave rayo de luna, cuando Teobaldo, incorporándose sobre el codo y restregándose los ojos como si despertara de un profundo sueño, tendió alrededor una mirada y se encontró en el mismo bosque donde hirió al jabalí, donde cayó muerto su corcel; donde le dieron aquella fantástica cabalgadura que le había arrastrado á unas regiones desconocidas y misteriosas.
In the plural the regular form of the article is used, as, =las hachas=, =las hadas=, =las aguas=.] [Note 179: =ganar la vida=, _to earn one's living_.] [Note 180: =dar crédito a algo=, _to believe something_.] [Note 181: =dar las gracias a=, _to thank_.] [Note 182: =acabar de regalar=, _to have just presented_.] [Note 183: =tardar en aparecer=, _to be slow in appearing_.] [Note 184: =equivocarse=, _to be mistaken_.] =DE "LA VIDA ES SUEÑO"= Cuentan de un sabio que un día Tan pobre y mísero estaba, Que sólo se sustentaba De unas hierbas que cogía.
hacer, to make, do, cause, bring about, work, cast, be, become, be turned into; --(_impers._), to be (of the weather and of time); hace, ago; hace mucho tiempo, a long time ago; no hace (_or_ ha) mucho, not long ago; hace muchos años, many years ago; hace rato, quite a while ago; hará cosa de tres ó cuatro días, about three or four days ago; haria cosa de unas dos horas, it must have been about two hours; -- justicia, to execute; -- mal de ojo, to cast the evil eye; -- memoria de, to remember; -- monos, to play tricks; -- pedazos, to break to pieces; -- platillo de, to converse about; -- una pregunta, to ask a question, make a request; -- presente, to lay before, present, state; dar que --, to give trouble; estar hecbo una furia, to be in a rage; _refl._, to be, become; -- se de tripas corazón, to pluck up courage.
Lo cierto es que en el recodo del verde sendero encontró una fuente donde mil veces había bebido siendo rapaz, y junto á la fuente una moza como unas flores, alta, blanca, rubia, risueña; que el caminante le pidió agua, y la moza, aplicando el jarro al caño de la fuente, y sosteniéndolo después, con bíblica gracia, sobre el brazo desnudo y redondo, lo inclinó hasta la boca de Sebastián, encendiéndole el pecho con un sorbo de agua fría, una sonrisa deliciosa y una frase pronunciada con humildad y cariño: «Beba, señor, y que le sirva de salú.»{47-2} Siguió su camino el indiano, y á pocos pasos se le escapó un suspiro, tal vez el primero que no le arrancaba el cansancio físico; pero al llegar al pueblo recordó la promesa, y se propuso buscar sin dilación á su feróstica prometida y casarse con ella, así fuese el coco.
Los botes ligeros, con sus vientres blancos y azules y el mástil graciosamente inclinado, formaban una fila avanzada al borde de la playa, donde se deshacían las olas y una delgada lámina de agua bruñía el suelo, cual si fuese de cristal; detrás, con la embetunada panza sobre la arena, estaban las negras barcas del _bou_, las parejas que aguardaban el invierno para lanzarse al mar, barriéndolo con su cola de redes; y en último término los laúdes en reparación, los abuelos, junto á los cuales agitábanse los calafates, embadurnándoles los flancos con caliente alquitrán, para que otra vez volviesen á emprender sus penosas y monótonas navegaciones por el Mediterráneo; unas veces á las Baleares con sal, otras á la costa de Argel con frutas de la huerta levantina, y muchas con melones y patatas para los soldados rojos de Gibraltar.
Mientras iba ensartando estas cosas con voz insinuante y melíflua, le oía el capítulo como quien oye llover desde lugar cubierto; unos parecían mirar con grande atención las pinturas de los muros y bóveda, medio dormidos otros cabeceaban haciendo reverencias, y muchos con las manazas cruzadas sobre la barriga y hartos ya de plática, decían para su sayo: «¿cuándo se acabará esto y tocarán á refectorio?» Pero el discurso no llevaba trazas de concluirse tan pronto; antes, al contrario, de unas reflexiones nacían otras; como las aguas vivas de manantial abundante, las palabras con rapidez asombrosa brotaban de los labios del orador, que siempre había sido hombre de gran facundia, y en aquella ocasión lo era más todavía, de suerte que el aburrido auditorio tenía casi agotada la paciencia, y sólo por ciertos respetos no daba mayores señales de su disgusto.
Según dejamos dicho, la iglesia estaba completamente desmantelada; en el altar mayor pendían aún de las altas cornisas los rotos jirones del velo con que le habían cubierto los religiosos al abandonar aquel recinto; diseminados por las naves veíanse algunos retablos adosados al muro, sin imágenes en las hornacinas; en el coro se dibujaban con un ribete de luz los extraños perfiles de la obscura sillería de alerce; en el pavimento, destrozado en varios puntos, distinguíanse aún anchas losas sepulcrales llenas de timbres, escudos y largas inscripciones góticas; y allá á lo lejos, en el fondo de las silenciosas capillas y á lo largo del crucero, se destacaban confusamente entre la obscuridad, semejantes á blancos é inmóviles fantasmas, las estatuas de piedra que, unas tendidas, otras de hinojos sobre el mármol de sus tumbas, parecían ser los únicos habitantes del ruinoso edificio.
Según dejamos dicho, la iglesia estaba completamente desmantelada; en el altar mayor pendían aún de las alias cornisas los rotos jirones del velo con que le habían cubierto los religiosos al abandonar aquel recinto; diseminados por las naves veianse algunos retablos adosados al muro, sin imágenes en las hornacinas; en el coro se 'dibujaban con un ribete de luz los extraños perfiles de la obscura sillería de alerce; en el pavimento, destrozado en varies puntos, distinguíanse aún anchas losas sepulcrales llenas de timbres, escudos y largas inscripciones góticas; y allá á lo lejos, en el fondo de las silenciosas capillas y á lo largo del crucero, se destacaban confusamente entre la obscuridad, semejantes á blancos é inmóviles fantasmas, las estatuas de piedra que, unas tendidas, otras de hinojos sobre el mármol de sus tumbas, parecían ser los únicos habitantes del ruinoso edificio.
--Cada saco pesa sesenta kilos; es decir unas ciento treinta y dos libras.
=pascua=, _f._, Easter; =más contento que unas ----s=, as merry as a lark.
--En unas cuantas ciudades que conservan las tradiciones de la madre patria.
--¡Pero sí esa[20] diversificación es precisamente lo que las hace extrañas unas a otras!
--Ocupan un sector de circulo de unas quinientas millas de radio cuyo centro es Buenos Aires.
=Resumen= Dése por escrito un resumen del cuento "El Muchacho y el Lobo," usando unas cincuenta palabras.
=Ejercicio de Observación= Usando unas cincuenta palabras, escríbase una descripción de lo que se observa en el grabado en frente de la página 8.
=pascua,= (solemn) church festival; =-- de la Resurrección,= Easter; =-- de Navidad,= Christmas; =cara de --,= cheerful, sweet face; =más contentos que unas --s,= merrier than crickets.
=Imperativo de verbos= Escríbanse todas las formas del imperativo de los verbos que siguen: _tener, hacer, proponer._ =Resumen= Dése por escrito un resumen del cuento "El Buen Rey," usando unas cincuenta palabras.
=EL BRASIL= La República de los Estados Unidos del Brasil, incluyendo el territorio del Acre, es la más grande de las naciones de Sur América, y la segunda del continente, siendo su extensión de unas 3,300,000 millas cuadradas.
5 Para conocer bien sus propias fuerzas solía vestirse modestamente y recorrer el país,[202] sin que nadie le conociese; y un día en que pidió alojamiento en una pobre casa de campo, le dejó la campesina cuidando unas frituras junto al hogar, y sin acordarse de[203] ellas 10 abrió él su libro de estudio y se puso a leer.
--Ninguna.[109] El moblaje _de_ la sala, que es donde reciben los dueños[110] de casa, se compone de un juego del que forman parte[111] un sofá, dos sillones, varias sillas, un piano de cola, vertical o de los llamados mecánicos, mesas de todos tamaños, consolas, canapés, taburetes, escabeles y unas cuantas banquetas para apoyar los pies.[112] La repisa de la chimenea puede estar adornada con floreros, estatuitas, algún[113] reloj u otro[114] objeto semejante.
una
no, una letra!
Prior una tontería.
Se sentó a una mesa.
una botella de vino?
Empezó por una manía.
hay una pluma y papel.
los ojos de una mujer.
no sé qué, ¡una locura!
un abuelo o una abuela?
una persona caritativa.
Es una ciudad magnífica.
Dijóle una vez:--Vaya Vd.
es (una)--, it is a pity.
no se siente una mosca ...
alguna vez una[4] hacienda?
Tropezó con una dificultad.
de una cosa sobrenatural....
Empieza por pedir una silla.
Este país es una república.
José masculló una maldición.
un, una, a, an; _pl._, some.
que se le exigirá una fianza?
Viene una vez en cuatro años.
Cada una se quitó muchos años.
Lola protestó con una mueca....
Dí ---- una piedra en el camino.
La virtud es también una fuerza.
El franco es una moneda francesa.
Encontró debajo de ella una bolsa.
con una hija que allí tengo casada.
En el camino encuentra una gallina.
le ponga una cama en el gabinete...
No se tomó a Zamora En una hora.
Se ha visto una ballena en el río.
Entonces comenzó una cosa horrible.
Y le entregó una lapicera de plata.
En este momento encuentran una zorra.
Era una niña de trece á catorce años.
No tenía hijos pero tenía una mujer.
una línea fronteriza y encuentra Ud.
una palabra de acá, otra de acullá...
Hay también una mesa para el maestro.
Llegó a una ciudad y fue a una posada.
Tenía una buena mujer y buenos hijos.
Anuncio del Estreno de una Ópera 30.
Si quieres, te casaré con una condesa.
Al entrar se me ocurrió una idea feliz.
Dé usted una palabra sinónima de choclo.
es el tercero que me habla de una cabra.
murmuró el joven con una triste sonrisa.
Poco después entró una niña en el bosque.
Quería comprar una mesa y algunas sillas.
Un día vino una vecina vieja a visitarla.
Había caído en una trampa; estaba perdido.
Un desierto es una llanura seca y arenosa.
ver que el animal que traigo es una vaca?
Dé usted una palabra sinónima de pordiosero.
En mi mesa hay un cuaderno y una gramática.
Pero la cosa iba durando una y otra semana.
Pasó un día, una semana, un mes y no pareció.
una ópera de Wágner a una de Verdi o Puccini?
Aquí, en donde cayó un héroe, cae una columna!
como es una tontería que no merece la pena...
Pablo tenía una cita (_appointment_) ¿verdad?
Tráigame algo que comer y una botella de vino.
Aquí tiene una buena ocasión de aprender algo.
Después de una hora se presentó otro caballero.
En el piso bajo hay una tienda y una panadería.
En poco tiempo me contó una infinidad de cosas.
Tengo necesidad de una carta de recomendación.
una baja emulación en su alma, sino porque Ud.
Yo ví una ciudad hermosa al---- ---- ---- ----.
El céntimo es la centésima parte de una peseta.
El ciego comenzó á ejecutar una marcha guerrera.
El rico quería que el escultor ---- una estatua.
Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.
Es todo lo que se llama una verdadera aventura.
Otro desgraciado le facilitó una guitarra rota.
Por fin ¿qué proyectaban los criados una noche?
Yo lo impido y con una sola tajada lo deguello.
Ella era joven, casi una niña, hermosa y pálida.
Mejor hubiéramos visto{55-1} asomar una tormenta.
prorrumpió el sacrílego barón con una carcajada.
Supongo que pertenecían a una familia acomodada.
Consiguió que le (dar) una plaza de músico mayor.
Parecían condecoraciones de una legión cualquiera.
Poco después pasó por allí un hombre con una vaca.
Tenían una hija y ambos la amaban de todo corazón.
una gran parte lo haremos _por_ ferrocarril; y Ud.
El caballero se dejó caer en una silla desesperado.
Él tiene una falta de ortografía en la palabra año.
Finalmente él les dijo: --- Propongo una apuesta.
muchacho==_un muchacho tiró una piedra á un peral_.
No siendo bastante una mano, él ---- ---- ---- ----.
Ya me parece que llevo lo menos una semana tendido.
Yo iba a la feria precisamente a comprar una cabra.
La justicia es una sed y la civilización una siembra.
Me fijé un poco más.{8-2} Había sido una alucinación.
Por una mirada, por una sola mirada de esos ojos ...
Y la boca gruñó: --Toda mi vida he sido una tonta.
Tengo una esposa y ocho niños y debo pensar en ellos.
UNA VISITA Quiero hacer una visita al señor Valera.
A los pocos momentos da éste una media vuelta, y ¡zas!
De pronto una voz lastimera le sacó de sus reflexiones.
El _dominico_ se cubre con una blanquísima vestimenta.
furia, _f._, fury; estar hecho una --, to be in a rage.
Oir esto y caerme de espaldas, todo fué una misma cosa.
Pedro fijó una mirada estúpida en la corriente del río.
Su única fortuna eran su cabana, una vaca y una cabra.
VARIANTS: =Muchas=, =centenares=, =una gran cantidad=.
Vive preso en un palacio con una vieja bruja y su hija.
Los hijos y las hijas de una familia se llaman hermanos.
Al lado derecho estaba el rey David con una arpa de oro.
Él se sienta, abre su libro y lee una frase, dos frases.
El señor arzobispo está hecho, y con razón, una furia....
Está situada en una de las más hermosas bahías del mundo.
Notaron, sí, de súbito, una cosa inexplicable y fenomenal.
Un sabio y un patán se disputaban[109] una misma mujer.
No tuvo sueños ni ilusiones; en cambio tenía una esperanza.
Se sentó a una mesa, llamó al mozo y dijo: --Tráigame Vd.
Si (ver) el salchichón, el otro pasajero (desear) una raja.
Todo permanecía á su alrededor sumido en una profunda calma.
De pronto, algo se le enredó á una pierna; era una serpiente.
El padre, la madre, los hijos y las hijas forman una familia.
tiene una barba muy espesa y necesito una navaja muy afilada.
y el órgano sonaba; pero sonaba de una manera indescriptible.
El señor dijo:--¿Cómo no tiene esta grulla más que una pierna?
En el reloj de la catedral sonaba en aquel momento una hora...
mi señora doña Baltasara, decía la una, yo soy de este genial.
Pero una nube se eleva en los 30 aires y tapa su luz.
Rodeáronlas las amigas, y ni una sola dejó de verter lágrimas.
Creemos inútil decir á nuestros lectores quién era una de ellas.
El sol aún seguía bañando una parte no insignificante del paseo.
UNA PIERNA Un paje sirvió en la comida a su señor una grulla.
valían= = _cada una tenía un novio, pero los novios no valían_.
Al anochecer llegaron a una montaña donde había[47] una cueva.
Ella era hermosa, hermosa y pálida, como una estatua de alabastro.
Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.
Respondió el paje:--Señor, las grullas no tienen sino una pierna.
Sabía además una porción de versecillos, romances y acertijos....
VARIANT: =Como una ....= [3] =a la espalda,= _on their backs_.
Yo disimulé que estaba libre, y esperé una ocasión para escaparme.
Allí la claridad de una lámpara permitía distinguir sus facciones.
Allí la claridad de una lámpara permitía distinguir sus facciones.
El hilo llevó una cuerda, la cuerda un cable, el cable una cadena.
Me hizo jurar una docena de veces que no pensaba nada malo de ella.
Nombraron una delegación, y la delegación fué a ver al magistrado.
Pagué el entierro de Teresa; compré una sepultura por diez años....
VARIANTS: =Algunas=; =una que otra=; =unas cuantas=; =unas pocas=.
Ella se sentó en el jardín, y trató de hacerse pasar por una tonta.
Entonces comenzó para el ciego una época miserable y angustiosa....
Las monedas de plata son de cinco, de dos, de una y de media peseta.
No conozco una ciudad que tenga un colorido más americano que ésta.
Tenía mi novia apenas diez y nueve años, y era una niña muy hermosa.
TRES PALABRAS Un jornalero pobre llegó por la noche a una posada.
ve, el río es una de las más grandes vías fluviales del continente.
EL PRÍNCIPE JALMA Había un viejo que tenía una hija muy hermosa.
En nuestros campos se da a esta palabra una importancia escepcional.
Es una importante industria la fabricación y destilación de bebidas.
Se sentó en una piedra cerca de la puerta pensando si entraría o no.
Dios llamó un día al inocente mártir, predestinado á una dicha eterna.
Ella se tranquilizó y le dijo que llevaría en el dedo una cinta roja.
En cuanto al[119] dinero, lo hice depositar en una cubeta con agua.
Encontráronse allí los Puritanos con[235] una playa triste y árida.
Este rey moro tenía una hija muy hermosa y compasiva, llamada Casilda.
uno, una, _pron._, one, some one, a person; (el) -- y (el) otro, both.
Es una manía inocente, pero muy divertida e instructiva ¿no es verdad?
Las otras han de tomar una porción de sus cenizas y así se remozarán.
VARIANT: =Hay una gran diferencia= (or =va un gran trecho=) =entre ...
Y abrazada una hermana a la cintura de la otra, principian _un cedazo_.
Para el que la visita por primera vez, Buenos Aires es una maravilla.
Pero creo que cinco pesetas es bastante dinero por una cabra tan flaca.
En su busca fuí un día y otro á aquel sitio: Por último, una tarde ...
Esos claros y melancólicos ojos parecían mirar desde una eminencia....».
Los mozos de la posada pusieron el barco en una sala cerca de su alcoba.
ni se molestará si le doy una explicación algo extensa sobre este punto.
Porque las fieras de una misma especie no se devoran unas á otras.--¡Ah!
Vale tres pesetas la cena, una peseta el vino y otra peseta los tabacos.
Dejó el mulo en una posada, y de seguida se presentó en casa de su amigo.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena, mienten de una misma manera.
Hoy día Chile es una 10 república importante y rica.
que es una buena persona, un santo, y que no le incomodará poco ni mucho.
contorsión, _f._, contortion; hacer una --, to bend one's body; to writhe.
En el primero, el artista parece haber querido hacer una cabeza simbólica.
Se experimenta casi una impresión dolorosa; sentís el dominio del vértigo.
El hombre le arrojó una piedra al león á ver si podía aplastarle la cabeza.
El viaje a la capital se hace recorriendo una hermosa y fertilísima región.
exclamaron los oficiales á una voz, prorrumpiendo en alegres exclamaciones.
La catedral, fundada en 1573, es una de las más famosas iglesias del mundo.
Parece un círculo de estrellas arrancadas del cielo de una noche de verano.
Parece un círculo de estrellas arrancadas del cielo de una noche de verano.
se atraviesa una extensa llanura, que lleva el nombre de Llanos de Caulina.
El insomnio junto á una mujer bonita no es seguramente el peor de los males.
El insomnio junto á una mujer bonita no es seguramente el peor de los males.
Me expuso en pocos instantes una infinidad de proyectos á cual más absurdos.
que{84-2} has hecho una buena obra de caridad, le dijo la avispa á la cabra.
Además, este animal tiene la cola larga, y una cabra tiene la cola más corta.
mirada, _f._, glance, look; tender una--, to take a look; to look; to glance.
nos cantará de sobremesa una rondeña con su gracia natural; y por la noche J.
Pedro Gómez de Aguilar tenía una magnífica finca cerca de la ciudad de Cabra.
porción, _f._, part, portion; una -- de años, a few years; a number of years.
Se veían una porción de niñas reunidas bajo el emparrado de la casa de Simón.
Un día cuando llovía a cántaros Mamerto quiso asistir a una corrida de toros.
de tu horrenda falsedad en memoria, ni una pluma dejes, negra, ¡El busto deja!
La perra ve aquellos instrumentos mortíferos y se pone á ladrar como una loca.
Todos quedaron silenciosos, y _Manuel_ empezó á silbar una canción patriótica.
En las dos cámaras se eligen cada dos años una tercera parte de sus miembros.
Ese tuno debe tener metida en su cuerpecillo toda entera una legión de diablos.
LOS POBRES SASTRES Un herrero de una pequeña ciudad había hurtado un caballo.
Pero mucho puede hacer una propaganda inteligente, basada en métodos liberales.
Pues los frailes son una milicia también, y no menos tenaz que la del ejército.
Un día estaba sentado en un banco tomando una taza de 5 leche.
VARIANTS: =Todos rieron a carcajadas; lanzaron una carcajada.= [53] =Para...
Dar el primero una noticia triste ó alegre, era para Alvar la felicidad suprema.
El hada se sumergió en las aguas, y no tardó en aparecer con una hacha de oro.
Entonces vino una voz del cielo: Y lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
Esta grulla no tenía sino una pierna, porque la otra se la había comido el paje.
VARIANTS: =Vistas a la distancia;= or =desde una larga distancia= (or =trecho=).
Acto continuo dispusiéronle una frugal colación, y sentóse con su hija á la mesa.
dice,--replicó éste.--Y he de observar que esa planta crece en una área limitada.
Entre este pueblo y el río se extiende una verde pradera, que pertenece al común.
Otra vez desapareció el hada,[178] y trajo en seguida una vieja hacha de acero.
Precisamente una de las primeras víctimas de su intemperancia fué el mismísimo P.
tu ventana es la gloria; Pero la noche se pasa, Se pasa como una sombra.
Y el padre se arrastraba por el suelo, y levantaba hacia los ladrones una cara...
Y nada: el viejo, clavado como una estatua á la orilla del mar, no soltó el cabo.
EL COMPETIDOR Un día a eso de las seis de la tarde llegó a una posada un hombre.
Estaba el posadero para ponerse muy colérico, cuando se le ocurrió una buena idea.
hundir, to sink, bury; -- una cuarta de hierro, to bury the spurs; to spur deeply.
La meseta determina aquí también una diferencia de clima, haciéndolo más templado.
of separation or privation.--=una va llena=, 'one is full (lit., 'one goes full').
of_ =pesar=), heavy, tedious; =lo pesado de una faena=, the tediousness of a task.
Al fin abrió los ojos, tendió una mirada, y un grito agudo se escapó de sus labios.
Al fin abrió los ojos, tendió una mirada, y un grito agudo se escapó de sus labios.
Él les dijo: --Es necesario que cada una escriba en una cédula su nombre y edad.
Llegó el momento de la despedida, y Aliatar se vio rodeado de una guardia de honor.
Macario era muy feo; pero, no obstante, se había casado con una muchacha muy guapa.
Teniendo él también una colección ¿no era natural que quisiera ver la de la vecina?
Al oír[76] sus primeras palabras, sabíamos ya que nos iba a contar una historieta.
Entonces le compraron una tosca escudilla de madera, y en ella le daban la comida.
La primera representación[5] atrae siempre una concurrencia numerosa y muy selecta.
Luego, sin mirarle, emprendí una carrera desesperada, loca, al través de las calles.
no tiene una idea precisa del medio geográfico y la sociedad de donde aquél procede.
pregunta, _f._, question, inquiry; hacer una --, to ask a question, make an inquiry.
VARIANT: =Algo así como.= [11] =una penita en el estómago= (Cuba), _to be hungry_.
VARIANT: =Sin dormir.= [3] =para hacerlos de una pieza,= _to make them a part of_.
aquí la gran meseta del estado de Colorado como una ancha faja que penetra en Méjico?
En todos los ojos había una lágrima, en todos los espíritus un profundo recogimiento.
Entonces las ondas tienen una luz más roja, las horas transcurren sordas y lánguidas.
Junto á una espesa maraña había otro charco de sangre; pero allí se perdía el rastro.
La madre del Poniente dió a la niña una taza de oro para vender en caso de necesidad.
Pero debo añadir que de su breve expedición le quedó para toda su vida una costumbre.
Tratábase del asesinato de una pobre vieja á quien sus convecinos acusaban de bruja.
Acaso un aviso de Dios; tal vez una vana fantasía, que el tiempo realizó más adelante.
Aunque hubiese resucitado el difunto Padre Procopio trayendo consigo una docena de PP.
bendición, _f._, benediction, blessing; que era una -- del cielo, in a surprising way.
Escribía una prosa profusa, llena de vitalidad y de color, de plasticidad y de música.
Lleva en la cabeza una toca, símbolo del duelo del amor, la no menos graciosa _viuda_.
Parece que una desgracia no es más que el aviso de las que bien luego nos sucederán.
Pero ved, a través de la bulla de los actores como una forma rampante hace su entrada!
Y en sus facciones se retrató un instante el estado de su alma, espantada de una idea.
Aparte de todo esto, se les impone una contribución de 5% por milla sobre la propiedad.
Dió una embestida el animal y al saltar atrás el cazador se enredó en un bejuco y cayó.
Luego se lo acercó á una y otra oreja, lo puso donde estaba, y dijo: --Se ha parado.
Al cabo logróse apaciguar el tumulto, y comenzaron á disponerse á una nueva persecutión.
Después de algunos 40 momentos se presentó una vieja que ofreció ayudarle.
El pájaro no alcanza a tener una cuarta de longitud desde el pico a la punta de la cola.
Hay situaciones, lector amigo, que no á todos es dado describir, y ésta es una de ellas.
LA RANA Y LA GALLINA Desde su charco una parlera rana Oyó cacarear a una gallina.
Yo de mí se decir, que conservo un pedazo de su jubón como una reliquia, y lo merece...
A principios del siglo XIX el uso de vapores encareció la necesidad de una tal empresa.
Buenos Aires es la mayor ciudad de la América del Sur y una de las más grandes del mundo.
De repente, Neira creyó notar que un boldo se movia: tomó una piedra pequeña y la arrojó.
Juan no había tomado más alimento que una taza de café de ínfima clase y un panecillo....
Pero al llegar á casa y quedarme solo en el cuarto, se apoderó de mí una tristeza mortal.
Prose order--_(una) leve sonrisa pliega los extremos..._] [Footnote 4: Cual...
Pues, hermanos, Jamás equivaldrá vuestro zumbido A una gota de miel que yo fabrique.
Su castidad arisca se sublevaba á la menor insinuación, se ofendía de una simple sonrisa.
Te portaste como un héroe, y 5 nos has librado de una gran desgracia.
añadia el otro; y cada cual exclamaba por su lado: ¡Tú has echado una suerte á mi hermana!
Háblame: yo quiero saber si me amas; yo quiero saber si puedo amarte, si eres una mujer...
María es una niña, niña de cualquier país, de cualquier sociedad con tal de[43] ser niña.
Nos habían desarbolado, y al caer el aparejo le rompió una pierna á uno de la tripulación.
Pues nada, él se da tal mana en arreglarlo y cuidarlo, que sueña, que es una maravilla....
Sin examinarla ni mirarla el hombre entregó al posadero una vieja pieza de cinco centavos.
Ya en tiempo de los Reyes Católicos (1515) se buscó una línea acuática a través del istmo.
En el delta del Orinoco, cerca del río Imataca, se halla una riquísima mina de hierro.
Los precios para un estreno son generalmente más altos que para una _réprise_ o repetición.
Sintiéndose cansados y teniendo sed se sentaron junto a una fuente que estaba en el camino.
En esta ocasión cuentan las crónicas que se le ocurrió, aunque sin ejemplar, una idea feliz.
Habían construido una 5 casa cómoda solamente con una puerta y una ventana.
This is a frequent Spanish usage.] El santo varón ordeno al pueblo una penitencia general.
Á la una de la madrugada se presentaron en el Hospital los mismos locos, pero sin el cadáver.
dijo colérica su interlocutora, que no era una vieja; ¡Teobaldo de Montagut el del cuento!...
En consecuencia de esto, una noche soñó con su zapatería y habló de sus hormas y de su lesna.
En un rincón ví á una mujer arrodillada, en la que mi compañero no pareció fijarse al pronto.
La madre del Sur la escondió debajo de una olla y pronto se oyó un gran ruido y llegó el Sur.
La mía tenía una ventana con vistas á la plaza y se hallaba situada debajo de la de mi amigo.
No 15 era bastante una mano para taparlo por completo, y metió las dos.
Procopio, que á las pocas semanas del famoso capítulo mencionado reventó como una bomba.....
Su modo de dormir es un misterio, y hasta parece que el sueño no fuese para él una necesidad.
Un niño puede decirle que su animal no es una vaca, sino una cabra; y, por cierto, muy flaca.
VARIANT: =Expresar una opinión.= [8] ="es como las armas,"= _he is like the trusty steel_.
Á la puerta de la casa estaba sentada una anciana, de aire dulce y grave, aseadamente vestida.
Diriase que en todas las curiosas miradas que á ella se volvían, retozaba una sonrisa burlona.
El palacio nacional, fabricado en 1693, domina una plaza hermosa cubierta de árboles y flores.
Los chiquillos resaltaban sobre la arena como un enjambre de mosquitos en una mesa de mármol.
Pero antes debo despejar una duda: ¿No tendremos que hacer casi todo ese viaje a lomo de mula?
Por una parte, posee en su fuerte cerebro la facultad musical; por otra, la fuerza matemática.
El silencioso hotel se estremeció de pronto, como una caja de música cuando se le da cuerda....
El suelo está cubierto completamente por una alfombra, o parcialmente por uno o varios tapetes.
Encendí otro fósforo y eché una mirada oblicua á mi víctima, con la esperanza de verle alentar.
Mala cara tenía entonces: más bien qué superior de una orden monástica, parecía un facineroso.
Al medio día, la luz del sol cae sobre el bosque como una gasa de oro que flota entre las ramas.
Asunción, en efecto, había empalidecido y estaba clavada é inmóvil en la silla como una estatua.
Desapareció de nuevo el hada y volvió al instante 25 con una hacha de plata.
La comarca entera respiró en libertad durante algún tiempo, como si despertara de una pesadilla.
Lopera and see the wonders of the ancient city.) ...El señor Frutos llegó una tarde á Córdoba.
Tendió una mirada alrededor, y esta sola mirada fué bastante para darle á conocer lo que pasaba.
Triste cosa es el sueño Que llanto nos arranca; Mas tengo en mi tristeza una alegría...
El santo, obra de un artista ingenuo, habitaba en una urna de hojalata con portezuela de vidrio.
La nación es ahora una unión federal de estados, gobernada por la constitución del año 1891.
Nada: ni por las rendijas entraba un solo rayo de luz, ni siquiera sonaba el vuelo de una mosca.
Al instante comprendió Gómez de Aguilar que se le presentaba una ocasión favorable para salvarse.
Pero al día siguiente estaban todos á disposición del patrón: no se perdió ni una libra de tabaco.
VARIANTS: =Entretanto, mientras tanto.= [4] =una copa de caña,= _a glass of cane-distilled rum_.
Cuando me detuve un instante á respirar, exclamó sin mirarme: --Hice una cosa muy mala, muy mala.
Después del minucioso recuento y de reconocer una por una todas las piezas, se echó de menos algo.
Es una función tan sagrada como la de las mismas Vestales para algunos _materos_ intransigentes....
Al llegar la noche, apretado por la necesidad, desfallecido, bajó á la calle á implorar una limosna.
Los indios introducen algunas veces una parte de la quena en cántaros de barro, horadados exprofeso.
Mas al acercarse la buena Chepa al ladrón, soltó una 25 estrepitosa carcajada[301].
Mendelssohn contaba catorce años cuando hizo ejecutar una sinfonía suya en un concierto de Berlín.
Pablo recibió una carta, en la cual se le citaba para el día cuatro de mayo en el monte de Val-frío.
Poco más ó menos, el contenido de su confesión fué éste:--Yo, dijo, pertenezco á una noble familia.
comprar desde una estancia, un campo o un solar urbano, hasta la más insignificante prenda de vestir.
Entonces vieron al viejo caudillo entrar en la impetuosísima corriente como si cruzase una carretera.
Entonces, del jaro inmediato salió una cabeza, y luego otra del de más allá y otra tercera más lejos.
La última revolución empezó en 1895 y fué terminada con una guerra entre España y los Estados Unidos.
losing sight of.' [34.17] =en una silla metálica de las que==_en una de las sillas metálicas que_.
Nieves, una señora viuda que vive sola en la calle de la Perseguida, á quien debe mi yerno su empleo.
Has venido, ciertamente, de mares muy lejanos; ¿no eres una maravilla para los árboles de ese jardín?
Inventé una cita con un amigo en el Casino, y, efectivamente, me dirigí á paso largo hacia este sitio.
Con esto se alababan tan ufanos, Que una abeja les dijo por despique: --¿No trabajáis más que eso?
El patrón manejaba la barra con el cuidado de quien tiene toda su fortuna pendiente de una mala virada.
Era bajito, flaco, y sus ojos redondos y diminutos traducían en su mirar de miope una alegría profunda.
Pero ya se lo he dicho á mi madre: cantes que dejarios subir aquí, rómpales una pata...» Y esto sacabó.
Por cierto esas causas son numerosas; pero entre ellas yo señalaré una que no he oído mencionar nunca.
Todo esto le hace recordar a uno que en realidad se encuentra en una tierra productora de bananas.
Argentina es una república federal, formada por catorce estados, diez territorios y un distrito federal.
Bernini modeló a los ocho años una cabeza en mármol, 10 de una perfección correctísima.
Decir _Parrón_{34-1} estas palabras y rodearme una nube de trabucos, todo fué un abrir y cerrar de ojos.
El toque sigue y no cesa y vibra en el alma opresa sordamente como un cuerpo que cayera en una huesa...
Pero la voz moria en la seca garganta y solo salian las palabras en secreto como si fuera una confesion.
Y esta voz, con una pequeña modificación, recorrió en un instante la multitud hasta la puerta de Toledo.
Al pasar por la isla es muy interesante ver una flota de 15 ó 20 buques dragando en busca de perlas.
Antes la componían una piedra tosca y una cruz de palo; la cruz ha desaparecido, y sólo queda la piedra.
Busca[27] un escarabajo, un poco de mantequilla, una madeja de seda fina, una cuerda gruesa y una soga.
Por un momento creyó que una mano fría y descarnada le sujetaba en aquel punto con una fuerza invencible.
Por un momento creyó que una mano fría y descarnada le sujetaba en aquel punto con una fuerza invencible.
Será a causa de esto que es fácil entender «una ballena,» cuando se grita, «una va llena,» ¿no le parece?
Sus ojos negros llenaron la sala con una mirada viva y afanosa que echaron en derredor y de arriba abajo.
Te lo ruego, no me preguntes la causa de mi dolor; si te la revelase, acaso te arrancaría una carcajada.
VARIANT: =La manera como.= [3] =sería una omisión imperdonable,= it would be an unpardonable omission.
Cuando además de estos muebles hay en el comedor una vitrina, se exhibe en ella la vajilla más[145] fina.
Entonces me mezclé entre la gente, aguardando una ocasión para colarme dentro sin que me viera el portero.
Juan se fué al establo; pero una vez allí no sabía claramente distinguir cual era la vaca y cual la cabra.
Mi primera mirada, mitad de asombro, mitad de cólera, equivalía á una interrogación enérgica, aunque muda.
Parte la pradera que besa el río, una vereda, por la que se comunican la Puebla y Coria con la capital....
Al día siguiente, cuando pasé por allí, vi caer una bolita de papel que me apresuré á recoger y desdoblar.
of_ =preferir= =pregunta= _f._ question; =hacer una pregunta= to ask a question =pregunta= _3 sing.
Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.
Por traer,{66-4} hasta trajo una vieja que daba azotes en cierta parte á un chico por no saber la lección.
DURA SUERTE Una vez el Conde de Cero hizo una visita al Barón de Pereza que se lamentó de su dura suerte.
hierro, _m._, iron; _pl._, irons, fetters; arms; hundir una cuarta de --, to bury the spurs; to spur deeply.
Le dió entónces una cajita chata, de madera blanca, donde, cuando la abrió ella, encontró un disco de metal.
He aquí una, gracias a la cual en un hemisferio fuera de estación se puede consumir la fruta fresca del otro.
ir á la cárcel como un ladrón por ganar el pan de la familia, es algo más temible que una noche de tormenta.
La naturaleza ha sido ingrata y cruel con la raza canina, dotándola de una enfermedad horrible: la rabia....
Cuando me recobré del susto, lo primero que vi á mis pies fué una enorme muñeca fresca, sonrosada y en camisa.
Es casi tan grande como los Estados Unidos de América, pero tiene solamente una quinta parte de su población.
Habían pasado algunos meses cuando una mañana encontró el herrero en la puerta de la herrería dos perros.
Á los tres ó cuatro días me decidí á arrancar una hoja de la cartera y á escribir estas palabras: _Me gusta V.
Algunos países exigen además que haya ejercido el comercio de por sí o en sociedad[3] en una casa al por mayor.
El día en que salté sobre ella con mi _Relámpago_[1] creí haber visto brillar en su fondo una cosa extraña ...
El posadero, hombre muy cortés y oficioso, replicó con una reverencia profunda: --Sin duda, señor; mande Vd.
en la Sagrada Escritura que más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el cielo?
La noche seguía tibia y estrellada: á la puerta aguardaba una larga fila de coches, que nos fué preciso evitar.
Lo que tiene que,[9] si es verdad lo que me han dicho las gentes del barrio, le preparan una buena al intruso.
Los Puritanos no habían podido conseguir dinero suficiente para trasladar de una vez[233] toda la colonia.
Pedro corrió al instante al sitio donde brotaba el agua, y metió una de sus manos en el agujero del dique.
Tiene una magnífica vista en las montañas que rodean a la bahía, y es una ciudad progresista con gran comercio.
Y si Cabezudo empezó á decir picardías de Dios al ver que llovía á mares, ¿no ha hecho Cabezudo una barbaridad?
Y si no, ahora lo verás: Cuando baja, ríe; cuando sube, llora; Á que no me lo aciertas en una hora.
Las luces del altar, reflejándose en las mil facetas de sus diamantes, se reproducían de una manera prodigiosa.
que en el futuro, más o menos lejano,[2] el cultivo del maíz se vea amenazado por una crisis de superproducción?
Quién diria que esos dos que parecen tan amigos, si dentro de media hora se encuentran en una calle obscura ...
Vivía en casa de otra de mis tías, hermana de mi madre, más como una parienta querida que en calidad de criada.
Yo, en mi calidad de cronista verídico, no añadiré ni una sola palabra de mi cosecha para caracterizarlos mejor.
Aquel hombre, que para ella no lo era, fué objeto de una adoración sin límites y reverenciado casi como un dios.
En esto se adelantó uno de los mozos, se dirigió a una de ellas, y a guisa de invitación hízole una Ligera venia.
No pensaba más que en Finita; se sacaba la raya esmeradamente, se compró una corbata nueva, y suspiraba á solas.
sentir, to feel, perceive, hear; no se siente una mosca (_lit._, a fly cannot be heard), you can hear a pin fall.
XV.--CAUCHO[1] Y CHICLE --Me dicen que hace poco tiempo se descubrió en Méjico una nueva variedad de caucho.
De pronto el mastín tomó una veloz carrera y fué á reunirse con su amo, pero sin cesar en sus imponentes ladridos.
EL PERAL Á un Peral una piedra Tiró un muchacho, Y una pera exquisita Soltóle el árbol.
Salió el criado, y á poco volvió con un gran plato de bizcochos, una botella de vino generoso y añejo, y una copa.
Sé que en su corazón, nido de sierpes, No hay una fibra que al amor responda; Que es una estatua inanimada...
y una infeliz...--diré _viuda_..., pues veo que voy á morir...--Leo en vuestros ojos que sois peores que fieras...
Al fin, una tarde oyó que los quejidos eran más tristes 65 que de ordinario y se decidió a ver lo que era.
En la Argentina, antes de llegar a la napa de petróleo se descubrió una zona que produce enormes cantidades de gas.
En una plataforma estaban los célebres músicos que habían destrozado las murallas de Jericó, hace ya muchos Siglos.
eso es, veintinueve años; y ya hacía siete cumplidos que estaba casado.{12-2} Es una barbaridad casarse tan joven.
Habita una casa de su propiedad, grande, antigua, de un solo piso,{2-1} con portalón obscuro y escalera de piedra.
Las luces del altar, reflejándose en las mil facetas de sus diamantes, se reproducían de una manera prodigiosa....
Llénense los espacios en blanco con una forma correcta de uno de los siguientes verbos: _ser, estar, tener, hacer_.
Otro peregrino saca un salchichón, que parece una escopeta, y se pone á comer rajas y á tararear un himno piadoso.
Un olor á tierra mojada entró en la habitación, y el tenue rumor de una ligera lluvia sobre los árboles y plantas.
De la combinación de tan valiosos y variados elementos nace una filosofía muy humana y escrita en estilo humanísimo.
El corcel corría, corría sin detenerse, y árboles, rocas, castillos y aldeas pasaban á su lado como una exhalación.
En la plana superficie, ño Neira se habia desmontado para apretar la cincha de su mulato y echar una pitada al aire.
exclamé entonces como sorprendido, aunque, á decir verdad, ya me esperaba una contestación de esta ó parecida clase.
que las lagunas o claros en el trazado suman una extensión mucho menor que la de las líneas actualmente en servicio.
que una de ellas, la Argentina, tiene un capital de diez millones de pesos oro, la que está dando altos dividendos.
Y no era un derroche de joyas, no; no era una riqueza fácil y de gusto dudoso[8] lo que constituía tal iluminación.
En Chile y Argentina se llama _cazuela_ y en Méjico _galería_ a una localidad especialmente destinada a las señoras.
todos son cantares dulces y melancólicos; y aun cuando expresen el amor, están impregnados de una profunda tristeza.
El ombú prospera en los lugares más áridos, y en toda clase de terrenos, con tal de que no tenga una humedad excesiva.
El centro de Lima es la Plaza Mayor, hacia la cual mira la catedral, una de las más bellas de la América del Sur.
Hacia un lado del espacio libre que servía de salón, colocáronse una docena de muchachas guapísimas; eran las parejas.
La Habana posee edificios hermosos, paseos espléndidos, una universidad y muchas fábricas, principalmente de tabacos.
No soy una mujer como las que existen en la tierra; soy una mujer digna de tí, que eres superior á los demás hombres.
Pero el señor Frutos había comido por el camino, y ninguna gana tenía de cenar; en cambio, bebía como una esponja,...
VARIANT: =A casa de una amiga suya.= [13] =pronto para la cita,= _quick and ready to quote; with an apt quotation_.
ahí que llaman á la puerta, y que oyen una voz como la de un becerro, que dice: ¡Abrid, que soy el _Carlanco_!
Al lado de ella velaba una mujer en la que reconocí á la madre María, la loca que hallé por la tarde en el cementerio.
Durante la noche el astrólogo miró al cielo y vio en una isla lejana a la princesa, a quien un dragón tenía prisionera.
EL PERRO DEL VENTRÍLOCUO Entró una vez en una fonda un ventrílocuo acompañado de su hermoso y muy inteligente perro.
Acabaron de subir la escalera, cruzaron una extensa galería y se detuvieron cuchicheando ante la puerta del Padre Prior.
Aunque parecían estatuas, no lo eran; pues se escabulleron como el humo otros dos, y sólo quedó una pareja detrás del P.
Prose order--_Cual_ (una) _lámpara transparente derrama (un) templado rayo de luz._] [Footnote 5: Notice Mrs.
El oficial bebió, y fijando los ojos en la imagen de doña Elvira, prosiguió con una exaltación creciente: --¡Miradla!
Entretanto, si la esperanza se ha ido, en una noche o en un día, en una visión o en un sueño, ¿se ha ido menos por eso?
Me encuentro en medio de los bramidos de una costa atormentada por la resaca, y tengo en la mano granos de arena de oro.
Me escribió una carta y me la dió un día al entrar en tu casa: salió de un cuarto de repente, me la dió y echó á correr.
Ninguno de los cónsules de esos países se negaría, me imagino, a remitirme una nómina de los comerciantes en mi ramo ....
No pasaba una sola vez por allí el piadoso Traga-santos sin arrodillarse sobre ellas y llorar la destrucción del templo.
Se encuentra en capas de una profundidad de unos centímetros a dos o tres metros extendiéndose a grandes distancias.
Tenían una cama pequeña para el oso pequeño, una cama mediana para el oso mediano, y una cama grande para el oso grande.
Un día del mes de noviembre le avisaron que sus colonos habían abandonado la finca a causa de una invasión de los moros.
Y con sólo un ensayo Creyó tener pronunciación tan clara, Que en ciertas ocasiones A una marica daba lecciones.
Á los treinta ó cuarenta pasos observo que está la niña asomada, y me paro y le envío una sonrisa y un saludo ceremonioso.
Buscó una nueva casa, pero no pudo alquilar piano, lo cual le causó una inmensa tristeza; ya no podía terminar su misa....
El chalán se quedó aturdido, porque aquella pérdida le colocaba en una situación difícil para hacer frente á sus negocios.
Profesaba, sí, la moral cristiana; y en cuanto a los destinos del hombre, creía en una ley divina, en un fallo inexorable.
Queriendo dar a su amiga una lección, escribió con el dedo sobre el polvo que cubría mesa y sillas, la palabra: _puerca_.
De muy mala gana tomó el criado aquel ventrudo reloj de bolsillo, muy semejante á una media cebolla, y lo llevó á su dueño.
Después de haber descansado y mitigado la sed, observaron por casualidad una piedra que se parecía a una lápida sepulcral.
El oficial bebió, y fijando los ojos en la imagen de doña Elvira, prosiguió con una exaltación creciente: --¡Miradla!...
El paje, que era delgado, muy delgado, y amarillo como la muerte, se sonrió de una manera extraña al presentarle la brida.
Entonces el hombre la sigue siempre, hasta que, después de un zapateo final se retiran, y una nueva pareja ocupa el puesto.
La guitarra y el canto lo divierten sobremanera, y es capaz de escuchar sin fastidio durante una noche a un guitarrista....
Todos se volvieron a mirarme, y en cada una de esas miradas había recompensa de sobra[10] para una acción que la mereciera.
Visitaron varias fondas y, como lo sospechó la mujer, los tres pícaros fueron encontrados festejándose en una de aquéllas.
Y se marchó á su casa con paso lento, y pasó la noche con las angustias del padre que va á casar una hija al día siguiente.
El chalán, disgustado del lance, y no queriendo contemplar la agonía de su pobre Tony, no volvió ni una sola vez la cabeza.
Miguel Beer, hermano del inmortal Meyerbeer, tradujo a los diez años una de las más difíciles obras clásicas italianas.
Tenían una silla pequeña para el oso pequeño, una silla mediana para el oso mediano, y una silla grande para el oso grande.
Y esto diciendo se arrojó en los brazos de Alonso, que le estrechó entre los suyos con una fuerza y una efusión indecibles.
El hombre, que á veces es compasivo, atendió á su ruego, le disparó una flecha y el león quedó muerto en el fondo de la fosa.
Más tarde dirá de él una buena señora: «Era un muchacho bonito.» Cuando entra a West Point hace notar en él un colega, Mr.
alguna vez una...?= _Have you ever visited a...?_ [5] =Tuve la suerte de,= _I had the good luck to; I was lucky enough to_.
Llegó una ocasión en que se encontraron solos, pues los de 35 adelante habían caminado más aprisa que los de atrás.
Sucedió que iba a pasar la noche en una posada donde la huéspeda era mujer de lindo entendimiento, lindo modo y mucho agrado.
yo te daré una felicidad sin nombre, esa felicidad que has soñado en tus horas de delirio, y que no puede ofrecerte nadie....
Como resultado de esta diferencia, la Europa domina en esa zona, con una importación muchísimo mayor que la de Estados Unidos.
El canal tiene de un extremo a otro 162 kilómetros de largo; pero una cuarta parte de esa longitud consiste en lagos naturales.
Los militares acogieron el brindis con una salva de aplausos, y el capitán, balanceándose, dió algunos pasos hacia el sepulcro.
Luego las mujeres aquellas cubrieron de vistosos paños una mesa, arreglándola como un altar, y sobre ella fué colocada la caja.
Por la noche, después de comer, como no había peligro de ver á Teresa, la cruzaba velozmente y sin echar una mirada á la casa.
allá abajo, en la espléndida abertura de esa ventana, como eres parecida a una estatua, de pie, tu lámpara de ágata en la mano.
Las habitaciones, espaciosas, bien iluminadas, de altos techos, se suceden una tras otra[94] en línea perpendicular a la calle.
Me maniataron muy bien, y me llevaron por unos barrancos endemoniados hasta dar con una plazoleta donde acampaban los bandidos.
Regularmente se le monta en angarilla, pero hasta allí no llegó mi filosofía, y le hice poner una silla de fuste alto y fuerte.
Cuando se termina la lectura de una novela de Blest Gana, uno cree haber conocido a sus personajes, haber vivido en su intimidad.
Era una viejecita enjuta y pequeña, de raza india casi pura, que andaba ligero y menudito con un ruido de ropas muy almidonadas.
le respondí mordiéndome los labios.--No importa, te daré una chaqueta mía; siento que no haya para todos.--No hay necesidad.--Oh!
Y entonces se me escapó una pregunta, la única que podia hacerse tratándose del valiente capataz: --¿Y Neira se dejó asesinar?
Y siempre pensando en tornar á España al año siguiente, dejó de hacer averiguaciones proponiéndose darles una agradable sorpresa.
La mesa de trinchar[143] suele estar adornada con algún objeto[144] de mérito artístico o una ponchera, un cesto _de_ flores, etc.
Por medio de esta operación, las melancólicas voces de la flauta americana adquieren una resonancia y una tristeza imponderables.
A LA SEÑORITA * * * ¿Qué me importa si mi suerte terrestre no encierra en mí mismo más que una pequeña cosa de esta tierra?
Amaneció Madrid envuelto en una sábana de nieve de media cuarta de espesor, y todo el día siguió nevando sin cesar un instante....
EL PRÍNCIPE OSO Había una vez un comerciante que tenía tres hijas muy bonitas, sobre todo la más pequeña a quien quería mucho.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes, busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
prosiguió dirigiéndose á uno de sus asistentes; busca por ahí un poco de leña, y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor.
cuarta, _f._, fourth, quarter, fourth part (of a _vara_), hand-breadth; hundir una -- de hierro, to bury the spurs; to spur deeply.
Durante el juego, uno de los perros tiró un zapato al aire con tal fuerza que cayó a la calle en el momento en que pasaba una mujer.
exclamo uno de los convidados tendiendo a su alrededor la vista, que el local es de los menos aproposito del mundo para una fiesta.
Imponente sin dejar de ser[4] humano; militar que con sólo clavar los ojos[5] encendidos dictaba una proclama y ordenaba un asalto.
que esos métodos convirtieron el suelo en una estepa, pues los plantadores no se cuidaban de reponer los árboles que habían abatido.
Su pecho latia como una caldera próxima a estallar, y sus labios convulsos y ensangrentados querían en vano responder: ¡aquí estoi!
Y una mirada lanzada abajo a la llanura lo hizo recordar a la vieja que probablemente colgaba en ese momento la ropa en el cordel...
exclamó uno de los convidados tendiendo á su alrededor la vista, que el local es de los menos á propósito del mundo para una fiesta.
Muchos fueron los planes y tentativas que se idearon para realizar la construcción de una obra tan magna, pero todo fué en vano.
Poseía una voz regular, y conocía á la perfección el arte del canto; mas tropezó con la dificultad de no tener medio de acompañarse.
Y, correlativamente, una gran parte de los bancos de las repúblicas americanas no son sino sucursales de las instituciones europeas.
Yo me quedé en este sitio, queriendo verlo todo, y para mayor disimulo ayudaba á unos amigos que echaban al mar una lancha de pesca.
Algunas veces me traen un libro o un juguete, y otras veces me traen alguna cosa de comer, como una torta o una naranja o chocolates.
Echáronse á correr, y se subieron por una escalera de mano al sobrado y la tiraron tras sí; de manera que el _Carlanco_ no pudo subir.
El hombre á veces huía, á veces disparaba una flecha; y en retiradas y acometidas y evoluciones, atrajo al león hacia unos matorrales.
El posadero, medio espantado, corrió a la cocina, y pocos minutos después sirvió una buena comida y una botella de vino al extranjero.
En el momento en que las sombras se hacen mas densas, surje de abajo del llano una voz que todos han oido con la cabeza descubierta...
Sin reglas del arte 175 Borriquitos hay, Que una vez aciertan Por casualidad.
Tu pupila es azul, y cuando lloras, Las transparentes lágrimas en ella Se me figuran gotas de rocío Sobre una vïoleta.
Pablo, irritado y refunfuñando de aquella informalidad, desató la jaca de las ramas de una encina, montó á caballo y silbó á su perro.
Pero ¿ha persistido de una manera absoluta esa extensa hegemonía del tipo español de civilización sobre los otros estratos inferiores?
RELATED WORDS: =Petróleo refinado=, _kerosene oil_; =encontrar una capa de petróleo=, _to strike oil_; =pozo petrolífero=, _oil-well_.
Y Almenón, dudando de la sinceridad de su hija, tiró de la falda del vestido de la niña, y una lluvia de rosas se derramó por el suelo.
y sintió unos brazos delgados y flexibles que se liaban á su cuello, y una sensación fría en sus labios ardorosos, un beso de nieve ...
Se nombró entonces una regencia que gobernó hasta el año de 1840 en que el joven emperador llegó a ser mayor de edad y fué coronado.
una contestación que le satisficiese,[5] pues el continente ofrece diferencias capitales desde el punto de vista de su estado higiénico.
Y de todos los tormentos, aquel que más tortura ha cesado: el terrible tormento de la sed por la corriente oscura de una pasión maldita.
Cuando la mujer da en torcerse como la tuya, mucho palo; si con él no sale á flote, ó échala á pique de una vez, ó cuélgate de una gavia.
El Tuerto, sin decir una sola palabra, después que sus hijos han rodeado la tartera, empieza á comer el potaje con una cuchara de estaño.
En seguida le sirvieron en el mismo gabinete, donde ardía un fuego delicioso, una taza de caldo confortador y después algunas viandas....
En una palabra, cada uno de esos cuadros es un daguerrotipo de nuestra sociedad, sólo sí[19] iluminado con los colores de un rico estilo.
La ciudad de Río de Janeiro, situada en un magnífico puerto, es la capital del Brasil y una de las mayores ciudades de la América del Sur.
RELATED EXPRESSIONS: =Satisfacción de una deuda, pago, descargo, liquidación, saldo de cuentas, pago de la última cuota= (_installment_).
Tendió el marqués la vista por la cocina abandonada, y vió el fuego del hogar que iba apagándose, y oyó una especie de ronquido animal...
Una apiñada multitud de gente de pueblo se revolvía, gritaba, lloraba é invadía la última rampa, á cuyo extremo estaba atracada una lancha.
A los veintitrés, publicó en Roma una memoria con novecientas proposiciones, demostrando en ellas todo lo que puede saber el hombre.
Al oír esto el ayudante palideció un poco, pero recobrando el ánimo replicó:--Ciertamente, señor, soy muy hábil y tengo una mano muy segura.
El padre viendo una ardilla le dijo:--Mata aquella ardilla y creeré lo que dices.--Enrique dijo: '¡Muérete!' y la pobre ardilla cayó muerta.
Entonces el marido fué a quejarse nuevamente al Cadí y Tamburí tuvo que pagar a aquella mujer una gruesa multa como indemnización de daños.
Es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, pues entre sus habitantes se 5 cuentan cerca de 575,000 extranjeros.
Las relaciones comerciales sólo adquieren incremento entre dos naciones cuando entrambas mantienen lazos de una interdependencia económica.
preguntó la tornera.--Madre, soy una cabrita para servir á Vd.{86-2}--¿Una cabrita aquí, en este convento de avispas descalzas y recoletas?
Su dulce claridad inundaba el soto, abrillantaba la intranquila superficie del río y hacía ver los objetos como á través de una gasa azul.
Una compañía que obtuvo una concesión 10 para explotarlos construyó allí una gran refinería, así como un ferrocarril.
Aceptada una[34] de las ofertas recibidas, se firma el contrato[35] y se solicita de la municipalidad el permiso para construir el edificio.
En cambio, hay otras para quienes una carta de recomendación o de simple presentación basta para considerar al recién llegado como un amigo.
Lo puso todo sobre una mesa que arrimó á la ventana; y aún no lo había soltado, cuando ya el señor Frutos estaba esgrimiendo las mandíbulas.
Los cazadores les tiran al cuello una especie de lazo que termina en tres ramales, cada uno de éstos con una gruesa piedra en su extremidad.
Calixto, luego Celedonio y doña Rita de bracero, y por último Jacinto muy cosido á una silueta femenina que reconoció ser Pepa la cocinera...
Cuentan que un muchacho holandés, llamado Pedro, jugaba una tarde en el pequeño jardín de la casa que habitaba, cuando su madre le llamó.
En una eminencia próxima al pueblo hicieron un 5 edificio que era iglesia en la planta baja y fortaleza en la alta.
Hace pocos días tuvo que comprar una jaula para un jilguero que le enviaron de Cuzcurrita, su tierra natal, y se fué á la plaza de Santa Ana.
hace un momento de diferencias en la legislación escolar dentro de cada país: ¿no está centralizada en cada una la dirección de la educación?
La mujer se alejó corriendo, y antes de una hora 10 estaba al pie de la torre con lo que su esposo le había encargado.
La vistieron con riquísimo traje de batista, la falda blanca y ligera como una nube, toda llena de encajes y rizos que la asemejaban á espuma.
Desde las once de la noche hasta las doce del siguiente día durmió trece horas de un tirón, sin despertar una sola vez, ni cambiar de postura.
Ella me miró de una manera particular, y sacó de la sala un banquito para que me sentase en el empedrado, desde el cual dominaba yo la escena.
Las campanillas repicaron, semejando su repique una lluvia de notas de cristal; se elevaron las diáfanas ondas del incienso, y sonó el organo.
Rompe de una vez el misterioso velo en que te envuelves como en una noche profunda, yo te amo, y, noble ó villana, seré tuyo, tuyo siempre....
Y sobre sus mejillas aradas por una larga miseria, corrieron dos lágrimas que cayeron junto con el grano en la primera bolsa de su cosecha....
Apenas hubo terminado su relato, cuando el vecino corrió en busca de una hacha vieja y se fué a probar 20 fortuna en el río.
Cada vez que nacía un príncipe o una princesa los tres solteros aumentaban los impuestos para comprar magníficos regalos para el recién nacido.
Entró en el jardín y junto a la planta de la flor de lis halló un oso tendido moribundo, con una mirada tan triste que a ella le dió compasión.
LA NIÑA DEL VIGÍA Un faro es un edificio muy elevado, que generalmente tiene la forma de una torre, con un gran fanal en la parte superior.
Un día que los animales de mi compadre andaban rondando en torno de mi casa, tentóme el diablo; enlacé una vaca 5 gorda.
Yo me creía juguete de una alucinación, y sin quitarle un punto los ojos, ni aun osaba respirar, temiendo que un soplo desvaneciese el encanto.
Yo me creía juguete de una alucinación, y sin quitarle un punto los ojos, ni aún osaba respirar, temiendo que un soplo desvaneciese el encanto.
Á los pocos días, habiendo salido Varmen al olivar para buscar una gallina que se había extraviado, se presentó de repente á su vista el guarda.
El cuerpo lo formaba una magnífica esmeralda montada en oro, y la cabeza un grueso 30 brillante con dos rubíes por ojos.
Es una de esas fisonomías dignas de estudiarse, porque cada uno de sus rasgos revela la inteligencia más cumplida[13] y la virtud más acendrada.
He ahí porque (como cada uno lo sabe en ese reino más allá de la mar) un soplo descendió desde la noche de una nube, helando a mi Annabel Lee.
Una de las quenas lleva el canto y otra el acompañamiento, o la primera hace una especie de reclamo, al cual responde la segunda a la distancia.
Y al fin, cuando le faltaron las fuerzas, pudo hallar una sombra peregrina.--Sombra,--le preguntó--¿dónde podría estar esa tierra del Eldorado?
Ya no eran más que dos voces, cuyos ecos se confundían entre sí; luego quedó una aislada, sosteniendo una nota brillante como un hilo de luz....
Á la dudosa luz de la luna que entraba en el templo por el estrecho ajimez del muro de la capilla mayor, vi una mujer arrodillada junto al altar.
Á la dudosa luz de la luna que entraba en el templo por el estrecho ajimez del muro de la capilla mayor, ví una mujer arrodillada junto al altar.
Estaban con vida, y se 20 la debían a una araña que durante la noche había trabajado en construir aquella cortina salvadora.
Mis ojos no se apartaban casi nunca de su rostro: ella entornaba á menudo los suyos para dirigirme una sonrisa apretando al mismo tiempo mi mano.
Protegido por sus sombras salí á todo escape, y, á la luz de las estrellas, divisé mi borrico, que comía allí tranquilamente, atado á una encina.
Tu pupila es azul, y si en su fondo, Como un punto de luz, radia una idea, Me parece en el cielo de la tarde Una perdida estrella.
Era armonioso y familiar, dotado de una prodigiosa memoria, y ágil y pronto para la cita,[13] para la reminiscencia, para el dato, para la imagen.
Es la campanilla del fundo que toca el «Angelus», y que el viento hace aparecer a ratos como un jemido y a ratos como una voz de mujer que llama.
Esta vida activa y dura, sus marchas continuas y su necesaria frugalidad, desarrollan en ellos gran fuerza muscular y una agilidad extraordinaria.
Los oficiales volvieron los ojos al punto que les señalaba su amigo, y una exclamación de asombro se escapó involuntariamente de todos los labios.
Pero los frailes del Valle bebían vino, y añejo, y puro, y potencioso, y capaz de resucitar á un difunto con sólo arrimarle á la nariz una copita.
Sólo la Reina de los cielos, suavemente iluminada por una lámpara de oro, parecía sonreir tranquila, bondadosa, y serena en medio de tanto horror.
Yo estoy por la fabricación artificial de los nitratos y creo que mi país debiera instalar en el Niágara una planta eléctrica para su elaboración.
Como volvía a su casa, vio una casa con unos jardines tan hermosos, que dijo:--Voy a ver si en estos jardines tienen la flor de lis y me la venden.
Con una mano se palpó la cintura, y al encontrarse allí su corvo de los dias de fiesta, sacó con la otra la tabaquera, y se puso a liar un cigarro.
En el Perú el ferrocarril de Oroya, el más alto del mundo, ofrece una oportunidad singular para conocer los Andes y estudiar la labor de sus minas.
Sólo la Reina de los cielos, suavemente iluminada por una lámpara de oro, parecía sonreir tranquila, bondadosa, y serena en medio de tanto horror.
El mastín dió una carrera, se paró á unos doce pasos de la cabeza del caballo, y se echó atravesado en medio de la angosta vereda, ladrando siempre.
Porque bajo su ala llevaba una oscura mezcla y mientras volaba, dejaba caer una esencia todopoderosa para consumir un alma que tan bien la conocía.
Cuando era aprendiz asistía un día a una conversación entre su maestro y un parroquiano, en la cual éste mantenía que todos los hombres eran iguales.
Cuando llegue el momento de poner la mano sobre las teclas, va á comenzar una algarabía de sonajas, panderos, y zambombas, que no haya más que oir...
Era de Jerez; no hacía más que un año que estaban{23-1} en Madrid establecidos; su papá ocupaba un alto empleo; tenía dos hermanitos y una hermanita.
Hace poco se publicó la memoria de la Compañía de Teléfonos del Río de la Plata, y en ella se declara una ganancia neta de novecientos mil pesos oro.
Le oyó con interés, desapareció por un momento entre las ramas de la ribera, y volvió trayendo entre 20 sus manos una hacha de oro.
Mamerto tenía una afición bárbara por los toros; y una vez, cuando se estableció una escuela de tauromaquia, estuvo a punto de ser nombrado profesor.
Nuestro padre vendió muchas pieles de puma y de jaguar y levantó con su comercio una pequeña fortuna, pero no se hallaba a gusto[4] fuera de su país.
Terminada la misa me levanté, y dirigiéndome al lugar donde había estado el peral, recogí una de las flores que en el suelo hallé,--flor ya marchita.
Un día las cabras volvieron del pasto mascando las ramas de un árbol desconocido, y mostrando en todos sus movimientos una singular agitación.
Él le decía con ternura:--¿Por qué lloras?--Perdona este involuntario sentimiento de egoísmo, le respondió ella enjugándose una lágrima; lloro por mí.
Fernando le miró á su vez como asombrado de que concluyese lo que iba á decir, y le pregunto con una mezcla de ansiedad y de alegría: --¿La conoces?
para oir una cencerrada; porque personas que lo oyeron dicen que lo que hizo el dichoso organista de San Bartolomé en la catedral no fué otra cosa....
Un hombre antipático trajo una caja algo mayor que la de un violín, forrada de seda azul con galones de plata, y por dentro guarnecida de raso blanco.
Vo no creo en Dios, y para darte una prueba voy á cumplirte lo que te he prometido; porque aunque poco rezador, soy amigo de no faltar á mis palabras.
Al pronunciar tan insolente ultraje La lámpara del Cristo se encendió: Y una mujer velada en blanco traje, Ante la imagen de rodillas vió.
Aparte de esto, muchas tiendas mantienen una clientela numerosa en los distritos rurales, a la que sirven remitiendo sus pedidos por encomienda postal.
Arrimóse á la pared de una casa, descansó algunos instantes, y repuesto un tanto, empezó á cantar la romanza de tenor del primer acto de _La Favorita_.
Con su estuche en una mano y el sombrero en la otra, entró el barbero, y haciendo una profunda reverencia preguntó:--¿En qué puedo servir a Vd., señor?
Hay monedas de oro de una, de media y de un quinto de libra, y monedas de plata de 1, de 1/2 de 1/5 de 1/10 y de 1/20 de sol y monedas de cobre.
He bebido de un agua que corre con sonido arrullador, de una fuente subterránea pero poco profunda, de una caverna que no está muy lejos, bajo tierra.
La excursión del río Orinoco hasta Ciudad Bolívar, o 25 sea a una distancia aproximadamente de 200 millas, es sumamente interesante.
Sin más parientes que su hija ni mas amigo que su órgano, pasa su vida entera en velar por la inocencia de la una y componer los registros del otro....
Toda la ternura de esposa y de madre, reconcentrada en el corazón de la viejecita, brotó de pronto como una fuente impetuosa, inundándola de felicidad.
Caracas, la capital, está situada a una elevación de 3000 pies, más o menos, sobre el 20 nivel del mar, y su clima es insuperable.
VARIANTS: =Cuando tienen seis años; después de cumplir= (or =al cumplir=) =seis años.= [2] =a una edad más temprana,= _of a lesser age; even younger_.
Á mi lado ante juegos tan extraños Concha, la primogénita, me mira: ¡Es toda una persona de seis años Que charla, que comenta y que suspira!
Acerca del café hay una graciosa tradición árabe: 20 Cuéntase que un pobre derviche no poseía más que una cabaña y algunas cabras.
En la cima se halla escondido entre los olivares un antiguo castillo, que labrarían{79-2} los moros sobre aquel cerro, porque domina una extensa llanura.
Éste tomó el alacrán, lo puso sobre el marco de la 15 ventana, le echó una bendición, y dijo: --Animalito de Dios, sigue tu camino.
Nada; allí estaba en el mismo sitio, rígido, amarillo, sin una gota de sangre en el rostro, lo cual me hizo pensar que había muerto de conmoción cerebral.
Á la edad que cuenta, lleva hechas dos campañas _de rey_; es decir, le ha tocado la suerte de servir en barco de guerra, dos veces, á cuatro años cada una.
Allá lejos, en el fondo, brillaba como una estrella perdida en el cielo de la noche, una luz moribunda, la luz de la lámpara que arde en el altar mayor....
Dejémosle descansar, mientras el señor Lopera da sus instrucciones al sirviente, que era un mozo listo y socarrón, y muy á propósito para seguir una broma.
El segundo acorde, amplio, valiente, magnifico, se sostenía aún brotando de los tubos de metal del organo, como una cascada de armonía inagotable y sonora.
En mi coche penetran varios, y entre ellos una señora con una perra, á la que trata de ocultar en el seno para no incurrir en las iras de los empleados....
Neira se encojió de hombros; bien sabia él que al infeliz no le convenia ponérsele solo por delante; lo malo era que buscaria una cuadrilla para asaltarle.
No hay una casa, en el campo, donde no se vea el _casero_ u _hornero_ en los horcones, y en los postes y estacas de los corrales y cercados de los caminos.
Observé que buscaba alguna cosa que no encontraba, hasta que vió á la mujer, que era una vieja mal vestida y desgreñada, que le estaba mirando atentamente.
Pablo estaba seguro de que mientras Tony velara su sueño, no sería nunca víctima de una sorpresa; confiaba en la lealtad y la fuerza de su noble mastín....
Santiago, la capital, tiene una población de cerca de 380,000 de habitantes y es una ciudad hermosa, justamente llamada el "París de los Andes." 39.
Se adapta a grandes espectáculos porque su escenario es vasto y está muy bien aparejado de la maquinaria para obtener una _mise en scène_[2] irreprochable.
Y algunas veces se pone la palabra _oro_ después de una suma para indicar el peso de oro que tiene un valor fijo de 96-1/2 centavos (oro americano).
Ahora bien, una designación común crea en la mente la presunción de que existen semejanzas estrechas entre todas las partes que concurren a formar ese todo.
Las campanas de la parroquia tocaban de una manera lúgubre; su voz, siempre triste, parecía una queja que hería nuestros oídos á la vez que nuestro corazón.
Los encajes del vestido de Celinina se movieron también, y las hojas de sus flores de trapo anunciaban el paso de una brisa juguetona ó de manos muy suaves.
Vaya ahora de paso una advertencia: Muchos censuran, sí, lector benigno Pero a fe, que hay bastante diferencia De un censor útil a un censor maligno.
Á la sombra de aquella casa patriarcal fué creciendo la pequeña Juana, no sólo de cuerpo, sino también en virtudes hasta llegar á ser una especie de santita.
Al poco rato encontraron unas mujeres, y una de ellas dijo: 5 --¡Miren qué hombres más tontos!
Con la excepción de[65] un pequeño trecho en las montañas, el tren recorre una comarca casi llana, dedicada principalmente a la agricultura y a la ganadería.
El faro estaba situado en un peñasco que sólo se unía á la tierra firme por medio de una calzada estrecha, construida sobre una lengua baja de arena y rocas.
Entonces el ricazo sacó la bolsa, y poniendo sobre la mesa un billete de quinientos duros sin decir palabra, dirigió al ventrílocuo una mirada interrogativa.
Lesson, examinando una, muerta en los alrededores de Montevideo, la encontró de una extraordinaria semejanza con la especie de Cuba y de los Estados Unidos.
Me acerqué á él, hice una seña al sacerdote, y éste puso una mano sobre el pecho de Fernando, retrocediendo al punto, porque el corazón de mi amigo no latía.
Detrás de mí estaban sentadas dos niñas de once á doce años de edad, cuyos perfiles--lo único que veía de ellas--eran de una corrección y pureza encantadoras.
En esta lancha había hasta una docena de hombres vestidos de igual manera que el Tuerto; y también como él llevaba cada cual un pequeño lío de ropa al brazo.
Mientras Juan, de tres años, es soldado Y monta en una caña endeble y hueca, Besa Margot con labios de granado Los labios de cartón de su muñeca.
Corrió en su auxilio el marqués, y abanicándole el rostro con _El Siglo Futuro_, logró oir brotar de sus labios una frase entrecortada: --El premio gordo...
En los centros densamente poblados, donde[98] los solares urbanos tienen un alto valor, las casas de varios pisos se han impuesto como una necesidad económica.
Es la menor de las grandes Antillas, y tiene una extensión[275] aproximada de 3400 millas cuadradas, o más de las tres cuartas partes de la de Connecticut.
Me apresuré á levantarla, cogiéndola, si mal no recuerdo, por una pierna, y me informé minuciosamente de si había padecido alguna fractura ú otra herida grave.
Esperando la llegada de la gente, me senté en una silla metálica de las que dividen el paseo, y me puse á contemplar con ojos distraídos el juego de los chicos.
Un huracán, una ráfaga de viento arranca con facilidad estas masas inmensas que parecía desafiaban a todas las convulsiones y a la duración misma de los siglos.
Continúese la siguiente expresión, dando una sinopsis en los tiempos simples así como el perfecto y el pluscuamperfecto de indicativo: _hago que otro les hable_.
Dicho puerto se halla en una región rica en perlas y próximo a la famosa mina de Trinidad, a la vez que[70] es el centro de la producción y exportación del café.
El triste leñador oyó entonces una dulce voz que le dijo: 10 --¿Qué tienes,[176] buen hombre?
una tarde encontré sentada en mi puesto, y vestida con unas ropas que llegaban hasta las aguas y flotaban sobre su haz, una mujer hermosa sobre toda ponderación.
Al propio tiempo _Heredia_ fijó en él sus ojos; y dando un grito y un salto como si le hubiese picado una víbora, arrancó á correr hacia la calle de San Jerónimo.
Al verla, ambos dejaron escapar una exclamación de júbilo, y apresurando el paso en su dirección, no tardaron mucho en encontrarse junto al retablo en que ardía.
Y encima de esto y por contera y remate, ¡no tener palabra ni ojos sino para el mando y para lanzar miradas que dejaban al más osado hecho una estatua de piedra!
Yo se los iría sacando con una vara de acebuche si lo pillara entre cuatro paredes, por muy agarrados que estuvieran.{128-3} ¡Atreverse conmigo, con un religioso!
De las dos compañías brasileñas que conozco, una ha iniciado el tráfico ultramarino con paquetes transatlánticos que llegan hasta Nueva York con pasajeros y carga.
Donde va la gente.[2] Y eso que, si he de decir la verdad, desde que murió maese Pérez, parece que me echan una losa sobre el corazón cuando entro en Santa Inés...
El año de cincuenta y ocho vine á Madrid con una comisión del Ayuntamiento de Valencia para gestionar la rebaja de la cuota de consumos.{12-1} Tenía yo entonces...
En cuanto á traje, tampoco se le conozco determinado, pues en verano andan en cueros vivos, ó se disputan una desgarrada camisa que á cada hora cambia de poseedor.
exclamó Teobaldo al oirle; déjame en paz; ó ya que no he encontrado una sola pieza durante el día, te suelto mis perros y te cazo como á un jabalí para distraerme.
Llegó el año 1821 y Méjico se sublevó y echó fuera el gobierno despótico que le oprimía, estableciendo en su 25 lugar una república independiente.
No existían en aquel tiempo los relojes, y él fué el inventor de la primera medida del tiempo, construyendo una especie de velas que ardían durante ocho horas.
Otra falta muy general es la pronunciación de la letra 10 _ll_ como si fuera una _y_, como por ejemplo en la palabra _calle_, muchos dirán _caye_.
Se conserva soltero, porque entre su lancha, sus campañas y sus redes, que teje con mucho primor, nunca le quedó un cuarto de hora libre para buscar una compañera.
Cicerón poseía una inteligencia tan feliz y asombrosa, que los padres de sus condiscípulos acudían a la escuela con el solo objeto de oírle explicar su lección.
Desde Santa Clara, continuaremos el viaje por los Ferrocarriles Unidos de la Habana, hasta esta última ciudad, a donde[37] llegaremos después de una noche de viaje.
La habitación estaba negra como el fondo de un tintero: no se oía ruido alguno fuera, ni el más leve rumor: aquel cuarto tan silencioso y obscuro parecía una tumba.
Los guerreros del claustro dicen que pusieron mano una noche á sus espadas de granito, y dieron que hacer á los que se entretenían en pintarles bigotes con carbón.
Si al principio las traslaciones se hicieron sin desorden, después se armó una baraúnda tal, que parecían andar por allí cien mil manos afanosas de revolverlo todo.
VARIANT: =Más obscuro.= XXI.--TABACO --He leído en el periódico, que en Cuba el tabaco da, a menudo, una utilidad de quinientos a mil dólares por acre.
Alguna cosa hubiera dado por echarle encima los diez mandamientos; en cuyo caso, aunque luego se hubiese arrepentido, por el pronto lo estruja{128-1} como una breva.
Allí debía esperarle otro tratante en ganados, y los dos juntos debían ir á ver una punta de ovejas merinas que se hallaban pastando en las cañadas de Cabeza-fuerte.
El ruido es mareador y se siente en el aire una trepidación incesante; el repiqueteo de los cascos, el vuelo sonoro de las ruedas, parece a cada instante aumentarse.
Cuando quería ponderar una gran distancia, lo pesado de una faena, la disparatada estatura de alguno, decía con énfasis: --¡Es más largo que las noches de Córdoba!
En una palabra: mis vecinos tienen el balcón por casa, excepto para dormir y vestirse; y ni aun en estas dos ocasiones quieren prescindir totalmente de la publicidad.
Junto a uno de los lados de la entrada hay un tabique, el cual deja en el fondo del edificio una abertura que comunica con el aposento en que hace el nido la pareja.
Levantó una copa de caña[4] y brindó: --Moisés: Como decimos en Rusia, yo deseo que tu tierra sea siempre fecunda y que por abundante,[5] no logres juntar su fruto.
Los días en que mi amigo no tiene convidados se contenta con una mesa baja, poco más que banqueta de zapatero, porque él y su mujer, como dice, ¿para qué quieren más?
Ni una hoja susurraba; no se oía una pisada, todo mudo, todo en calma, todo en sueño menos _tú_ y _yo_ (¡cuál me agito al unir las dos palabras!) menos tú y yo.
Peguéla una trisca que la dejé por muerta, y á los tres días me vende una sábana por media azumbre de caña; doila ayer veintiún cuartos pa carne, y bébelos tamién...
Busqué entonces una gran tranca, aseguré con ella la puerta, y caí al suelo sin sentido.[93] Cuando llegó mi padre me abrazó y me dijo: --¡Eres un valiente!
Corrimos a donde él estaba, le rodeamos como de costumbre,[77] y él continuó: 5 --Cuando yo era niño vivía en una casita cerca de un monte.
Cuando se dirigía al baño, un amigo que le acompañaba le dijo: --Con los negocios que acabas de hacer tienes una ganancia muy pingüe, pues has triplicado tu capital.
El marqués alzó la voz, diciendo que era preciso tener el diablo en el cuerpo para largarse á tales horas y con una cuarta de nieve, á lo cual respondieron unánimes D.
Era joven, de buen semblante y de estatura grande; vestía un lindo traje[141] de terciopelo rojo y amarillo, y llevaba consigo una bonita flauta de ébano y oro.
La tierra dió muestras 15 de gran fecundidad; los árboles se llenaron de flores y de pájaros, y todo parecía renacer a una vida alegre y nueva.
Sus padres no podían sacrificar ni una hora de sus tareas para llevarle al campo: el trabajo de los padres es rudo y despótico, y ocupa todos los instantes de su vida.
Todas las figuras que dibuja en sus cuadros no tienen un pie, ni una pulgada más que cualquiera de los vecinos de nuestra buena capital.[16] Cuanto les rodea es prosa.
Y eso es todo lo que sé acerca de la niña y de los tres osos que vivían en el hermoso bosque en la pequeña casa con solamente una ventana y una 85 puerta.
Concluida una expedición, vuelve al instante a emprender otra, sin detenerse más tiempo que el necesario para completar su nueva carga de embudos, cafeteras y faroles.
Oro y viandas recataba con la falda de su vestido, cuando al volver una calle de rosales tropezó con su padre, que también había salido á distraer allí sus melancolías.
Por instinto se encaminaron á una puerta, entregaron sus billetes, y asediados por un solícito agente de fonda, se metieron en el coche, que los llevó á la del Inglés.
Difícil era el negocio, porque el caballo estaba perfectamente custodiado, pero aquello era una cuestión de honor, en la que el arte no debía darse por[343] vencido.
II EL CARLANCO (_Cuento popular infantil_) Era vez y vez una cabra, muy mujer de bien: que tenía tres chivitas que había criado muy bien, y metiditas en su casa.
Los corredores parecían unos energúmenos; más tenían caras de hombres enredados en una discusión de taberna, que de comerciantes en el acto de realizar sus operaciones.
Luego[2] deben su desarrollo natural y espontáneo a una fuerza vital de que están dotados por la naturaleza de sus condiciones de existencia excepcionalmente favorables.
This is strictly true of the honey-bee, but not to my knowledge of butterflies or dragon-flies.] --Cada cual de nosotras era una nota en el concierto de los bosques.
Al fin de la avenida lúgubre nos detuvo la puerta de una tumba (¡oh, triste noche del lejano octubre!) nos detuvo la losa de una tumba, de legendario monumento fúnebre.
Entonces Andrés dió a la muchacha un gran ramo de alelíes, parásitas y azucenas silvestres que había cogido en el camino, acompañando el obsequio con una frase de elogio.
Pero entonces se fué reuniendo[11] alrededor de ellos como una procesión de gentes que se burlaban de[12] las 20 personas llevando a cuestas[13] un burro.
Temeríase a cada momento un choque, un fracaso, si no se conociese que este inmenso río que corre con una fuerza de alud, lleva en sus ondas la exactitud de una máquina.
Una mañana estaba Varmen en el patio, lavando en una media tinaja empotrada en un poyo adherente al pozo: á su lado estaban jugando sus hermanas y los hijos del manijero.
Allí ensanchó sus conocimientos, y concibió y maduró su gran proyecto de atravesar el Atlántico, en busca de una vía que facilitase el comercio entre Ásia y Europa.
Los guerreros del claustro dicen que pusieron{161-2} mano una noche á sus espadas de granito, y dieron que hacer á los que se entretenían en pintarles bigotes con carbón.
Los holandeses se establecieron en Pernambuco en el 25 año de 1631 y fueron extendiendo poco a poco su poder sobre una porción considerable del Brasil.
El interior lo formaba, como las granjas del Norte, una sola y vasta pieza; en el testero había un hogar para fuego de leña, que servía de cocina, de estrado y de comedor.
Entonces Fernando de Lesseps y otros ingenieros franceses trazaron el proyecto de un canal por el istmo de Panamá y formaron una compañía por acciones para llevarlo a cabo.
Los ojos se salen de sus órbitas, como si tratara de buscar una moneda caída en una laguna; inclina el cuerpo y hace contorsiones tales, como si hubiese tragado una espina.
Mira, la fuente brota escondida en el seno de una peña, y cae resbalándose gota á gota por entre las verdes y flotantes hojas de las plantas que crecen al borde de su cuna.
Permanecí allí breves instantes, y luego, llegada ya la hora de la cena, fuí en busca de la familia y de sus convidados, sentándonos todos á una mesa suntuosamente servida.
Venía en camisa, sin zapatos, trayendo una vela encendida y puesta en su palmatoria de cobre, y con esa cara especial del hombre á quien despiertan en lo mejor de su sueño.
Á los pocos minutos una gran claridad, que de improviso se derramó por todo el ámbito de la iglesia, anunció á los oficiales que había llegado la hora de comenzar el festín.
Á los pocos minutos, una gran claridad que de improviso se derramó por todo el ámbito de la iglesia, anunció á los oficiales que había llegado la hora de comenzar el festín.
De noche en las casas (pues se domestica fácilmente) y en el campo grita asimismo descompasadamente, apenas siente algún rumor o advierte una novedad que le causa extrañeza.
El sacerdote inclinó la frente, y por encima de su cabeza cana y como á tráves de una gasa azul que fingía el humo del incienso, apareció la Hostia á los ojos de los fieles.
Mira, mientras me visto, porque ya aborrezco la cama, cierra esos vidrios, los vidrios nada más, no las maderas, y tráeme varias libras de jamón y una espuerta de pan, y....
muchísimo._ Envolví una moneda de dos cuartos en la hoja, y aprovechando la ocasión de no pasar nadie, después de hacerle seña de{16-1} que se retirase, la arrojé al balcón.
Pero cuando las hadas que se han refugiado bajo esa luna de la que se han servido, por así decirlo, como de una tienda, la dejan, no pueden jamás volver a encontrar abrigo.
Aburrido ya de aguardar una aurora que no llegaba, tiró del cordón de la campanilla, y oyó con gozo vibrar á lo lejos su metálico timbre; pero no acudió nadie al llamamiento.
Caracas está situada a una distancia de 7 millas, en linea recta, de La Guaira, puerto de mar que comunica con ella por un ferrocarril que tiene 23 millas de longitud.
Hiéreme con una de las flechas EN LOS OÍDOS; _los culpables son ellos, que no oyeron el consejo de mi padre: hiéreme_ EN EL CORAZÓN, _que no le quiso ni respetó como debía_.
Una linda campesinita de negros ojos, de labios grosezuelos y rosada tez, ordeñó una vaca de ternero grande y le pasó al viajero la vasija rebosante que él mismo vió llenar.
Al observar la mirada de espanto y congoja que me dirigía se templó mi furor, y en vez de lanzarle un apóstrofe violento, como tenía determinado, le mandé una sonrisa galante.
Algunos minutos más tarde oigo que tocan "salida de toros", y yo, bruto de mí, olvidando todo y creyendo que hay corrida de toros en la portería, salgo como una saeta a verla.
Con gran calma saca todo lo necesario de su estuche; sienta al forastero en una silla, y sin el menor miedo pero con mucho cuidado termina el muchacho felizmente la operación.
Del lado de afuera del pretil había una gran cantidad de flores, que se inclinaban hacia adentro del gran salón de verdura, como para buscar la sombra, ó para lucir sus galas.
La población se encuentra en un 5 valle, a una altura de 7500 pies sobre el nivel del mar, y a unas 70 millas, en línea recta, al sudeste de Guayaquil.
Las cien voces de sus tubos de metal resonaron en un acorde majestuoso y prolongado, que se perdío poco á poco, como si una ráfaga de aire hubiese arrebatado sus últimos ecos.
Por consiguiente, los compradores deben tener suficiente práctica para apreciar el rendimiento de la lana que compran; es decir, el peso a que quedará reducida una vez lavada.
Rosario, mucho más cerca de Buenos Aires, tiene su puerto dragado hasta una profundidad mínima de 6.90 metros en marea baja, lo que le permite recibir grandes transatlánticos.
A ELENA Elena, tu belleza es para mí como esas barcas niceanas de otro tiempo que sobre una mar profunda llevaban dulcemente al viajero, cansado, hacia su ribera natal.
En una ocasión en que iba por los montes, vió a una avispa que se estaba ahogando en un arroyo; le alargó una rama, y la avispa se subió en ella y se salvó.--¡Dios te lo pague!
Entró en la casa y no vio a nadie a quien preguntar, recorrió 30 todos los jardines y al fin vio una planta con una flor de lis tan bonita, que se decidió a llevársela.
Estaban las rotas esculturas impregnadas, digámoslo así, del alma de Celinina, ó vestidas, si se quiere,{64-1} de una singular claridad muy triste, que era la claridad de ella.
II Entré en una sala lujosamente amueblada; pasé por allí sin detenerme apenas, y abrí la puerta de un gabinetito en el que estaba la alcoba donde murió la desgraciada niña.
J., ya no encerraban generoso vino, consolador de penas y fatigas, sino una especie de aguachirle semejante al de los barreños que en las tabernas sirven para fregar los vasos.
lo que nos recomiendan los que entienden de estas cosas[10]: «¡guiaos[11] por una política ilustrada, mandad comerciantes, no buhoneros y baratilleros!» En otras palabras, Ud.
En la madrugada habíamos salido de Orán, y á mediodía, estando á la altura de Cartagena, vimos en el horizonte una nubecilla negra, y al poco rato un vapor que todos conocimos.
Nada, que tuvieron que entrar en una taberna y pedir lo único que sabían decir en español, 10 café; pues por fortuna[167] había sobre la mesa unas galletas.
Su mujer desocupa en una tartera desportillada un potaje de berzas y alubias, mal cocido y peor sazonado; pónelo sobre el arcón, y junto á él un gran pedazo de pan de munición.
Usamos como referencia una 1909 impresa por la SBBE para la SBA en 1922, la cual tiene el formato "angosto" que ya no se imprime, probablemente por su tipo de letra tan pequeña.
En cuanto a Mamerto no dejaba de tener unas dudillas, porque se acordó de que éste durante la vida había dicho más de una vez:--Por una corrida de toros dejo yo la gloria eterna.
Es difícil tenerla enjaulada si no se ha criado en casa, a causa quizá de ser de una naturaleza tan viva que no se para jamás, pues hasta para cantar va saltando o revoloteando.
Hay una zona, que comprende Méjico, América Central y las Antillas, donde los Estados Unidos llevan a Europa la ventaja de la proximidad y de una relación comercial más estrecha.
Mientras ella hablaba así, el joven, absorto en la contemplación de su fantástica hermosura, atraído como por una fuerza desconocida, se aproximaba más y más al borde de la roca.
no sé: yo creí ver una mirada que se clavó en la mía; una mirada que encendió en mi pecho un deseo absurdo, irrealizable: el de encontrar una persona con unos ojos como aquellos.
Desde el día, que yo siempre tendré por funesto, en que llegásteis á la fuente de los Álamos en pos de la res herida, diríase que una mala bruja os ha encanijado con sus hechizos.
en --, in place, instead; una -- más, once more; otra --, again, once more; ór dos veces, twice; tal --, perhaps, perchance; una -- y otra, again and again; unas veces, sometimes.
Y los ángeles, todos pálidos y macilentos se levantan y cubriéndose afirman que ese drama es una tragedia que se llama «El Hombre» de la cual el héroe es el Gusano Vencedor....!
Dan impulsos de traer á aquellos parajes una colmena, para probar si la vista del hogar doméstico las hace romper el encanto que las tiene convertidas en pequeñas y mudas estatuas.
El perro 5 siguió haciendo[35] visitas diarias al herrero, éste[36] lo siguió curando,[37] y al cabo de una semana el perro estaba curado por completo.
Entre los recién llegados figura un teniente de carabineros que viaja con un saco de noche, dos sombrereras, una escopeta de dos cañones y un manojo de sables atados con un cordel.
Felizmente, al practicarse unas excavaciones, fué descubierta la ignorada joya, que ha sido reconocida como una de las obras maestras salidas del cincel de su sublime autor.
La América del Sur posee escritores y poetas de primer orden, oradores elocuentes y diplomáticos versados en el derecho de gentes, de una habilidad y de una lucidez incontestables.
Pero tengo lástima de ti y sólo te condeno a quince días de cárcel y a una multa para el tesoro del Sultán, y al pago de los destrozos que has causado en la cúpula de la mezquita.
De tus ojos, engastados en el santuario celeste de tu corazón, caen las miradas desoladas ahora, ¡oh Dios!, sobre mi espíritu fúnebre, como la luz de una estrella sobre un sudario.
El gentío se llevó las velas, las anclas, los remos: hasta desmontamos el mástil, que se cargó en hombros una turba de muchachos, llevándolo en procesión al otro extremo del pueblo.
elegir una persona que hable el castellano, y sobre todo que sea de una cultura y experiencia algo mayor de la que usualmente se requiere para tales trabajos en los Estados Unidos.
Mientras subían el telón seguimos charlando, aunque muy bajito: se había establecido entre nosotros una gran intimidad, y me abandonó una de sus manos que yo acariciaba embelesado.
Pero entonces, acercándose á María, le tomó una mano, apoyó el codo en el pretil árabe desde donde la hermosa miraba pasar la corriente del río, y torno á decirle:--¿Por que lloras?
Su lenguaje no es italiano ni español, aunque participa de ambos; es una graciosa mezcolanza de palabras españolas italianizadas y vice-versa, formada por él para su uso particular.
V Y yo dije a mi alma: «Más que Diana ardiente, aquella misteriosa Luna rueda al través de un éter de suspiros; lágrimas de su faz una por una caen donde el gusano nunca muere.
Y haciendo una señal de aceptación el médico, extendió la mano hacia Castilla, y dijo: --Allí hay unas aguas purificadas que han de completar la salvación de la virgen musulmana.
Después de mucho esperar llegó el mozo casi sin aliento y depositó airoso sobre la mesa un par de billetes de una corrida de toros que iba a verificarse dentro de breves días.
Las chiquillas no se hicieron de rogar,{83-6} y la una cantó: En un cuerno de la luna He puesto á mi corazón, Para que no se lo lleve Un gato que es muy ladrón.
Pedro entonces, acercándose á María, le tomó una mano, apoyó el codo en el pretil árabe desde donde la hermosa miraba pasar la corriente del río, y tornó á decirle:--¿Por qué lloras?
Pero poco tiempo después se encalabrinó con otra muchacha muy linda también, y se casó otra vez a pesar de las protestas del tío Paciencia, que consideraba esto una enorme tontería.
ya sabes que hoy ignoro dónde descansa su hermoso cuerpo; envié una carta á mi tía, que no la leyó hasta dos meses después de cumplirse el plazo, porque ella también estaba enferma.
Cada una de sus notas parecía un sollozo ahogado dentro del tubo de metal, que vibraba con el aire comprimido en su hueco, y reproducía el tono sordo, casi imperceptible, pero justo.
Delante del Portal hay una lindísima plazoleta, cuyo centro lo{73-3} ocupa una redoma de peces, y no lejos de allí vende un chico _La Correspondencia_, y bailan gentilmente dos majos.
Predomina en ellas el tipo latino, quizá el 15 andaluz mismo, que es una graciosa mezcla del romano, del árabe y del griego.
Uno u otro[9] método se prestaría al engaño; y para evitarlo, existe una tarifa llamada de avalúos, que no es sino[10] la lista de las mercaderías con los valores que tienen en plaza.
Aunque decente y aseada, era pequeña y no tenía patio; mas como el patio es una casi necesidad para los andaluces, servía de tal un espacio empedrado que ante la casa habían allanado.
Era analfabeto casi y sólo conocía por referencias[2] ciertos pasajes de la Escritura que citaba a menudo al intervenir en la entrega de una reja o en la compra de un rollo de alambre.
Ese pudor no era, quizá, sino pudor virginal--pudo muy bien pasar por tal,--aunque su esplendor haya hecho nacer una llama más impetuosa todavía en el seno de aquel que, ¡pobre de él!
Pero su perfil fino, sus flancos recogidos y la gallardía de su construcción, delataban una embarcación ligera y audaz, hecha para locas carreras, con desprecio á los peligros del mar.
EL BARBERO DE LA CORUÑA Un día llegó a una fonda de la Coruña un forastero de gran talle, corpulento y fuerte, con centellantes ojos negros y rostro cubierto de larga y espesa barba.
Fuí puntual a la cita, y en los comienzos de la noche entraba en compañía de Gonzalo de Quesada por una de las puertas laterales del edificio en donde debía hablar el gran combatiente.
Procopio un desaforado jayán, cetrino y barbudo, más adecuado para llevar una casa sobre la espalda ó tirar de una carreta, que para gozar en contemplaciones místicas y éxtasis divinos.
Ya principiaba á encorvarse en la época del suceso que voy á referir: y era que ya tenía sesenta años..., y llevaba cuarenta de labrar una huerta lindante con la playa de la _Costilla_.
Á la hora de la cena ella misma preparaba su chocolate, batiéndolo cuidadosamente con un clis clas producido por el choque de una sortijita de oro y carey contra el mango del molinillo.
Al otro día, Currín escribió unos versos en que decía á Finita: Nace el amor de la nada; De una mirada tranquila; Al girar de una pupila Se halla un alma enamorada.
El corazón le latía fuertemente; las piernas le temblaban; cuando quiso cantar en una de las calles más céntricas, no pudo; el dolor y la vergüenza habían formado un nudo en su garganta.
En el aljibe, cuyo[162] interior está revestido de una capa impermeable, se recoge[163] el agua de lluvia que[164] se escurre[165] de los techos de la casa por unas cañerías especiales.
Había anochecido ya, y le faltaba a[153] Pedro cerca de[154] una milla para llegar a su casa, cuando sintió un ruido 5 sordo que le hizo latir aceleradamente el corazón.
tender, to stretch, stretch out, extend, direct, draw back, raise, draw, aim, cast; -- una mirada, to take a look; to look; to glance; -- la vista, to cast a glance, direct one's glance.
Vivía cerca de Valencia, en una casa de campo, y sólo venía á Madrid cuando algún asunto lo exigía: en esta ocasión era para gestionar el ascenso de un hijo, registrador de la propiedad.
Antes que eso, le aconsejaría constituir aquí una asociación entre fabricantes de artículos semejantes a los suyos, y reducir de ese modo los gastos de una representación en el exterior.
Este último instrumento consiste en una caña delgada de guadua, de cuarenta y cinco centímetros de longitud, cerrada en sus extremos con pergamino y unos cuantos granos de maíz, adentro.
Pero he aquí que el Rey de aquel país llega en su magnífica carroza, precedido y seguido de lujosos caballeros y rodeado de servidores que sostienen una sombrilla de oro sobre su cabeza.
Quiso probar también el derviche las ramas y el fruto que ellas comían, y notó al instante circular por sus venas un suave calor, y se sintió poseído de una alegría extraordinaria.
Vino, pues, el Prior nuevo precedido de esta fama: anduviéronse los frailes con gran pulso para no deslizarse en la menor cosa, y el convento por lo tranquilo parecía una balsa de aceite.
Neira es una fiera; tan pronto acomete como se defiende; ya la batalla es silenciosa y solo se siente el ronquido del que agoniza y el aliento jadeante y cortado de los que se acuchillan.
Una mañana, al volver á casa, encontré, al pasar por una de las habitaciones, á una muchacha de quince á diez y seis años, á la que nunca recordaba haber visto, cosiendo con el mayor afán.
Entonces apelaron á la justicia del rey; pero el señor se burlo de las cartas-leyes de los Condes soberanos;[1] las clavó en el postigo de sus torres, y colgó á los farsantes de una encina.
La singular disposición de sus dobles techos y paredes, dotados los techos de poderosos ventiladores, permiten mantener, aun en los días más ardientes del verano, una temperatura muy baja.
Las sienes le latieron con una violencia espantosa; una nube de sangre obscureció sus pupilas, arrojó un segundo grito, un grito desgarrador y sobrehumano, y cayó desvanecido sobre el ara.
Las sienes le latieron con una violencia espantosa; una nube de sangre obscureció sus pupilas, arrojó un segundo grito, un grito desgarrador y sobrehumano, y cayó desvanecido sobre el ara.
Lo verificamos usando primordialmente una 1909 impresa por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE) para la Sociedad Bíblica Americana (SBA) en 1925, la cual compré en México D.F.
Cincuenta años de activísima existencia de trabajo no habian podido marcar en él otra huella que una leve inclinación de las espaldas y algunas canas en el abundante pelo negro de su cabeza.
El siguiente texto es una copia extensamente verificada del texto Valera 1909 de la Online Bible (OLB) (www.onlinebible.org) la cual ellos obtuvieron de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU).
El _chipá_ de los paraguayos es, en realidad, una especie de pan; pero las roscas y rosquetas de maíz son bollos muy agradables en cuya preparación entra la manteca, huevos, leche y azúcar.
Estos dos caballeros, iguales en cuna, valor y nobles prendas, servidores de un mismo rey y pretendientes de una misma dama, llamábanse Alonso de Carrillo el uno, y el otro Lope de Sandoval.
La compañía que lo hizo y lo administra es inglesa, la misma que con el nombre de Anglo-Argentina y desde hace muchos años explota una de las líneas de tranvías más poderosas de Sud América.
También suele comprar calderas, pailas y sartenes viejas en una parte de la Isla, para venderlas por nuevas[3] en la otra, si es que no logra colocarlas en la misma parte donde las adquirió.
El hombre fue Rey y se paseaba en una magnífica carroza 20 precedida y seguida de lujosos caballeros, y le rodeaban servidores que sostenían sobre su cabeza la sombrilla de oro.
Las voces de los que parecían perseguirla sonaban cada vez más cerca, y de cuando en cuando la veía hacer una contorsión, encogerse ó dar un brinco para evitar los cantazos que le arrojaban.
RIMAS I[1] Yo sé un himno gigante y extraño Que anuncia en la noche del alma una aurora, Y estas páginas son de ese himno Cadencias que el aire dilata en las sombras.
Usaba de toda clase de ardides para observar si era acechado ó seguido, y prefería volver sin pesca al pueblo á exponerse por una imprudencia á que acertasen el sitio de la pesca maravillosa.
Cada dos o tres días tenían que abrir una tumba para enterrar a un compañero, y cuando 25 llegó la primavera ya no quedaban más que cincuenta Puritanos en la colonia.
Él tiene una gran devoción por esta ceremonia de la Misa del Gallo, y cuando levantan la Sagrada Forma[4] al punto y hora de las doce, que es cuando vino al mundo Nuestro Señor Jesucristo ...
No hay ave tan fastidiosa En el cantar, como tú: Cucú, cucú, y más cucú: 275 Y siempre una misma cosa." --"¿Te cansa mi canto igual?
Por fin uno de entre ellos empezó a dibujar una vaca y el mozo que estaba escudriñando lo que hacía, echóse a la calle disparado como una bala, dejándolos a todos pensativos y atónitos.
Y cuentan que el mismo Alvar formó desde aquel día tan pobre idea de sí propio, que cada vez que oía á las verduleras de Leganés decir: «¡Arre, borrico!» lo tomaba por una alusión personal....
Y en efecto, era así: la corza blanca, deseando escapar por el soto, se había lanzado entre el laberinto de sus árboles, y enredándose en una red de madreselvas, pugnaba en vano por desasirse.
Á pesar de eso, una vez bailando, como estaba triste y hablaba poco, le pregunté si estaba enfadado, y él me contestó: «Yo no me enfado con nadie, y mucho menos contigo.» Yo me puse colorada...
Cuando usted se acercó a él, el caballo volvió al instante la cabeza para mirarle mientras que cuando el mendigo lo tocó, encogió una pierna y miró hacia otro lado con ojos indiferentes.
En esta ciudad los dínamos se mueven a vapor, y por lo tanto, la electricidad es cara; lo que no obsta para[7] que Buenos Aires tenga una de las instalaciones eléctricas más grandes del mundo.
Pablo, abrumado bajo el peso de su desgracia, se sentó en una de las tres piedras, y entonces vió con sorpresa unas manchas de sangre y la tierra movida como si se hubiera revolcado un animal.
Son las áureas notas una fuente de ledo murmullo o el enamorado arrullo de la tórtola: la Luna en la dormida laguna vierte miradas de plata, y en el éter y en las linfas palpita la serenata...
Cosas más extrañas hemos visto en el mundo, y una corza blanca bien puede haberla, puesto que si se ha de dar crédito á las cántigas del país, San Huberto,[1] patrón de los cazadores, tenía una.
De seguro no los podré describir tales cuales ellos eran, luminosos, transparentes como las gotas de la lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano.
En suma: el Nacimiento _número uno_ de Madrid es el de aquélla casa, una de las más principales, y ha reunido en sus salones á los niños más lindos y más juiciosos de veinte calles á la redonda.
En una ocasión acaeció que murió el guarda del olivar á tiempo de la cogida, lo que apuró tanto más al capataz, cuanto que era á la sazón más necesario y más difícil hallar quien le reemplazara.
Enójase el dependiente; mi tío le contesta una barbaridad; chillan ambos, interviene el dueño de la tienda, y mi tío dice por último, con voz alterada: --¿Quiere usted treinta y cinco reales?
Es la ciudad entera de Méjico que se traslada al pie del Santuario, desde la mañana hasta la tarde, formando una muchedumbre confusa, revuelta, abigarrada, pintoresca, pero difícil de describir.
Su nuera y su mismo hijo estaban muy disgustados 5 con esto, y al fin resolvieron encerrarle en un cuarto, donde le daban de comer[95] en una vieja escudilla de barro.
Tenía los ojos inyectados y las encías hechas sangre.[11] Volví a gritarle y partió como una flecha: clavé la rodilla en el fangoso lecho de la quebrada y le aguardé en la boca de mi escopeta.
comprenderá, sin duda, señor Enríquez, que nuestro país tendría reparos en depender del extranjero para la provisión de una substancia tan preciosa[30] para la defensa nacional en caso de guerra.
Pablo no le hizo caso, preocupado en lo que acababa de acontecerle; pero tanto y tanto ladró el perro, que por fin dirigió una mirada recelosa en derredor suyo, y dijo:--¿Qué te pasa, animal?...
Por último un manojo de pasto seco, encajado en la punta 10 del palo, forma con chapeo y todo, la cabeza, sobre la cual se pone a modo de gorro una vieja calceta del patrón.
Ello no es, sin embargo, sino un reflejo de 25 una de las industrias del país que produce al año once millones de racimos de fruta, o sea casi la mitad del consumo del mundo.
exclama dando una voz Braulio, difundida ya sobre sus facciones una palidez mortal, al paso que brota fuego el rostro de su esposa.--Pero sigamos, señores, no ha sido nada, añade volviendo en sí.
Salía de la «rueda» un estrepitoso vocerío, una algarabía de mil demonios[9]: voces atipladas, roncas, sonoras, de tenor, de bajo, de barítono; voces de todos los volúmenes y de todos los metales.
Á este primer acorde, que parecía una voz que se elevaba desde la tierra al cielo, respondió otro lejano y suave que fué creciendo, creciendo hasta convertirse en un torrente de atronadora armonía.
Cogió unos cuantos fósforos é hizo luz; probó si con una escalera podía alcanzar al lugar apetecido, pero aunque la puso sobre una mesa, vió que todavía le faltaba un poco para llegar á las mechas.
Como su parte más elevada está a 25 metros sobre el nivel del mar, para llegar a ella tendrán que remontar los buques tres esclusas por una vertiente y descender otras tantas por la otra vertiente.
Note the inversion of "from the Capitoline Hill to the Tarpeian Rock." 2.--RETRATO DE SAN MARTÍN[A] San Martín, como ser físico, poseía una figura arrogante, altiva y en todo militar.
Un millón de[315] toneladas se exporta 25 a Europa para abonar los campos de Alemania en los cuales se siembra la remolacha; una décima parte de esta cantidad llega a los Estados Unidos.
acabar, to finish, end, close, succeed in; -- de, to have just; lo que acababa de suceder, what had just happened; lo que acabamos de escuchar, what we have just listened to; ¡Acabáramos de una vez!
En algunos países es menester[22] poseer el terreno en propiedad[23]; en otros las denuncias se hacen sobre una zona de mil hectáreas, o sea unos 2500 acres, pagándose cierto impuesto por hectárea.
En cuanto las desunidas armas veían dos dedos de luz, se encajaban, y pian pianito volvían á tomar el trote y emprender de nuevo sus excursiones por montes y llanos, que era una bendición del cielo.
Después de todo, ese sér trágico, de historia tan extraña y romancesca, dio su primer vagido entre las coronas marchitas de una comedianta, la cual le dio vida bajo el imperio del más ardiente amor.
Además el viaje es interesante del punto de vista histórico.[46] El tren pasa por las ruinas de Quirique, situadas a una milla de distancia de la estación y que pueden visitarse en coche o a caballo.
Al fin, otro desgraciado le facilitó una guitarra vieja y rota, y después de arreglarla del mejor modo que pudo, y después de derramar abundantes lágrimas, salió cierta noche de diciembre á la calle.
en hablando del ruín de Roma, cátale aquí que asoma.[3] ¿Véis aquél que viene por debajo del arco de San Felipe,[4] á pie, embozado en una capa obscura, y precedido de un solo criado con una linterna?
Es imponderable la sensación que produce el diálogo de las flautas, cuando se le escucha en la montaña, áspera como el camino de la vida, y en una noche nebulosa como el destino del músico desdichado.
Paseábase cierto día el mercader por el gran bazar de la ciudad, cuando se le acercaron dos comerciantes a proponerle: el uno la compra de una partida de cristalería, y el otro una de esencia de rosa.
Sobre todo, aquel chicuelo andrajoso que en una mano tiene un billete de lotería, y con la otra le{73-4} roba bonitamente las castañas del cesto á la tía Lambrijas, hace desternillar de risa á todos.
Sólo un asiento quedó desocupado en la banqueta de en medio, donde no hay más apoyo para la espalda del paciente,[6] que una movible correa que empuja, cede y aporrea como instrumento de inquisición.
Teresa no había recibido una educación vulgar; hasta los doce ó trece años había estudiado en el convento de religiosas del pueblo, saliendo de él á la muerte de su padre, acaecida hacía cuatro años.
Y así debía ser, porque el niño dejaba de ser judío para convertirse en cristiano.[6] Se le borraba el pecado original[7] con un poco de agua, sal y aceite, como si se tratara de preparar una lechuga.
A este fin hizo correr la voz[251] de que había llegado a 5 la parroquia un predicador famosísimo, y vistiendo a su sacristán con una de sus sotanas viejas, le mandó subir al púlpito.
En esto me quita él mismo el frac, _velis nolis_, y quedo sepultado en una cumplida chaqueta rayada, por la cual sólo asomaba los pies y la cabeza, y cuyas mangas no me permitirían comer probablemente.
Este _batey_ está compuesto de muchas y numerosas casas; semeja el parque de recreo de una ciudad, y aun le sobrepuja; porque es preciso estar en Cuba para ver[2] esta vegetación que lo limita y rodea.
Altozano es una palabra bogotana para designar simplemente el alto de la catedral, que ocupa todo un lado de la plaza Bolívar, colocado sobre cinco o seis gradas, y de un ancho de diez a quince metros.
El pueblo de la villa del oso tornó inmediatamente á sus hogares, reconociendo que merecía empinarse á un madroño por haber creído que el Manzanares arrastraba una ballena cuando arrastraba una albarda.
Supongamos que Cabezudo le pide que no llueva una gota, y todo con la intención de que Barbaruelo no muela un grano, y en seguida empieza á llover tanto, que el agua se lleva los molinos de Barbaruelo.
También contó la esclava á la hija del rey moro, que los nazarenos nunca quedan huérfanos de madre, porque cuando pierden á la que los concibió, les queda otra, llamada María, que es una madre inmortal.
Volvió Traga-santos á Animalejos con tan preciosa imagen, y una vez colocada en la ermita con gran solemnidad, se dedicó aquel piadoso y sencillo anciano á fomentar el culto y la devoción de San Isidro.
Actualmente cuenta con una 10 población de cuarenta mil almas; habiéndose modernizado rápidamente desde que se le puso en comunicación con el océano por medio del ferrocarril.
le ví, madre, no lo dudéis, ví un hombre que en silencio y vuelto de espaldas hacia el sitio en que yo estaba, recorría con una mano las teclas del órgano, mientras tocaba con la otra á sus registros...
Pero cuando llegaron en su vuelo el ángel y el alma del niño á cruzar sobre una pobre aldea, aquél se detuvo y sus ojos buscaron una callejuela solitaria, á cuyos lados se veían algunas míseras cabañas.
Una tarde, una hermosa tarde de invierno, de las que sólo se ven en este Madrid, salí de casa después de almorzar con el objeto de hacer algunas visitas y también para espaciarme por esas calles de Dios.
XI Cuando recobrando el ánimo, abrió los ojos un instante para arrojar en torno suyo una mirada inquieta, se encontró lejos, muy lejos de Montagut, y en unos lugares, para él completamente extraños.
La Muerte se ha erigido un trono, en una extraña ciudad que se levanta, solitaria, muy lejos, en el sombrío occidente, donde los buenos y los malos, los peores y los mejores han ido hacia la paz eterna.
Llevaba puesta atravesada sobre el ancho pecho una banda con tres estrellas, la cabeza desnuda y poblada de ondeados y negros y abundosos cabellos, y en la boca un tabaco y una leve sonrisa de triunfo....
maldita bruja, muchas hiciste en vida, y ni aun muerta hemos logrado que nos dejes en paz; pero, no haya cuidado, que á tí y tu endiablada raza de hechiceras os hemos de aplastar una á una como á víboras.
Si vienen, nos doblan de medio á medio,{104-2} porque los de Cabezudo muelen ya á represas, y continuando la sequía, antes de una semana _apandamos_ nosotros toda la molienda de veinte leguas en contorno.
Una bolsa, un círculo literario, un areópago, una _coterie_, un salón de solterones, una _coulisse_ de teatro, un forum, toda la actividad de Bogotá en un centenar de metros cuadrados: tal es el Altozano.
Cuando al otro día los dependientes de la iglesia le encontraron al pie del altar, tenía aún la ajorca de oro entre sus manos, y al verlos aproximarse exclamó con una estridente carcajada: --¡Suya, suya!
Debo agregar que los americanismos de un país son, por lo general, desconocidos en los otros; y a mayor abundamiento,[22] una misma voz suele recibir diferentes significados según el país en que se emplea.
En el mismo instante el ciego se sintió apretado fuertemente por unos brazos vigorosos que casi le asfixiaron y escuchó en su oído una voz temblorosa que exclamó: --¡Dios mío, qué horror y qué felicidad!
Escribió el «Evangelio Americano» y redactó «La Voz del Nuevo Mundo,» descansando de sus fatigas y luchas imponderables en la hospitalaria tierra argentina que le brindó hogar, patria y una apacible tumba.
La brisa,--esa respiración de Dios,--reposa inmóvil, y la bruma que se extiende como una sombra sobre la colina,--como una sombra cuyo velo no se ha desgarrado todavía,--resulta así un símbolo y un signo.
La pronunciación de una lengua es de una importancia extraordinaria, tanto es así, que el que sepa bien el 30 idioma y lo pronuncie mal tendrá grandes dificultades en que le comprendan.
Para tomar el pulso al tonsurado ex-contrabandista y probarle la paciencia, eligieron y diputaron los frailes al más atrevido, quien de propósito cometió una falta leve, y reprendido por ella contestó al P.
Pronto divisé un grupo de niñas de su misma edad que se aproximaba; en el centro venía una completamente enlutada, morenita, con grandes ojos negros que debía de ser la causante de los temores de Asunción.
Cuando al otro día los dependientes de la iglesia le encontraron al pie del altar, tenía aún la ajorca de oro entre sus manos, y al verlos aproximarse, exclamó con una estridente carcajada: --¡Suya, suya!
El jornalero empezó:--_Popocatepetl_.--Los panaderos repitieron:--_Popocatepetl_.--El jornalero dijo:--_mercader_.--Los panaderos dijeron:--_mercader_.--Entonces dijo el jornalero con una sonrisa:--_error_.
Hacía ya mucho tiempo que estaba[25] en su prisión, sin esperanza de salir de ella, cuando una noche se asomó a[26] una ventana y vió que su pobre mujer estaba llorando amargamente al pie de la torre.
Hecho el cálculo, cogió la ballesta entre los dientes, y arrastrándose como una culebra por detrás de los lentiscos, fué á situarse obra de unos cuarenta pasos más lejos del lugar en que antes se encontraba.
Las torres y las sombras se confunden de tal modo que todo parece suspendido en el aire, mientras que desde una torre orgullosa, la Muerte como un espectro gigante, contempla la ciudad que yace a sus pies.
Pero se arrepintió bien pronto de su ligereza, cuando sintió sobre sí una mirada fulminante y oyó una voz severa diciéndole: --Hermano, durante un mes tendrá su celda por encierro y ayunará á pan y agua.
VIII Por último, pudo encontrar una ocasión propicia; tendió el brazo y voló la saeta, que fué á clavarse temblando en el lomo del terrible animal, que dió un salto y un espantoso bufido.--¡Muerto está!
El pago de servicios, dividendos y cupones sobre los capitales de un país invertidos en los otros, estimula una corriente de mercaderías en los dos sentidos, ya sea como valor de abono o como valor de cobro.
Le pregunté por señas si salía de paseo, y me contestó que sí: y en efecto, un día aguardé en la calle hasta las cuatro y la vi salir en compañía de una señora, que debía de ser su mamá, y de dos hermanitos.
Al entrar percibió una temperatura tibia: los pies se le hundían en mullida alfombra; por orden de Santiago dos criados le despojaron inmediatamente de sus harapos empapados de agua y le pusieron ropa limpia.
En el momento en que su camarada intentó acercar sus labios ardientes á los de doña Elvira, habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra.
Era de verlos, tan ufanos y alegres, con sus garibaldinas azules o rojas, pantalón blanco, bota de charol a la granadera,[6] lujosa faja de seda, y en la cabeza una boina graciosamente achatada hacia un lado.
Estaban los criados reunidos en la cocina, como siempre, cuando sintieron las pisadas del caballo sobre la nieve fresca, y á poco un hombre, en quien reconocieron á su compañero Jacinto, entró como una bomba.
Las tres ciudades principales del interior del país están situadas a una distancia aproximadamente de 150 millas entre sí--Quito al 15 norte, Ríobamba en el centro y Cuenca en el sur.
Apenas se encontró conmigo la propietaria del santo, me puso verde en una su{185-2} jerigonza salvajina que le servía de idioma, único resabio que le quedaba del tiempo que vivió entre los indios sus hermanos.
Ciudad Bolívar es una población importante que antiguamente se llamó Angostura, donde se fabricó el famoso Amargo 5 de Angostura, industria que ha sido trasladada a la Isla de Trinidad.
El marido era bizco, de escasa talla, cetrino, de ruda y alborotada cabellera; gastaba ordinariamente una elástica verde remendada y unos pantalones pardos, rígidos, indomables ya por los remiendos y la mugre.
En el momento en que su camarada intento acercar sus labios ardientes á los de doña Elvira, habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra.
Hay momentos en que, merced á una serie de abstracciones, el espíritu se sustrae á cuanto le rodea, y replegándose en sí mismo analiza y comprende todos los misteriosos fenómenos de la vida interna del hombre.
II Teobaldo vino al mundo, su madre murió al darlo á luz, su padre pereció algunos años después en una emboscada, peleando como bueno contra los enemigos de Dios.[1] [Footnote 1: los enemigos de Dios.
La infeliz madre no creía tanta desventura; pero el lindísimo rostro de Celinina se fué poniendo{61-2} amarillo y diáfano como cera; enfriáronse sus miembros, y quedó rígida y dura como el cuerpo de una muñeca.
repetí cediendo á sus instancias, sin darme cuenta á mí mismo del involuntario temor que comenzó á apoderarse de mi espíritu, y que me rechazaba como una fuerza desconocida de aquel lugar; ¡la cruz del diablo!
Uno de los mozos á quien la bruja hechizó una hermana, la más hermosa, la más buena del lugar, la había herido de muerte en el momento en que sintió que le clavaba en el brazo sus dientes negros y puntiagudos.
Es preciso, vecina, que considere usted que son jóvenes, y que todo no ha de ser penas[4] en este mundo; además, en casa no hay más que una reunión amistosa, de familia; algunas muchachas del barrio y nada más.
Long Island desarrollaba la inmensa cinta de sus costas, y Staten Island, como en el marco de una viñeta, se presentaba en su hermosura, tentando al lápiz, ya que no, por falta de sol, a la máquina fotográfica.
En vano una noche y otra, deseando sorprender su misterio, si misterio en ellas había, me levantaba poco á poco y aplicaba el oido á los intersticios de la ferrada puerta de su calabozo; ni un rumor se percibía.
Era uno de nuestros guías, natural del país, el cual, con una indescriptible expresión de terror pintada en el rostro, pugnaba por arrastrarme consigo y cubrir mi cabeza con el fieltro que aún tenía en mis manos.
Habló después de las primas de la calle de Fuencarral; una era muy bonita, la otra graciosa solamente: las dos tenían novio, pero no valían{23-5} cuatro cuartos: chiquillos que todavía estudiaban en el Instituto.
Por la otra, en lo que se refiere a las personas, el desahogo económico, la salud y el bienestar que son el resultado de una transformación inteligente del medio social, no pueden menos de ganar adeptos cada día.
Trájole un día una manada de pavos, tan al vivo hechos, que no les faltaba más que graznar; otro día sacó de sus bolsillos la mitad de la Sacra Familia, y al siguiente á San José con el pesebre y portal de Belén.
Una mirada solo bastó para hacer comprender a Neira que estaba frente a una emboscada: el gañan que tenia por delante era el que lo habia «sentenciado», y no habia sido tan necio para ir solo a buscarlo al cerro.
VARIANT: =Amada por.= 14.--EL SALTO DEL TEQUENDAMA En efecto, en las llanuras de Bogotá reina una primavera eterna, fenómeno que asombra a algunos extranjeros ignorantes que no alcanzan a explicárselo.
Cuando sus servidores llegaron presurosos al punto que la noble dama, inmóvil y presa de un profundo terror, les señalaba aún con el dedo, una blanca paloma se levantó de entre las breñas y se remontó á las nubes.
Translate here 'mid whispers'.] XLII[1] Cuando me lo contaron sentí el frio De una hoja de acero en las entrañas, Me apoyé contra el muro, y un instante La conciencia perdí de donde estaba.
Y sin embargo ese terror no era miedo, sino una turbación deliciosa, un sentimiento que ninguna mina de piedras preciosas podría inspirarme o convidarme a definir, ni el amor mismo, aunque ese amor fuera el tuyo.
Arnoldo Le Poer lanza en la Irlanda de 1327 este terrible insulto al caballero Mauricio de Desmond: «Sois un rimador.» Por lo cual se empuñan las espadas y se traba una riña, que es el prólogo de guerra sangrienta.
El _pejerrey_, que es una especie de trucha, gusta mucho en el Plata y en Chile, lo mismo que el _dorado_ y el _surubí_; mientras el _huachinango_ es plato clásico en las Antillas y los puertos del Golfo de Méjico.
Había una vez un pobre anciano sordo, casi ciego, y que apenas podía tenerse sobre sus temblorosos pies.[94] Le temblaban también las manos, y al comer en la mesa derramaba a veces la sopa sobre los manteles.
Cual la{80-3} del navegante, nada percibe la vista del que está dentro, ó en su cercanía, sino una multitud de verdes copas de olivos,--semejantes á la multitud de verdes olas de la mar,--y el cielo sobre su cabeza.
Congregados una noche bajo sus ruinosas arcadas, alrededor de una hoguera que iluminaba con su rojizo resplandor las desiertas galerías, trabóse una acalorada disputa sobre cuál de nosotros había de ser elegido jefe.
Ella no sabía lo que significaban la tal mula ni el tal buey; pero atenta á que todas las cosas fuesen perfectas, reclamó una y otra vez del solícito padre el par de animales que se había quedado en Santa Cruz{67-1}.
Más de una[38] importa[39] del extranjero artículos manufacturados y por esta razón dichas casas[40] mantienen relaciones comerciales con las fábricas de Europa y Estados Unidos o con fábricas del país en que operan.
Queriendo hacer de persona, 185 Dijo a una mona: "¿Qué tal?" Era perita la mona, Y respondiole: "Muy mal." "Yo creo, replicó el oso, Que me haces poco favor.
Serían las seis cuando el carruaje se detuvo á la entrada del pueblo; bajamos y nos dirigimos á una capilla donde se veneraba á Nuestra Señora de las Mercedes, á la que la madre de Cristina tenía particular devoción.
Alrededor de esta capilla están las tumbas de los reyes, cuyas imágenes de piedra, con la mano en la empuñadura de la espada, parecen velar noche y día por el santuario á cuya sombra descansan todos por una eternidad.
Conseguido esto, reunió Melgarejo sus parciales, los disfrazó de moros, haciéndoles cubrir sus caballos con mantas blancas, y una noche que habían salido los defensores del castillo, se dirigió con los suyos hacia él.
Hé aquí como el espantajo sale lleno de vida de aquel informe montón de trapos viejos y de basura, mismamente cual bajo el cincel de Canova solía salir una 15 estatua de un trozo de mármol.
Obsolete for _maestro_, 'master,' a title of respect.] En Sevilla[1] en el mismo atrio de Santa Inés,[2] y mientras esperaba que comenzase la Misa del Gallo,[3] oí esta tradición á una demandadera del convento.
Pero cuando más embebido andaba en mis pensamientos y planes políticos, y cuando ya estaba próximo á doblar la esquina de la calle, he aquí que siento un brazo que se apoya en el mío y una voz que me dice: --¿Va V.
Y se visten de luto riguroso y de una carrerita[10] pasan a casa de la vecina, no sin advertir antes a los criados que tengan buen cuidado de[11] no abrir los postigos de la ventana, y que no canten ni permitan ruido.
Y todavía quiso añadir más cuidados á los de Santiago: mandó traer un calorífero y ella misma se lo puso debajo de los pies; después le envolvió las piernas en una manta y le puso en la cabeza una gorra de terciopelo.
Desde la cumbre de 10 varias montañas se domina por completo el paisaje, y una de esas cumbres, la de Tarqui, fué elegida por los astrónomos franceses en 1742 para que sirviera de meridiano.
le preguntó uno de los monteros notando la creciente ínquietud del pobre mozo, que ya fijaba sus espantadas pupilas en la hija risueña de don Dionís, ya las volvía á su alrededor con una expresión asombrada y estúpida.
Riéronse todos de buen humor, menos el manchego, que no sabía a que atenerse,[171] hasta que una propina 10 que le cayó en sus manos le reanimó como si hubiese sido tocado por una corriente eléctrica.
Y la nube se abrió y de sus flancos corrieron torrentes de agua que inundaron los valles, devastaron las mieses y ahogaron las bestias; pero nada podían contra una roca, a pesar de embestirla el oleaje por todos lados.
Antes de pasar más adelante, debe saber el lector que, desde tiempo inmemorial, existe entre los mareantes de la calle Alta y los de la del Mar, barrios diametralmente opuestos de Santander, una antipatía inextinguible.
En 1854, un ingeniero francés, Fernando de Lesseps, obtuvo del virrey de Egipto, Said-Bajá, una concesión a favor de una Compañía por espacio de noventa y nueve años para construir un canal navegable a través del istmo.
La principal arteria comercial del país es su ferrocarril 15 transcontinental, el cual va de Puerto Limón, en la costa oriental, hasta Puntarenas, en el Pacífico, recorriendo una distancia de 172 millas.
No pasaron cuatro minutos sin que viese{15-4} asomar una naricita nacarada, que se retiró al momento velozmente, volvió á asomarse á los dos minutos y volvió á retirarse, asomóse al minuto otra vez y se retiró de nuevo.
Se encerré por tres días en el fondo de una caverna que le servía de asilo, y al cabo de ellos dispuso que se fundiesen las diabólicas armas, y con ellas y algunos sillares del castillo del Segre, se levantase una cruz.
Cortan la finca en secciones regulares espaciosas calles de corpulentos frutales; veo el maíz, veo la yuca, veo cuanto forma[4] una gran despensa, ante la cual la miseria cesa y la abundancia la sustituye y la reemplaza.
y si se buscaran con ganas de encontrarse, se encontrarían, poniendo fin de una vez á estas continuas reyertas, en las cuales los que verdaderamente baten el cobre de firme son sus deudos, sus allegados y su servidumbre.
Los sábados los pasaba en vela[2] para hacerlos de una pieza con[3] los domingos; y después de mes y medio de lecciones, Richard me dijo que no me faltaba ya sino[4] la pronunciación, que hasta hoy he[5] podido adquirir.
Otra allá, con el cabello suelto sobre los hombros mecíase suspendida de la rama de un sauce sobre la corriente de un río, y sus pequeños pies, color de rosa, hacían una raya de plata al pasar rozando la tersa superficie.
Por los parajes secos, crece cercana á la tierra una flor pequeña, que lleva el nombre de _flor de la abeja_, nombre bien apropiado, porque esta florecita tiene con pasmosa exactitud la forma y colores de dicho animalito.
traer, to draw, attract, carry, bring, take, lead, bear, wear; -- á la memoria, to bring to memory; to remind; el cual traía una jornada de catorce leguas en el cuerpo, who had made that day a journey of fourteen leagues.
De las tres mujeres que velaban, se retiraron dos; quedó una sola, y ésta, sintiendo en su cabeza grandísimo peso, á causa sin duda del cansancio producido por tantas vigilias, tocó el pecho con la barba{70-2} y se durmió.
El alcalde de la colonia,[1] viejo de grandes barbas, elocuente y astuto, elegido por el vecindario en una asamblea efectuada en la sinagoga, comentaba los resultados de la cosecha y alababa las calidades de nuestro trigo.
que en el aislamiento en que viven, cada una de esas repúblicas ha desarrollado por su lado el habla popular[21]; cada una ha amoldado el idioma hablado al ambiente físico peculiar, a las ocupaciones y tradiciones locales.
Yo era un niño y _ella_ era una niña en ese reino más allá de la mar; pero Annabel Lee y yo nos amábamos con un amor que era más que el amor; un amor tan poderoso que los serafines del cielo nos envidiaban, a ella y a mí.
El único rumor que fácilmente se percibió era una bullanga de alas vivamente agitadas, cual si todas las palomas del mundo estuvieran entrando y saliendo en la sala mortuoria y rozaran con sus plumas el techo y las paredes.
LOS HUEVOS Más allá de las islas Filipinas Hay una que ni sé cómo se llama, Ni me importa saberlo, donde es fama Que jamás hubo casta de gallinas, Hasta que allá un viajero Llevó por accidente un gallinero.
Pues ahora, mientras reposa tan tranquilamente, imagina a su alrededor, una más santa fragancia de pensamientos, una fragancia de romero mezclado a pensamientos, a sabor callejero y al de los bellos y rígidos pensamientos.
En lo más intrincado de la muchedumbre, en lo más convulsivo y crespo de la ola en movimiento, sucede que una lady anciana, bajo su capota negra, o una miss rubia, o una nodriza con su bebé, quiere pasar de una acera a otra.
La vieja entonces, tan humilde, tan hipocritona, hasta aquel punto, se puso de pie con un movimiento tan rápido como el de una culebra enroscada á la que se pisa y despliega[1] sus anillos irguiéndose llena de cólera.--¡Oh!
Por fin las luces se acercaron, y el primero que llegó al lado de Neira fué don José, el administrador, que se inclinó paternalmente sobre el capataz sumido en un estenso charco de sangre y palpitando como una fiera cansada.
que la meseta boliviana es una de las regiones más ricas en minerales que existen en el planeta, y que, atendiendo a la situación incierta de Méjico, ofrece una buena oportunidad a los capitalistas y mineros norteamericanos.
Quise hablar, para dar mayor seguridad de que no era nada lo que había pasado, que la muñeca conservaba íntegros sus miembros, y yo lo mismo, y que celebraba la ocasión de conocer una niña tan hermosa y simpática, etc., etc.
Sabiendo ellos que los buques que habían de pasar aquella noche, se estrellarían contra los arrecifes si el fanal no les advertía el riesgo, y que entonces tendrían ellos una buena presa, se propusieron apoderarse del vigía.
Tornó empero á dominarse, cerró los ojos para no verla, extendió la mano con un movimiento convulsivo y le arrancó la ajorca de oro, piadosa ofrenda de un santo arzobispo; la ajorca de oro cuyo valor equivalía á una fortuna.
Una tromba de chispas rojas, verdes y azules danzaba en la cúspidede sus encendidas lenguas, y se retorcían crujiendo como si una legión de diablos, cabalgando sobre ellas, pugnasen por libertar á su señor de aquel tormento.
Volvía entonces á casa y aun me parece verla en un rincón obscuro de la cocina, sentada sobre una canoa[R] con su sarta de escapularios resaltando sobre la piel morena y arrugada del pecho, que descubría el escote del traje.
Aquí se hace una parada de tres días, y la carga y los pasajeros se trasbordan a lanchas o vapores de poco calado, sea para continuar por el Orinoco o por su afluente el Apure, hasta donde lo permita la profundidad del agua.
Este guarapo o zumo contiene substancias que producirían su fermentación si quedaran en él,[2] y por esta razón se las elimina por medio de una operación que se llama defecación, y tiene lugar en[3] calderas grandes de cobre.
Jadeaban los caballos al avanzar por la empinada cuesta, y el vapor de sus cuerpos sudorosos calentaba a los jinetes, algunos de los cuales buscaban también este beneficio en el cigarro cuya punta brillaba como una luciérnaga.
Justamente, al cruzar tercera ó cuarta vez{14-1} por delante del balcón, apareció en él la gentil chiquita, que al verme hizo un movimiento de sorpresa, acompañado de una mueca encantadora, se echó á reír y se ocultó de nuevo.
Por cada millón del comercio de este último país con la Argentina, hay que contar dos entre el Brasil y Alemania, país con el que, a su vez, el Uruguay comercia en una escala tres veces mayor que lo hace con[33] la Argentina.
voz, _f._, voice, tone, sound, cry, word; á grandes voces, in a loud voice; loudly; á -- herida, in clanging tones; á media --, in a low tone; softly; á toda --, at the top of their voices; dar una gran --, to call out loudly.
A la mañana siguiente le encontraron al pié del 5 dique, pálido y sin conocimiento,[159] pero con las manos heróicamente metidas en el agujero, detrás del cual rugía el mar como una fiera contrariada.
Del ensayo resultó que para evitar el pronombre daba la pobrecilla infinidad de rodeos y se metía en una serie interminable de perífrasis: si se aventuraba á dirigirme un tú, lo hacía bajando la voz y pasando como sobre ascuas.
una mujer blanca, hermosa y fría, como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura, que parece que oscila al compás de la llama, y me provoca entreabriendo sus labios y ofreciéndome un tesoro de amor...
Él solo tiene más ducados de oro en sus arcas que soldados mantiene nuestro señor el rey Don Felipe;[1] y con sus galeones podría formar una escuadra suficiente á resistir á la del Gran Turco....[2] [Footnote 1: Don Felipe.
Rogamos al señor decano del Hospital Provincial que tome medidas para que no se repitan estos hechos escandalosos.» Dejé caer el periódico de las manos, y fuí acometido de una risa convulsiva que degeneró en ataque de nervios.
una mujer blanca, hermosa y fría, como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura, que parece que oscila al compás de la llama, y me provoca entreabriendo sus labios y ofréciendome un tesoro de amor....
El doctor se abrió paso como pudo[7] hasta que consiguió llegar a la reja que limita el recinto destinado a las operaciones, vulgo «rueda.»[8] Agolpábase a aquella reja una multitud ansiosa, estremecida por corrientes eléctricas.
En Caracas, capital de la república, hay una estatua del gran navegante que señala con el dedo hacia el oriente, donde llegó en su cuarto viaje y puso el pie por primera vez[371] en territorio 10 venezolano.
II ¡Toda de blanco vestida, toda blanca sobre un banco de violetas reclinada te veía, y a las rosas moribundas y a ti una luz tenue y diáfana alumbraba luz de perla diluida en un éter de suspiros y de evaporadas lágrimas!
La misma agrega: «Usaba un bigote negro, esmeradamente cuidado, pero que no cubría completamente una expresión ligeramente contraída de la boca y una tensión ocasional del labio superior, que se asemejaba a una expresión de mofa.
Lo que es de ese género, tengo yo más de un millar, un verdadero serrallo, en San Juan de los Reyes; serrallo que desde ahora pongo á vuestra disposición, ya que, á lo que parece, tanto os da de una mujer de carne como de piedra.
Lo que es de ese género, tengo yo más de un millar, un verdadero serrallo, en San Juan de los Reyes; serrallo que desde ahora pongo á vuestra disposición, ya que, á lo que parece, tanto os da de una mujer de carne como de piedra.
Pocos días después les{85-1} dijo una mañana temprano la cabra á sus chivitas:--Voy al monte por una carguita de leña; vosotras encerráos, atrancad bien la puerta, y cuidado con no abrir á nadie; porque anda por aquí el Carlanco.
Sin embargo, una evolución significativa ha tenido lugar en la Argentina, donde la Facultad de Medicina es la más frecuentada de las que componen la Universidad de Buenos Aires, que es a su vez la más grande de la América latina.
Alonso y Lope, el uno estrujando en silencio entre sus manos el birrete de terciopelo, cuya pluma arrastraba por la alfombra, y el otro mordiéndose los labios hasta hacerse brotar la sangre, se clavaron una mirada tenaz é intensa.
Aquellos ojos sin luz parecían decirle: «Perdona si me han faltado las fuerzas, si no he podido llevarte el dinero hasta tu casa: ya lo ves, la culpa no es mía.» Pablo permaneció una hora arrodillado junto al cadáver de su perro.
Ellos se dan cuenta de[11] lo que sufro y lucho por la libertad de nuestra pobre patria.» Luego fuimos a tomar el té a casa de una su[12] amiga, dama inteligente y afectuosa, que le ayudaba mucho en sus trabajos de revolucionario.
En la narración de la metempsícosis de Ligeia hay una definición de Dios, tomada de Granwill, que parece ser sustentada por Poe: Dios no es más que una gran voluntad que penetra todas las cosas por la naturaleza de su intensidad.
Era una beata del tercero ó cuarto orden, muy sincera y humildita, siempre dispuesta á obedecer sin réplica los mandatos de las de alta categoría, casi todas señoras muy autoritarias y gazmoñas, que hacían y deshacían á su antojo.
Mi primer movimiento fué arrojarme á la puerta para cerrar el paso, pero al asir sus hojas, sentí sobre mis hombros una mano formidable cubierta-con un guantelete, que después de sacudirme con violencia me derribó sobre el dintel.
Un lecho de madera tallada, algunas sillas de tapicería floreada, una cómoda, un lavabo y algunos cuadros se veían en la pieza, todo cubierto de polvo, señal evidente de que aquella parte de la casa estaba abandonada por completo.
Yo he sentido en una orgía arder mis labios y mi cabeza; yo he sentido este fuego que corre por las venas hirviente como la lava de un volcán, cuyos vapores caliginosos turban y trastornan el cerebro y hacen ver visiones extrañas.
Á cada nueva ocurrencia de su padre, Constanza fijaba sus ojos en el atribulado Garcés y rompía á reir como una loca, en tanto que los otros servidores esforzaban las burlas con sus miradas de inteligencia y su mal encubierto gozo.
Á mas de Esteban, lo dan por seguro otros varios pastores, que juran haberla visto más de una vez, y con ayuda de los cuales espero en Dios y en mi patrón San Huberto que antes de tres días, viva ó muerta, os la traeré al castillo.
Acudieron los fontaneros, y encontrando los zapatos se los llevaron al Gobernador, el cual mandó reducir a prisión a su dueño y pagar una multa más crecida aún que las dos anteriores, entregando, no obstante, los zapatos a Tamburí.
El puerto de La Guaira era anteriormente una rada abierta pero en la actualidad hay un rompeolas de hormigón muy sólido que proporciona un muelle seguro a los 30 muchos vapores que hacen escala[373] allí.
En el momento en que estaban lidiando el toro de muerte, un vecino, de muchos años y de mucho entendimiento, vió á la madre del torero arrodillada á los pies de un Santo Cristo muy milagroso que se veneraba en una calle del pueblo.
Entretenido con su monólogo acababa de tropezar en firme contra una piedra, y como llevaba el pie desnudo en flexible sandalia, se lastimó no poco los dedos y aun creyó ver estrellas por el aire, sin que hubiese anochecido todavía.
Frente al balcón, vestido de rosas blancas, por donde en el Paraíso asoma tu faz de generosos y profundos ojos, pasan tus hermanas y te saludan con una sonrisa, en la maravilla de tu virtud, ¡oh, mi ángel consolador; oh, mi esposa!
La cosa no es fácil de resolver a dos tirones.[8] Pero, dejando de lado toda consideración basada en las condiciones actuales del mercado, me inclinaría a creer que el cacao de Santo Domingo puede tener una ventaja sobre los otros.
Se acercan al río, cruzan el puente entre un redoble de cascos[1]; salen a una planada cubierta de árboles frutales, en donde el río Blanco y el río Negro se encuentran, se abrazan, confunden sus aguas en el estrépito de sus ondas.
si en la soledad hay algunos genios que se recreen en contemplar las bellezas salvajes de una naturaleza vigorosa, magnífica y fecunda, yo les pido que sean propicios para vosotros, y que os preserven de la barbarie de los hombres.
Yo he sentido en una orgía arder mis labios y mi cabeza; yo he sentido este fuego que corre por las venas hirviente como la lava de un volcán, cuyos vapores caliginosos turban y trastornan el cerebro y hacen ver visiones extrañas.
Cuando el joven acabó de hablarle, sus labios se removieron como para pronunciar algunas palabras, pero sólo exhalaron un suspiro, un suspiro débil, doliente, como el de la ligera onda que empuja una brisa al morir entre los juncos.
Hombres, mujeres y chiquillos nos seguían con mirada ansiosa, lanzando gritos de satisfacción al ver como nuestra barca, haciendo un último esfuerzo, se adelantaba cada vez más á su perseguidor, llevándole una media hora de ventaja.
Ya se concibe, pues, que la instalación de una gran mesa de convite era un acontecimiento en aquella casa; así que se había creído capaz de contener catorce personas, que éramos, una mesa donde apenas podrían comer ocho cómodamente.
Un silencio de muerte reinaba á su alrededor; un silencio que sólo interrumpía el lejano bramido de los ciervos, el temeroso murmullo de las hojas, y el eco de una campana distante que de vez en cuando traía el viento en sus ráfagas.
En la conversación familiar, y cuando desea mostrarse cariñoso, sea con los que están presentes o con algún amigo cuyo recuerdo le asalta, emplea términos de su invención o diminutivos que dan una flexibilidad singular a las palabras.
Huérfana también de padre, sin protección de parientes ni de amigos, las autoridades tuvieron que buscarle acomodo, y así le cupo en suerte ir á parar á casa de una tía de mi madre, señora principal y rica que la tomó bajo su amparo.
La riqueza forestal del Brasil 10 apenas si ha sido todavía tocada, y se dice que no hay otra región del mundo que contenga una variedad tan grande de maderas útiles y ornamentales, así como plantas medicinales.
Por último, sería una omisión imperdonable[3] olvidar en esta descripción un lazo de cuero que al lado derecho de la montura pendía de una ojalera de lo mismo[4]; primorosamente calada y laboreada con pespuntes y botoncillos blancos.
Uno de sus rizos caía sobre sus hombros, deslizándose entre los pliegues del velo como un rayo de sol que atraviesa las nubes, y en el cerco de sus pestañas rubias brillaban sus pupilas como dos esmeraldas sujetas en una joya de oro.
y ná: al día siguiente cogió una cafetera que no se podía lamber.{172-3} Yo la he dao aguardiente cocío con pólvora, que icen que es bueno pa tomar ripunancia á la bebida, y á esta condená paece{172-4} que le gusta más desde entonces.
Buscaron flores naturales; mas no hallándolas, por ser tan impropia de ellas la estación, tejieron una linda corona con flores de tela, escogiendo las más bonitas y las que más se parecían á verdaderas rosas frescas traídas del jardín.
LA CASA DONDE MURIÓ I Camino del pueblo de B..., situado cerca de la capital de una provincia cuyo nombre no hace al caso, íbamos en un carruaje, tirado por dos mulas, Cristina, su madre, Fernando el prometido de la joven, y yo.
La tía del joven no me agradó; era una señora de unos cincuenta años, alta, delgada, con ojos grises muy pequeños, nariz larga que se inclinaba hacia su barba puntiaguda, y cabellos casi blancos recogidos en una gorra de color obscuro.
Se debió un aumento considerable de la población a la importación de africanos en los principios del Brasil, para formar base de una población de trabajo, y la mezcla de la sangre de aquéllos se nota en las regiones del norte.
Además, esas repúblicas han perfeccionado los métodos de cultivo y ya se aprecia en ellos la acción de los plantadores inteligentes, quienes hacen una elección prolija de las semillas y atienden a las condiciones del suelo y del clima.
Como las flores formaban casi círculo, y las niñas se agrupaban en medio, podía compararse la vista que ofrecían, á aquellos cuadros flamencos y estampas francesas, en que pintan un grupo de genios ó de niños en una guirnalda de flores.
Después de acostar á mi nieta, que entonces tenía tres años y hoy es una moza gallarda, rubia, metida en carnes, de esas que á usted le gustan (yo bajé los ojos modestamente y bebí un trago de cerveza), me iba á hacer la tertulia á Da.
Este fanal se enciende todas las noches, y como su luz recibe considerable aumento con la ayuda de lentes y de grandes reflectores, puede ser vista á una distancia considerable, y guiar de esta manera á los navegantes durante la noche.
No sé si atendió a la riña; Pero el domingo siguiente, Paseando el niño inocente Por una fértil campiña, Vió por una valla o puerta Que una mula trabajaba En una noria, y sacaba El riego de aquella huerta.
Sus compañeras fueron una tras otra desamparando la casa, la una porque encontró marido, la otra para ir á buscarse la vida en otro lado; ella sola continuó sirviendo á mi tía con una fidelidad canina, hasta la muerte de la buena señora.
Ante aquel contraste De vida y misterios, De luz y tinieblas, Medité un momento: «_¡Dios mio, qué solos se quedan los muertos!!_» De la casa en hombros Lleváronla al templo, Y en una capilla Dejaron el féretro.
Figuraos un bosque de gigantes palmeras de granito que al entrelazar sus ramas forman una bóveda colosal y magnífica, bajo la que se guarece y vive, con la vida que le ha prestado el genio, toda una creación de seres imaginarios y reales.
Flanquean los ángulos del castillo cuatro torres cuadradas, las cuales así como las murallas de todo el recinto, están coronadas de bien formadas almenas, que se alínean uniformes, firmes y sin mella, como los dientes de una hermosa boca.
La Avenida de Río 20 Branco, de una milla de norte a sur, al través del centro de la ciudad, es una espléndida vía pública delineada por imponentes edificios públicos y casas particulares o de comercio.
La tristeza le tenía dominado y abatido de tal suerte, que apenas despegaba los labios; pasaba las horas componiendo una gran misa de _requiem_, que contaba se tocase por la caridad del párroco en obsequio del alma de su difunto padre....
Pero los mozos, así hacían caso de sus lamentos como yo de la lluvia cuando estoy bajo techado.--Yo soy una pobre vieja que no he hecho daño á nadie: no tengo hijos ni parientes que me vengan á amparar; ¡perdonadme, tened compasión de mí!
Un documento relativo a una venta de géneros, que lleve las firmas del aceptante o de su inmediato deudor y el endoso de la persona que lo negocie, se considera como un pagaré y se descuenta a un plazo variable, cuyo límite es seis meses.
El ser[15] doctor es una aspiración general en ellos; con que[16] quien no es[17] médico,[18] abogado[19] o ingeniero,[20] estudia para[21] arquitecto,[22] agrimensor,[23] dentista,[24] farmacéutico,[25] veterinario,[26] oculista,[27] etc.
Aquí tomamos un tren que en ocho horas nos conduce a Guatemala la Nueva, capital de[42] la república, después de cruzar una fertilísima región montañosa en la que abunda toda suerte de[43] plantas silvestres y árboles de riquísimas maderas.
Tiene una equivalencia legal fija con respecto al peso de oro, de modo que un peso de papel equivale siempre a 44 10 centavos de un peso de oro, y vale, haciendo un cálculo rápido, cerca de 43 centavos de dólar.
Cuando van a todo correr,[8] llevan las alas tendidas hacia atrás, y mudan frecuentemente de dirección, abriendo una de ellas, con lo que[9] el viento les ayuda a ejecutar rápidamente estas vueltas, que frustran los movimientos del cazador.
De Nueva 10 York parten una vez por semana vapores de pasajeros, que hacen un servicio moderno y rápido en catorce días, siendo como de dieciséis días la duración del viaje a Río de Janeiro, con una parada en Bahía.
Después de desdoblar la madeja de seda, dejó caer[30] al pie de la torre una de las puntas, para que la mujer atase a 25 ella el cordel, y cuando cogió el cordel se sirvió el prisionero de[31] él para subir la soga.
Las emanaciones potentes de la tierra penetran en los pulmones, el vigor tropical sube a la cara y, unido a la alegría de la fiesta, les enciende las sienes, los envuelve en una atmósfera vibrante que da a las arterias pulsaciones de fiebre.
Plántase el palo en el punto más culminante del sembrado, después de haberlo metido dentro de una pierna de calzón hecho pedazos, cuya otra pierna queda colgando a merced del viento, semejando en todo a la vacía pierna de un inválido.
Por fin, el día 10 de octubre de 1913, el Presidente de los Estados Unidos, oprimiendo un botón eléctrico, a una distancia de 3,000 kilómetros, hizo saltar el último obstáculo que quedaba en el canal con una carga de 20 toneladas de dinamita.
Caminaron los hermanos algún tiempo y al llegar a una encrucijada, donde partían cuatro caminos, el hermano mayor dijo: --Hermanos míos, separémonos; cada uno tome un camino, busque su fortuna y después de un año nos reuniremos otra vez aquí.
Por una parte las plantaciones científicamente administradas, las poblaciones rurales saneadas, constituyen un ejemplo altamente sugerente, y el orden que reina en esas comarcas ha ejercido una influencia saludable en la administración pública.
V.--EL IDEAL AMERICANO 1.--AMBAS AMÉRICAS Cuando se echó sobre el torrentoso y ancho Niágara el puente colgante[1] que es hoy asombro de los ingenieros, la gran dificultad estaba sólo en pasar una maroma de la una a la otra orilla.
de Clieux las reanimó con su propia ración de agua, y en los días siguientes la partió con ellas, llegando al fin enfermo de 15 sed a la Martinica, pero salvando de una muerte segura las dos pequeñas plantas de café.
ECONOMÍA PRÁCTICA ...Hay personas que cifran todo su orgullo en comprar barato, como le sucede á un tío mío, hombre muy nervioso y algo irascible, que se va á un establecimiento de paños y empieza por pedir una silla y sentarse cómodamente.
En el 20 primero de aquellos años el Vicealmirante Villegaignon estableció una colonia de hugonotes franceses en una isla de la bahía de Río de Janeiro, isla que hoy lleva su nombre, y en la que permaneció hasta el año de 1560.
Al contrario, era hombre joven todavía, pues apenas andaba en los cuarenta; poco erudito y muy despejado, de imperiosa y breve palabra, y sobradamente capaz de sujetar y meter en cintura á un convento de frailes y también á una horda de piratas.
X El caballo relinchó con una fuerza que hizo estremecer el bosque, dió un bote increíble, un bote en que se levantó más de diez varas del suelo, y el aire comenzó á zumbar en los oídos del jinete, como zumba una piedra arrojada por la honda.
Cuando el más ágil de los lebreles llegó á las carrascas jadeante y cubiertas las fauces de espuma, ya el ciervo, rápido como una saeta, las había salvado de un solo brinco, perdiéndose entre los matorrales de una trocha, que conducía á la fuente.
Eran grandes, con pestañas largas y un negro de azabache: el iris acero gris, poseía una cristalina claridad y transparencia, a través de la cual la pupila negra azabache se veía expandirse y contraerse, con toda sombra de pensamiento o de emoción.
Los oficiales que advirtieron la taciturna tristeza de su camarada, le sacaron del éxtasis en que se encontraba sumergido, y presentándole una copa, exclamaron en coro: --¡Vamos, brindad vos, que sois el único que no lo ha hecho en toda la noche!
Los oficiales que advirtieron la taciturna tristeza de su camarada, le sacaron del éxtasis en que se encontraba sumergido, y presentándole una copa, exclamaron en coro: --¡Vamos, brindad vos, que sois el único que no lo ha hecho en toda la noche!
Soñó que en su seno engendraba una serpiente, una serpiente monstruosa que, arrojando agudos silbidos, y ora arrastrándose entre la menuda hierba, ora replegándose sobre sí misma para saltar, huyó de su vista, escondiéndose al fin entre unas zarzas.
Cambiadas[29] las ideas entre el propietario y el ingeniero o el[30] arquitecto, éste[31] hace una licitación privada entre constructores, distribuyendo[32] entre ellos las planillas _de_ especificaciones y de condiciones que se hayan[33] convenido.
En cuanto a la Argentina, como las aguas del Plata contienen mucho fango, el centro de las regatas está algo distante de Buenos Aires, en una región sumamente pintoresca, cruzada por canales cuyas orillas están sombreadas por sauces y otros árboles.
Doña Juana, la de los dientes negros y amarillos, me alarga de su plato y con su propio tenedor una fineza, que es indispensable aceptar y tragar; el niño se divierte en despedir á los ojos de los concurrentes los huesos disparados de las cerezas; D.
EULALIA Vivía sólo en un mundo de lamentaciones y mi alma era una onda estancada, hasta que la bella y dulce Eulalia llegó a ser mi pudorosa compañera, hasta que la joven Eulalia, la de los cabellos de oro, llegó a ser mi sonriente compañera.
La bodega de elaboración está dotada de cierta máquina, llamada demoledora, movida a vapor y colocada sobre un gran tanque metálico, donde se mezcla y refrigera el mosto antes de ser llevado, mediante una bomba centrífuga, a la bodega de fermentación.
Mande usted que me preparen una buena cazuela de sopas de ajo con un puñado de huevos, para hacer boca, y luego cualquiera cosilla, con tal de que sea mucho y substancioso, y media hogaza de pan ó una, y varios postres, y su correspondiente vino, y...
se hallaba oportunamente comprometido para otro convite; y la señorita, que tan bien había de cantar y tocar, estaba ronca en tal disposición que se asombraba ella misma de que se le entendiese una sola palabra,{137-2} y tenía un panadizo en un dedo.
viéndose sin huida, se arrojó al suelo, se arrastró por la tierra besando los pies de los unos, abrazándose á las rodillas de los otros, implorando en su ayuda á la Virgen y á los Santos, cuyos nombres sonaban en su condenada boca como una blasfemia.
El cura, sin tener un talento sobresaliente, ni una santidad que llamase la atención, era uno de esos sacerdotes, cuyo carácter, inclinaciones, estudios, educación, ocupaciones y hábitos los hacen perfectamente aptos para el desempeño de su ministerio.
En aquel instante la nota que maese Pérez sostenía trinando, se abrió, se abrió, y una explosión de armonía gigante estremeció la iglesia, en cuyos ángulos zumbaba el aire comprimido, y cuyos vidrios de colores se estremecían en sus angostos ajimeces.
Entre las numerosas imágenes que adornaban su cuarto, la viejecita reverenciaba muy en particular un san Antonio de talla, recuerdo de mi tía y muy milagroso, según fama, pues no había objeto perdido que no pareciese en cuanto le encendían una candela.
La excitación de la alegría los fatiga, la tensión del entusiasmo se afloja, la energía para el placer se ablanda, la voluntad se deslíe, y entonces un vaho de sopor, una onda de languidez y de ternura los envuelve, los penetra, los sumerge dulcemente.
Millones de chispas de luz rojas y azules, verdes y amarillas, volteaban alrededor de las piedras como un torbellino de átomos de fuego, como una vertiginosa ronda de esos espíritus de las llamas que fascinan con su brillo y su increíble inquietud....
Se veía precisado muchas veces á tratar sus asuntos en terrenos despoblados y solitarios, y en estas ocasiones Tony no se separaba una pulgada de su amo, mirando siempre á la cara de la persona desconocida, como si quisiera adivinar sus intenciones....
bueno, -a, good, kind, well, fine; una buena, a good one; a warm reception; Noche Buena, Christmas eve; mass of Christmas eve; --s evaugelios, some holy sayings; some of the holy Scriptures; de buen tono, fashionable; _subst._ _m._, good man, Christian.
Cristina y su madre nos esperaban, en efecto, y juntos nos dirigimos á casa de la tía de Fernando, que estaba situada en la plaza del pueblo, haciendo esquina á una calle estrecha y sombría, en la que, sin saber por qué, entré con una profunda tristeza.
Era frecuente encontrarla en la calle llevando y trayendo floreros y candelabros para adornar los altares, y en vísperas de las grandes fiestas no volvía á salir de la iglesia ni para comer, afanada como una hormiga en los preparativos de la solemnidad.
Se producen en América dos clases de plantas de café: la común, que es igual a la producida en Arabia, y la gigante, que parece ser una exageración de la primera, y que se cultiva en 25 algunas regiones de África y en el Brasil.
ya en el otoño, como regalo de despedida, inclina hacia los niños, que le alegraron con sus cantos y juegos todo el verano, enormes racimos de su hermosa fruta; y después, dando sus hojas ya inútiles al viento, se encoge y se duerme como una marmota....
No es raro que la propiedad se extienda desde una calle hasta la que limita la manzana por el lado opuesto, y en este caso la parte posterior está ocupada por el huerto o fondo, como familiarmente se le llama, y donde suele haber añosos árboles frutales.
El nuevo organista, después de atravesar por en medio de los fieles que ocupaban las naves para ir á besar el anillo del prelado, había subido á la tribuna, donde tocaba unos tras otros los registros del órgano; con una gravedad tan afectada como ridícula.
Indudablemente el artista, que es casi un dios, da á su obra un soplo de vida que no logra hacer que ande y se mueva, pero que le infunde una vida incomprensible y extraña; vida que yo no me explico bien, pero que la siento, sobre todo cuando bebo un poco.
bien en[13] mencionar ese punto al tratar de la educación, pues la _conscripción_ militar es una verdadera escuela en la que los jóvenes de veinte años completan su educación, reciben nociones de agricultura y se ejercitan en ciertas prácticas industriales.
Él la amaba: la amaba con ese amor que no conoce freno ni límites; la amaba con ese amor en que se busca un goce y sólo se encuentran martirios; amor que se asemeja á la felicidad, y que, no obstante, parece infundir el cielo para la expiación de una culpa.
Indudablemente el artista, que es casi un dios, da á su obra un soplo de vida que no logra hacer que ande y se mueva, pero que le infunde una vida incomprensible y extraña; vida que yo no me explico bien, pero que la siento, sobre todo cuando bebo un poco.
Nuestro juez no era un político sino un artista, que por amor al[342] arte 15 se entregaba a sus tenebrosos estudios; y debía ser mucha su modestia, porque es fama que nunca se le oyó hablar una sola palabra de sus progresos en la ciencia.
Convenidos amo y criado, encargó el primero al segundo, muy buen ginete, que enseñase á saltar fosos á una yegua, singularmente ligera, que poseía, ensanchando el foso gradualmente, hasta que llegase á tener la anchura del que cercaba al castillo sarraceno.
La muerte reinaba en el seno de esa onda envenenada, y en su remolino había una tumba bien hecha para aquel que pudiera beber en ella un consuelo a su imaginación taciturna, para aquel cuya alma desamparada pudiera haberse hecho un Edén de ese lago velado.
The 2d and 4th are _agudos_ and assonanced.] [Footnote 2: This thought is developed in the first of Becquer's _Cartas literarias á una mujer._] XXIII[1] Por una mirada, un mundo; Por una sonrisa, un cielo; Por un beso...
Estoy seguro que los niños de escuela en el Brasil saben más acerca de la geografía del Japón que de Chile; y sería una sorpresa encontrar un escolar boliviano que recitara con más corrección la lista de los estados mejicanos que la de los cantones de Suiza.
Procuró entonces reanudar el sueño, y logró conseguirlo, después de dar vueltas y más vueltas sobre los mullidos colchones, que eran lo menos seis ó siete, con lo que el tal lecho parecía un catafalco, y era menester para escalarlo subirse antes en una silla.
Todos los días se le veía{80-2} subir con sus compañeros á una de las cuatro torres que flanqueaban en sus ángulos el cuadrado castillo, para descubrir en la inmensa extensión de terreno que abarcaba su vista, si le llegaba socorro de los suyos; ¡pero en vano!
Ahora nosotros nos hallamos[6] dispuestos a invertir dinero en una forma más completa, estableciendo una fuerte casa en Sud América que se ocupe de la compra de pieles, así como también de su elaboración, en las condiciones más perfectas que sea dable alcanzar.
En donde esté una piedra solitaria Sin inscriptión alguna, Donde habite el olvido, Allí estará mi tumba?[3] [Footnote 1: This poem is composed of hendecasyllabic verses, mostly of the first class, and of heptasyllabic verses.
En 1833, estuve de dependiente de comercio en Valparaíso, ganaba una onza mensual, y de ella destinaba media para pagar al profesor de inglés Richard, y dos reales semanales al sereno del barrio para que me despertase a las dos de la mañana a estudiar mi inglés.
En una de las embestidas resbaló el tenedor sobre el animal como si tuviera escama, y el capón, violentamente despedido, pareció querer tomar su vuelo como en sus tiempos más felices, y se posó en el mantel tranquilamente como pudiera en un palo de un gallinero.
Lloro la vida que me huye: cuando el cielo se corona de rayos de luz, y la tierra se viste de verdura y de flores, y el viento trae perfumes y cantos de pájaros y armonías distantes, y se ama y se siente una amada ¡la vida es buena!--¿Y por que no has de vivir?
Su entendimiento era el de un toro de ocho años y su fuerza también, sobre todo cuando se ponía ó lo ponían colérico; por cuya razón era muy respetado y temido, y ninguno quería contradecirle aunque dijese una barbaridad, y solía decirlas de monumental calibre.
Tienen estas gentes una aptitud 20 extraordinaria para la música y el baile, y su conversación es pintoresca, ingeniosa y algo propensa 25 al chiste.
A veces los agricultores de un distrito, no pudiendo tener cada uno su propia[8] trilladora, se asocian entre sí,[9] formando sociedades agrícolas cooperativas para comprar una máquina en común.[10] --¿Se conoce en esas comarcas lo que aquí se llaman _options_?
Así intentamos ahora echar un hilo sobre el ancho abismo que separa a ambas Américas, y si una mano solícita del bien[2] recoge y fija allá el otro cabo, habremos comenzado a construir el robusto cable que debe unir la actividad intelectual de ambos continentes.
El agua, que[166] se saca del aljibe diariamente por medio de[167] un balde suspendido de una roldana por una cadena, es notablemente límpida y pura por lo que[168] puede beberse de ella sin peligro y su sabor carece del dejo especial de ciertas aguas de fuente.
El viejo creyó razonable esta observación, y entre él y su hijo buscaron un fuerte palo, ataron el asno a él, y 15 tomando en hombros una extremidad el padre, y otra el hijo, fueron trabajosamente cargados con la bestia con dirección al pueblo.
Mientras haya unos ojos que reflejen Los ojos que los miran; Mientras responda el labio suspirando Al labio que suspira; Mientras sentirse puedan en un beso Dos almas confundidas; Mientras exista una mujer hermosa, ¡Habrá poesía!
No hay que hablarle, pues, de estos usos sociales, de estos respetos mutuos, de estas reticencias urbanas, de esa delicadeza de trato, que establece entre los hombres una preciosa armonía, diciendo sólo lo que debe agradar y callando siempre lo que puede ofender.
Tan vigorosa adquisividad--unida á una probidad de autómata y á una laboriosidad más propia de máquinas que de seres humanos--daría por sí sola la clave de la estupenda suerte de Becerro, si no supiésemos que toda planta muere si no encuentra atmósfera propicia.
Miró á su interlocutora, y vió que era una morena de once á doce años, de ojos como tinteros, de tupida melena negra, vestida con rico y bien cortado ropón de franela roja, y luciendo un sombrerillo jockey de terciopelo granate que le sentaba á las mil maravillas.
No había estado en Cuba, sino en Costa Rica, donde juntó una respetable fortuna; pero había pasado muchos años en el campo, sin comunicación apenas con Europa; escribió tres ó cuatro veces por medio de los barcos que traficaban con Inglaterra y no obtuvo respuesta.
This beautiful woman, Galatea, became his wife, and bore him a son called Paphos, founder of the city of that name in Cyprus.] --Por mi parte, puedo deciros que siempre la creí una locura; mas desde anoche comienzo á comprender la pasión del escultor griego.
Comprendí que el camello era ciego del ojo derecho, porque estaba intacta la hierba de ese 25 lado, y la del izquierdo se la había comido al pasar, y deduje que iba cojo, porque apenas se marcaban en la arena las pisadas de una de sus patas.
parte, _f._, part, portion, direction; á esta --, up to now; de algún tiempo á esta --, for some time past, for some time now; en --, partly; en alguna --, somewhere; por mi --, for my part; por todas --s, in every direction; everywhere; por una --, on the one hand.
Renegando entre dientes de la campana y del campanero que la toca, disponíame, una vez apagado aquel insólito y temeroso rumor, á coger nuevamente el hilo del interrumpido sueño, cuando vino á herir mi imaginación y á ofrecerse ante mis ojos una cosa extraordinaria.
Los esposos que así trataban al triste padre tenían 10 un hijo de cuatro años, y un día le vieron muy afanado tratando de[97] ahuecar un trozo de madera, al que había redondeado ya por el exterior dándole toscamente la forma de una escudilla.
No es lo mismo encontrarlos en una grande altura, que verlos allí[2] al nivel del mar, rodeados de vegetación, en medio de una temperatura agradable, como la de un día plácido de primavera, y donde parecería que la nieve no pudiera conservarse sino breves instantes.
Después de las once, y cuando estaba la ciudad en plena[3] tiniebla, embozóse el virrey en su capa y salió de Palacio.[4] A poco andar[5] tropezó con una ronda; mas reconociéndolo el capitán, lo dejó seguir tranquilamente, murmurando:--Vamos, ya pareció aquéllo[6]!
La popa estaba lisa y en los costados ni una señal del número de filiación y nombre de la matrícula, un ser desconocido que se moría entre aquellas otras barcas orgullosas de sus pomposos nombres, como mueren en el mundo algunos, sin desgarrar el misterio de su vida.
Sinforoso que el de los pájaros se sentaba en una silla para alimentar al loro con más comodidad, él se sentó también á la entrada de la tienda, y allí se estuvo cerca de una hora, diciendo de vez en cuando: --Conque ya lo sabe usted: dos pesetas y un perro grande.
Terminaba ño Neira de responder y ya le caia una nueva pregunta encima, y si él tenia placer en contestarnos, no lo teníamos menor nosotros en oir su lenguaje espresivo, su peculiar manera de comerse las palabras, y hasta el colorido especial con que lo revestia todo.
Y esto diciendo llevóse la copa á los labios, y después de humedecérselos con el licor que contenía, le arrojó el resto á la cara, prorrumpiendo en una carcajada estrepitosa al ver cómo caía el vino sobre la tumba goteando de las barbas de piedra del inmóvil guerrero.
Por la tarde el criado había dejado inadvertidamente abierta la ventana del gabinete; ésta, como es sabido, daba á una calle estrecha, y en la casa de enfrente, en una pobre habitación, se hallaba el cadáver de aquella joven desconocida, velado por la madre de Teresa.
Y esto diciendo llevóse la copa á los labios, y después de humedecérselos con el licor que contenía, le arrojó el resto á la cara, prorrumpiendo en una carcajada estrepitosa al ver como caía el vino sobre la tumba goteando de las barbas de piedra del inmóvil guerrero.
Sobre una de estas rocas, sobre una que parecía próxima á desplomarse en el fondo de las aguas, en cuya superficie se retrataba temblando el primogénito de Almenar, de rodillas á los pies de su misteriosa amante, procuraba en vano arrancarle el secreto de su existencia.
Y seguí adelante murmurando: «¡Qué chiquilla tan mona!{18-2} ¡Lástima será que se la lleve un tunante!» Después me puse á reflexionar en lo fácil que{18-3} me hubiera sido jugar una mala pasada al alcalde y alzarme con el cargo;{18-4} pero no; hubiera sido una felonía.
Al llegar aquí no hubo ya dormilones, indiferentes ni medio dormidos; antes, cada cual abría los ojos como una liebre, fijándolos en el orador con cierta expresión de asombro y de lástima propia de quien contempla á un hombre que repentinamente acaba de perder el juicio.
Como yo había oído que el aguardiente es bueno pa quitar el dolor de barriga, poniendo por fuera unos paños bien empapaos en ello, calenté en una sartén como medio cuartillo; y cuando estaba casi hirviendo, llevélo así á la cama onde se estaba revolcando la muy bribona.
La madre oía sin cesar la encantadora media lengua de Celinina, diciendo las cosas al revés, y haciendo de las palabras de nuestro idioma graciosas caricaturas filológicas que afluían de su linda boca como la música más tierna que puede conmover el corazón de una madre.
The past participle of =morir= is used instead of that of =matar= when that which is killed is a person.] [Note 301: =soltar una carcajada=, _to burst out laughing_.] =EJERCICIOS= =Cuestionario= Háganse contestaciones en español a las preguntas que siguen.
IV Tú, noble caballero, tal vez al resplandor de un relámpago; tú, pastor errante, calcinado por los rayos del sol; tú, en fin, hermosa niña, cubierta aún con gotas de rocío semejantes á lágrimas, todas habréis visto en aquel santo lugar una tumba, una tumba humilde.
La destructora acción de los años, que ha cubierto de orín el metal, ha roto y carcomido la piedra de este monumento, entre cuyas hendiduras crecen algunas plantas trepadoras que suben enredándose hasta coronarlo, mientras una vieja y corpulenta encina le sirve de dosel.
Sabiendo que los cristianos de otras poderosas naciones, se aprestaban á partir juntos en una formidable armada[1] á un país maravilloso para conquistar el sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo, que los moros tenían en su poder,[2] se determinó á marchar en su seguimiento.
Y los átomos de ese astro se dispersan y se convierten bien pronto en una lluvia, de la cual las mariposas de esta tierra, que buscan en vano los cielos y vuelven a descender,--¡criaturas jamás satisfechas!--nos devuelven partículas a veces sobre sus alas estremecidas.
Él notó que levantaron una baldosa detrás de una cama; que bajaron una escalera; que llegaron a un patio; que abrieron la entrada a otra escalera; que bajaron ésta y llegaron a otro patio; que abrieron una 55 puerta y allí estaba la princesa con dos compañeras.
Sintióse[8] el viejo muy mortificado con esta pregunta burlona, y el otro la explicó diciendo que era una barbaridad cargar de aquella manera a un animal tan pequeño y débil, y les hizo ver[9] al padre y al hijo lo[10] 10 cansado que el asno estaba.
Apenas se hubo sentado, ó desplomado sobre una silla, desenvainó una especie de colcha que le servía de pañuelo, se enjugó el cuello y la cara, y á renglón seguido, por no perder la costumbre, disparó un diluvio de necias preguntas á su amigo y huésped el benemérito Lopera.
III ¡La catedral de Toledo![1] Figuraos un bosque de gigantes palmeras de granito que al entrelazar sus ramas forman una bóveda colosal y magnífica, bajo la que se guarece y vive, con la vida que le ha prestado el genio, toda una creación de seres imaginarios y reales.
Háblannos de Rivera el criollaje rebelde a todo yugo; la vida campesina, modalidad de una estirpe que se va; la guitarra rasgueada bajo el toldo de las enramadas o en las carpas de los campamentos; la trova plebeya llena, como la flauta del dios Pan, de selváticas armonías.
La mujer no es bizca como su marido, ni morena; pero tiene los cabellos tan cerdosos como él, y una rubicundez en la cara, entre bermellón y chocolate, que no hay quien la resista.{163-2} Gasta saya de bayeta anaranjada, jubón de estameña parda y pañuelo blanco á la cabeza.
En París me encerré quince días con una gramática y un diccionario, y traduje seis páginas de alemán, a satisfacción de[11] un inteligente a quien dí lección, dejándome desmontado aquel supremo esfuerzo, no obstante que creía haber cogido ya la estructura del rebelde idioma.
Prosiguieron, pues, cruzando al azar plazas desiertas, pasadizos sombríos, callejones estrechos y tenebrosos, hasta que por último, vieron brillar á lo lejos una luz, una luz pequeña y moribunda, en torno de la cual la niebla formaba un cerco de claridad fantástica y dudosa.
Sobre estas columnas fundó una administración que todavía no conoce rival en estos países, y parte de cuyas creaciones, como puntos luminosos han lucido hasta en las negras horas del gobierno bárbaro que por tantos años mantuvo detenido el carro del progreso[2] argentino....
Al oir el estupendo desenlace de tan extraña aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
Desde la tal mesita, y como se sube el agua del pozo, hace subir la comida hasta la boca, adonde llega goteando después de una larga travesía; porque pensar que estas gentes han de tener una mesa regular, y estar cómodos{138-1} todos los días del año, es pensar en lo excusado.
El convento á donde voy á conduciros no era mal local, pero hará cosa de tres ó cuatro días nos cayó aquí como de las nubes una de las columnas volantes que recorren la provincia, y gracias que hemos podido conseguir que se amontonen por los claustros y dejen libre la iglesia.
En cada una de esas divisiones las autoridades dirigen los asuntos relativos a la enseñanza primaria con entera independencia y aún con rentas propias; en otros países la autonomía es menos completa, y los consejos locales administran los fondos votados por el gobierno federal.
No quiere esto decir que[6] las desprecie, ni que de ellas se prive en absoluto; que no es él tan descortés y mal criado[7] para negarse a comer con quien le invita, ni a fumar un tabaco[8] cuando se le ofrece, ni a _tomar una copa_[9] cuando haya alguno que le convide y pague.
Por suerte la demanda de carne para tasajo no ha cesado nunca, y este hecho ha impedido se produjera[2] una crisis en el negocio de ganado, como habría sucedido si la raza criolla se hubiera depreciado por falta de mercado al comenzar la demanda de animales de razas superiores.
Al oir el estupendo desenlace de tan extraiía aventura, cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada, mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia, que era el único que permanecía callado y en una grave actitud: --¡Acabáramos de una vez!
Allí era el[7] salir apresuradamente las señoritas a los balcones, armadas de sus jarros, echando agua con una mano sobre aquellos peripuestos donceles, y defendiéndose con la otra de los proyectiles que ellos les arrojaban, con toda mesura,[8] a barajar, para no[9] lastimarlas.
También mucho depende de los cambios que la iniciativa de los plantadores introduce en el veredicto comercial; y no sería extraño que el Perú--donde recientemente se han hecho inmensas plantaciones sobre una base científica--viera los mercados del mundo disputándose[7] su cacao.
Tiene una área de 393,000 millas cuadradas y está limitado, por el norte, con[370] el Mar Caribe; por el este, con la Guayana Inglesa y el Océano Atlántico; por el oeste, con la 5 república de Colombia; y por el sur, con los Estados Unidos del Brasil.
Principia el hombre con un paseo hacia la pareja, como para invitarla; ella cede y le sigue; y así a los manejos de la música, ejecutan varias figuras en que, ya se retiran desdeñosos, ya se buscan y se acercan; pero al tiempo de encontrarse la mujer da una media vuelta[4] y huye.
Igualmente el mate frío, es decir, tibio, es detestable, sólo sirve para producir dolores de vientre.[3] Sin embargo, la misma yerba puesta en maceración con agua fría, nos da una bebida agradable que no tiene los inconvenientes del mate frío y que lleva el nombre de _tererere_.
ilusiones,[35] pues esa aspiración es nada menos que[36] la de mantenerse separados, distintos; la de crear una conciencia nacional; la de preparar y consolidar tradiciones propias que definan y circunscriban esas nacientes nacionalidades y les dé una fisonomía y una personalidad.
Se celebraba la fiesta de la Virgen; su imagen, colocada en el altar mayor sobre un escabel de oro, resplandecía como una ascua de fuego; las notas del órgano temblaban dilatándose de eco en eco por el ámbito de la iglesia, y en el coro los sacerdotes entonaban el _Salve, Regina_.
Un domingo, su hermana mayor, que le quería mucho, obtuvo permiso de los labradores, á quienes servía de pastora, para ir á ver al desdichado enfermito, y le trajo una florecita azul que había cogido en el campo, y que por casualidad había salido de la tierra con una parte de raíz.
Y esa fué la razón por la cual, hace ya bastante tiempo, en ese reino más allá de la mar un soplo descendió de una nube, y heló a mi bella Annabel Lee; de suerte que sus padres vinieron y se la llevaron lejos de mí para encerrarla en un sepulcro, en ese reino más allá de la mar.
Y luego agregó en tono grave:--Y si las relaciones internacionales no se organizan[43] de acuerdo con el ideal universal de paz, mucho me temo[44] que la América toda, y no sólo la del norte, necesite una marina de guerra bastante poderosa para defender su independencia económica.
Lamentos, palabras, nombres, cantares, yo no sé lo que he oído en aquel rumor cuando me he sentado solo y febril sobre el peñasco, á cuyos pies saltan las aguas de la fuente misteriosa para estancarse en una balsa profunda, cuya inmóvil superficie apenas riza el viento de la tarde.
Muy cerca de allí, dos enormes barcas de Boston descargan también harina de trigo y de maíz en abundancia fabulosa, y en diversas 15 partes del muelle y de la bahía descargan a la vez como una docena de buques más, casi todos procedentes de los Estados Unidos.
Torres Caicedo_ (COLOMBIANO) =Palma, Ricardo= (1833-) Si a Ossián es necesario leerlo en la montaña; a Tennyson junto a un buen fuego, en una confortable silla inglesa; a Beaumarchais, en París; y a Tasso, en Florencia, sostengo que a Ricardo Palma[56] hay que leerlo en Lima.
La llamó, sin que él mismo supiese para qué, y como la moza entrase{49-1} al corral, de repente el indiano, al contemplarla tan linda é indefensa--pues la mujer que lleva una herrada no puede oponerse á demasías--la tomó una mano y la besó, como haría algún galán del teatro antiguo.
Apenas empezó á escucharse ese ruido particular que produce el agua que se bate á golpes ó se agita con violencia, Garcés comenzó á levantarse poquito á poco y con las mayores precauciones, apoyándose en la tierra primero sobre la punta de los dedos, y después con una de las rodillas.
Llevéla, á má é{172-1} tres leguas de aquí, á que un señor cura, que icen que tiene ese previlegio, la echara los Avangelios;{172-2} leyóselos, dióme una cartilla bendecía y un poco de ruda, cosílo too en una bolsa, colguésela al pescuezo, costóme la cirimonia al pie de un napolión...
Pude, otra vez, admirar su hermoso rostro, suave y varonil, curtido por todos los vientos y todas las glorias de la América, con su ancha frente en la cual una bala dejó la estampa de una estrella[4]; toda su expresión, simpática y genial, bajo la sombra movediza de su gran chambergo.
De estos hombres, algunos lloraban sentados; otros permanecían de pie, pálidos, inmóviles, con el sello terrible que deja un dolor profundo sobre un organismo fuerte y varonil; otros, fingiendo tranquilidad, trataban de ocultar con una sonrisa violenta el llanto que asomaba á sus ojos.
El silencio era profundo, e interrumpíanle sólo el ruido de nuestra cabalgata, el ladrido de algún perro alarmado por él, y el canto triste y monótono del gallo, que a largos intervalos sonaba en una lejana choza y era contestado en otra, como el _¡alerta!_ del centinela de la soledad.
Y no se limitan sus funciones a comprar, por ejemplo, una lata en cuatro reales para venderla después en cuatro duros; no señor; además de esto suele dedicarse a soldar lo despegado, remendar lo roto y a enderezar entuertos[1] y abolladuras, siempre que[2] se le pague como corresponde.
Celinina tuvo por breve rato un alivio tan patente, que todos concibieron esperanzas, y lleno de alegría, dijo el padre: «Voy al punto á buscar eso.» Pero como cae rápidamente un ave herida al remontar el vuelo á lo más alto, así cayó Celinina en las honduras de una fiebre muy intensa.
En este punto se detuvo el pastor un memento, tendió á su alrededor una mirada, y prosiguió así: --¿Siente usted este profundo silencio que reina en todo el monte, que no suena un guijarro, que no se mueve una hoja, que el aire está inmóvil y pesa sobre los hombros y parece que aplasta?
Transportadas a nuestros países, renovaron la sangre de la literatura española, diluyeron su pesadez, podaron sus floraciones excesivas y transformaron su aspecto, como una mujer delicada metamorfosea en _boudoir_ propicio a la galantería el frío salón vetusto de un castillo con historia.
El ángel miró tristemente y durante largo tiempo aquel pobre y abandonado sitio; pero de repente su celeste mirada fué á posarse en una florecita azul que un rayo de sol había abierto y que parecía sonreir á la tierra: el ángel dejó oir un grito de alegría: abatió su vuelo y fué á cogerla.
En semejante situación de espíritu ¿qué sensación no debería producirme una horrible palmada que una gran mano, pegada (á lo que por entonces entendí) á un grandísimo brazo, vino á descargar sobre uno de mis hombros, que por desgracia no tienen punto alguno de semejanza con los de Atlante?
Entonces se aumenta considerablemente el volumen de las aguas que se despeñan por el Salto; entonces el río es una _gran manga del diluvio_, como decía Chateaubriand hablando del Niágara; entonces es cuando los amantes de la naturaleza deben ver el Salto; entonces es cuando yo lo he visto.
See p.16, note 3.] Tornó empero á dominarse, cerró los ojos para no verla, extendió la mano con un movimiento convulsivo y le arrancó la ajorca de oro, piadosa ofrenda de un santo arzobispo; la ajorca de oro cuyo valor equivalía á una fortuna.[2] [Footnote 2: equivalía á una fortuna.
Caía la flor bajo los balcones, apresurábase el caballero a levantarla, y cuando con una amable sonrisa iba a saludar a la dueña, recibía en el rostro un torrente de agua que le enceguecía y ahogaba, desgracia que él trataba de disimular diciendo con toda galantería: --¡Cómo ha de ser[11]!
Convino en[125] ello el buen muchacho persa; la madre 10 entonces le fué cosiendo las monedas en el interior de la ropa, para que pudiera llevarlas con más facilidad sin perderlas,[126] y terminada esta operación, le dijo: --Prométeme ahora no decir jamás una mentira.
El arzobispo hizo una señal de asentimiento con la cabeza, y ya algunos de los fieles que conocían á aquel personaje extraño por un organista envidioso, enemigo del de Santa Inés, comenzaban á prorrumpir en exclamaciones de disgusto, cuando de improviso se oyó en el atrîo un ruido espantoso.
Después de una lucha sangrienta y empeñada, se enseñorearon los españoles de[355] sus templos, riquezas y metales preciosos que poseían y quedaron los indios muy pasmados[356] de la avidez con la cual los españoles amontonaban el oro, el cual ellos 15 casi despreciaban.
La mía es una verdadera dama castellana que por un milagro de la escultura parece que no la han enterrado en un sepulcro, sino que aun permanece en cuerpo y alma de hinojos sobre la losa que la cubre, inmóvil, con las manos juntas en ademán suplicante, sumergida en un éxtasis de místico amor.
La mía es una verdadera dama castellana que por un milagro de la escultura parece que no la han enterrado en un sepulcro, sino que aún permanece en cuerpo y alma de hinojos sobre la losa que le cubre, inmóvil, con las manos juntas en ademan suplicante, sumergida en un éxtasis de místico amor.
Y entonces se desparramaron por el suelo una multitud de trozos de tallo de calabacera, todavía verdes y chorreando jugo, mientras que el viejo hortelano, sentado sobre sus piernas y muerto de risa, dirigía el siguiente discurso al Concejal y á los curiosos: --Caballeros: ¿no han pagado Vds.
Es el caso, que[7] el núcleo de la colonia le era en aquellos momentos contrario; mas aquel orador sorprendente tenía recursos extraordinarios, y aprovechando mi presencia, simpática para los cubanos que conocían al poeta,[8] hizo de mí una presentación ornada de las mejores galas de su estilo.
La perra dirige á la señora una mirada de infinita ternura y se pone á lamer á los viajeros, uno por uno, hasta que llega á un fabricante de corchos, hombre iracundo, sin fe religiosa, ni aseo personal, que al sentirse lamido suelta un terno y quiere matar á la perra con el lío de los paraguas.
Las posadas de esos caminos no son hoteles sino casas de familia, donde siempre el que lo ha menester[3] encuentra una mesa «puesta»[4] y una cama «tendida»[5] y corazones sencillos, cariñosos, que consideran la hospitalidad como un favor que recibe quien lo da, como un deber ordenado por Dios.
A 5 este fin llamó el juez a uno de sus más diestros ayudantes, y prometióle una buena recompensa en caso que lograse quitar el caballo, con toda la honradez y limpieza posibles, ofreciéndole además el librarle de la sanción de la ley, dado caso de que[344] fuese sorprendido.
Aquí una de ellas, blanca como el vellón de un cordero, sacaba su cabeza rubia entre las verdes y flotantes hojas de una planta acuática, de la cual parecía una flor á medio abrir, cuyo flexible tallo más bien se adivinaba que se veía temblar debajo de los infinites círculos de luz de las ondas.
La noción de gobierno, esto es, la de una entidad tutelar y directiva, nacida del consenso general, digna de respeto, necesariamente fuerte y obligatoriamente honesta, empezó a entrar en el alma nacional cuando, después de predicarla durante cuarenta años, Sarmiento la encarnó en la Presidencia.
La señorona estruja sus vestidos de seda con los inmundos arambeles de la mendiga y con las calzoneras de cuero del peregrino de tierra adentro.[3] No se puede entrar en el santuario sino a empellones[4]; no se puede circular por la placita sino dejándose arrastrar por una corriente inevitable.
Podemos continuar nuestro viaje en ferrocarril desde la capital hasta Puerto Barrios, en la costa del Atlántico, donde llegamos tras de doce horas de viaje por una región digna de ser conocida[44] _por_ lo interesante que es[45] para el hombre de negocios a quien le atraen las empresas agrícolas.
Delante de sus compañeras, más ágil, más linda, más juguetona y alegre que todas, saltando, corriendo, parándose y tornando á correr, de modo que parecía no tocar el suelo con los pies, iba la corza blanca, cuyo extraño color destacaba como una fantástica luz sobre el obscuro fondo de los árboles.
Inmediato á la villa, y oculto en el fondo de un espeso bosque, vivía á esta sazón, en una pequeña ermita dedicada á San Bartolomé[1] un santo hombre, de costumbres piadosas y ejemplares, á quien el pueblo tuvo siempre en olor de santidad, merced á sus saludables consejos y acertadas predicciones.
Pensando en esto se afligía Pepito, y cada vez que se le escapaba algún sollozo dirigía su vista a[194] la caja que tenía abierta a su lado, y la miraba con infinita ternura, como si buscase en aquel conjunto de esmaltes y colores una idea brillante y alegre que serenase su imaginación.
El escritorio o biblioteca suele tener una o más mesas de trabajo, ya de la forma clásica, ya del estilo que llaman americano, ya, finalmente,[125] del que lleva con el nombre de escritorio de ministro, fácil de reconocer por los dos cuerpos laterales que contienen[126] gavetas o pequeños armarios.
Es verdad que en una gran zona del continente la cosecha es deficiente en cantidad y pobre en calidad, razón por la cual hay que importar gran parte del maíz que consume la población; pero esto mismo es un aliciente para iniciar en los países menos adelantados el cultivo perfeccionado de ese cereal.
Fray Gómez arrancó una página de un libro viejo, dirigióse a la ventana, cogió ligeramente al animalito, lo envolvió en el papel, y volviéndose hacia el castellano viejo le 20 dijo: --Tome, buen hombre, y empeñe esta alhaja; no olvide de devolvérmela dentro de seis meses.
The form of this proper adjective is the same for the masculine and the feminine.] [Note 136: =de nuevo=, _again_.] =EL FLAUTISTA DE HAMELIN= =Palabras y plumas el viento las lleva= Hace mucho tiempo[137] que en una ciudad de Alemania hubo una invasión extraordinaria de ratones.
aún en el sueño veía cruzar, perderse y tornar de nuevo una mujer, una mujer morena y hermosa, que llevaba la joya de oro y de pedrería; una mujer, sí, porque ya no era la Virgen que yo adoro y ante quien me humillo, era una mujer, otra mujer como yo, que me miraba y se reía mofándose de mí.--¿La ves?
aun en el sueño veía cruzar, perderse y tornar de nuevo una mujer, una mujer morena y hermosa, que llevaba la joya de oro y de pedrería; una mujer, sí, porque ya no era la Virgen que yo adoro y ante quien me humillo, era una mujer, otra mujer como yo, que me miraba y se reía mofándose de mí.--¿La ves?
En algunos, el estudio del problema del regadío está a cargo de comisiones permanentes y en ellos se han levantado empréstitos de muchos millones de dólares para llevar a cabo trabajos de largo aliento.[2] Obras para regar una extensión de dos millones de hectáreas han dejado ya de ser[3] una novedad.
Por una coincidencia difícil de explicar, dado el alejamiento y la falta de intercambio, el pensamiento francés traducía casi todos los matices nacientes del alma latinoamericana y se superponía tan exactamente a sus anhelos, que en determinados casos parecía nacido en la región y elaborado por ella.
Abrió un libro devoto y lo volvió á cerrar sin haber leído cuatro renglones: empezó una carta, y apenas hubo puesto delante de sí el papel y mojado la pluma en el ancho canjilón de loza que le servía de tintero, desistió de su idea y comenzó á recorrer la celda agitado y nervioso, como tigre enjaulado.
Todos guardaron silencio, y él prosiguio así: --Yo no acertaré nunca á dar la razón; pero es el caso que la historia de las armas vacías me pareció siempre una fábula tejida en favor de algún noble personaje, á quien tal vez altas razones de conveniencia pública no permitían ni descubrir ni castigar.
exclamó Lope al ver á su contrario entonces, y en otros días su mejor amigo, asombrado como él, y como él pálido é inmóvil; Dios no quiere permitir este combate, porque es una lucha fratricida; porque un combate entre nosotros ofende al cielo, ante el cual nos hemos jurado cien veces una amistad eterna.
La Argentina es una de las cinco repúblicas americanas que se han organizado de acuerdo con[283] la forma del 25 gobierno federal, siendo las otras cuatro los Estados Unidos de América, los Estados Unidos del Brasil, los Estados Unidos Mejicanos y los Estados Unidos de Venezuela.
NOTES: [Note 275: =tener una extensión=, _to have an area_.] [Note 276: =hasta fines de=, _until the end of_.] [Note 277: =pasar a poder de=, _to pass into the possession of_.] [Note 278: =servir de=, _to serve as_.] [Note 279: =alzarse=, _to be piled up_.] [Note 280: =recién=, _recently_.
que decir algo, claman todos.--Désele pie forzado; que diga una copla á cada uno.--Yo le daré el pie: _Á don Braulio en este día._--Señores, ¡por Dios!--No hay remedio.--En mi vida he improvisado.--No se haga usted el chiquito.--Me marcharé.--Cerrar{143-1} la puerta.--No se sale de aquí sin decir algo.
At Cerignola, Italy, on April 28, 1503, the Spanish army under Gonzalo de Córdoba defeated the French under the Duc de Nemours, and gained for Spain the kingdom of Naples.] Los militares acogieron el brindis con una salva de aplausos, y el capitán, balanceándose, dio algunos pasos hacia el sepulcro.
Mas si se desea hacer composturas o reparaciones en los muebles, habrá que[5] ocurrir a un ebanista, ya se trate de añadir una pieza, completar un dibujo o reponer una moldura; si en cambio hubiera que[6] guarnecer de nuevo almohadones, sillas, sofás, etc., proveerlos de relleno, resortes o cubiertas, Ud.
Intentaron salir de aquel apuro Con acudir a una colmena vieja, Y sacar el cadáver de una abeja Muy hábil en su tiempo y laboriosa; Hacerla con la pompa más honrosa Unas grandes exequias funerales, Y susurrar elogios inmortales De lo ingeniosa que era En labrar dulce miel y blanda cera.
La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas.
EL JUEZ Y EL ESCARABAJO =Más vale maña que fuerza= Un juez muy sabio, que servía en una provincia de España gobernada por un hombre injusto y ambicioso, fué condenado a prisión en una torre, porque al gobernador le molestaba el que las gentes tuviesen[23] tanto cariño y respeto al[24] juez.
La limeña que vuelve tarumba[58] al mismo virrey en persona, con una mirada o un chiste, la he visto ayer salir de Santo Domingo, con los ojos como ascuas, bajo el encaje del manto, con un pie capaz de desaparecer en la juntura de dos piedras, y aquel andar que hubiera hecho persignarse al mismo San Antonio.
Al oir tal, hubo en la cocina una explosión de alegría, con vivas y bendiciones hiperbólicas; sólo el pastor, viejo cano, meneó la cabeza, afirmando que el que echaba con señores «espantaba la suerte,» de lo cual le pesó tanto al marqués, que condenó al pastor á no llevar ni un real en los décimos consabidos.
Cuando el viaje de su protector le lleva a Londres, la escuela del dómine Brondeby es para él como un lugar fantástico que despierta en su sér extrañas reminiscencias; después, en la fuerza de su genio, el recuerdo de aquella morada y del viejo profesor han de hacerle producir una de sus subyugadoras páginas.
El secretario se había puesto su cuello más almidonado y una levita negra que le daba por[2] las pantorrillas; estaba embarazado con sus faldones, que en cualquier movimiento se abrían como paracaídas; lucía su mejor alfiler, y su anillo de chispa[3] tenía un compañero tan ancho que le impedía doblar el dedo.
Primero sintió ese frío y singular estremecimiento, precursor de la aurora; después advirtió cierto fulgor blanquecino, cada instante más luminoso; levantó su canto el gallo, trompeta de la mañana, y al cabo, serena y hermosa, llena de armonías y resplandores, brilló con toda limpidez una magnífica alborada.
Esto se prolonga mas de lo que pensamos y he escrito á Gaspar y á Valera que solo pagó la mitad del importe del cuadro Gaspar he sabido que salio ayer para Aguas Buenas y tardará en recibir mi carta Valera espero enviará ese pico pero suele gastar una calma desesperante en este apuro recurro una vez mas á vd.
Á todo esto, á fuerza de ruegos, y como pago de haber dicho la buenaventura á todos los ladrones, pronosticándoles que no serían ahorcados y que llevarían una vejez muy tranquila, había yo conseguido que por las tardes me sacasen{35-2} de la cueva y me atasen á un árbol, pues en mi encierro me ahogaba de calor.
DREAMLAND I En una senda abandonada y triste que recorren tan sólo ángeles malos, una extraña Deidad la negra Noche ha erigido su trono solitario; allí llegué una vez; crucé atrevido de Thule ignota los contornos vagos y al Reino entré que extiende sus confines fuera del Tiempo y fuera del Espacio.
Su nuera aparece en el suyo, más desaliñada que nunca, con la cara roja como un pimiento seco y con la crin suelta, en medio de una espesísima nube de humo, ¡aparición verdaderamente infernal!; saca medio cuerpo fuera de la balaustrada, y con voz ronca y destemplada grita, mirando al piso segundo: --¡Tía!...
En cuanto al 10 pobre sacristán, no sabía lo que le pasaba,[252] y sin atreverse a decir esta boca es mía, no hacia otra cosa que toser y limpiarse el sudor de la cara, con su pañuelo, el cual guardó y volvió a sacar una y cien veces, atacado por la tos, que no le dejaba principiar.
Éstos se reducían á formar una banda de jóvenes de buen humor, despreocupados y poco temerosos del peligro, que desde allí en adelante vivirían alegremente del producto de su valor y á costa del país, hasta tanto que Dios se sirviera disponer de cada uno de ellos conforme á su voluntad, según hoy á mí me sucede.
Encantados los habitantes de Bellver con tan ingeniosa solución, volvieron á reunirse en concejo, mandaron levantar una altísima horca en la plaza, y cuando ya la multitud ocupaba sus avenidas, se dirigieron á la cárcel por la armadura, en corporación y con toda la solemnidad que la importancia del caso requería.
Doña Catalina le lanzó una mirada furiosa; Fernando bajó los ojos, y observé que sus manos temblaban; en Cristina y su madre sólo se advertía una profunda compasión hacia la infeliz criatura que en lo más hermoso de su vida, en lo más florido de su juventud, iba á abandonar esta tierra por un mundo desconocido....
ULALUME I Los cielos cenicientos y sombríos, crespas las hojas, lívidas y mustias, y era una noche del doliente octubre del tiempo inmemorial entre las brumas, era en las tristes márgenes del Auber, el lago tenebroso de aguas mudas, ante los bosques tétricos del Weir, la región espectral de la pavura.
VARIANT: =No cuesta más de.= 20.--EL MATE Aunque el arte de hacer una buena taza de té es algo sagrado, que sólo lo hace la dueña de casa[1] en una familia inglesa, el cebar mate[2] bien es aún más difícil y en algunas familias antiguas sólo lo hacían sirvientes especiales llamadas cebadoras de mate.
necesita una pieza especial de mobiliario, verbigracia, una manija para una gaveta, un candado, clavos, tornillos, o herramientas de uso casero como un martillo, una lima, unas tenazas o alicates, ¿dónde los compra Ud.?[4] --Esas mercaderías menudas de hierro y acero se adquieren en la ferretería o quincallería.
Terminado este brevísimo diálogo, los dos jóvenes se internaron por una de las estrechas calles que desembocan en el Zocodover, desapareciendo en la obscuridad como esos fantasmas de la noche, que después de aterrar un instante al que los ve, se deshacen en átomos de niebla y se confunden en el seno de las sombras.
Antes daba gusto[1] bautizar a un chiquillo de uno u otro sexo, porque se celebraba el acto como si fuera el santo del patrono de un pueblo.[2] Se invitaban a las familias amigas y a los jóvenes habilidosos capaces de recitar una oda si a mano viene[3]; se repartían monedas en cintas o en cartulinas[4] y se bailaba.
Este drama abigarrado--estad seguro que no será olvidado,--con su fantasma perseguido siempre por una muchedumbre que no puede atraparlo, en un círculo que gira siempre sobre sí mismo y vuelve sin cesar al mismo punto; ese drama en el cual forman el alma de la intriga mucha locura y todavía más pecado y horror!....
Interrumpida la conversación en este punto, los jinetes, precedidos del guía, siguieron en silencio el camino adelante hasta llegar á una plazuela, en cuyo fondo se destacaba la negra silueta del convento con su torre morisca, su campanario de espadaña, su cúpula ojival y sus tejados de crestas desiguales y obscuras.
Interrumpida la conversación en este punto, los jinetes, precedidos del guía, siguieron en silencio el camino adelante hasta llegar á una plazuela, en cuyo fondo se destacaba la negra silueta del convento con su torre morisca, su campanario de espadaña, su cúpula ojival y sus tejados de crestas desiguales y obscuras.
The even verses of the poem have the same assonance throughout.] [Footnote 2: radia una idea = 'there gleams some fancy.'] XIV[1] Te ví un punto,[2] y, flotando ante mis ojos La imagen de tus ojos se quedó, Como la mancha obscura, orlada en fuego, Que flota y ciega, si se mira al sol.
Cifra una especie de orgullo en rodearse de una numerosa descendencia; por una extraordinaria condición de su naturaleza cada vez sale más rejuvenecida después de las dolorosas pruebas de la más alta función social,--la primera en importancia en un país donde sólo el aumento de población puede asegurar su civilización.
En el curso de un año, la playa cambiaba de vecinos; los laúdes ya reparados se hacían á la mar y las embarcaciones de pesca eran armadas y lanzadas al agua; sólo una barca abandonada y sin arboladura permanecía enclavada en la arena, triste, solitaria, sin otra compañía que la del carabinero que se sentaba á su sombra.
A pesar del miedo que me inspiraba aquel feroz animal, hubiera querido entonces encontrarme con una docena de osos, por el gusto de oír a mi padre llamarme «mi valiente hijo.» 10 =EJERCICIOS= =Cuestionario= Contéstese en español a las preguntas que siguen.
Hallándome solo y sin recursos de ninguna especie, el diablo sin duda debió sugerirme la idea de reunir algunos jóvenes que se encontraban en una situación idéntica á la mia, los cuales, seducidos con las promesas de un porvenir de disipación, libertad, y abundancia, no vacilaron un instante en suscribir á mis designios.
El sol, según digo, estaba al ponerse, y por detrás de la altura se descubría un jirón del cielo, rojo y encendido como la grana, sobre el que ví aparecer alta, seca y haraposa, semejante á un esqueleto que se escapa de su fosa, envuelto aún en los jirones del sudario, una vieja horrible, en la que conocí á la tía Casca.
Los conventos de monjas son raros y las profesiones no abundan, al contrario de lo que en Chile sucede, donde las comunidades de mujeres se multiplicaron desde el origen de la colonia: servían de asilo a las mujeres, demasiado numerosas para una población masculina constantemente diezmada por la guerra con los Araucanos.
Los pueblos impacientes de vida, que se alejaban de la vieja España como una bandada de adolescentes de una reunión de abuelas, encontraron en el espíritu cautivante y primaveral de la nación de Enrique IV la expresión de audacia, de la ironía, de la precisión, de la incredulidad y del fuego que los consumía interiormente.
una no puede estar en todo.--¡Oh, está excelente, exclamábamos todos dejándonoslo en el plato, excelente!--Este pescado está pasado.--Pues en el despacho de la diligencia del fresco dijeron que acababa de llegar; ¡el criado es tan bruto!--¿De dónde se ha traído este vino?--En eso no tienes razón, porque es...--Es malísimo.
El intrépido Hernán Cortés y aventurero español salió de Cuba yendo en busca de tierras desconocidas y vino a establecerse en Vera Cruz donde fundó una colonia después de haber derrotado a sus habitantes los aztecas, indios superiores en cultura y civilización a todas las demás tribus que pueblan el nuevo mundo.
Todos guardamos silencio, hasta que, transcurrido el primer momento de estupor, le proclamamos á grandes voces nuestro capitán, ofreciéndole una copa de nuestro vino, la cual rehusó por señas, acaso por no descubrirse la faz, que en vano procuramos distinguir á través de las rejillas de hierro que la ocultaban á nuestros ojos.
De cada una de las notas que formaban aquel magnífico acorde, se desarrolló un tema; y unos cerca, otros lejos, éstos brillantes, aquellos sordos, diríase que las aguas y los pájaros, las brisas y las frondas, los hombres y los ángeles, la tierra y los cielos, cantaban cada cual en su idioma un himno al nacimiento del Salvador.
En el fondo de un arco sepulcral revestido de mármoles negros, arrodillada delante de un reclinatorio, con las manos juntas y la cara vuelta hacia el altar, vieron, en efecto, la imagen de una mujer tan bella, que jamás salió otra igual de manos de un escultor, ni el deseo pudo pintarla en la fantasía más soberanamente hermosa.
Sábese que en el linaje del poeta hubo un bravo sir Rogerio, que batalló en compañía de Strongbow, un osado, sir Arnoldo, que defendió a una _lady_, acusada de bruja; una mujer heroica y viril, la célebre _Condesa_ del tiempo de Cromwell; y pasado sobre enredos genealógicos antiguos, un General de los Estados Unidos, su abuelo.
Por eso, mientras expongo este bosquejo á la consideración de los hombres _que pueden_,{181-3} dado que se dignasen echar sobre él una mirada, puesta mi esperanza en Dios, que es la mayor esperanza de los desgraciados, me limito á exclamar, desde el fondo de mi corazón, con mi tierno amigo Bustillo: «¡Ay, SEÑOR!
Una tarde en que Chaviri estaba seguro de ser espiado, después de pasar pacientemente una hora echando su caña en el sitio donde solía ponerse para que las gentes le vieran, miró á su alrededor con gesto receloso, levantóse, recogió su aparejo, y se fué _río abajo_, donde la orilla forma un recodo oculto entre espinos y zarzales.
Bajo los pies y por entre la yerba y hojarasca se deslizan culebras de mil matices, haciéndose notar la cazadora por su corpulencia y timidez, y la _lomo-de-machete_, de índole fiera, cuerpo vigoroso, coronada de cresta y armada de una sierra que eriza sobre el lomo al avistar al hombre, lo que afortunadamente sucede raras veces.
Después comenzaron á oirse como unos himnos distantes que entonaban las jerarquías de serafines; mil himnos á la vez, que al confundirse formaban uno solo, que, no obstante, era no más el acompañamiento de una extraña melodía, que parecía flotar sobre aquel océano de misteriosos ecos, como un jirón de niebla sobre las olas del mar.
Después de una introducción ó exordio elogiando el tino y la prudencia con que había resuelto el capítulo cuestiones delicadas, celebró que todos los ánimos estuviesen unidos para cuanto fuese provechoso espiritual ó temporalmente á la orden, comparándola á una gran madre cuyo mejor adorno y corona son los buenos y virtuosos hijos.
El _herrero_ es un pájaro blanco, con la frente verdoso-cobriza, del tamaño de una tórtola, pero menos grueso de cuerpo, y cuyo canto se asemeja al ruido que hacen la lima y el martillo, cuando con ellos están alternativamente limando y dando martillazos en un pedazo de lámina de hierro: _chriiii tan_, _chriiii tan_, _chriiii tan_.
Estrada, «Martín Fierro es el tipo culminante del gaucho, es decir, el producto más completo de una sociabilidad injusta, operando sobre una naturaleza ingénitamente poderosa y activa.» --_Noel de Lara_ (ARGENTINO) =Isaacs, Jorge= (1837-1895) La «María» de Jorge Isaacs,[42] el poeta colombiano, es admirable, pero ¿qué es?
Ahora bien: una región que en el corto espacio de algunos kilómetros ofrece con frecuencia al viajero que la visita, las temperaturas de todos los climas y todos los accidentes topográficos imaginables; una región tal modifica incesantemente las razas, produciendo infinitos matices, cada uno de los cuales posee aptitudes especiales.
La América del Sur se dió intelectualmente a Francia con la ingenuidad de una virgen, se convirtió en su discípulo respetuoso, la imitó hasta en sus errores y, desde lejos, modestamente, consciente de su pequeñez, ató su destino al de aquella nación portentosa que parecía reunir todas las excelencias y realizar todos los sueños....
Si en lugar de atravesar el Titicaca hubiéramos continuado el viaje en tren por un ramal que se desprende en dirección al sur desde Juliaca, habríamos podido llegar a Arequipa (cerca de la cual se halla el Observatorio de Harvard), y de allí a Mollendo, puerto del Perú, por donde pasa una gran parte del comercio exterior de Bolivia.
Y cuando ya la vela estaba próxima á consumirse del todo, oyó mi héroe á lo lejos el son de una guitarra, y luego el rasguear de otras tres ó cuatro que venían haciéndole consonancia y coro; y después, y ya más cerca, los tañedores se pararon, y una voz varonil entonó la copla siguiente: Es tu ventana, morena, ¡Ay!
Pedro hizo un esfuerzo para seguir en su camino, llego á la verja, y subió la primera grada de la capilla mayor.[1] Alrededor de esta capilla están las tumbas de los reyes,[2] cuyas imágenes de piedra, con la mano en la empuñadura de la espada, parecen velar noche y día por el santuario á cuya sombra descansan todos por una eternidad.
Francamente, creí que estaba loco, pero él prosiguió con igual vehemencia: --Usted busca la frontera; pues bien, si delante de esa cruz le pide usted al cielo que le preste ayuda, las cumbres de los monies vecinos se levantarán en una sola noche hasta las estrellas invisibles, sólo porque no encontremos la raya en toda nuestra vida.
Me estremecí á pesar mío; un frío glacial se apoderó de mí, porque al entrar mi amigo y yo vimos clara y distintamente en la alcoba de Teresa un lecho mortuorio, cubierto de negros paños, algunos hachones encendidos rodeando un ataúd, en el que descansaban los yertos despojos de una hermosa joven vestida de blanco y coronada de flores.
What airs!_ 3.--EL CABALLO Y SUS ARREOS (_a_) El caballo era un bello animal,[1] negro como el azabache, y llevaba sobre sus lomos una gruesa montura de pellones azules, al modo como[2] hasta hoy la usan algunos de nuestros hombres de campo; pero tan bien recortada y arreglada, que no se notaba en ella el menor defecto.
Mientras el niño vivió, ningún cuidado faltó á la humilde planta: él le daba todo lo que la angosta ventana dejaba pasar de aire y de luz: y cada noche la regaba, despidiéndose de ella con dulces palabras como de una amiga; y la florecita azul se llenó de hojas, y fué un hermoso adorno para el pobre tiestecillo donde la habían plantado.
Entonces, que tu culpa y tus despojos La tierra guardará Lavándote en las ondas de la muerte Como en otro Jordán;[2] Allí, donde el murmullo de la vida Temblando á morir va, Como la ola que á la playa viene Silenciosa á expirar; Allí, donde el sepulcro que se cierra Abre una eternidad...
Una noche obscura, muy obscura, en que no se oía ni un rumor en la tierra ni brillaba un solo astro en el cielo, los senores de la fortaleza, engreídos por una reciente victoria, se repartían el botín, y ebrios con el vapor de los licores en mitad de la loca y estruendosa orgía, entonaban sacrílegos cantares en loor de su infernal patrono.
EL BESO I Cuando una parte del ejército francés se apodero á principios de este siglo[1] de la historica Toledo,[2] sus jefes, que no ignoraban el peligro á que se exponían en las poblaciones españolas diseminándose en alojamientos separados, comenzaron por habilitar para cuarteles los más grandes y mejores edificios de la ciudad.
Entonces aseguró un extremo de ésta en el interior de la torre, y se fué deslizando,[32] agarrado a ella, desde la ventana hasta el pie del muro, donde le aguardaba 5 su mujer, llena de alegría y al mismo tiempo de asombro, al pensar que un mísero escarabajo había servido para[33] realizar una obra tan importante.
Y por una especie de milagro que honra a los argentinos, hubiérase dicho que los hombres se habían puesto de acuerdo para[12] desaparecer, poco a poco, hasta no dejar en los palcos sino los ramilletes de damas color de abril, de damas flores, en el gran panorama que habría hecho larga y místicamente palpitar el alma del caballero Lohengrin.
Observé, no obstante, que se había amortiguado un poco la viva expresión de su fisonomía y que iba perdiendo aquella graciosa volubilidad del principio.{26-3} Las sonrisas de sus labios se fueron haciendo tristes, y por la cándida frente pasó una ráfaga de inquietud que comunicó á su lindo rostro infantil cierta grave expresión que no tenía.
of_ =vestir= =vez= _f._ time; =una vez= once; =tantas veces= so often; =en vez de= instead of; =tal vez= perhaps; =a veces= at times; =otra vez= again; =muchas veces= often; =dos veces= twice =vida= _f._ life, living =vieja= _f._ old woman =viejísimo= very old =viejo= old; _m._ old man =viendo= _pres.
Los seres incorpóreos, turba de magos, revolotean a través de la cámara y hacen flotar las cortinas del dosel, tan fantásticamente, tan tímidamente, por encima de tu párpado cerrado y franjeado,--bajo el cual se esconde tu alma adormecida--que sobre el piso, al pie del muro, sus sombras se levantan y descienden como una ronda de fantasmas.
Belief in a series of heavenly spheres, such as Dante describes, has characterized most mystical philosophies.] V Por una escala[1] misteriosa vió bajar las almas á la tierra; vió bajar muchas, y subir pocas.[2] Cada una de aquellas almas inocentes iba acompañada de un arcángel purísimo que le cubría con la sombra de sus alas.
La catástrofe era ya segura; los dos jóvenes habían ya cambiado algunas palabras en voz sorda, y mientras que con la una mano sujetaban el guante con una fuerza convulsiva, parecían ya buscar instintivamente con la otra el puño de oro de sus dagas, cuando se entreabrió respetuosamente el grupo que formaban los espectadores, y apareció el Rey.
exclamamos después de mirar una última vez al fondo obscuro del despeñadero; y santiguándonos santamente y pidiendo á Dios nos ayudase en todas las ocasiones, como en aquélla, contra el diablo y los suyos, emprendimos con bastante despacio la vuelta al pueblo, en cuya desvencijada torre las campanas llamaban á la oración á los vecinos devotos.
Lo primero que apartó de sí fueron los uniformes, 10 luego volvió la espalda a los caballos, a los sables, a los velocípedos, y poco a poco fué apartándose de los demás juguetes con heróica resignación, fijando por fin su preferencia en[191] una preciosa caja de colores, quizá porque era el más útil de sus juguetes.
De los primeros en comenzar á reir y de los últimos en dejarlo, fueron don Dionís, que á pesar de su fingida circunspección no pudo por menos de tomar parte en el general regocijo, y su hija Constanza, la cual cada vez que miraba á Esteban todo suspenso y confuso, tornaba á reirse como una loca hasta el punto de saltarle las lágrimas á los ojos.
En el momento en que Constanza salió del bosquecillo, sin velo alguno que ocultase á los ojos de su amante los escondidos tesoros de su hermosura, sus compañeras comenzaron nuevamente á cantar estas palabras con una melodia dulcísima: CORO «Genios del aire, habitadores del luminoso éter, venid envueltos en un jirón de niebla plateada.
Una noche, por último, aguijoneado por la curiosidad y deseando convencerme por mí mismo de que aquel objeto de terror nada tenia de misterioso, encendi una linterna, bajé a las prisiones, levante sus dobles aldabas, y no cuidando siquiera--tanta era mi fe en que todo no pasaba de un cuento--de cerrar las puertas tras mí, penetré en el calabozo.
Cuando una columna de ataque se propone tomar un fuerte por asalto, avanza con paso ligero despreciando la metralla que barre hileras de hombres; si unos caen hechos pedazos, otros y otros llegan y pasan sobre los cadáveres y la sangre, y saltan fosos, y escalan empalizadas y reductos hasta clavar su bandera en lo más alto de la fortaleza enemiga.
El único que hubiera podido decir algo acerca del misterioso origen de Constanza, pues acompañó a don Dionís en sus lejanas peregrinaciones, era el padre de Garcés, y éste había ya muerto hacía bastante tiempo, sin decir una sola palabra sobre el asunto ni á su propio hijo, que varias veces y con muestras de grande interés, se lo habia preguntado.
Figuraos un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos han derramado á porfía el tesoro de sus creencias, de su inspiración y de sus artes.
Figuraos un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos ban derramado á porfía el tesoro de sus creencias, de su inspiration y de sus artes.
Colocaron dentro á Celinina, sosteniendo su cabeza en preciosa y blanda almohada, para que no estuviese en postura violenta, y después que la acomodaron bien en su fúnebre lecho, cruzaron sus manecitas, atándolas con una cinta, y entre ellas pusiéronle un ramo de rosas blancas, tan hábilmente hechas por el artista, que parecían hijas del mismo Abril.
Pero si grande, si imponente se presenta la catedral á nuestros ojos á cualquier hora que se penetra en su recinto misterioso y sagrado, nunca produce una impresión tan profunda como en los días en que despliega todas las galas de su pompa religiosa, en que sus tabernáculos se cubren de oro y pedrería, sus gradas de alfombra y sus pilares de tapices.
Pero si grande, si imponente se presenta la catedral á nuestros ojos á cualquiera hora que se penetra en su recinto misterioso y sagrado, nunca produce una impresión tan profunda como en los días en que despliega todas las galas de su pompa religiosa, en que sus tabernáculos se cubren de oro y pedrería, sus gradas de alfombra y sus pilares de tapices.
Su rostro ovalado en donde se veía impreso el sello de una leve y espiritual demacración, sus armoniosas facciones llenas de una suave y melancólica dulzura, su intensa palidez, las purísimas líneas de su contorno esbelto, su ademán reposado y noble, su traje blanco y flotante, me traían á la memoria esas mujeres que yo soñaba cuando casi era un niño.
Aunque serena, la noche fruncirá su ceño, y las estrellas, de lo alto de sus tronos celestes, no bajarán más sus miradas con un resplandor parecido al de la esperanza que se concede a los mortales; pero sus órbitas rojas, desprovistas de todo rayo, serán para tu corazón marchito como una quemadura, como una fiebre que querrá unirse a ti para siempre.
El suelo es fértil, el clima templado, la precipitación de lluvia suficiente y oportuna para el crecimiento gradual de los cultivos; los cambios de tiempo no son raros, pero su intensidad es limitada; los ríos, arroyos y lagos no escasean; y, además, el agricultor está seguro de encontrar, siempre una napa subterránea de agua apropiada para el regadío.
Su expresión habitual era soñadora y triste: algunas veces tenía un modo de dirigir una mirada ligera, de soslayo, sobre alguna persona que no le observaba a él, y, con una mirada tranquila y fija, parecía que mentalmente estaba midiendo el calibre de la persona que estaba ajena de ello.--¡Qué ojos tan tremendos tiene el señor Poe!--me dijo una señora.
Su rostro ovalado, en donde se veía impreso el sello de una leve y espiritual demacración, sus armoniosas facciones llenas de una suave y melancólica dulzura; su intensa palidez, las purisimas líneas de su contorno esbelto, su ademán reposado y noble, su traje blanco y flotante, me traían á la memoria esas mujeres que yo soñaba cuando casi era un niño.
Uno de los que componían el tribunal con voz lenta é insegura, le preguntó su nombre, y todos prestaron el oído con ansiedad para no perder una sola palabra de su respuesta; pero el guerrero se limitó á encoger sus hombros ligeramente con un aire de desprecio e insulto, que no pudo menos de irritar á sus jueces, los que se miraron entre sí sorprendidos.
Al oir mis pasos alzó la cabeza, y aunque la bajó de nuevo casi en seguida, no fué tan pronto para que no hubiera observado que tenía una frente blanca y pura que adornaban hermosos cabellos castaños, ojos pardos que lanzaban miradas francas é inocentes, una boca pequeña, una nariz más graciosa que perfecta y unas mejillas coloreadas por un suave carmín.
Hallábase el Sultán rodeado de todos los Cadíes de la ciudad en el Salón del Trono, cuando se presentó Tamburí, y, de hinojos ante el Sultán, le dijo: --Soberano Señor de los creyentes, soy el hombre más infortunado del mundo; una serie inconcebible de circunstancias fatales ha venido a causar casi mi ruina y hacer que padeciera muchos días de prisión.
Pelliza_ (ARGENTINO) =Olmedo, José Joaquín= (1780-1847) La obra maestra de José Joaquín Olmedo[52] es, sin duda, «La Victoria de Junín, Canto a Bolívar.» Desde el principio hasta el fin[53] de ese poema hay bellezas de primer orden, valentía, elevación, descripciones felices, contrastes oportunos, y siempre una versificación armoniosa y sostenida.
Su contrario le imitó; pero esta vez, no tan sólo volvió á rodearlos una sombra espesisima é impenetrable, sino que al mismo tiempo hirió sus oídos el eco profundo de una voz misteriosa, semejante á esos largos gemidos del vendaval que parece que se queja y articula palabras al correr aprisionado por las torcidas, estrechas y tenebrosas calles de Toledo.
Allí rodearon Sus pálidos restos De amarillas velas Y de paños negros.[2] Al dar de las ánimas[3] El toque postrero, Acabó una vieja Sus últimos rezos; Cruzó la ancha nave, Las puertas gimieron, Y el santo recinto Quedóse desierto; De un reloj se oía Compasado el péndulo, Y de algunos cirios El chisporroteo.
El de San Bernardo hizo 5 entonces grandes demostraciones de agradecimiento y de cariño, mientras el herrero, llorando de gozo,[42] le decía: --Hiciste bien, y te lo agradezco.[43] Sabías que podías contar con[44] tu antiguo amigo, y no sólo has 10 favorecido a este perro, sino que me has dado una mañana feliz.
La noche estaba obscura; no brillaba una sola estrella en el cielo, ni en toda la plaza se veía una sola luz; no obstante, allá á lo lejos, y en la misma dirección en que comenzó á percibirse un ligero ruido como de pasos que iban aproximándose, creyó distinguir el bulto de un hombre: era sin duda el mismo á quien parecía[1] aguardaba con tanta impaciencia.
Ustedes se lo podrán figurar mejor que yo pintarlo, sólo con decirles que tornaba reclamando sus vendidos derechos, que si malo se fué, peor volvió, y si pobre y sin crédito se encontraba antes de partir á la guerra, ya no podía contar con más recursos que su despreocupación, su lanza y una media docena de aventureros tan desalmados y perdidos como su jefe.
Una noche sintió pasos muy quedos cerca de su cama; luego un aliento helado sobre el rostro, al par que una voz sepulcral murmuraba en las tinieblas: «¡Qué frío tengo!» Encendió la vela creyendo que sería la criada que en el mismo cuarto dormía; pero al ver á ésta reposando tranquila, se puso á rezar con toda calma por el ánima cuya visita acababa de recibir.
Algunas veces[172] todo el patio[173] está cubierto, a guisa de dosel,[174] por las hojas de las enredaderas, que las hay de[175] vistosas flores como la Santa Rita[176] o de exquisita fragancia[177] como el jazmín del país.[178] Suele dar sombra al patio un emparrado o glorieta formada[179] por plantas de vid que se sostienen a favor de una armazón de hierro.
claro y distintamente estas propias palabras: _¡Por aquí, por aquí, compañeras, que está ahí el bruto de Esteban!_ Al llegar á este punto de la relación del zagal, los circunstantes no pudieron ya contener por más tiempo la risa, que hacía largo rato les retozaba en los ojos, y dando rienda á su buen humor, prorrumpieron en una carcajada estrepitosa.
Según ella, debía presentarme al día siguiente en casa, y pedirle al papá su mano: el papá diría que era muy niña, pero yo debía replicarle inmediatamente que no importaba nada: el papá insistiría en que era demasiado pronto, pero yo le presentaría el ejemplo de una tía, hermana de su mamá, que estaba jugando á las muñecas cuando la avisaron para ir á casarse.
El encanto se rompió, desvanecióse todo como el humo, y al tender en torno suyo la vista, no vió ni oyó más que el bullicioso tropel con que las tímidas corzas, sorprendidas en lo mejor de sus nocturnos juegos, huían espantadas de su presencia, una por aquí, otra por allá, cuál salvando de un salto los matorrales, cuál ganando á todo correr la trocha del monte.
otro, -a, other, another, else, next; alguno que --, here and there one; a very few; some; el -- día, the next day; un día y --, day after day; constantly; en --s días, in other (_or_ former) days; once, formerly; una noche y --, night after night; (el) uno y (el) --, both; otras tantas (veces), as many (times); otra vez, again; una vez y otra, again and again.
It hangs in the cathedral tower surrounded by eight other bells, and surmounted by two more.] Renegando entre dientes de la campana y del campanero que la toca, disponíame, una vez apagado aquel insólito y temeroso rumor, á coger nuevamente el hilo del interrumpido sueño, cuando vino á herir mi imaginación y á ofrecerse ante mis ojos una cosa extraordinaria.
Aunque heredero de una mediana fortuna, no debía entrar en posesión de ella hasta mi mayor edad; tenía muchos compañeros de estudios, pero ningún amigo; por lo tanto, excusado es decir que, hallándome casi solo en el mundo, me apresuré á aceptar con júbilo lo que mi padre me proponía, poniéndome en camino para este pueblo con el alma inundada de dulces emociones.
Ya se extendían los brazos del signo de nuestra redención, ya comenzaba á formarse la cabecera, cuando la diabólica y encendida masa se retorcía de nuevo como en una convulsión espantosa, y rodeándose al cuerpo de los desgraciados, que pugnaban por desasirse de sus brazos de muerte, se enroscaba en anillas como una culebra, ó se contraía en zigzag como un relámpago.
Después levantó la tapa para que se oyera mejor, abrió con cuidado las puertas y ejecutó todas las maniobras conducentes á producir una sorpresa en la casa; pero todo ello con tal esmero, andando sobre la punta de los pies, hablando en falsete y haciendo tantas y tan graciosas muecas, que Juan al notarlo no pudo menos de reirse exclamando: ¡Siempre el mismo Santiago!
El pobre compañero se revolvía como una lagartija, tendido en la proa, tentándose la pierna rota, lanzando alaridos y pidiendo por todos los santos un trago de agua: ¡para contemplaciones estaba el tiempo!{56-1} Nosotros fingíamos no oirle, atentos únicamente á nuestra faena, separando el cordaje y atando á la antena la vela de repuesto, que izamos á los diez minutos.
Su cooperación tan incesante como inteligente, a los trabajos de las más importantes corporaciones venezolanas y de no pocas[22] extranjeras; el decidido empeño con que ha cooperado también a que otros realizaran labor fructuosa; la variedad de sus talentos y la amplitud de su cultura; todo ello hace de él una personalidad conspicua, merecedora de respeto y estimación.
Defendíanse los hombres como podían, con las manos, con los sombreros, con lo que les caía al alcance, pero generalmente acababan por quedar vencidos, porque es irresistible una carga de jugadoras de ésas que se calientan en la refriega y ya no miran para atrás,[21] arrojando agua mientras tienen agua, y concluyendo a jarrazo limpio[22] cuando ya no tienen con qué mojar.
III Pocas palabras nos dijimos, era como una confidencia íntima y muda; palabras serias, pensamientos graves que la memoria para siempre turban; no recordamos que era el triste octubre, que era la noche (¡noche infausta y única!) no recordamos la región del Auber que tanto conoció mi desventura, ni el bosque fantasmático del Weir, la región espectral de la pavura.
Un envoltorio de fajina forma la caja del cuerpo, el cual se envuelve en unas tiras que, cuando vivían unidas, tuvieron 5 el honor de llamarse el _fustán_ de la señora; y a la altura de los hombros se ata en cruz una varilla flexible, para figurar los brazos, cubriendo todo aquello con unos jirones de poncho, de un color terro-indefinible.
A visit to the Eastern Pyrenees from the Spanish side is much more difficult than from France, as both traveling and hotel accommodations are sadly lacking.] Los blancos caseríos que la rodean, salpicados aquí y allá sobre una ondulante sábana de verdura, parecen á lo lejos un bando de palomas que han abatido su vuelo para apagar su sed en las aguas de la ribera.
Apenas los oficiales dieron vista á la plaza en que se hallaba situado el alojamiento de su nuevo amigo, éste, que les aguardaba impaciente, salió á encontrarles; y después de cambiar algunas palabras á media voz, todos penetraron juntos en la iglesia, en cuyo lóbrego recinto la escasa claridad de una linterna luchaba trabajosamente con las obscuras y espesísimas sombras.
Apenas los oficiales dieron vista á la plaza en que se hallaba situado el alojamiento de su nuevo amigo, este, que les aguardaba impaciente, salió á encontrarles; y después de cambiar algunas palabras á media voz, todos penetraron juntos en la iglesia, en cuyo lóbrego recinto la escasa claridad de una linterna luchaba trabajosamente con las obscuras y espesísimas sombras.
Al verlos inmóviles, desafiándose en silencio con la mirada, y decididos ambos á no abandonar el guante que acababan de levantar del suelo, la dama dejó escapar un grito leve é involuntario, que ahogó el murmullo de los asombrados espectadores, los cuales presentían una escena borrascosa, que en el alcázar y en presencia del rey podría calificarse de un horrible desacato.
Estos diálogos cortos iban exornados con una infinidad de miradas furtivas del marido para advertirle continuamente á su mujer alguna negligencia, queriendo darnos á entender entrambos á dos que estaban muy al corriente de todas las fórmulas que en semejantes casos se reputan en finura, y que todas las torpezas eran hijas de los criados, que nunca han de aprender á servir.
Mis lágrimas corrieron al ver la inocente y cándida alegría con que los descendientes de los antiguos dueños del suelo americano renuevan en una pantomima tradicional la imagen de su destrucción, el recuerdo ominoso y amargo del tiempo en que sus abuelos fueron casi exterminados y vilmente esclavizados por aquellos hombres terribles, que en su concepto, manejaban el rayo.
Para colmo de aflicción, vió la buena señora por todas partes los objetos con que Celinina había alborozado sus últimos días; y como éstos eran los que preceden á Navidad, rodaban por el suelo pavos de barro con patas de alambre; un San José sin manos; un pesebre con el Niño Dios, semejante á una bolita de color de rosa; un Rey Mago montado en arrogante camello sin cabeza.
Por consiguiente es preciso que el discípulo se esmere en[261] obtener desde el primer día una buena pronunciación junto con la construcción de frases, verbos regulares e irregulares que son el baluarte de una 5 lengua y finalmente la ortografía, que no debiera ofrecer para los más muchas dificultades, y vencido todo ello, podrá gritarse, ¡Victoria!
Barbaruelo y Cabezudo acordaron enviar cada cual una comisión á Animalejos para ver si por la intercesión del tío Traga-santos, á quien habían dado tanta limosna para reedificar la ermita, lograban de San Isidro que á su vez intercediese con Dios para que no cayera gota de agua y para que cayera á cántaros, y ambas comisiones se dirigieron casi simultáneamente á Animalejos.
Después me hizo explicarle lo que pasaba en la escena: halló el matrimonio del tenor y la tiple muy proporcionado, pero compadecía de veras al barítono, á quien birlaban la novia; quedó sumamente disgustada cuando al fin del acto el tenor se ve en la precisión de acompañar á la reina y dejar abandonada á su futura, y declaró resueltamente que ésta era una conducta indigna.
El río, que desde las musgosas rocas donde tenía su nacimiento venía siguiendo las sinuosidades del Moncayo á entrar en la cañada por una vertiente, deslizábase desde allí bañando el pie de los sauces que sombreaban su orilla, ó jugueteando con alegre murmullo entre las piedras rodadas del monte hasta caer en una hondura próxima al lugar que servía de escondrijo al montero.
Hacíale resplandecer, reflejándose en él, la luna, que poco á poco iba saliendo del anonadamiento en que la sume el sol; y un barco con sus blancas velas se deslizaba silencioso sobre su tersa superficie, de tal suerte que hubiese podido tomarse por una fantasma, si de su centro no hubiese salido una clara y alegre voz trayendo con una sonrisa la imaginación á la realidad.
Al fin, haciendo un esfuerzo supremo para serenarme, pude leer la sección de gacetillas, donde hallé una que decía: "=Suceso extraño= Los enfermeros del Hospital Provincial tienen la costumbre censurable de servirse de los alienados pacíficos que hay en aquel manicomio, para diferentes comisiones, entre ellas, la de transportar los cadáveres á la sala de autopsias.
Una vez el zagal repuesto de su turbación, le dirigió de nuevo la palabra don Dionís, y con el tono más serio del mundo, y fingiendo un extraordinario interés por conocer los detalles del suceso á que su montero se había referido, le hizo una multitud de preguntas, á las que Esteban comenzó á contestar de una manera evasiva, como deseando evitar explicaciones sobre el asunto.
Y así, tenga sabido Que lo importante y raro No es entender de todo, 230 Sino ser diestro en algo." _Más vale saber una cosa bien, que muchas mal._ LOS DOS CONEJOS Por entre unas matas Seguido de perros 235 (No diré corría) Volaba un conejo.
Vístome y vuelvo á olvidar tan funesto día entre el corto número de gentes que piensan, que viven sujetas al provechoso yugo de una buena educación libre y desembarazada, y que fingen acaso estimarse y respetarse mutuamente para no incomodarse, al paso que las otras hacen ostentación de incomodarse, y se ofenden y se maltratan, queriéndose y estimándose tal vez verdaderamente.
Antojábaseme al verla tan diáfana y luminosa que no era una criatura terrenal, sino un espíritu que, revistiendo por un instante la forma humana, había descendido en el rayo de la luna, dejando en el aire y en pos de sí la azulada estela que desde el alto ajimez bajaba verticalmente hasta el pie del opuesto muro, rompiendo la obscura sombra de aquel recinto lóbrego y misterioso.
Antojábaseme al verla tan diáfana y luminosa que no era una criatura terrenal, sino un espíritu que, revistiendo por un instante la forma humana, había descendido en el rayo de la luna, dejando en el aire y en pos de sí la azulada estela que desde el alto ajimez bajaba verticalmente hasta el pie del opuesto muro, rompiendo la obscura sombra de aquel recinto lóbrego y misterioso.
EL BESO POR DON GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER{145-1} I Cuando una parte del ejército francés se apoderó á principios de este siglo{145-2} de la histórica Toledo, sus jefes, que no ignoraban el peligro á que se exponían en las poblaciones españolas diseminándose en alojamientos separados, comenzaron por habilitar para cuarteles los más grandes y mejores edificios de la ciudad.
El que no sabe tomar mate, el chambón, se conoce a la legua[5]; toma el mate de una manera tal, que si los franceses conocieran la estética del _matero_ clasificarían de _gauche_; inclina demasiado la cabeza como si se fuera a tragar la bombilla o a comerse el mate: Los carrillos se deprimen en virtud de la presión atmosférica y arruga la cara de tal manera que[6] causa espanto.
Sin embargo, ninguno de ellos nos lleva a la vecina república de Honduras, y esta es la razón por la cual[54] deberemos regresar a Acajutla para tomar el primer vapor que salga[55] para Amapala, principal puerto de Honduras en el Pacífico, el cual gozará de una gran prosperidad cuando llegue a este punto el ferrocarril interoceánico, que arranca de Puerto Cortés en el Atlántico.
Despojadas ya de sus túnicas y sus velos de mil colores, que destacaban sobre el fondo, suspendidas de los árboles ó arrojadas con descuido sobre la alfombra del césped, las muchachas discurrían á su placer por el soto, formando grupos pintorescos, y entraban y salían en el agua, haciéndola saltar en chispas luminosas sobre las flores de la margen como una menuda lluvia de rocío.
Los beneficios de la influencia francesa son visibles en la literatura latinoamericana, pues ésta cobró una flexibilidad, una amplitud, una frescura, un atrevimiento, una independencia y sobre todo una atrayente novedad de estilo que, aún en aquellas épocas en que la producción literaria era insuficiente y elemental, anuncia la concisión, la brevedad, el matiz y la fuerza de hoy.
Ésta, que se agitaba en el fondo de las naves, con un rumor parecido al del mar cuando se alborota, prorrumpie en una aclamación de jubilo, acompañada del discordante sonido de las sonajas y los panderos, al mirar aparecer al arzobispo, el cual, después de sentarse junto al altar mayor bajo un solio de grana que rodearon sus familiares, echó por tres veces la bendición al pueblo.
Volví pies atrás, bajé de nuevo hasta donde se encontraba el pastor, y mientras seguíamos juntos por una trocha que se dirigía al pueblo, adonde también iba á pasar la noche mi improvisado guía, no pude menos de preguntarle con alguna insistencia, por qué, aparte de las dificultades que ofrecía el ascenso, era tan peligroso subir á la cumbre por la senda que llamo de la tía Casca.
Á pesar de todos los cuentos que apropósito de la armadura se fraguaron, y que en voz baja se repetían unos á otros los habitantes de los alrededores, no pasaban de cuentos, y el único más positivo que de ellos resulto, se redujo entonces á una dosis de miedo más que regular, que cada uno de por si se esforzaba en disimular lo posible, haciendo, como decirse suele, de tripas corazón.
condenado engendro de Satanás, dijo éste con voz espantosa, recogiendo la ballesta con una rapidez indecible: pronto has cantado la victoria, pronto te has creído fuera de mi alcance; y esto diciendo, dejó volar la saeta, que partió silbando y fue á perderse en la obscuridad del soto, en el fondo del cual sonó al mismo tiempo un grito, al que siguieron después unos gemidos sofocados.
Cuénteme usted como pasó eso, porque debe ser curioso, añadí, mostrando toda la credulidad y el asombro suficiente, para que el buen hombre no maliciase que sólo quería distraerme un rato, oyendo sus sandeces; pues es de advertir que hasta que no me refirió los pormenores del suceso, no hice memoria de que, en efecto, yo había leído en los periódicos de provincia una cosa semejante.
Ya el cortesano combate de ingenio y galanura comenzaba á hacerse de cada vez más crudo; las frases eran aún corteses en la forma, pero breves, secas, y al pronunciarlas, si bien las acompañaba una ligera dilatación de los labios, semejante á una sonrisa, los ligeros relámpagos de los ojos imposibles de ocultar, demostraban que la cólera hervía comprimida en el seno de ambos rivales.
El gabinete tenía una sola ventana con vistas á la calle estrecha y sombría, á la que hacía esquina la casa de Fernando; enfrente de la ventana había un armario de espejo; á un lado de éste estaba la puerta de la alcoba, al otro una mesita de escribir; algunas sillas iguales á las del dormitorio completaban el mueblaje del gabinete que diez años antes perteneció á la tía de Fernando.
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El Nacimiento no es una obra de arte á los ojos de los adultos; pero los chicos encuentran tanta belleza en las figuras, expresión tan mística en el semblante de todas ellas, y propiedad tanta en sus trajes, que no creen haya{72-1} salido de manos de los hombres obra más perfecta, y la atribuyen á la industria peculiar de ciertos ángeles dedicados á ganarse la vida trabajando en barro.
Los españoles en aquel entonces,[357] en lugar de valerse de[358] la habilidad e inteligencia de sus naturales los aztecas para formar una colonia permanente, fueron deslumbrados por la abundancia del oro y siguieron 20 robando a los indígenas durante más de 300 años todos los metales que poseían y no les dieron en cambio ni educación, ni un buen gobierno.
PÉREL BONALDO Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones, sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones inclinaba soñoliento la cabeza, de repente a mi puerta oí llamar: como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta mano tímida a tocar: «Es--me dije--una visita que llamando está a mi puerta: eso es todo, ¡y nada más!» ¡Ah!
Á poco se esparció una voz por el lugar,--una de esas voces que parecen formarse en las nubes, y que llegan á la tierra como aerólitos consistentes y compactos,--de que aquel hombre, que parecido al huracán había venido sin saberse de dónde, ni á dónde iba, andaba á salto de mata, prestado y forastero en todas partes, para burlar á la justicia que le buscaba con objeto de echarle mano.
aullaba la bruja; y uno de los mozos, que con la una mano la había asido de las greñas, mientras tenía en la otra la navaja que procuraba abrir con los dientes, la contestaba rugiendo de cólera: ¡Ah, bruja de Lucifer, ya es tarde para lamentaciones, ya te conocemos todos!--¡Tú hiciste un mal á mi mulo, que desde entonces no quiso probar bocado, y murió de hambre dejándome en la miseria!
Decía así, en una letra inglesa, crecida, hecha con mucho cuidado y el papel rayado para no torcer: _Tan bien ustez me gusta á mí no crea que juego con muñecas era de mi ermanita._{16-2} Aunque sonreí al leer el billete amoroso, no dejó de causarme sensación dulce y amable, que muy pronto hizo sitio á otra melancólica, al recordar que me estaban prohibidas para siempre tales aventuras.
Cuando se cansó de tales maniobras, se asomó por entero y me miró fijamente por un buen rato, cual si tratase de demostrar que no me tenía miedo alguno.{15-5} Entonces se generalizó por entrambas partes un fuego graneado de miradas, acompañado por lo que á mí respecta de una multitud de sonrisas, saludos y otros proyectiles mortíferos, que debieron causar notables estragos en el enemigo.
En esos ligeros y cortados sueños de la mañana, ricos en imágenes risueñas y voluptuosas, sueños diáfanos y celestes como la luz que entonces comienza á transparentarse á través de las blancas cortinas del lecho, no ha habido nunca imaginación de veinte años que bosquejase con los colores de la fantasía una escena semejante á la que se ofrecía en aquel punto á los ojos del atónito Garcés.
La reputación no le viene, sino muy tarde, cuando ya las fatigas del estudio, la lucha por la vida y las torturas de las pasiones han alterado su fisonomía primitiva; apenas deja sino una máscara usada, marchita, donde cada dolor ha puesto por estigma una magulladura o una arruga.» Desde niño, Poe «prometía una gran belleza.» Sus compañeros de colegio hablan de su agilidad y robustez.
Según colegía de la proximidad de las voces y del cercano chasquido de las ramas que crujían al romperse para dar paso á aquella turba de locuelas, iban á salir de la espesura á un pequeño rellano que formaba el monte en el sitio donde yo estaba oculto, cuando enteramente á mis espaldas, tan cerca ó más que me encuentro de vosotros, oí una nueva voz fresca, delgada y vibrante, que dijo ...
En primer lugar tiene para ellos una importancia militar de primera magnitud para la nación, pues ésta podrá en caso de 10 guerra proteger ambas costas, las del Pacífico y las del Atlántico, sin que tenga necesidad de dar la vuelta[272] por el estrecho de Magallanes y quizás así se vea obligada a construir una nueva escuadra con que proteger una u otra costa.
He aquí el enigma que todos querían explicar y que nadie podía resolver hasta entonces, aunque se observase desde luego que la armadura del señor feudal había desaparecido del sitio que antes ocupara,[1] y posteriormente varios labradores hubiesen afirmado que el capitán de aquella desalmada gavilla marchaba á su frente, cubierto con una, que de no ser la misma, se le asemejaba en un todo.
Otros ignoran que en ciertos países las mercaderías ligeras, como cintas, blusas, camisas, etc., pagan derechos con arreglo al peso neto; y en vez de[17] remitirlas envueltas por docenas[18] en papel liviano, puesto que el envase inmediato habría de computarse en el peso, las envían acondicionando cada pieza en una caja por separado, con lo cual acrecientan enormemente los gastos de aduana.
Traspasados de dolor padre y madre, quisieron engañarla, para que tuviese una alegría en aquel instante de suprema aflicción, y presentándole los pavos, le dijeron:--«Mira, hija de mi alma, aquí tienes la mulita y el bueyecito.» Pero Celinina, aun acabándose, tuvo suficiente claridad en su entendimiento para ver que los pavos no eran otra cosa que pavos, y los rechazó con agraciado gesto.
Los aztecas vivían alegres y contentos hasta la llegada 5 de los españoles los cuales, llenos de codicia por los metales preciosos, entablaron una lucha sangrienta contra los aztecas los cuales se defendieron valerosamente con sus flechas, mientras que los españoles, aunque muy pocos en proporción, hacían uso de cañones y 10 fusiles en sus combates.
Dulces envueltos en cáscaras de papel rizado; mandarinas, que son los niños de pecho de las naranjas; castañas arropadas en mantillas de papel de plata; cajitas que contienen glóbulos de confitería homeopática; figurillas diversas á pie y á caballo: cuanto Dios crió para que lo perfeccionase luego la Mahonesa ó lo vendiese Scropp,{74-1} ha sido puesto allí por una mano tan generosa como hábil.
Todos, en una explosión de libertad y de entusiasmo, cantan, estallan en carcajadas, corren por la planicie, hacen girar los caballos empapados en sudor, remolinean en grupos apretados, arrancan a manos llenas[2] sartales de flores, desgajan los racimos de pomarrosas, se embriagan en la fragancia de los limoneros, se arrojan puñados de azahares, y hacen rodar por la grama el oro de las naranjas.
Mientras esto pasaba en Barbaruelo y Cabezudo, los de Animalejos, que no sabían si alegrarse ó entristecerse contemplando el aparato de lluvia que presentaba el cielo, determinaron rogar al tío Traga-santos que solicitase, por la intercesión de San Isidro, que lloviera y no lloviera, ó lo que es lo mismo, que cayese sólo una rociada de agua, que era lo único que necesitaba el campo de Animalejos.
Éste nace opulento y mimado en una ciudad capital; aquél en la severa economía del hogar de un soldado, en una aldea sometida al régimen monacal de la célebre sociedad de Jesús.[1] El uno tiene por maestro y mentor a un visionario, cuya razón desgreñada no conoce freno al apetito de las novedades[2]: el otro se educa en un colegio austero bajo la disciplina del compás y la escuadra del geómetra.
No obstante de que en todos los países de Sud América se desatiende la pronunciación de las letras _c_ y _z_, especialmente cuando la _c_ va seguida de _e_ o _i_, conviene que los inexpertos adviertan 15 que es preferible pronunciarla como la _th_ inglesa, pues ésta es la pronunciación usada por toda la gente ilustrada de España y de una gran parte de las Américas españolas.
El Tuerto, oída esta última palabra, tumba de un sopapo á sus pies á la delincuente, corre á la cama, revuelve las hojas de su jergón, saca de entre ellas una botellita blanca que contiene un pequeño resto del delatado contrabando, vuelve con ella hacia su mujer, y arrojándosela á la cabeza en el momento en que se incorporaba, la derriba de nuevo y salpica á los chiquillos con el líquido pecaminoso.
En este último país los nativos danzan el _bambuco_; en Méjico el _jarabe tapatío_; en Cuba se bailan el _zapateo_, que es una derivación del _zapateado_ andaluz y el _danzón_, que es una contradanza transformada en su música y en su cadencia, y la _calinda_; en el Río de la Plata los bailes nativos típicos son el _pericón_, el _gato_, el _tango_ y el _cielito_, siendo este último un baile cantado.
It contains an ancient castle.] Bellver es una pequeña población situada á la falda de una colina, por detrás de la cual se ven elevarse, como las gradas de un colosal anfiteatro de granito, las empinadas y nebulosas crestas de los Pirineos.[1] [Footnote 1: Pirineos = 'Pyrenees.' A mountain range which separates France from Spain, and extends from the Bay of Biscay to the Mediterranean.
Permanecía largas horas arrodajada en un tapiz, herencia de mi tía, esperando que terminase la confesión de los fieles, porque ella siempre se quedaba de última, para tener tiempo de escudriñar los más ocultos repliegues de su conciencia, en busca de algún pecadillo olvidado que poder{188-2} llevar al tribunal de la penitencia; y es dable sospechar que más de una vez le suministré yo el deseado pretexto.
vez, _f._, time, place, stead, turn; á la --, at (one and) the same time; á su --, in (its, his, her, their, _or_ your) turn; alguna --, sometimes; cada --, constantly, continually, ever; cada -- que, every time that; whenever; cuantas veces, as often as; de -- en cuando, from time to time; every now and then; at intervals; de una --, at once, suddenly, abruptly wholly, once for all; ¡acabaramos de una --!
El Cántaro de la Doncella _Leopoldo Lugones_ 319 VOCABULARY 321 THE SPANISH AMERICAN READER PART ONE I.--LA CASA Y EL MOBILIARIO _Uses of =se, de, un, una, uno=; Definite and Indefinite Articles_ --Los bienes raíces pueden ser[1] adquiridos en venta particular o en[2] subasta o[3] remate público.
Mi abuelo se lo narró á mi padre; mi padre me lo ha referido á mí, y yo te lo cuento ahora, siquiera no sea mas que por pasar el rato.[1] *** [Footnote 1: por pasar el rato = 'to while away the time.'] I El crepúsculo comenzaba á extender sus ligeras alas de vapor sobre las pintorescas orillas del Segre,[1] cuando después de una fatigosa jornada llegamos á Bellver,[2] término de nuestro viaje.
Siguióle un plato de ternera mechada, que Dios maldiga,{139-1} y á éste otro y otros, y otros; mitad traídos de la fonda, que esto basta para que excusemos hacer su elogio; mitad hechos en casa por la criada de todos los días, por una vizcaína auxiliar tomada al intento para aquella festividad, y por el ama de la casa, que en semejantes ocasiones debe estar en todo, y por consiguiente suele no estar en nada.
Satisfizo el buen hombre mi pregunta lo mejor que pudo, y ya me disponía á proseguir mi azarosa jornada, subiendo con pies y manos y tirando de la caballería como Dios me daba á entender, por entre unos pedruscos erizados de matorrales y puntas, cuando el pastor que me veía subir desde lejos, me dió una gran voz advirtiéndome que no tomara la _senda de la tía Casca_, si quería llegar sano y salvo á la cumbre.
San Pedro lo es de la calle Alta, ó _Cabildo de Arriba_, y la calle del Mar, ó _Cabildo de Abajo_, está encomendado al amparo de los santos mártires Emeterio y Celedonio,{168-2} á cuyas gloriosas cabezas, de las que se cuenta que llegaron milagrosamente á este puerto en un barco de piedra, ha dedicado, construyéndola á sus expensas, una bonita capilla en el barrio de Miranda, dominando una gran extensión de mar.
La prolongada espera, llevadera al principio, resultó insoportable al fin; así es que los viajeros aburridos y hambrientos, dejando sus asientos, se apearon y fueron en busca de alguna fonda o posada donde se 5 hablara el inglés, lo cual es inútil decir que no hallaron, pues en La Mancha el saber inglés es una _rara avis_.[166] ¡Qué habían de encontrar en un pueblucho de La Mancha!
Pero al bajar la cordillera, a medida que crece el calor cambia la vegetación; y el que se asoma a gozar de este admirable paisaje descubriría, si no se lo impidieran los pretiles del Salto, las palmeras, los naranjos, los entables de caña de azúcar y los trapiches del pueblo de San Antonio de Tena, a tiempo que[1] ve las rocas de Chinchas y de Canoas coronadas por una selva de pinos y nogales, de robles y laureles.
La posibilidad de este arreglo depende, como es natural, de la confianza que inspire[82] cada cual.[83] En caso de abrirse un crédito[84] al parroquiano, las compras se cargan en cuenta[85] y ésta se liquida cada mes.[86] --¿Y si[87] el deudor no paga?[88] --Se acude a la justicia ordinaria, entablando una demanda contra el insolvente.[89] El embargo y el remate judicial suelen ser el resultado de la acción legal.
El cielo, que desde el amanecer se mantuvo cubierto y nebuloso, comenzaba á obscurecerse á medida que el sol, que antes transparentaba su luz á través de las nieblas, iba debilitándose, cuando, con la esperanza de ver su famoso castillo como término y remate de mi artística expedición, dejé á Litago[1] para encaminarme á Trasmoz,[2] pueblo del que me separaba una distancia de tres cuartos de hora por el camino más corto.
No se da con el Tuerto por advertido del suceso que acaba de ocurrir y del que se ha enterado perfectísimamente, pues no le gusta meterse en lo que no le importa; pero el irascible marido, que necesita dar salida al veneno que aun le queda en el cuerpo, llama á su vecino, y de balcón á balcón entablan este diálogo á grandes voces: --Tío Tremontorio, yo no puedo con esta bribona, y voy á hacer un día una barbaridá.....
Colocáronme por mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar á cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven _á látere_, y entre{138-2} uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja.
Ninguna montaña en América presenta una belleza tan caracterizada como el Cotopaxi: Su forma es enteramente la de un cono truncado de exacta regularidad; su nieve es purísima, y su distribución[2] en las faldas se hace con tanta simetría, que es casi imposible contemplar, desde una distancia tan considerable como la en que se percibe esta bellísima montaña, un espectáculo más agradable, más brillante, ni[3] más apacible.
Pero en obra destinada Sólo al gusto y diversión, 290 Si no es varia la invención, Todo lo demás es nada." _La variedad es requisito indispensable en las obras de gusto._ LA ARDILLA Y EL CABALLO Mirando estaba una ardilla 295 A un generoso alazán, Que, dócil a espuela y rienda, Se adiestraba en galopar.
El cultivo del henequén constituye la industria principal del estado de 20 Yucatán en que la formación del terreno flojo sobre una piedra caliza hace que el terreno absorba el agua de las lluvias y que la planta del maguey de la cual se extrae dicha fibra, crezca y se desarrolle de tal manera que no puede compararse con la producida en otros 25 países, pues la calidad es incomparable.
En el trascurso de más de tres siglos estos hijos degenerados de una raza valiente y numerosa, ignorantes de su origen, de sus derechos y de su propia miseria, celebran una fiesta cristiana contrahaciendo momentáneamente los usos de sus mayores y se ríen representando el terror de sus padres en aquellos días aciagos en que sus opresores los aniquilaban para formar colonias europeas sobre los despojos de una grande y poderosa nación.
Escribió á Madrid á persona de toda su confianza, encargándole que le enviase un par de sacos de la mejor arcilla que hallase en los cerros de San Isidro, y así que recibió esta bendita tierra, se fué con ella á Valladolid é hizo que le modelase un buen escultor{100-1} una buena imagen de San Isidro, que bien cocida y pintada, llevó al señor Arzobispo y éste bendijo, concediendo muchas indulgencias á los que rezasen delante de ella.
que el café de Costa Rica se ha cotizado en el mercado de Londres a precios más altos que el de los demás países de la América Central, lo que no es poco decir?[7] --¡A quién se lo dice Ud.![8] Yo he sido vendedor de café centroamericano, y puedo afirmar además que en los últimos años la producción de café costarricense se ha mantenido firme, a pesar de que en otros países la superproducción trajo una baja general en los valores.
Impulsado de un pensamiento religioso, espontáneo é indefinible, eché maquinalmente pie á tierra, me descubrí, y comencé á buscar en el fondo de mi memoria una de aquellas oraciones que me enseñaron cuando niño; una de aquellas oraciones que, cuando más tarde se escapan involuntarias de nuestros labios, parece que aligeran el pecho oprimido, y semejantes á las lágrimas, alivian el dolor, que también toma estas formas para evaporarse.
Fué más lejos aún que Pereda, pues no se limitó su innovación a reproducir, tal como era en el mundo real, la psicología de cada personaje, sino que llegó, subordinando las partes al todo, a una síntesis profunda y suprema en que pone de relieve,[69] como un filósofo que de análisis en disección[70] ha llegado a la meta[71] de una hipótesis compendiosa, las leyes históricas del período más ominoso de la colonización española en Cuba.
XI.--LA CAZA Y SUS PRODUCTOS _Uses of the =Preterite Indicative= and =Imperfect=_ --El interés que mis hermanos[1] y yo demostramos por la caza nos viene quizá por herencia,[2] pues nuestro padre pasó una gran parte de su vida en Sud América, cazando animales salvajes que desolló más de una vez con sus propias manos.[3] Nos decía que las selvas allí son muy espesas y que la lucha entre las especies animales hace su caza difícil.
Detrás de la cerca de limón, veo una ancha calle con doble fila de matas de cocos, naranjas y _caimitos_; por más allá[3] se divisan los cuadros de cafetos, cargados de blancas flores que imitan el azahar, cortados a la misma altura y que devuelven hacia la tierra sus copiosas y redondas ramas; sobresalen entre los cafetos las matas de plátanos, que con sus hermosos racimos ofrecen abundoso alimento, regalo de una tierra providencial.
Abrí los ojos según dejo dicho: me incorporé con sumo cuidado, y poniendo atención á aquel confuso murmullo que cada vez sonaba más próximo, oí en las ráfagas del aire, como gritos y cantares extraños, carcajadas y tres ó cuatro voces distintas que hablaban entre sí con un ruido y una algarabía semejante al de las muchachas del lugar, cuando riendo y bromeando por el camino, vuelven en bandadas de la fuente con sus cántaros á la cabeza.
El pastor, convencido por las muestras de interés con que me disponía á escuchar su relate, de que yo no era uno de esos señores _de la ciudad_, dispuesto á tratar de majaderías su historia, levantó la mano en dirección á uno de los picachos de la cumbre, y comenzó así, señalándome una de las rocas que se destacaba obscura é imponente sobre el fondo gris del cielo, que el sol, al ponerse tras las nubes, teñía de algunos cambiantes rojizos.
El rebaño se cría en libertad en una vasta extensión que no es nunca menor de doscientas cincuenta hectáreas; por allí corre a su guisa,[7] marcha y circula sin conocer nunca, ni aún en el invierno, el reposo del establo; estas grandes marchas dan a la fibra de esta parte carnosa una resistencia poco agradable y un gusto diferente de la del carnero criado en países donde la propiedad está muy dividida y donde es de regla[8] la estabulación.
NOTES: [Note 207: =contar diez años=, _to be ten years old_.] [Note 208: =cuantos=, _all who_.] [Note 209: =copiar a la pluma=, _to make a pen and ink sketch_.] [Note 210: =ingresar en=, _to enter, to matriculate at_; used commonly of entering an educational institution or a class.] =LA LECCIÓN= --Si no aprendes esa historia-- Le dijo a un niño su abuela,-- Te sacaré de la escuela Para tirar de una noria.
Decirte que durante estos diez años el recuerdo de Teresa me ha perseguido constantemente, sería faltar á la verdad; he amado á otras mujeres, y hace cuatro años estuve á punto de casarme con una hermosa joven; pero la desgracia hizo que un mes antes de verificarse nuestro enlace, los padres encontrasen un pretendiente á la mano de mi amada mejor que yo, éste me fué preferido por ellos, y la novia tuvo que someterse á la voluntad de sus tiranos.
Á la luz del farolillo, cuya dudosa claridad se perdía entre las espesas sombras de las naves y dibujaba con gigantescas proporciones sobre el muro la fantástica sombra del sargento aposentador que iba precediéndole, recorrió la iglesia de arriba abajo y escudriñó una por una todas sus desiertas capillas, hasta que una vez hecho cargo del local, mandó echar pie á tierra á su gente, y hombres y caballos revueltos, fué acomodándola como mejor pudo.
Á la luz del farolillo, cuya dudosa claridad se perdía entre las espesas sombras de las naves y dibujaba con gigantescas proporciones sobre el muro la fantástica sombra del sargento aposentador que iba precediéndole, recorrió la iglesia de arriba abajo y escudriñó una por una todas sus desiertas capillas, hasta que una vez hecho cargo del local, mandó echar pie á tierra á su gente, y hombres y caballos revueltos, fué acomodándola como mejor pudo.
Ni el fuego le ataja, ni los peligros le intimidan, ni las lágrimas le conmueven: Nunca despliega sus labios; pero cuando la sangre humea en nuestras manos, como cuando los templos se derrumban calcinados por las llamas: cuando las mujeres huyen espantadas entre las ruinas, y los niños arrojan gritos de dolor, y los ancianos perecen á nuestros golpes, contesta con una carcajada de feroz alegría á los gemidos, á las imprecaciones y á los lamentos.
A MI MADRE (_Soneto_) Porque siento que allá arriba, en el cielo, los ángeles que se hablan dulcemente al oído, no pueden encontrar entre sus radiantes palabras de amor una expresión más ferviente que la de «_madre_», he ahí por qué, desde hace largo tiempo os llamo con ese nombre querido, a ti que eres para mí más que una madre y que llenáis el santuario de mi corazón en el que la muerte os ha instalado, al libertar el alma de mi Virginia.
Últimamente, y por una coincidencia extraíia, he tenido ocasión de conocer los detalles y la historia circunstanciada de un hecho que se comprende apenas en mitad de un siglo tan despreocupado como el nuestro.[3] [Footnote 1: leerían ustedes = 'you may have read.'] [Footnote 2: Zaragoza = 'Saragossa.' A Spanish city of some 99,000 inhabitants, capital of the province of the same name, situated on the Ebro river at its junction with the Huerva.
Y, en efecto, al día siguiente, domingo, fué á misa mayor y pasó revista de getas, que las había{48-1} muy negruzcas y muy dificultosas, tardando poco en divisar, bajo la orla abigarrada de un pañuelo amarillo, la carátula japonesa más horrible, los ojos más bizcos, la nariz más roma, la boca más bestial, la tez más curtida y la pelambrera más cerril que vieron los siglos; todo acompañado de unas manos y pies como paletas de lavar y de una gentil corcova.
Entonces, cuando arden despidiendo un torrente de luz sus mil lámparas de plata; cuando flota en el aire una nube de incienso, y las voces del coro, y la armonía de los órganos y las campanas de la torre estremecen el edificio desde sus cimientos más profundos hasta las más altas agujas que lo coronan, entonces es cuando se comprende, al sentirla, la tremenda majestad de Dios que vive en él, y lo anima con su soplo y lo llena con el reflejo de su omnipotencia.
Entonces, cuando arden despidiendo un torrente de luz sus mil lámparas de plata; cuando flota en el aire una nube de incienso, y las voces del coro, y la armonía de los órganos y las campanas de la torre estremecen el edificio desde sus cimientos más profundos hasta las más altas agujas que lo coronan, entonces es cuando se comprende, al sentirla, la tremenda majestad de Dios que vive en él, y lo anima con su soplo y lo llena con el reflejo de su omnipotencia.
Así,[41] hace un convenio con una fábrica _de_ ladrillos por la provisión de los que[42] necesita, fijando de antemano[43] la fecha de las entregas y la forma de pago.[44] --Una carpintería, o varias,[45] toman a su cargo[46] la fabricación de las puertas y ventanas con sus marcos, celosías y postigos, así como[47] las escaleras interiores balaustradas, zócalos, molduras, tabiques, guardarropas, estanterías fijas y ascensores domésticos o estantes giratorios.
Al instante dos o tres jinetes hienden el grupo que entre todos han arrinconado en algún ángulo del corralón; colocan sus cabalgaduras rozándose con un costado del animal, que por huir del que se acerca, se abre paso entre los otros, y emprende una veloz carrera en que el jinete le sigue, animándolo con la voz y sin apartarse una línea hasta dejarlo en otro corral, cuya puerta despejan los que la ocupan para dar paso al animal, volviendo a cerrarla inmediatamente.
Iluminada por el rojizo resplandor de la hoguera, y á través del confuso velo que la embriaguez había puesto delante de su vista, parecíale que la marmórea imagen se transformaba á veces en una mujer real; parecíale que entreabría los labios como murmurando una oración; que se alzaba su pecho como oprimido y sollozante; que cruzaba las manos con más fuerza; que sus mejillas se coloreaban, en fin, como si se ruborizase ante aquel sacrílego y repugnante espectáculo.
Iluminada por el rojizo resplandor de la hoguera, y á través del confuso velo que la embriaguez había puesto delante de su vista, parecíale que la marmórea imagen se transformaba áveces en una mujer real; parecíale que entreabría los labios como murmurando una oración; que se alzaba su pecho' como oprimido y sollozante; que cruzaba las manos con más fuerza; que sus mejillas se coloreaban, en fin, como si se ruborizase ante aquel sacrílego y repugnante espectáculo.
De cuando en cuando azotaba su frente una ráfaga de aire, frío como la hoja de un puñal, que crispaba sus cabellos de horror y penetraba hasta la médula de sus huesos; ráfagas semejantes a las que anunciaban á los profetas la aproximación del espíritu divino.[2] Al fin llegó á un punto donde creyó percibir un rumor sordo, que pudiera compararse al zumbido lejano de un enjambre de abejas, cuando, en las tardes del otoño, revolotean en derredor de las últimas flores.
llevara=, 'there wasn't any one who brought....' [32.2] =la de Chaviri=, 'that of Chaviri,' or 'Chaviri's.' [32.4] =iba durando una y otra semana=, 'lasted week after week.' [32.5] =Á los dos meses=, 'after two months.' [32.7] =Fué la noticia extendiéndose=, 'the report spread.' [32.8] =ya no volvieron á gritarle=, 'no longer shouted at him.' [32.14] =en evitar que nadie me viese=, 'to avoid being seen' (lit., 'in avoiding that any one should see me').
El color de esta montaña varía como el del camaleón, según la dirección y modo como la hieren los rayos solares: A veces es enteramente blanca; en ocasiones,[5] bañada por la luz del sol poniente,[6] parece una gran masa de oro bruñido; y otras veces las sombras nacidas de la distribución de las numerosas rocas repartidas en toda su superficie, desde su elevada cima hasta su anchurosa base, le dan un aspecto semi-violado, con tintes purpurinos notables y espléndidos.
The adverb =recientemente=, when modifying and preceding a past participle, is abbreviated to =recién=.] [Note 281: =llegar a creer=, _to come to believe_.] [Note 282: =contar=, _to have (in speaking of population)_.] =LA REPÚBLICA ARGENTINA= La República Argentina se extiende dentro de una superficie de 34 grados de latitud y encierra una gran variedad de climas, desde el tropical en la región norte hasta un clima casi ártico en la región sur.
VARIANT: =Y no es sino una leyenda poética la creencia de que.= 16.--NAVEGACIÓN EN LOS CANALES DE TIERRA DEL FUEGO De súbito nos sorprendió el espectáculo de uno de los ventisqueros, el primero que veíamos en los canales, y también uno de los más pequeños, cuya nieve llegaba hasta el mar, con tonos azulados suaves y tenues, muy finos, que hacían resaltar más la blancura casi absoluta de la nieve en la cima, destacada a su vez sobre el fondo plomizo del cielo.
Iba de un lado para otro, llevando papeles, entregando cartas y notas--dando explicaciones,--escuchando pacientemente las preguntas que le dirigían y sonriéndose con malicia con alguno de su confianza,[4] cuando pasaba por delante de una serie de personajes adustos, graves, que estaban sentados en hilera simétrica, en un rincón de la sala, fumando con desahogo, hablándose a hurtadillas[5] con monosílabos, y dirigiendo de tiempo en tiempo sus ojos desconfiados a la puerta.
Así para expresar que un hombre es valiente, dice él: «es como las armas»[8]; que un hombre es vivo: que «es como la luz»[9]; para hablar de una mujer linda, «es como las estrellas»; para indicar un caballo rápido, «es como águila»; para elogiar a un individuo firme que no cede a los embates de la mala fortuna, «es como cuadro».[10] Cuando habla de su caballo le llama «mancarrón»; a su mujer «la china»[11]; a sus amigos «aparceros»; a los muchachos del campo, «charabones».
Hecho el lío de ropa, pasó el Tuerto su brazo izquierdo por debajo de los nudos, metió dentro de la gorra algunos mechones de pelo que le caían sobre los ojos, tiró de una bolsa de piel mugrienta que guardaba en un bolsillo de sus pantalones, sacó de ella tabaco picado, hizo un cigarro, encendióle en un tizón que le trajo su mujer, que lloraba, aunque en silencio, fijóse en los chicuelos que también lo rodeaban, y, haciendo un gran esfuerzo, dijo con voz insegura: --¡Ea!
Un arco rehundido en el muro, en el fondo del cual se veía la imagen del Redentor enclavado en la cruz y con una calavera al pie; un tosco cobertizo de tablas que lo defendía de la intemperi